Por una Patria Justa, Libre y Soberana

Una Patria Justa, Libre y Soberana - 17 de octubre de 1945 - 17 de octubre de 2015 - Día de la Lealtad - Setenta años

jueves, 17 de noviembre de 2011

Defender lo logrado

Cristina nos llama a defender lo logrado
El 10 de Diciembre se cumplirán 28 años de vigencia ininterrumpida de la democracia en la República Argentína. Han sido años difíciles que incluyeron planteos militares y la presencia activa del pueblo en su defensa. Pero también han sido años en los que -según establece la Constitución Nacional- las máximas autoridades del Poder Ejecutivo y nuestros representantes en el Poder Legislativo han sido elegidas por el voto de los ciudadanos.
La democracia ha atravesado asimismo y sin rupturas constitucionales una de las más profundas crisis que debió enfrentar nuestro país al comienzo mismo del siglo XXI, tal vez anticipando en más de diez años muchos de los aspectos que adopta la crisis mundial global que ya lleva instalada más de tres años.

Por primera vez en nuestra historia y en medio de esa crisis global nuestro país ha crecido por más más de ocho años de manera ininterrumpida en todos los aspectos de la vida económica, política, social e institucional. Todos debemos alegrarnos y felicitarnos por esos logros que nos permiten mirar con esperanza el futuro. No son logros exclusivos de un gobierno, ni siquiera los de un proyecto que se ha sabido mantener durante una extensión de tiempo también única en nuestra historia, probando de una vez aquella frase común pero nunca hasta ahora verificada en la práctica de que una de las condiciones que impedían el progreso de la Argentina eran justamente los cambios continuos de rumbo.
El pasado 23 de octubre los ciudadanos fuimos otra vez a las urnas a expresar nuestra voluntad con una participación que superó en magnitud a todas las elecciones anteriores a contar desde 1983. Un 54,11% del pueblo expresó su voluntad de que la actual Presidenta Cristina Fernández continúe al frente del poder ejecutivo. Además y dada la magnitud del triunfo electoral del oficialismo este en gran medida recuperó gran parte de la representatividad perdida en el Poder Legislativo en las elecciones del 2009. Lo mismo se puede decir en cuanto a lo sucedido a nivel de las instituciones provinciales donde el triunfo oficialista fue, en términos generales, igual de amplio.

La magnitud del apoyo obtenido por la propuesta política del actual gobierno es tal que ha llamado la atención hasta de los gobiernos extranjeros.
La decisión popular solo puede ser interpretada de una manera: el pueblo argentino ha expresado su acuerdo general con la forma en que se están conduciendo los destinos del país y dejó en claro más allá de toda duda su voluntad de que este rumbo general no se altere.
Sin embargo, no han pasado ni tres semanas de esa impresionante manifestación democrática, que los poderes ocultos, los dueños de los privilegios, han recomenzado su labor de zapadores del poder legítimamente constituído desdeñando el dictamen de las urnas. Escribe Víctor Ego Ducrot, periodista, escritor y profesor universitario, en las páginas de El Argentino:

"Después del 54% del 23 de octubre pasado, pero sobre todo como consecuencia de la brecha entre los votos que recogió la presidenta Cristina Fernández de Kirchner y los magros números de los opositores, los verdaderos artífices de la palabra política hegemónica y con pretensiones de reponer el pasado, es decir, el complejo mediático concentrado, dejaron de lado a sus políticos de “izquierda” y derecha, desflecados ellos, y le dieron voz a una “cosa” que se escribe con “d” y es de color verde; que es mucho más visible en los asientos contables y electrónicos que en la vida tangible. Es decir, ahora quieren que el dólar hable, que el dólar haga campaña, que el dólar sustituya a los candidatos que durante el mes de octubre, para no ir más lejos, recorrieron cuanto canal de TV existe, tratando de impedir lo que se veía como inevitable, un nuevo mandato de Cristina."

