Muchos de nosotros los derrotados del 22N pensamos que el gobierno de Macri la tiene muy difícil y que es muy probable que desbarranque y pierda el apoyo popular que ha sabido conquistar. Ese supuesto avala las expectativas (¿solo deseos?) de las fuerzas de centro izquierda nucleadas principalmente en torno al FPV de regresar al gobierno en 2019 previo triunfo en las legislativas de 2017.
Es paradójico, por un lado reconocemos que por primera vez en la historia institucional nacional una alianza de centro derecha llega al poder máximo mediante elecciones democráticas y por otra parte les negamos futuro. Es igual a afirmar que nada puede cambiar. Nosotros, nuestra experiencia histórica somos la prueba de que no es así.
Hay que empezar por abandonar por inservibles las categorías absolutas de bueno-malo y no confundir los deseos con la realidad.
El argumento basado en el tipo de personas elegidas para desempeñarse en los ministerios y otras funciones de gobierno no es definitivo, es natural que en un gobierno de centro derecha actúen personas de esa orientación. En este caso la suma de las partes no da el todo, el gobierno en sí es una parte, las alianzas que hace y deja de hacer son tanto o más importantes que los funcionarios, que en todo caso son fungibles. Y es evidente que se han privilegiado las alianzas con los sectores económicos concentrados lo que no deja de ser coherente.
Entonces, el futuro no está determinado ni mucho menos. Hay otros escenarios menos favorables para nosotros y que podrían permitirle a la nueva alianza de centro derecha consolidarse.
Para ello debería actuar con inteligencia, romper con la tradición histórica antiperonista de ese sector y tener éxito en recrear una alianza en algún sentido similar a la alcanzada por el FPV durante la presidencia de Néstor (la tan mentada transversalidad), continuada con menor entusiasmo durante el primer gobierno de Cristina y abandonada en el segundo. La presidenta en el último discurso afirmó que el peronismo constituye la columna vertebral del proyecto, hay que prestarle la debida atención porque ha sufrido daños reparables.
La diferencia obvia es que en el caso de los triunfadores actuales la alianza estará centrada -como corresponde- en los sectores más conservadores del peronismo, hasta ahora llamado "disidente", del llamado progresismo que tiene presencia efectiva en las grandes ciudades y de los aparatos y las bases del PJ a nivel de las provincias. Si se miran los resultados electorales del 2015 todo ello se encuentra ya en marcha.
Simplificando, sin el peronismo "disidente" que en la práctica ya parece estar dentro y buena parte del -hasta ahora- oficialista, la posibilidad de la consolidación del proyecto de la centro derecha se vería seriamente dificultada.
Algo de eso parece vislumbrarse también en el transcurso del último acto legislativo del gobierno y de la disminuída coalición que lo respaldó al inicio de todo este proceso de 12 años. Se trata del paquete de leyes laborales que acaba de aprobarse. Hay re acomodamientos que -aunque previsibles algunos- son significativos.
El FR de Massa, el Federalismo de los Rodríguez Saá, los cordobeses de De la Sota, los santafesinos del socialismo y sus aliados progresistas, varios diputados del FPV y una parte de los diputados de La Rioja decidieron unirse -de uno u otro modo- al bloque de Cambiemos en la oposición a la sanción del paquete de leyes que ya habían sido discutidas previamente en comisión y que tenían consenso para ser aprobadas.
La justificación de los opositores la dio Pinedo. Dijo que aprobar en este momento esas leyes era una falta de respeto al pueblo por no tener en cuenta el reciente resultado eleccionario. No se sabe si se refería a la primera vuelta o al balotaje. Solo tiene estricta relevancia el argumento en el primer caso, en el segundo carece de sentido institucional porque la renovación parcial de la representación parlamentaria se decidió en la primera vuelta que ganó tanto a nivel provincial como nacional el FPV. Y en un sentido ético y político el triunfo tan ajustado indica que la mitad del pueblo al que se refiere Pinedo votó en contra de Cambiemos y también debe ser respetado.
En cambio las fuerzas de izquierda y centro izquierda -también opositoras al oficialismo saliente- tuvieron el comportamiento opuesto. El FIT (3), Unidad Popular (3), Libres del Sur (1) y Proyecto Sur (1) contribuyeron a dar el necesario quorum y votaron afirmativamente. Solo por eso salieron airosas las leyes y Macri -si no las quiere- tendrá que dar la lucha para derogarlas, como corresponde.
Como es obvio para tener éxito en el tiempo esta nueva alianza estructurada en torno a Cambiemos necesita, debilitar a la nueva oposición, construir su propio monstruo creíble. Para ello debe robarle al peronismo y aliados todos los dirigentes y legisladores que pueda y aislar al kirchnerismo duro del resto del peronismo. Pero aún con eso no basta. Tiene que construir desde la base una nueva alianza duradera con parte de los sectores sociales que acompañaron hasta el 2011 al FPV. Es evidente que en eso está desde hace un tiempo, el creciente buen desempeño en las grandes ciudades lo certifica. Solo le queda no enajenarse este apoyo con las acciones de gobierno. No les neguemos de antemano la inteligencia y moderación necesarias para evitarlo.
¿Qué hacer entonces para intentar neutralizar este serio y novedoso intento de la derecha, si es que lo consideramos indeseable o peligroso para los intereses del conjunto y de la Nación?.
La dinámica política anterior y la que puso en marcha todo el proceso electoral del 2015 tiene que ser revisada, extraido el aprendizaje y la estrategia futura adaptada a los nuevos tiempos. Con una combinación de la militancia en la que somos fuertes y profesionalismo en la elaboración de estrategias de intervención y comunicación.
La unidad del peronismo tiene que garantizarse por sobre todas las cosas porque es ahí donde apuntan a debilitarnos, los tiempos de los intentos de hegemonía del kirchnerismo duro sobre el conjunto del movimiento tienen que darse por concluidos. ¿Pero la unidad para qué?. Seguramente no es para salvar de las críticas ni sentenciar a ningún dirigente en particular, sino para recuperar lo que hemos perdido -entre otras causas- por las difíciles condiciones externas que hubo que enfrentar estos últimos cuatro años que llevaron al estancamiento económico reciente y actual, la actitud hegemónica de parte de la conducción que generó cortocircuitos políticos, enfrentó a unos dirigentes con otros y nos desgastó a todos, es otro de los elementos, y hay más, seguramente. Esta revisión autocrítica es un paso necesario y fundamental para re conectar de manera creíble con las demandas insatisfechas de los diversos sectores sociales principalmente urbanos que han dejado de confiar en nosotros.
bastadeodio
Por una Patria Justa, Libre y Soberana
Una Patria Justa, Libre y Soberana - 17 de octubre de 1945 - 17 de octubre de 2015 - Día de la Lealtad - Setenta años
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viernes, 27 de noviembre de 2015
viernes, 1 de agosto de 2014
El Default no es una pavada, es una guachada
El ministro Axel Kicillof afirmó ayer que calificar el hecho que los bonistas reestructurados (Holdin) no puedan cobrar, de una situación de default, aunque éste sea calificado de técnico o selectivo, es una pavada, es decir una cosa de poca importancia o los dichos de un pavo. No fue una expresión muy feliz.
Lamentablemente no es así, incluso considerando, como él explicó, que en el prospecto de los bonos reestructurados esté incluida esa eventualidad. Lo cierto es que Argentina no pagó, depositó el dinero correspondiente al vencimiento del 31 de julio, pero esos fondos fueron bloqueados y no llegaron a los acreedores. Depositó pero el cobro (su contracara es el pago) no se concretó.
Como es obvio los bonistas de buena fe están expuestos a un serio perjuicio económico inmediato y futuro si no cambian las reglas de juego actuales. Su primera reacción fue intentar que Griesa reconsidere la situación de los bonos administrados por agencias europeas. Griesa no les dio bola ya que esa era la imposición de los buitres.
Simultáneamente, sin embargo, le permitió al BONY que pagara los bonos correspondientes al reciente acuerdo con Repsol, hecho que no deja de ser significativo. Se podría inferir que lo que intentan hacer los fondos buitres -que lo manejan a Griesa- es llevar a los holdins al convencimiento de que no hay posibilidades legales de obtener su dinero (ese dinero depositado) por la buenas y que, en consecuencia, tendrán que cubrir sus pérdidas y, tal vez, litigar contra Argentina.
Para lo primero existe un mecanismo previsto para estas eventualidades y una institución creada al efecto. Se llama IDSA, Asociación Internacional de Seguros contra Default y Derivados.
Y ya comenzaron a moverse en ese sentido. UBS, un banco suizo, presentó un escrito indagando si la falta de cobro de los bonos Discount, a partir del bloqueo que practica el juez Thomas Griesa de los fondos que ya depositó la Argentina, constituye una situación de incumplimiento. Además le preguntan a IDSA si ya está habilitado para cobrar los Credits Default Swaps (CDS) que tiene en su poder. Los CDS son instrumentos financieros derivados que gatillan su pago si la IDSA declara el default.
Previsiblemente, ¿Que responderá IDSA a la solicitud del lider case?
Hay un dato preocupante. El fondo Elliot de Paul Singer es asociado y suscriptor de la institución y, por supuesto está sumamente interesado en que ésta declare el default para cobrar los seguros.
No es difícil aventurar lo que posiblemente sucederá. IDSA acudirá en "ayuda" de los acreedores declarado el default -sin más- de Argentina. Y la discusión sobre si es un verdadero default, uno selectivo, o cualquier otra cosa menos un default, que vale aclararlo, es una posición sustentada por principios éticos y por razones estrictamente económicas de interés general (no solo para Argentina) se volverá una discusión similar a aquella sobre el sexo de los ángeles.