Víctor Ego Ducrot
Los opositores dólares parlantes
Publicado el 16 de Noviembre de 2011

Ante la evidencia de la existencia de dicha campaña cabe preguntarse respecto de cuáles son los verdaderos objetivos de la misma, más allá del fárrago de informaciones y contrainformaciones a las que se nos somete cotidianamente, porque nos guste o no, los medios dominantes siguen marcando la agenda del debate.

La lectura de lo publicado por el diario La Nación es muy reveladora acerca de cuáles son los objetivos reales que se ocultan detrás de la especulación con el dólar, "fetiche argentino", verde como el mate pero mucho menos popular y estimulante, muy instalado en ciertas capas no minoritarias de la sociedad. Pero ese no es el único elemento de la estrategia, el otro, es la situación por la que atraviesa la empresa Aerolíneas Argentinas. Son dos temas bien distintos pero en ambos los objetivos de la campaña concurren en uno solo, debilitar al gobierno y en particular cuestionar el liderazgo y la habilidad de Cristina Fernández para conducirse frente a los desafíos de la realidad. Resumiendolos de manera seguramente incompleta estos objetivos son:

- Mostrar al gobierno desorientado y con falta de unidad de acción. Afirman -siempre como infidencias o trascendidos- la existencia de supuestas internas en el gobierno.

- Centralizar la responsabilidad de los supuestos errores cometidos en la toma de decisiones en la figura de la Presidenta Cristina Kirchner, quien se caracterizaría por resolver mal bajo presión.

Una parte fundamental de la operación, que es solo en parte mediática, reside en que se apoya en la existencia de condiciones objetivas y subjetivas existentes tanto en el imaginario social como en sectores bien concretos e identificados que trabajan como operadores reales de la estrategia. Esto pretende lograr algo muy importante: que la operación parezca ser una descripción objetiva de la "realidad". ¿Cuáles son esos imaginarios y cuáles esos operadores?. De nuevo solo con el afán de puntualizar, pero sin ánimo de ser exhaustivo esas condiciones son:

- Que el dólar es quizás el "fetiche mercancía" más apreciado por "los argentinos", es ya un lugar común que nadie se atreve a refutar. La explicación del porqué es de esa forma se encuentra en nuestra historia pasada y no es el momento de revisarla, pero creo que es un punto de partida aceptable.

- Que la historia de Aerolíneas Argentinas es complicada y que es fácil a partir de ello que los ciudadanos acepten la tesis de que se trata de "un antro de corrupción e ineficacia" es un estado de conciencia social que también es difícil de discutir.

Digamos, resumiendo, que las condiciones subjetivas para dar inicio a la operación estaban dadas. ¿Qué decir de las objetivas?

- Por una serie de razones internas (aumento de las importaciones por el incremento de la actividad industrial y remesas de utilidades de las empresas extranjeras) y externas (crisis económica global, que es más una sensación y un temor que una realidad efectiva en nuestras costas) a partir del segundo semestre del 2011, las presiones sobre el dólar, no específicamente sobre su cotización, sino sobre su disponibilidad potencial (a pesar del volumen de reservas en propiedad del Central) aumentaron y eso fue presentado rápidamente por los operadores económicos de la corporación mediática como un elemento de desestabilización hacia el futuro. Y fatigaron en consecuencia con estos argumentos los escritos y los canales de TV y radio antes incluso de las elecciones del 23 de octubre. Por lo que se ve, para ellos en su prisa porque se cumpla el pronóstico, el futuro ya llegó.

- La coincidencia de intereses con elementos oscuros -como Cirielli- que desplazados de la conducción de la aerolínea de bandera tratan de recuperarla y tal vez de reprivatizarla en su provecho. En todo caso lo que es seguro es que buscan desacreditar a la empresa y cuestionar fuertemente a su actual conducción. Dice Morales Solá, bajo un título -El laboratorio del fracaso- por demás indicativo:

"Una de las fallas más notables es la decisión de encumbrar a una generación nueva, sin experiencia pero con ambición, a los niveles más altos de la administración. La Cámpora no puede mostrar ningún resultado bueno en su hegemónica administración de Aerolíneas Argentinas, el único lugar donde no comparte el poder con nadie." . Y agrega, justificándolo y apañando su accionar:

"...Cirielli sólo expone las deficiencias de la administración de la compañía."

y más adelante afirma:

"...El dominio gremial sobre sectores sensibles del Estado obligó también al Gobierno a volver sobre sus pasos y devolverle a la Fuerza Aérea un poder cuestionado sobre el tráfico aéreo. Fue la aceptación implícita de una derrota."

Mas claro que el agua clara. Ni un dato sólido, ni un análisis detallado de la realidad señalando aciertos y desaciertos concretos, ni de la eficacia o de la ineficacia de la gestión -que se da por descontada sin presentar ninguna prueba de ello- pero de lo escrito podemos rescatar el reconocimiento explícito que estos antiobreros, que este eterno enemigo de los trabajadores que es Morales Solá, encuentran en ciertos elementos del "sindicalismo" (aunque éste represente a un puñado de trabajadores privilegiados) un aliado estratégico al que por puro oportunismo y practicidad consideran un elemento fundamental en su lucha de desgaste contra el gobierno. Como dice Víctor Ducrot ellos, Cirielli, Momo Venegas, por citar algunos ejemplos, son los nuevos "elegidos" en la tarea de esmerilar la autoridad presidencial en reemplazo de los políticos opositores fracasados.

Se impone que la conducción de la CGT, deje de lado las posibles diferencias circunstanciales que pueda mantener con el gobierno y se manifieste claramente en contra de estas maniobras, es en su interés estratégico y en el de todos los trabajadores. Defender la institución gremial no implica apañar manejos poco claros y ofensivos de su conducción. Por otro lado, algunos de los reclamos de la CGT son justos (aumento del salario mínimo y del mínimo no imponible) y el gobierno debería atenderlos, el costo de no hacerlo sería desproporcionado al posible beneficio político de afirmación de la autoridad presidencial y poco entendible en las actuales circunstancias ya que son "concesiones" que de hacerse van en beneficio de gran parte de los trabajadores.

Iniciada la tercera semana de noviembre y a algo más de 15 días de establecidas las restricciones a la compra de dólares, el "mercado" tiende a calmarse. La operación tuvo éxito en influir a miles de pequeños ahorristas que corrieron presurosos a retirar sus depósitos de los bancos, el gobierno reaccionó bien y hechó agua al fuego liberando los encajes bancarios. La operación en sí contra el dólar, o mejor dicho contra la política monetaria del gobierno, se agotó rápidamente, como no podría ser de otra manera dadas las espaldas que posee el gobierno en este tema. Pero lograron por un tiempo algo que parecía enterrado en el pasado una corrida cambiaria y bancaria y traer a la vida un muerto, el dólar paralelo.

Felices por lo logrado, a pesar de lo efímero, se dedicaron a instalar la idea -también dirigida a un sector informado de la población- que el gobierno había tomado una decisión correcta -el control de la compra de divisas- pero que la había implementado chapuceramente y que la responsable de esa mala implementación por su posición de jefa fue exclusivamente Cristina Fernández.

Según también estos zapadores, la segunda supuesta mala decisión presidencial fue la de entregarle la dirección de una empresa tan importante, costosa y problemática como AA, a un grupo de "jóvenes inexpertos de La Cámpora". Un colectivo juvenil -La Cámpora- al que se esfuerzan desde hace tiempo por instalar en el imaginario social como los herederos de la ideología aunque no de los procedimientos de uno de los componentes de "los dos demonios" que según su lectura interesada y falaz de la historia asolaron al país en los setenta: "los montoneros".