No obstante, no hay que alarmarse. Esos movimientos son los típicos de la timba financiera internacional y un mecanismo habitual para que frente a las pérdidas potenciales los involucrados puedan ganar algo como siempre a costilla de los deudores.
Las calificadoras enfrentadas con este gobierno insumiso harán su parte, agitando el default, bajando la nota de Argentina y poniéndonos en el rubro no investiment grade. Habrá que ver entonces la respuesta efectiva de los inversores genuinos, aquellos que invierten en proyectos de desarrollo. Debido a una muy inteligente acción del gobierno una parte de esas inversiones, las que corresponden a los BRICS, no parecen correr riesgos. Notoriamente se restringirá el acceso al crédito externo, por ahora el Estado se las arregla bien sin él, otra situación se presenta para las empresas.
Con respecto al comportamiento empresario -incluida la llamada banca "nacional"- no se pueden tener muchas esperanzas, en especial visto su comportamiento en el cacareado operativo de negociación con los buitres, de que vean esta situación como una amenaza a la soberanía nacional y al futuro de los argentinos. Hablando en general, apuestan a la vuelta de alguna forma maquillada del neoliberalismo.
Es lógico que así estén las cosas, el problema de fondo al que nos enfrentamos no es financiero, ni legal, ni siquiera moral, es político. Los buitres como cabeza visible -pero con los EEUU por detrás y los buitres locales en la línea de fuego- tratan de cercar al gobierno nacional, provocarle problemas e influir en las próximas elecciones presidenciales apostando a la interrupción del proyecto nacional.
Es notoria la nula bola que le dan la timba financiera y el aparato judicial que la legaliza a la opinión internacional abrumadoramente favorable a la posición argentina.
Mucho depende el que tengan éxito de la unidad y claridad de conciencia que mostremos los ciudadanos. Los conflictos son desagradables pero tienen la virtud de exponer las posiciones, de hacer caer las caretas, las imposturas. Hay que apostar fuerte por la continuidad de un proyecto que ha hecho crecer a la República de forma inclusiva, con identidad y con proyección de futuro.
Queda muchísimo por hacer y metas por alcanzar pero solo podremos lograrlo con la continuidad del proyecto nacional vigente. No hay medias tintas. El que piensa que esto se arregla el primero de enero cuando se caiga la cláusula RUFO y se pueda claudicar frente a los buitres, se equivoca, no se van a saciar con esas monedas.
El gobierno nacional está obligado a disputarle a los buitres la influencia sobre los bonistas de buena fe que ingresaron a los canjes de 2005 y 2010, debe imaginar y ofrecerles una salida que los convoque más que litigar. Estoy convencido que trabajan en ello.
Posdata: Como anticipaba más arriba la IDSA resolvió declarar el default de la deuda argentina y habilitó al banco suizo solicitante a cobrar los correspondientes seguros.
bastadeodio
Lamentablemente no es así, incluso considerando, como él explicó, que en el prospecto de los bonos reestructurados esté incluida esa eventualidad. Lo cierto es que Argentina no pagó, depositó el dinero correspondiente al vencimiento del 31 de julio, pero esos fondos fueron bloqueados y no llegaron a los acreedores. Depositó pero el cobro (su contracara es el pago) no se concretó.
Como es obvio los bonistas de buena fe están expuestos a un serio perjuicio económico inmediato y futuro si no cambian las reglas de juego actuales. Su primera reacción fue intentar que Griesa reconsidere la situación de los bonos administrados por agencias europeas. Griesa no les dio bola ya que esa era la imposición de los buitres.
Simultáneamente, sin embargo, le permitió al BONY que pagara los bonos correspondientes al reciente acuerdo con Repsol, hecho que no deja de ser significativo. Se podría inferir que lo que intentan hacer los fondos buitres -que lo manejan a Griesa- es llevar a los holdins al convencimiento de que no hay posibilidades legales de obtener su dinero (ese dinero depositado) por la buenas y que, en consecuencia, tendrán que cubrir sus pérdidas y, tal vez, litigar contra Argentina.
Para lo primero existe un mecanismo previsto para estas eventualidades y una institución creada al efecto. Se llama IDSA, Asociación Internacional de Seguros contra Default y Derivados.
Y ya comenzaron a moverse en ese sentido. UBS, un banco suizo, presentó un escrito indagando si la falta de cobro de los bonos Discount, a partir del bloqueo que practica el juez Thomas Griesa de los fondos que ya depositó la Argentina, constituye una situación de incumplimiento. Además le preguntan a IDSA si ya está habilitado para cobrar los Credits Default Swaps (CDS) que tiene en su poder. Los CDS son instrumentos financieros derivados que gatillan su pago si la IDSA declara el default.
Previsiblemente, ¿Que responderá IDSA a la solicitud del lider case?
Hay un dato preocupante. El fondo Elliot de Paul Singer es asociado y suscriptor de la institución y, por supuesto está sumamente interesado en que ésta declare el default para cobrar los seguros.
No es difícil aventurar lo que posiblemente sucederá. IDSA acudirá en "ayuda" de los acreedores declarado el default -sin más- de Argentina. Y la discusión sobre si es un verdadero default, uno selectivo, o cualquier otra cosa menos un default, que vale aclararlo, es una posición sustentada por principios éticos y por razones estrictamente económicas de interés general (no solo para Argentina) se volverá una discusión similar a aquella sobre el sexo de los ángeles.
No obstante, no hay que alarmarse. Esos movimientos son los típicos de la timba financiera internacional y un mecanismo habitual para que frente a las pérdidas potenciales los involucrados puedan ganar algo como siempre a costilla de los deudores.
Las calificadoras enfrentadas con este gobierno insumiso harán su parte, agitando el default, bajando la nota de Argentina y poniéndonos en el rubro no investiment grade. Habrá que ver entonces la respuesta efectiva de los inversores genuinos, aquellos que invierten en proyectos de desarrollo. Debido a una muy inteligente acción del gobierno una parte de esas inversiones, las que corresponden a los BRICS, no parecen correr riesgos. Notoriamente se restringirá el acceso al crédito externo, por ahora el Estado se las arregla bien sin él, otra situación se presenta para las empresas.
Con respecto al comportamiento empresario -incluida la llamada banca "nacional"- no se pueden tener muchas esperanzas, en especial visto su comportamiento en el cacareado operativo de negociación con los buitres, de que vean esta situación como una amenaza a la soberanía nacional y al futuro de los argentinos. Hablando en general, apuestan a la vuelta de alguna forma maquillada del neoliberalismo.
Es lógico que así estén las cosas, el problema de fondo al que nos enfrentamos no es financiero, ni legal, ni siquiera moral, es político. Los buitres como cabeza visible -pero con los EEUU por detrás y los buitres locales en la línea de fuego- tratan de cercar al gobierno nacional, provocarle problemas e influir en las próximas elecciones presidenciales apostando a la interrupción del proyecto nacional.
Es notoria la nula bola que le dan la timba financiera y el aparato judicial que la legaliza a la opinión internacional abrumadoramente favorable a la posición argentina.
Mucho depende el que tengan éxito de la unidad y claridad de conciencia que mostremos los ciudadanos. Los conflictos son desagradables pero tienen la virtud de exponer las posiciones, de hacer caer las caretas, las imposturas. Hay que apostar fuerte por la continuidad de un proyecto que ha hecho crecer a la República de forma inclusiva, con identidad y con proyección de futuro.
Queda muchísimo por hacer y metas por alcanzar pero solo podremos lograrlo con la continuidad del proyecto nacional vigente. No hay medias tintas. El que piensa que esto se arregla el primero de enero cuando se caiga la cláusula RUFO y se pueda claudicar frente a los buitres, se equivoca, no se van a saciar con esas monedas.
El gobierno nacional está obligado a disputarle a los buitres la influencia sobre los bonistas de buena fe que ingresaron a los canjes de 2005 y 2010, debe imaginar y ofrecerles una salida que los convoque más que litigar. Estoy convencido que trabajan en ello.
Posdata: Como anticipaba más arriba la IDSA resolvió declarar el default de la deuda argentina y habilitó al banco suizo solicitante a cobrar los correspondientes seguros.
bastadeodio
viernes, 9 de agosto de 2013
A un paso de las PASO
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| En la vida, hay que saber elegir |
En efecto, la campaña -terminada antes de tiempo por la catástrofe de Rosario- muestra en la PBA (diez millones de electores) a un candidato oficial creciendo en intención de voto respecto de todos sus oponentes, al punto de perfilarse como un posible ganador de la "madre de todas las batallas".
Desde que se inició la misma, Insaurralde creció diez puntos; Sergio Mas-S.A. cayó uno, De Narváez se mantuvo y Stolbizer creció dos. En los últimos diez días, el que más creció fue Insaurralde (casi 3 puntos), mientras la cuenta de los indecisos caía a la mitad.
Para los amigos de especular (yo no me cuento entre ellos) con respecto al terrible efecto que sobre las perspectivas electorales de los candidatos pudieran tener episodios mediatizados como el ascenso de Milani, el extraño "robo" a la casa de Mas-sa, el insulto de su esposa a Scioli, el afiche con el Papa o el caceroleo frustrado del 8-A, me atengo al análisis de los resultados finales, ya que esa es la verdadera opinión de la ciudadanía.
Por lo que nos toca de cerca en la CABA -distrito adverso si lo hay- se pre anuncia un -sorprendente, para algunos- muy buen desempeño del FPV con Daniel Filmus segundo detrás de Michetti para el Senado y Cabandié en el tercer lugar de precandidatos a Diputados.
A nivel nacional estas PASO mostrarán a un gobierno fortalecido, ya que continuará siendo una primera minoría cómoda frente a una oposición dispersa y sin propuestas. Este resultado constituirá un muy buen empujón de cara a octubre. La perspectiva es que en octubre 2013 se supere cómodamente el resultado de las legislativas del 2009. Con esta elección hay que comparar no, como intenta hacer la oposición que pretende y pretenderá referirla al resultado de las presidenciales del 2011. Es obvio. Sin embargo, los medios cartelizados y los pequeños candidatos opositores quieren obtener de estas primarias un plebiscito en contra de Cristina. Todo indica que verán frustrados sus deseos y ocurrirá lo contrario.
Han inventado las mil y una estratagemas para obstaculizar (y desacreditar) al gobierno haciendo uso y abuso de todo el poder de presión que aún disponen, que además de mediático es bien real y tiene una de sus patas más visible en la corporación judicial.
Nadie en su sano juicio puede esperar que tamañas transformaciones como las que ha realizado y se propone concretar el gobierno se puedan hacer sin resistencias y con algún que otro fracaso transitorio. El conjunto de las fuerzas y su disposición táctica y estratégica es continuamente móvil, pero -afortunadamente- cada dos años el pueblo tiene la oportunidad de dar su opinión y de seguro que lo hará. Entretanto lo que hay que tener muy claro es en que lugar del escenario se sitúa cada uno, como dijo Cristina "hay que saber elegir", sepamos bien en beneficio de que y de quienes lo hacemos.
Posiblemente vendrán las apelaciones al fraude, aunque éste sea imposible (Lanata ya avisó). Todo sirve para pretender neutralizar resultados electorales que a las fuerzas del atraso y la reacción les son desfavorables.
bastadeodio
lunes, 22 de julio de 2013
Hartos de De Narváez
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| Cero proyectos, mucha ambición |
Era de esperar, el tipo se duerme -como Macri- en las sesiones de la Cámara de Diputados, trata de no ir (no les interesa, son la anti política) y la característica más destacada de los bloquecitos que conducen es la ausencia de propuestas legislativas relevantes.
Macri y De Narváez son aliados ideológicos "naturales" pero de hecho están enfrentados. Ninguno de los dos lleva a la práctica lo que pregonan y que les reclaman a gritos los medios opositores: unirse frente a Cristina y se lo recriminan mutuamente. En el fondo, da la impresión que en esta "natural" convergencia Macri lo destrata a De Narváez. ¡Bah!, de hecho todos los precandidatos se tratan despectivamente y están más lejos de conformar una unidad anti Cristina que la tierra de alfa centauro.
Las PASO son importantes para De Narváez, se diría que cruciales. Si éste pierde frente a Massa e Insaurralde entrará en un invierno político del que puede que no despierte para el 2015. Ese invierno será aún más frío si también pierde frente a Stolbizer.
Este es el spot que ya se emite en los canales de TV:
Además de la referencia que le hace en este spot, a Sergio Massa le dedica un jingle, con la música de "porque es un buen compañero", que dice así:
"Massismo es más de lo mismo, massismo es más kirchnerismo, massismo es más de lo mismooooo y nadie lo puede negar"
Su estrategia general está clara: pretende mostrar que dentro del peronismo él es el único y verdadero opositor a Cristina, es "Él o Ella".
Frente a Cristina su postura consiste en hacerla responsable de todos los males que aquejan al país y no reconocerle ninguno de sus logros, dio, ayer, en La Reja, Moreno, dos grandes definiciones:
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| El invierno ya empezó |
“Queremos vivir en un país con un gobierno honesto y transparente, sin corrupción y con educación de calidad, que haga que los padres sientan que sus van a progresar y a estar mejor que ellos” (sic)
En la primer "gran definición", el país normal al que se refiere "el Colorado" y al que quiere que volvamos debe ser "El País de no me acuerdo...doy dos PASITOS y me pierdo". No es posible volver a un país ideal que nunca existió. Francisco, en realidad, quiere volvernos a un país que sí existió -en el cual esas tres cosas que menciona nunca se dieron juntas- ¿El de su admirado Carlos, quizá?, ese es uno al que la mayoría de los argentinos no queremos volver.
En la segunda es por lo menos curiosa la ausencia de la palabra "hijos", sin ella la oración carece de sentido. ¿Será que su ausencia nos señala la falta de futuro de su "propuesta"?.
Llamados al diálogo, a la unidad, propuestas concretas significativas, no ¡que va!, solo alimentar -aquí y ahora- el odio contra todos y todas los "K". El spot solo trasmite crispación lo que lo hará bien recibido en los sectores más recalcitrantes frente al gobierno de Cristina Kirchner y a todo lo que representa el kirchnerismo.
Sin embargo, De Narváez está frente a un dilema, con los votos peronistas anti kirchneristas -aún cuando se los llevase todos- no le alcanza para salir primero, pero quizás porque los necesita aceptó que se le uniera Hugo Moyano, a quien -como le pasa a De Ángelis- todos le huyen. Pero a la vez necesita de los votos antikirchneristas no peronistas, pero sumarlo a Moyano y compañía le juega en contra, ya que para los votantes no peronistas son un sapo difícil de tragar y, en consecuencia, éstos pueden llegar a ver en Sergio Massa -a pesar del pasado oficialista que comparte con Moyano y sus socios- una alternativa más útil para derrotar a Cristina.
Es altamente probable que De Narváez ya esté definitivamente perdiendo terreno frente a Massa, la "gran esperanza blanca" elegida por la corporación mediática, además es previsible que con el desarrollo de la campaña crezca la adhesión a Insaurralde, especialmente en la medida en que Sergio Massa se vea obligado -para seguir creciendo a expensas de De Narváez y Stolbizer- a reforzar su perfil antikirchnerista por ahora sospechado de ser demasiado débil.
Según lo veo, la clave de cómo finalmente se situarán los precandidatos como resultado de las PASO dependerá del éxito que tenga De Narváez en convencer al electorado menos comprometido con la dicotomía kirchnerismo-antikirchnerismo pero que, por lo que sea, anhela un cambio, de que Massa es un kirchnerista disfrazado. Pero toda esta estrategia se juega frente a la capacidad que tenga el gobierno de ubicar en la provincia de Buenos Aires a Massa como el verdadero opositor. El apoyo de la corporación mediática a Massa paradójicamente parece confluir con la del gobierno en este objetivo.
Según lo veo, la clave de cómo finalmente se situarán los precandidatos como resultado de las PASO dependerá del éxito que tenga De Narváez en convencer al electorado menos comprometido con la dicotomía kirchnerismo-antikirchnerismo pero que, por lo que sea, anhela un cambio, de que Massa es un kirchnerista disfrazado. Pero toda esta estrategia se juega frente a la capacidad que tenga el gobierno de ubicar en la provincia de Buenos Aires a Massa como el verdadero opositor. El apoyo de la corporación mediática a Massa paradójicamente parece confluir con la del gobierno en este objetivo.
Lo significativo de las PASO es que definen candidatos y condicionan fuertemente sus perspectivas para octubre.
En términos generales, el gobierno se juega menos que la oposición en este entrevero. Incluso -en el escenario desfavorable- de que en la provincia de Buenos Aires se diese -en octubre- un resultado apretado pero favorable al actual intendente de Tigre.
Si las cosas se dieran así -Massa ganando por un pequeño margen, casi como en el 2009- el más favorecido en el 2013 de cara al 2015 -aunque aún falte mucho- sería paradójicamente Daniel Scioli. Puede que allí se encuentre la explicación del actual apoyo sin reticencias del gobernador a Martín Insaurralde.
Si las cosas se dieran así -Massa ganando por un pequeño margen, casi como en el 2009- el más favorecido en el 2013 de cara al 2015 -aunque aún falte mucho- sería paradójicamente Daniel Scioli. Puede que allí se encuentre la explicación del actual apoyo sin reticencias del gobernador a Martín Insaurralde.
bastadeodio
lunes, 6 de agosto de 2012
CRISTINA PRIMERA
Una amplia mayoría de los ciudadanos y ciudadanas argentinos aprueba la gestión del Gobierno. Seis de cada diez aprueba mucho o bastante su gestión.
Una reciente encuesta de Mora y Araujo en asociación con Ipsos, una de las empresas internacionales de mayor envergadura en materia de estudios de opinión pública, muestra que la campaña mediática de miedo y desánimo no logra calar en la opinión pública nacional y modificar las preferencias manifestadas en la última elección nacional de octubre pasado.
Cristina Fernández de Kirchner sigue siendo la dirigente política con mejor imagen, seguida por Daniel Scioli y Hermes Binner; y de competir ganaría las elecciones nuevamente con casi 30 puntos de ventaja sobre este último.
Estas conclusiones surgen de una encuesta presencial de alcance nacional a cargo del licenciado Luis Costa, actual responsable de la consultora.
"Lo que sigue impulsando la aprobación de CFK es un combo en el que están los planes sociales, los temas de salud, educación, las obras y la economía", opinó el analista haciendo base en los resultados.
A la aprobación de la gestión presidencial se suma la intención de voto. La Presidenta aventaja muy ampliamente a cualquiera de sus competidores si las elecciones se repitieran hoy. Es más, si se excluyen los indecisos, los votos en blanco o los que no van a votar, el escenario se parece al de octubre pasado, con más del 50 por ciento para la Presidenta. (*)
Elisa Carrió y Eduardo Duhalde siguen teniendo las peores imágenes y Hugo Moyano mantiene las opiniones negativas que vienen de mucho antes.