Cristina respondió inmediatamente, con altura y proyección estratégica -como siempre lo hace- a estos intentos de desestabilización y reclamó por más patriotismo, aún a las empresas manejadas por capital y gerencia extranjera y a los dirigentes de los trabajadores. Nuestra Presidenta con su 54,11% de respaldo como aval dijo:

Yo les pido a todos los argentinos que tengamos la inmensa responsabilidad de defender lo que hemos logrado. Defenderlo inteligentemente, que no significa no debatir. No me gustan las sociedades de mudos, pero tampoco las de tontos, que debaten cosas que nada tienen que ver con la realidad del país. Los convoco a no boicotear la Argentina, a no boicotear lo ya logrado. Hombro con hombro, cada uno desde su lugar, contribuir a construir un país mucho mejor, no sólo para nosotros, sino también para nuestros hijos, y los que vendrán

Cristina les pidió “a los empresarios, que ejerzan esa responsabilidad social que debe tener el empresario nacional en todos los sectores, sobre todo en aquellas empresas que tienen monopolios otorgados por el mismo Estado, deben colaborar con mayor fuerza, para asegurar el desarrollo de todos los argentinos”. También exhortó “a los trabajadores, y sus dirigentes sindicales, deben comprender que no hay mejor manera de defender a los trabajadores que cuidar las fuentes de trabajo y asegurar más fuentes de trabajo para los hijos de los trabajadores. Muchas veces desde planteos pretendidamente ultra-defensores de valores con los que todos estamos de acuerdo, se termina siendo funcional a los intereses que no son los del país, y terminan perjudicando a los sectores más vulnerables”, remarcó.

Posteriormente a éstas palabras, pronunciadas por Cristina en Tierra del Fuego en la inauguración de la planta industrial recuperada por el grupo Newsan y, ante la manipulación que algunos medios de comunicación habían hecho de sus expresiones pretendiendo indicar con ellas la existencia de un enfrentamiento grave entre el gobierno y "los sindicalistas", la Presidenta aclaró, en el acto realizado en la empresa General Motors:

No confundan mis palabras, el llamado a no boicotear a la Argentina fue para todos los que tienen responsabilidades: sindicatos y empresarios

Quiero un empresariado con responsabilidad social que se haga cargo de ponerle el hombro al país porque el país le puso el hombro durante estos ocho años generando ganancias en todos los sectores como nunca habían tenido

La Presidenta hacía referencia a “los sindicatos (que) con prácticas que no son aceptables y también (a) los empresarios que ganan formidables sumas de dinero y no las reinvierten en el país sino que las llevan afuera”.

Y al referirse al conflicto de AA, dijo:

que nadie se haga el distraído e interprete como exegeta de mis palabras y me haga decir lo que no dije. Así como hay prácticas sindicales que no son aceptables hay prácticas empresariales que son mucho más inaceptables

Así, Cristina Fernández de Kirchner cuestionó la abultada remisión de utilidades y dividendos de las empresas extranjeras, un factor significativo en la demanda de divisas. En la primera mitad del año, ese monto ascendió hasta los 2000 millones de dólares. Esa cifra representa el 35 por ciento del saldo comercial y está explicada fundamentalmente por la remisión de bancos y empresas extractivas (Leer más).

Es fundamental que se entienda que a la patria se la defiende todos los días de los intentos de aquellos que no quieren resignar sus privilegios aún a costa del interés y del respeto por la opinión de la mayoría.
Para esta gente parece valer tanto el voto popular como el temor expresado por una parte de la población que corre a retirar sus depósitos porque cree -así le han enseñado- en la mentira echada a andar de un inexistente corralito del dólar. Pretenden poner en un plano de igualdad ambas actitudes y con ello poner en cuestión la legitimidad del gobierno. Esa ya vieja oposición dialéctica y discursiva entre legitimidad de origen y legitimidad de hecho, que esgrimió, cuando no, el "columnista" Eliaschev en el programa de TV de Alfredo Leuco.

De forma similar el pasado de Cirielli y del "Momo" Venegas es escabullido por los columnistas de La Nación y estos oscuros personajes resultan transmutados en los adalides de los trabajadores frente a los abusos de poder del gobierno.

Son propietarios de un cinismo descarado que parece no admitir ningún límite.

bastadeodio                                                                

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