Un aspecto a destacar es la opinión abrumadoramente favorable a la intervención del Estado en la economía:
"Si en los años ’90 se preguntaba a la gente en manos de quién debían estar las empresas claves, el 80 por ciento decía que en manos privadas y sólo el 20 por ciento decía que en manos del Estado. Ahora es exactamente al revés. Eso se ve claramente en la encuesta. Un 90 por ciento está de acuerdo en que el Estado intervenga y la mitad en que intervenga mucho", agregó Costa.
Algunos resultados en números:
(*) Para mayor ilustración, éstos eran -a mediados del año pasado- los resultados de una serie de encuestas de la consultora OPSM sobre intención de voto a nivel nacional:
Las cosas fueron -en la realidad de octubre- bastante mejores para Cristina y mucho peores, que las previstas por ese sondeo de OPSM, para la oposición.
En cuanto a Macri su imagen positiva actual a nivel nacional descendió alrededor de 20 puntos desde su mejor momento luego del triunfo en las elecciones locales.
Según una encuesta de la consultora Carlos Fara, luego del pico del 51% en julio del 2011, cayó a 44 en octubre de ese año, se mantuvo medianamente estable hasta marzo del 2012, cuando descendió a 33 y bajó aún más en mayo, al tocar 27. El último dato disponible de julio de 2012 le da 31%.
Se hace evidente, según estos datos, que el blindaje mediático del que goza -y que parece comenzar a resquebrajarse- no es suficiente para que siga haciendo la plancha, poniéndose en el lugar de víctima del gobierno nacional y evitando asumir los riesgos que supone gobernar la ciudad más rica del país. El "no quiero que me suceda algo similar a la tragedia de Once", como excusa para pedir lo imposible y no hacerse cargo del Subte, parece que no está siendo entendida por los ciudadanos como una razón valedera, sino como una muestra palpable de cobardía e incapacidad para encarar y resolver los problemas de la ciudad.
En lo que hace a la capital -su reducto- los números de Fara indican que luego de ganar la elección, a mediados del año pasado, Macri tuvo un pico de 55% de aprobación entre los porteños y ahora se ubica alrededor de 42%, mucho mejor que a nivel nacional pero con una imagen positiva también a la baja. Fara, de alguna manera, relativiza este hecho: “El electorado capitalino es muy sensible a las situaciones coyunturales en las que el jefe de Gobierno aparece mal parado como gestor. Hace unos dos años hubo inundaciones muy fuertes en la Capital. En ese momento, Macri también sufrió una baja y después se fue recuperando. Su aprobación hoy sigue siendo alta, pero hay que tener en cuenta que arrancó muy arriba luego de la elección.”
Según su opinión, dada a la revista Miradas al Sur, entre los factores que explican esta caída los que más se destacan son su dificultad para instalarse como candidato presidencial y su negativa a hacerse cargo del Subte. Zuleta Pouceiro, de Opsm, coincide con Fara en que la negativa de Macri lo ha perjudicado al poner en duda su capacidad de gestión. Coincidiendo seguramente con mucha gente, se pregunta: “¿Puede ser presidente alguien que no puede manejar los subtes de Buenos Aires?”. “Fue un gesto de mucha debilidad. Mostró incapacidad para generar recursos y equipos de trabajo”, concluyó.
Fara sostiene que para seguir soñando con 2015 el macrismo “necesita hacer (el año próximo) una gran elección en Capital, salir segundo en provincia de Buenos Aires y construir una alianza que lo ubique segundo a nivel nacional. Es un desafío complejo”.
Los sondeos actuales indican que el kirchnerismo se llevará el oro, la disputa en la oposición será entonces por la plata. Si el PRO pierde esa carrera, el espacio para que Macri sea candidato en el 2015 se reducirá enormemente.
bastadeodio
Una reciente encuesta de Mora y Araujo en asociación con Ipsos, una de las empresas internacionales de mayor envergadura en materia de estudios de opinión pública, muestra que la campaña mediática de miedo y desánimo no logra calar en la opinión pública nacional y modificar las preferencias manifestadas en la última elección nacional de octubre pasado.
Cristina Fernández de Kirchner sigue siendo la dirigente política con mejor imagen, seguida por Daniel Scioli y Hermes Binner; y de competir ganaría las elecciones nuevamente con casi 30 puntos de ventaja sobre este último.
Estas conclusiones surgen de una encuesta presencial de alcance nacional a cargo del licenciado Luis Costa, actual responsable de la consultora.
"Lo que sigue impulsando la aprobación de CFK es un combo en el que están los planes sociales, los temas de salud, educación, las obras y la economía", opinó el analista haciendo base en los resultados.
A la aprobación de la gestión presidencial se suma la intención de voto. La Presidenta aventaja muy ampliamente a cualquiera de sus competidores si las elecciones se repitieran hoy. Es más, si se excluyen los indecisos, los votos en blanco o los que no van a votar, el escenario se parece al de octubre pasado, con más del 50 por ciento para la Presidenta. (*)
Elisa Carrió y Eduardo Duhalde siguen teniendo las peores imágenes y Hugo Moyano mantiene las opiniones negativas que vienen de mucho antes.
Un aspecto a destacar es la opinión abrumadoramente favorable a la intervención del Estado en la economía:
"Si en los años ’90 se preguntaba a la gente en manos de quién debían estar las empresas claves, el 80 por ciento decía que en manos privadas y sólo el 20 por ciento decía que en manos del Estado. Ahora es exactamente al revés. Eso se ve claramente en la encuesta. Un 90 por ciento está de acuerdo en que el Estado intervenga y la mitad en que intervenga mucho", agregó Costa.
Algunos resultados en números:
(*) Para mayor ilustración, éstos eran -a mediados del año pasado- los resultados de una serie de encuestas de la consultora OPSM sobre intención de voto a nivel nacional:
Las cosas fueron -en la realidad de octubre- bastante mejores para Cristina y mucho peores, que las previstas por ese sondeo de OPSM, para la oposición.
En cuanto a Macri su imagen positiva actual a nivel nacional descendió alrededor de 20 puntos desde su mejor momento luego del triunfo en las elecciones locales.
Según una encuesta de la consultora Carlos Fara, luego del pico del 51% en julio del 2011, cayó a 44 en octubre de ese año, se mantuvo medianamente estable hasta marzo del 2012, cuando descendió a 33 y bajó aún más en mayo, al tocar 27. El último dato disponible de julio de 2012 le da 31%.
Se hace evidente, según estos datos, que el blindaje mediático del que goza -y que parece comenzar a resquebrajarse- no es suficiente para que siga haciendo la plancha, poniéndose en el lugar de víctima del gobierno nacional y evitando asumir los riesgos que supone gobernar la ciudad más rica del país. El "no quiero que me suceda algo similar a la tragedia de Once", como excusa para pedir lo imposible y no hacerse cargo del Subte, parece que no está siendo entendida por los ciudadanos como una razón valedera, sino como una muestra palpable de cobardía e incapacidad para encarar y resolver los problemas de la ciudad.
En lo que hace a la capital -su reducto- los números de Fara indican que luego de ganar la elección, a mediados del año pasado, Macri tuvo un pico de 55% de aprobación entre los porteños y ahora se ubica alrededor de 42%, mucho mejor que a nivel nacional pero con una imagen positiva también a la baja. Fara, de alguna manera, relativiza este hecho: “El electorado capitalino es muy sensible a las situaciones coyunturales en las que el jefe de Gobierno aparece mal parado como gestor. Hace unos dos años hubo inundaciones muy fuertes en la Capital. En ese momento, Macri también sufrió una baja y después se fue recuperando. Su aprobación hoy sigue siendo alta, pero hay que tener en cuenta que arrancó muy arriba luego de la elección.”
Según su opinión, dada a la revista Miradas al Sur, entre los factores que explican esta caída los que más se destacan son su dificultad para instalarse como candidato presidencial y su negativa a hacerse cargo del Subte. Zuleta Pouceiro, de Opsm, coincide con Fara en que la negativa de Macri lo ha perjudicado al poner en duda su capacidad de gestión. Coincidiendo seguramente con mucha gente, se pregunta: “¿Puede ser presidente alguien que no puede manejar los subtes de Buenos Aires?”. “Fue un gesto de mucha debilidad. Mostró incapacidad para generar recursos y equipos de trabajo”, concluyó.
Fara sostiene que para seguir soñando con 2015 el macrismo “necesita hacer (el año próximo) una gran elección en Capital, salir segundo en provincia de Buenos Aires y construir una alianza que lo ubique segundo a nivel nacional. Es un desafío complejo”.
Los sondeos actuales indican que el kirchnerismo se llevará el oro, la disputa en la oposición será entonces por la plata. Si el PRO pierde esa carrera, el espacio para que Macri sea candidato en el 2015 se reducirá enormemente.
bastadeodio
martes, 26 de junio de 2012
SE LE COMPLICA A HUGO MOYANO
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| El tipo tiene porqué festejar |
Se confirma lo escrito en Los que Apoyan a Moyano y se hace aún más visible con las definiciones de última hora.
En lugar de ganar apoyos, desde que anunció la medida los ha perdido. Parafraseando a De Ángeli casi nadie acepta subirse a ese camión.
Micheli, herido en su orgullo porque Moyano no lo deja hablar en la Plaza, afirmó que la fracción de la CTA que conduce adherirá al paro pero definitivamente no concurrirá a Plaza de Mayo. En realidad tampoco eso es del todo cierto. Solo lo harán -en todo el país- los judiciales y los estatales que adhieren a ATE, pero esa medida de fuerza la habían anunciado antes de que Moyano decidiera tirarse a una pileta con escasa agua. El resto de los gremios de Micheli solo harán paro a partir de las 14 hs.
La explicación que da el sector moyanista de este abandono es: "El escenario va a ser acotado. Se decidió que la politización del palco esté a cargo de la CGT, para evitar que el acto se desnaturalice".
Como si fuese algo natural que el secretario general de la CGT se opusiese al gobierno que más ha hecho por las reivindicaciones de los trabajadores.
La Federación Agraria, según De Ángeli, tampoco concurrirá: "Se resolvió que nos hacemos solidarios con todos los reclamos, pero en ese camión yo no me subo"...porque se estrella, debió pensar el dirigente agrogarca.
El que nada dijo fue Biolcatti, se supone que su apoyo -de continuar- es apenas moral.
Un quite de apoyo importante es el de la Asociación Gremial de Trabajadores de Subte y Premetro. Néstor Segovia acuerda con la justicia del reclamo pero rechaza la politización en que éste ha caído, en línea con la mayoría de los gremios reunidos en la CGT. A ellos se agregan colectivos (UTA), trenes (UF) y aviones (pilotos) que no se sumarán al paro. En el transporte aéreo el único que anunció su adhesión es Cirielli del personal técnico, furioso opositor al gobierno y notorio tránsfuga.
Otro quite, pero patético e intrascendente, es el de los caceroleros coquetos: "No vamos a asistir a la protesta de Moyano. Si estamos pidiendo que se acabe la impunidad no podemos apoyar al que hasta hace poco era aliado del gobierno", dijo Luciano Bugallo supuesto referente de ese rejunte de privilegiados pero dotado en esta ocasión de una rara lucidez.
Si se cuentan con cuidado los apoyos sin condiciones adicionales, solo continúan los que ya se conocían antes de este lunes pasado: El núcleo duro que lo acompaña al frente de la CGT al que hay que restarle, por ejemplo, los judiciales de capital que no adhieren, Barrionuevo y su CGT "Azul y Blanca", Barrios de Pie (ligado a Libres del Sur), la CCC (PCR) y los troskos del PTS y el MST. En serio, de todos ellos: SOLO UNO: BARRIONUEVO.
bastadeodio
lunes, 21 de mayo de 2012
Grecia en la encrucijada
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| El Partenon - (botón derecho para ampliar) |
Nueva Democracia (ND) y el PASOK -que venían alternándose tranquilamente en el poder desde la caída de la dictadura de los coroneles en 1974- pasaron del 88% de votos al 30%. Tomados por separado, Nueva Democracia salió primero con sólo un 18,9% de los votos, y PASOK fue desplazado al tercer lugar después de la izquierda y con solo el 13.2% de los votos.
La Coalición de Izquierda Radical (SYRIZA), una coalición de partidos de izquierda, que emergió como segunda fuerza en estos comicios, obtuvo un 16,7% de los votos (52 bancas), lo que casi cuadruplica su caudal de votos comparado con el 4,6% que alcanzó en 2009.
Como consecuencia de estos resultados, el viernes pasado los partidos tradicionales griegos fracasaron en su intento por formar un nuevo Gobierno y no tuvieron otra alternativa que llamar a nuevas elecciones para mediados del mes entrante.
La oferta de Venizelos, líder del partido socialista PASOK, de formar un gobierno de coalición fue rechazada por Tsipras, el líder de SYRIZA, que la consideró una estrategia dirigida a negar el resultado electoral y mantener los severos términos del rescate financiero a los que -evidentemente- se resiste una mayoría de los votantes.
"No es la Coalición de Izquierda la que ha rechazado esta propuesta sino el pueblo griego, que lo hizo con su voto el domingo", manifestó con claridad Alexis Tsipras.
El PASOK y el grupo conservador Nueva Democracia habían acordado a fines del año pasado el rescate de 130.000 millones de euros del FMI y la UE pero ahora son los únicos partidos en el Parlamento griego que respaldan las duras condiciones que éste impone.
De confirmarse en junio los sondeos que auguran un triunfo de la izquierda, la política griega se vería radicalmente transformada y la sola perspectiva de que eso suceda ya sacude a toda Europa, donde cada vez se escuchan con más fuerza las voces en contra de las medidas inflexibles de austeridad impulsadas por Alemania y los bancos y, a la vez, se abre el interrogante de si el férreo principio de que ningún país puede abandonar la zona euro se podrá mantener en el futuro.
"Apelo al sentido nacional de responsabilidad de todos los partidos (griegos) para que lleguen a un acuerdo respetando el compromiso del país y asegurando su futuro europeo", dijo el presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy. No se sabe si se trata realmente de una expresión de sinceros deseos o de una velada amenaza.
Una abrumadora mayoría de griegos se decanta por permanecer en el bloque europeo. Sin embargo, la coalición de Tsipras propone que eso puede ocurrir sin necesidad de aceptar los dolorosos términos del rescate que les proponen. Por ahora suena a casi imposible conciliar esos dos objetivos.
Del lado de Bruselas (léase Alemania) se insiste en que el rescate "Sólo lo daremos si Grecia cumple con todos sus acuerdos. De otro modo ellos no recibirán el dinero", dijo el primer ministro holandés, Mark Rutte.
Los partidarios de aceptar el rescate en las condiciones impuestas por las autoridades de la euro-zona dicen que el paquete de cortes de salarios, alzas de impuestos y reformas económicas es la única forma de que Grecia vuelva a ser solvente. Sostienen la fracasada receta, aquella que establece que la forma de salir de las crisis creadas por los mismos bancos, consiste en apoderarse de los ahorros y de parte de los salarios tangibles e intangibles de la población para salvar a los bancos de la quiebra, comprándolos para "sanearlos" para luego volver a venderlos, como se propone hacer el gobierno español con Bankia. Para ellos el ejemplo de la Argentina post colapso del 2001 es el camino que no se debe tomar.
Sus detractores insisten, por el contrario, que tales medidas de ajuste empeoran el problema al destruir las posibilidades de crecimiento y que aplican una austeridad extrema a una población que, en el caso griego, ha soportado ya cinco años seguidos de recesión. En realidad se quedan cortos, no solo están en riesgo el trabajo, las conquistas sociales y el salario de los trabajadores, lo que en realidad se está viendo es que se pone en riesgo a la democracia misma: ¿A los países los gobiernan los políticos que son electos o los gobiernan los funcionarios de la banca que no se someten al voto del pueblo?. La respuesta a ese dilema moderno parece estar en el centro de lo que se llama "crisis". El totalitarismo ha cambiado de rostro y ha adoptado el aspecto neutro y pretendidamente desideologizado de los funcionarios de la banca.
Alexis Tsipras, ingeniero civil de 37 años, ex líder estudiantil y comunista, es poseedor de un considerable carisma lo que le ha convertido en una atracción para los jóvenes griegos, hartos ya de las dinastías de partidos tradicionales muy criticados por ser distantes, corruptos y actuar según sus intereses personales.
Todas las encuestas indican que SYRIZA ganaría las próximas elecciones con un 27,7 por ciento de los votos, casi 11 puntos por arriba de su resultado del domingo 6 de mayo.
Si SYRIZA, oficializado como partido, obtiene en junio los 50 escaños adicionales que -según las leyes griegas- le corresponderían por obtener el primer lugar, podría formar gobierno, el desplazamiento de los partidos tradicionales sería un hecho y su plan de rescate financiero y ajuste salvaje al estilo Rajoy se convertiría en papel mojado.
Lo cierto es que el pueblo griego ha sabido responder al apriete de Merkel y la banca, con sabiduría y con huevos y ha castigado duramente a los socialdemócratas quienes, a pesar de considerar en algún momento la alternativa de la resistencia, la desecharon (recuerdo la "amenaza" de llamado a consulta popular hecha en noviembre pasado por Papandreu y retirada solo dos días después ante el tirón de orejas de las autoridades europeas) y, en cambio, ha apoyado a quienes proponen resistir la amenaza cierta a la democracia con más democracia.
Lo que hay en este momento es un compás de espera, breve pero que podría ser fértil si la política en Europa vuelve a tomar el protagonismo que le corresponde. Si los resultados de junio en Grecia confirman las expectativas -temores de unos y esperanzas de otros- la situación recién comenzará a decantarse. ¿El SYRIZA cumplirá su promesa de no hacer recaer el costo del ajuste sobre las espaldas del pueblo? ¿De ser así, Europa, como represalia, expulsará a Grecia de su seno como parece pretender Merkel? ¿Se confirmará la presunción de muchos de que la crisis de Grecia tiene puntos de semejanza con la de la Argentina en el 2001 y 2002?. Lo cierto es que, de momento, los márgenes de maniobra de unos y otros parecen muy estrechos y las ideas superadoras circulan pero no toman aún suficiente protagonismo.
Una entrevista muy reciente en la Radio Nacional de España a un dirigente del SYRIZA, aquí.
Un reportaje a Alexis Tsipras anterior a las elecciones del 6 de mayo, aquí.
bastadeodio
miércoles, 1 de febrero de 2012
Presente y Futuro de Sudamérica según Ignacio Ramonet
"Estamos en el momento más fácil de Sudamérica"
Dice Ramonet y sorprende con su visión optimista del presente y del futuro de Sudamérica ya completada la primera década del nuevo milenio
Ignacio Ramonet dirige Le Monde Diplomatique en español. Fue uno de los animadores del primer Foro Social Mundial ocurrido en 2001 y estuvo presente en el reciente Foro Social Mundial que tuvo inicio el 24 de enero en Brasil. Este Foro estuvo centrado en la preparación de la llamada “Cumbre de los Pueblos”, que el movimiento contra la globalización convoca para junio próximo en Río de Janeiro, en paralelo a la Conferencia de Naciones Unidas sobre Desarrollo Sustentable Río-20. “Es necesario que se escuche la voz de quienes se resisten al avance del desarrollo depredador” es la consigna que animó el encuentro.
Un detalle importante es que la presidenta del Brasil Dilma Rouseff prefirió asistir al Foro Social en vez de hacerlo a Davos dando con ello toda una señal de cara al futuro.
Ramonet es uno de los periodistas que más recorren el mundo y observan sus distintas realidades. Fue entrevistado para Página12 por Martín Granovsky (ver aquí) en el mismo Porto Alegre y este es el resultado de lo que de hecho es un interesante diálogo. Espero que lo disfruten tanto como me sucedió a mi (las preguntas están en negrita):
-Sobre el final del Forum hay derecho a preguntarse si fue útil y qué cambió respecto del primer foro, el del 2001.
-Cuando el foro se creó, no había en América latina otro gobierno de los que yo hoy llamo neoprogresistas que no fuera el de Hugo Chávez, que además vino al foro. Al año siguiente, en 2002, por primera vez Chávez se declaró socialista. También vino Lula cuando aún no era presidente, sino candidato. Ahora en cambio los gobiernos neoprogresistas están llevando a cabo las políticas de inclusión social y al mismo tiempo el foro es menos un foro de los movimientos sociales. Es un foro en el que se discutió la crisis europea, el movimiento de los indignados en general (los chilenos, Wall Street, etcétera) y la cuestión de la memoria.
La jornada de Flacso del viernes, el día de conmemoración del Holocausto, fue una de las actividades centrales. La organizaron el Forum Social Temático y el Foro Mundial de la Educación. Hasta ahora ésos no eran temas del foro. Los indignados son un tema que no lleva más de un año, y el debate sobre la memoria no se había planteado de esa manera. Dominaban el antiimperialismo y la denuncia de las guerras de los Estados Unidos en Irak o en Afganistán. Se está llegando a un nivel diferente. Los gobiernos aquí en Sudamérica lo están haciendo globalmente bien. Pero ojo, llega una nueva etapa y hay que mejorar ciertos aspectos cualitativos.
-¿Qué habría que mejorar en América del Sur?
-No creer que esta bonanza que está viviendo América latina va a ser duradera. Depende del éxito norteamericano y europeo y de si hay baja o no en la economía china que afecte a potencias agrícolas o mineras.
-Uno de los puntos es cómo aprovecha América del Sur su actual ventaja por los precios beneficiosos de los productos primarios que vende para que otra vez el rédito principal no sean palacios franceses en medio de la pampa húmeda.
-La economía funciona por ciclos. En Europa no podemos hablar de palacios en medio de la nada pero sí de grandes aeropuertos modernísimos que ahora casi no funcionan u óperas en medio de ciudades pequeñísimas. La riqueza ha pasado y no siempre se ha sabido aprovechar. Aquí, en Sudamérica, la solución es crear más y más mercado interior. Y mercado interior protegido. Y también ampliar los intercambios en el marco de la solidaridad latinoamericana.
Ahora el mercado latinoamericano tiene que articularse para que haya masa crítica para todos. Si no, Brasil se desarrollará pero Uruguay no. Ahora que desaparecieron 80 millones de pobres hay una clase media que consume. Brasil introdujo la tasa sobre la producción de automóviles frente a China y aumentó esa tasa en un 30 por ciento. Es protección y es correcta.
-¿Qué discusión mundial nueva apareció en el Forum?
-Por lo pronto, muchos constataron que, más allá de las opiniones, la globalización existe. Si existe hay que analizarla y ver cómo evitar los inconvenientes de la globalización. A escala mundial en una mesa sobre la crisis del capitalismo, una de las opiniones fue que había que pensar quizás en desglobalizar y reducir la globalización. No hay solo una crisis económica. Hay una crisis de la política, de la democracia, alimentaria, ecológica.
Muchos países latinoamericanos no están pensando en las otras crisis, en particular en la ecológica. Boaventura de Souza Santos subrayó que no es normal que se acuse a comunidades indígenas y se las acuse de terroristas cuando quieren proteger el medio ambiente. Las realidades van cambiando. El Movimiento de los Sin Tierra de Brasil, que antes ocupaba tierras, no lo hace porque no las tiene. Cualquier pedazo de tierra es soja. Y como el MST cuando se asienta realiza producciones ecológicas, el agronegocio se lo reprocha.
-La discusión ecológica es clave también porque habrá una cumbre mundial en Río en junio.
-La precaución ecológica es algo que se ha recordado y que en cierta medida hace que los gobiernos estén pensando en hacer las cosas bien. Dilma dijo que quería dar casas a la gente. A mí me parece muy bien, realmente muy bien. Pero tengamos cuidado de no llegar al pragmatismo chino, que en nombre del desarrollo destruye lo que se oponga a esa idea, y terminemos entrando sin necesidad en una gran contradicción.
-Dilma diría: “Está bien, Ignacio, pero yo tengo que gobernar Brasil y terminar con la miseria”.
-Es que la preocupación ecológica y la social no se oponen. El Forum apreció mucho que Dilma haya decidido venir aquí y no haya viajado al Foro de Davos. Cuando Lula vino y dijo que luego se marchaba a Davos, alguien le dijo: “No se puede servir a dos amos a la vez”. Es una frase bíblica. “Hay que escoger.”
-Quizá Lula necesitaba ir a Davos porque también eso ayudaba a la consolidación política de su gobierno y en cambio hoy Brasil no necesita de Davos.
-Claro, las condiciones cambian. Y el foro debe cambiar también. Antes muchos dirigentes o presidentes venían a nutrirse. Chávez y Lula, a quienes ya nombré. También Evo Morales, Rafael Correa y Fernando Lugo. Para algunas discusiones, una reunión del foro puede tener hoy un mayor sentido en Europa, para discutir allí mismo la tremenda crisis. El año próximo está previsto que tenga lugar en un país árabe, porque los movimientos sociales no sólo se están desarrollando, sino que han conseguido ganar en dos países. Y hay nuevas discusiones, por ejemplo entre movimientos sociales laicos y movimientos sociales islamistas.
-¿Qué podría discutirse en Europa?
-En Europa hay ya algunas discusiones que se producían en América latina. Una idea de que la política está gastada y hace falta una renovación política. Que la sangre y la vitalidad nueva van a venir por el movimiento social. De esa vitalidad puede surgir un cambio. Este foro no tendría el mismo sentido organizado en Madrid, Atenas o Barcelona, donde hay sociedades que sufren y a la vez registran en algunos sectores gran voluntad de cambio. Aquí, en Sudamérica, por suerte para ustedes, hay situaciones donde la preocupación es seguir creciendo y cómo hacerlo mejor.
-¿No hay un riesgo de endiosar a los movimientos sociales como factores de cambio? Si no hay construcción política, ¿no se diluyen?
-Sí, es importante ver cómo se pasa de un momento a otro. Todavía no estamos en esa etapa en Europa, me parece. Aún no. Nadie expresa mejor el sufrimiento social que el movimiento social. Pero si no se da el paso a la política, todas las grandes crisis siempre sirven a la extrema derecha, que aparece como bajo la forma de movimientos y partidos antisistema. Prometen los cambios más radicales, demagógicos, transformacionales. Es importante que el sufrimiento social se encarne en movimientos que tengan vocación de implicarse en la política.
-¿Por qué todavía no ocurre ese paso?
-Entre otras cosas, en mi opinión, porque hacen falta líderes. Hasta el momento el movimiento social incluso rechaza tener líderes. Son muy igualitaristas desde el punto de vista del funcionamiento democrático. Es como la enfermedad infantil del movimiento social.
Ya llegará el momento de la adolescencia o la madurez, cuando seguramente se generarán líderes. No líderes salvadores. Hablo de dirigentes democráticos que puedan entender al movimiento social y ayudarlo a encontrar respuestas. Después de la crisis del sistema político venezolano, el final de lo que se llama el “puntofijismo”, ¿habría habido cambios sin Chávez y lo que él representaba? Y me hago la misma pregunta con Ecuador y Correa, Bolivia y Evo, Brasil y Lula, la Argentina y Kirchner.
-¿Y cómo funciona la relación entre los líderes, los movimientos y los partidos en esos países de Sudamérica?
-Mi percepción es que hoy los partidos tienen menos influencia que hace diez años y los movimientos sociales también porque los gobiernos están haciéndolo todo. Los líderes de los gobiernos conducen el cambio. Hubo una energía social que produjo el cambio pero el cambio está tan encarrilado que a veces hay una desvitalización de la política que paradójicamente no molesta demasiado.
-Tal vez con las construcciones políticas ocurra lo mismo que con los ciclos económicos. Quizá deban o puedan ser realizadas antes de que el ciclo actual de gobiernos sudamericanos termine.
-La función de estos gobiernos es muy semejante a la de los gobiernos europeos de los años ‘50 que, esencialmente, fueran conservadores o progresistas, tenían como funciones construir el Estado de bienestar, reconstruir cada país después de la guerra y aumentar el nivel de vida de la gente. Eso les dio 40 años de estabilidad política. Pero se terminó. Si los neoprogresistas sudamericanos no lo hacen demasiado mal, quizás haya por delante varios decenios como si fueran la socialdemocracia nórdica. Hoy mejoran estructuras, el nivel de vida, crean trabajo.
No es casualidad que sean gobiernos neoprogresistas los que están trabajando bien. Así ocurrió con los viejos partidos socialdemócratas. Además, la construcción del Estado de bienestar y el aumento del nivel de vida termina con cualquier tipo de recurso para las oposiciones tradicionales conservadoras. Ahora la gente percibe cómo los países reconstruyen sociedades derruidas. Las favelas eran pensadas como una fatalidad.
Para la derecha, era así porque es así. Pero la fuerza de la derecha desapareció, y también el elemento militar. Las leyes de la memoria son las que deben culpabilizar -sin venganza, con documentos y base histórica sólida- y establecer responsabilidades. No vengarse, sino terminar con la impunidad. A pesar de que lo que voy a decir parece escandaloso, estamos en el momento más fácil de Sudamérica. Si no hay errores y una gestión tranquila, los gobiernos de signo neoprogresista pueden quedarse en el poder mucho tiempo. Por eso hay que pensar bien las sucesiones políticas. En la Argentina eso funcionó bien. En Brasil, lo de Lula fue ejemplar. Es una lección. Y por eso hoy Dilma tiene más aprobación popular de la que tenía Lula en su primer año de gobierno. (Fin de la entrevista)
Una cosa más sobre el Foro. En el debate sobre el neoliberalismo y las alternativas de la izquierda en el siglo XXI, Gonzaga Belluzzo, economista de la Universidad de Campinas y otro de los participantes en el foro, tuvo algunas definiciones muy interesantes. Comentó:
“A veces me regocijo un poco por la crisis europea”...“No es políticamente correcto decirlo pero recuerdo que cuando yo era secretario de política económica del gobierno de José Sarney y en medio de la crisis de la deuda hablaba con Jean Claude Trichet, presidente del Club de París, él siempre intentaba demostrar que éramos incompetentes.”...“en todo el mundo la carga tributaria sobre el 10 por ciento más rico cayó”, y dio como ejemplo que el precandidato republicano Mitt Romney (que tiene un ingreso declarado de 2 millones de dolares mensuales) reconoció haber pagado de impuestos un 14,6 por ciento de sus ingresos, la mitad (del porcentaje) que su secretaria"...“no hay un problema de personas, sino de cómo funciona el sistema”...“El mercado puede ser un instrumento del socialismo. No hay que confundir mercado con capitalismo, que es un sistema de control, de poder y de acumulación ilimitada. El mercado debe servir al bien común.”
Comentarios finales:
Aunque Ramonet no explicita que entiende por gobiernos "neoprogresistas" por lo que afirma se puede pensar que se refiere a gobiernos que se plantean reducir la pobreza (de hecho el mismo destacó que hay 80 millones de pobres menos en sudamérica de los que había hace diez años) y construir o reconstruir un cierto "Estado de Bienestar" de forma similar a como lo hicieron los gobiernos europeos (no todos) en los años ´50 y que hoy se encuentran en completa crisis y regresión. Creo que no es un término ni un concepto muy rico e incluso se encuentra bastante vapuleado. La región sudamericana tiene una composición social y una historia de movimientos sociales y liderazgos políticos que la hace muy diferente de la europa de posguerra y de la segunda mitad del siglo XX. Es una categoria que aporta poco, por lo que se ve, y puede llevar mucha confusión consigo.
bastadeodio
Dice Ramonet y sorprende con su visión optimista del presente y del futuro de Sudamérica ya completada la primera década del nuevo milenio
Ignacio Ramonet dirige Le Monde Diplomatique en español. Fue uno de los animadores del primer Foro Social Mundial ocurrido en 2001 y estuvo presente en el reciente Foro Social Mundial que tuvo inicio el 24 de enero en Brasil. Este Foro estuvo centrado en la preparación de la llamada “Cumbre de los Pueblos”, que el movimiento contra la globalización convoca para junio próximo en Río de Janeiro, en paralelo a la Conferencia de Naciones Unidas sobre Desarrollo Sustentable Río-20. “Es necesario que se escuche la voz de quienes se resisten al avance del desarrollo depredador” es la consigna que animó el encuentro.
Un detalle importante es que la presidenta del Brasil Dilma Rouseff prefirió asistir al Foro Social en vez de hacerlo a Davos dando con ello toda una señal de cara al futuro.
Ramonet es uno de los periodistas que más recorren el mundo y observan sus distintas realidades. Fue entrevistado para Página12 por Martín Granovsky (ver aquí) en el mismo Porto Alegre y este es el resultado de lo que de hecho es un interesante diálogo. Espero que lo disfruten tanto como me sucedió a mi (las preguntas están en negrita):
-Sobre el final del Forum hay derecho a preguntarse si fue útil y qué cambió respecto del primer foro, el del 2001.
-Cuando el foro se creó, no había en América latina otro gobierno de los que yo hoy llamo neoprogresistas que no fuera el de Hugo Chávez, que además vino al foro. Al año siguiente, en 2002, por primera vez Chávez se declaró socialista. También vino Lula cuando aún no era presidente, sino candidato. Ahora en cambio los gobiernos neoprogresistas están llevando a cabo las políticas de inclusión social y al mismo tiempo el foro es menos un foro de los movimientos sociales. Es un foro en el que se discutió la crisis europea, el movimiento de los indignados en general (los chilenos, Wall Street, etcétera) y la cuestión de la memoria.
La jornada de Flacso del viernes, el día de conmemoración del Holocausto, fue una de las actividades centrales. La organizaron el Forum Social Temático y el Foro Mundial de la Educación. Hasta ahora ésos no eran temas del foro. Los indignados son un tema que no lleva más de un año, y el debate sobre la memoria no se había planteado de esa manera. Dominaban el antiimperialismo y la denuncia de las guerras de los Estados Unidos en Irak o en Afganistán. Se está llegando a un nivel diferente. Los gobiernos aquí en Sudamérica lo están haciendo globalmente bien. Pero ojo, llega una nueva etapa y hay que mejorar ciertos aspectos cualitativos.
-¿Qué habría que mejorar en América del Sur?
-No creer que esta bonanza que está viviendo América latina va a ser duradera. Depende del éxito norteamericano y europeo y de si hay baja o no en la economía china que afecte a potencias agrícolas o mineras.
-Uno de los puntos es cómo aprovecha América del Sur su actual ventaja por los precios beneficiosos de los productos primarios que vende para que otra vez el rédito principal no sean palacios franceses en medio de la pampa húmeda.
-La economía funciona por ciclos. En Europa no podemos hablar de palacios en medio de la nada pero sí de grandes aeropuertos modernísimos que ahora casi no funcionan u óperas en medio de ciudades pequeñísimas. La riqueza ha pasado y no siempre se ha sabido aprovechar. Aquí, en Sudamérica, la solución es crear más y más mercado interior. Y mercado interior protegido. Y también ampliar los intercambios en el marco de la solidaridad latinoamericana.
Ahora el mercado latinoamericano tiene que articularse para que haya masa crítica para todos. Si no, Brasil se desarrollará pero Uruguay no. Ahora que desaparecieron 80 millones de pobres hay una clase media que consume. Brasil introdujo la tasa sobre la producción de automóviles frente a China y aumentó esa tasa en un 30 por ciento. Es protección y es correcta.
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| Debate sobre el neoliberalismo y las alternativas de la izquierda |
-Por lo pronto, muchos constataron que, más allá de las opiniones, la globalización existe. Si existe hay que analizarla y ver cómo evitar los inconvenientes de la globalización. A escala mundial en una mesa sobre la crisis del capitalismo, una de las opiniones fue que había que pensar quizás en desglobalizar y reducir la globalización. No hay solo una crisis económica. Hay una crisis de la política, de la democracia, alimentaria, ecológica.
Muchos países latinoamericanos no están pensando en las otras crisis, en particular en la ecológica. Boaventura de Souza Santos subrayó que no es normal que se acuse a comunidades indígenas y se las acuse de terroristas cuando quieren proteger el medio ambiente. Las realidades van cambiando. El Movimiento de los Sin Tierra de Brasil, que antes ocupaba tierras, no lo hace porque no las tiene. Cualquier pedazo de tierra es soja. Y como el MST cuando se asienta realiza producciones ecológicas, el agronegocio se lo reprocha.
-La discusión ecológica es clave también porque habrá una cumbre mundial en Río en junio.
-La precaución ecológica es algo que se ha recordado y que en cierta medida hace que los gobiernos estén pensando en hacer las cosas bien. Dilma dijo que quería dar casas a la gente. A mí me parece muy bien, realmente muy bien. Pero tengamos cuidado de no llegar al pragmatismo chino, que en nombre del desarrollo destruye lo que se oponga a esa idea, y terminemos entrando sin necesidad en una gran contradicción.
-Dilma diría: “Está bien, Ignacio, pero yo tengo que gobernar Brasil y terminar con la miseria”.
-Es que la preocupación ecológica y la social no se oponen. El Forum apreció mucho que Dilma haya decidido venir aquí y no haya viajado al Foro de Davos. Cuando Lula vino y dijo que luego se marchaba a Davos, alguien le dijo: “No se puede servir a dos amos a la vez”. Es una frase bíblica. “Hay que escoger.”
-Quizá Lula necesitaba ir a Davos porque también eso ayudaba a la consolidación política de su gobierno y en cambio hoy Brasil no necesita de Davos.
-Claro, las condiciones cambian. Y el foro debe cambiar también. Antes muchos dirigentes o presidentes venían a nutrirse. Chávez y Lula, a quienes ya nombré. También Evo Morales, Rafael Correa y Fernando Lugo. Para algunas discusiones, una reunión del foro puede tener hoy un mayor sentido en Europa, para discutir allí mismo la tremenda crisis. El año próximo está previsto que tenga lugar en un país árabe, porque los movimientos sociales no sólo se están desarrollando, sino que han conseguido ganar en dos países. Y hay nuevas discusiones, por ejemplo entre movimientos sociales laicos y movimientos sociales islamistas.
-¿Qué podría discutirse en Europa?
-En Europa hay ya algunas discusiones que se producían en América latina. Una idea de que la política está gastada y hace falta una renovación política. Que la sangre y la vitalidad nueva van a venir por el movimiento social. De esa vitalidad puede surgir un cambio. Este foro no tendría el mismo sentido organizado en Madrid, Atenas o Barcelona, donde hay sociedades que sufren y a la vez registran en algunos sectores gran voluntad de cambio. Aquí, en Sudamérica, por suerte para ustedes, hay situaciones donde la preocupación es seguir creciendo y cómo hacerlo mejor.
-¿No hay un riesgo de endiosar a los movimientos sociales como factores de cambio? Si no hay construcción política, ¿no se diluyen?
-Sí, es importante ver cómo se pasa de un momento a otro. Todavía no estamos en esa etapa en Europa, me parece. Aún no. Nadie expresa mejor el sufrimiento social que el movimiento social. Pero si no se da el paso a la política, todas las grandes crisis siempre sirven a la extrema derecha, que aparece como bajo la forma de movimientos y partidos antisistema. Prometen los cambios más radicales, demagógicos, transformacionales. Es importante que el sufrimiento social se encarne en movimientos que tengan vocación de implicarse en la política.
-¿Por qué todavía no ocurre ese paso?
-Entre otras cosas, en mi opinión, porque hacen falta líderes. Hasta el momento el movimiento social incluso rechaza tener líderes. Son muy igualitaristas desde el punto de vista del funcionamiento democrático. Es como la enfermedad infantil del movimiento social.
Ya llegará el momento de la adolescencia o la madurez, cuando seguramente se generarán líderes. No líderes salvadores. Hablo de dirigentes democráticos que puedan entender al movimiento social y ayudarlo a encontrar respuestas. Después de la crisis del sistema político venezolano, el final de lo que se llama el “puntofijismo”, ¿habría habido cambios sin Chávez y lo que él representaba? Y me hago la misma pregunta con Ecuador y Correa, Bolivia y Evo, Brasil y Lula, la Argentina y Kirchner.
-¿Y cómo funciona la relación entre los líderes, los movimientos y los partidos en esos países de Sudamérica?
-Mi percepción es que hoy los partidos tienen menos influencia que hace diez años y los movimientos sociales también porque los gobiernos están haciéndolo todo. Los líderes de los gobiernos conducen el cambio. Hubo una energía social que produjo el cambio pero el cambio está tan encarrilado que a veces hay una desvitalización de la política que paradójicamente no molesta demasiado.
-Tal vez con las construcciones políticas ocurra lo mismo que con los ciclos económicos. Quizá deban o puedan ser realizadas antes de que el ciclo actual de gobiernos sudamericanos termine.
-La función de estos gobiernos es muy semejante a la de los gobiernos europeos de los años ‘50 que, esencialmente, fueran conservadores o progresistas, tenían como funciones construir el Estado de bienestar, reconstruir cada país después de la guerra y aumentar el nivel de vida de la gente. Eso les dio 40 años de estabilidad política. Pero se terminó. Si los neoprogresistas sudamericanos no lo hacen demasiado mal, quizás haya por delante varios decenios como si fueran la socialdemocracia nórdica. Hoy mejoran estructuras, el nivel de vida, crean trabajo.
No es casualidad que sean gobiernos neoprogresistas los que están trabajando bien. Así ocurrió con los viejos partidos socialdemócratas. Además, la construcción del Estado de bienestar y el aumento del nivel de vida termina con cualquier tipo de recurso para las oposiciones tradicionales conservadoras. Ahora la gente percibe cómo los países reconstruyen sociedades derruidas. Las favelas eran pensadas como una fatalidad.
Para la derecha, era así porque es así. Pero la fuerza de la derecha desapareció, y también el elemento militar. Las leyes de la memoria son las que deben culpabilizar -sin venganza, con documentos y base histórica sólida- y establecer responsabilidades. No vengarse, sino terminar con la impunidad. A pesar de que lo que voy a decir parece escandaloso, estamos en el momento más fácil de Sudamérica. Si no hay errores y una gestión tranquila, los gobiernos de signo neoprogresista pueden quedarse en el poder mucho tiempo. Por eso hay que pensar bien las sucesiones políticas. En la Argentina eso funcionó bien. En Brasil, lo de Lula fue ejemplar. Es una lección. Y por eso hoy Dilma tiene más aprobación popular de la que tenía Lula en su primer año de gobierno. (Fin de la entrevista)
Una cosa más sobre el Foro. En el debate sobre el neoliberalismo y las alternativas de la izquierda en el siglo XXI, Gonzaga Belluzzo, economista de la Universidad de Campinas y otro de los participantes en el foro, tuvo algunas definiciones muy interesantes. Comentó:
“A veces me regocijo un poco por la crisis europea”...“No es políticamente correcto decirlo pero recuerdo que cuando yo era secretario de política económica del gobierno de José Sarney y en medio de la crisis de la deuda hablaba con Jean Claude Trichet, presidente del Club de París, él siempre intentaba demostrar que éramos incompetentes.”...“en todo el mundo la carga tributaria sobre el 10 por ciento más rico cayó”, y dio como ejemplo que el precandidato republicano Mitt Romney (que tiene un ingreso declarado de 2 millones de dolares mensuales) reconoció haber pagado de impuestos un 14,6 por ciento de sus ingresos, la mitad (del porcentaje) que su secretaria"...“no hay un problema de personas, sino de cómo funciona el sistema”...“El mercado puede ser un instrumento del socialismo. No hay que confundir mercado con capitalismo, que es un sistema de control, de poder y de acumulación ilimitada. El mercado debe servir al bien común.”
Comentarios finales:
Aunque Ramonet no explicita que entiende por gobiernos "neoprogresistas" por lo que afirma se puede pensar que se refiere a gobiernos que se plantean reducir la pobreza (de hecho el mismo destacó que hay 80 millones de pobres menos en sudamérica de los que había hace diez años) y construir o reconstruir un cierto "Estado de Bienestar" de forma similar a como lo hicieron los gobiernos europeos (no todos) en los años ´50 y que hoy se encuentran en completa crisis y regresión. Creo que no es un término ni un concepto muy rico e incluso se encuentra bastante vapuleado. La región sudamericana tiene una composición social y una historia de movimientos sociales y liderazgos políticos que la hace muy diferente de la europa de posguerra y de la segunda mitad del siglo XX. Es una categoria que aporta poco, por lo que se ve, y puede llevar mucha confusión consigo.
bastadeodio
viernes, 30 de diciembre de 2011
Carta Abierta Nº 11
Carta de la igualdad
El espacio de intelectuales, artistas y creadores conocido como Carta Abierta, elaboró un nuevo documento -el onceavo- que analiza el proceso que llevó a la reelección de Cristina Kirchner y los desafíos que se abren ahora. Es una reflexión amplia e inclusiva que repasa desde dónde partimos, como llegamos hasta aquí y los desafíos que nos esperan para el futuro inmediato en nuestro camino hacia la Igualdad, que es el gran eje estructurador de las reflexiones. El documento completo fue publicado por Página12. Lo que aquí hago es de alguna forma extractar lo que considero más relevante. Aún así el documento es tan rico en su contenido y abre tantos temas a la reflexión y el debate -lo que claramente constituye su objetivo- que resulta un documento un poco largo. Pero bueno, ahí está y su lectura atenta, reflexiva y crítica seguramente se constituirá en un enriquecimiento personal y colectivo. Le he agregado a cada parte en que se divide (son siete) un título para organizar la lectura y una breve nota a un aspecto que me parece poco desarrollado en la Carta.
Parte I: La crisis del modelo neo liberal y de la política de DDHH basada en el olvido
El triunfo de Cristina Fernández de Kirchner en las elecciones del 23 de octubre con el 54 por ciento de los votos expresa la voluntad popular por la profundización de los cambios.
El (nuevo) humor social, la recuperación de valores que parecían perdidos, la identidad como pueblo, la confianza en un liderazgo, el compromiso creciente en capas de la sociedad para participar en lo público, la perspectiva y esperanza en un futuro.
Es acompañad(o) por la validación de un tipo de gobernabilidad que no puede concebirse por fuera de la recreación incesante de lazos constitutivos con una sociedad activa, heterogénea y abierta, y el impulso hacia un extendido compromiso militante que tiene en el entrecruzamiento generacional y la convocatoria activa de la juventud una de sus dimensiones más notables.
Recordemos que apenas una década ha transcurrido desde las jornadas de movilización popular de 2001, cuando en las calles se sancionó la derrota política –y comenzó el retroceso cultural– de un modelo económico centrado en el capital financiero y un modo de gobierno consistente en la mera administración de lo ya dado.
La crisis desencadenó una transición política que descargó los enormes costos y ajustes del desplome neoliberal sobre las vidas de las mayorías, ya severamente empobrecidas por el régimen caído. Juntamente con una aguda recesión avanzaron la desocupación, la exclusión, la marginación y la pobreza, mientras la llamada “pesificación asimétrica” transfería ingresos a los sectores más concentrados de la economía.
La Historia abrió una alternativa y una esperanza en 2003. La extendida experiencia política que denominamos “kirchnerismo”, como metáfora nominativa de una capacidad transformadora de características propias, posee un doble carácter: se nos presenta como la evidencia política e institucional de un heterogéneo subsuelo popular irredento en incesante movimiento, capaz de establecer los núcleos programáticos de una nueva etapa argentina,...y, a la vez, como un inusitado giro de la historia, una inflexión sin coordenadas de arribo, un acontecimiento creativo que cambia los parámetros amputados de una dinámica de poder sin destino posible mayor que el de una tragedia que muta en parodia de sí misma.
La figura de Néstor Kirchner fue el epicentro de esa combinación. Asumió la presidencia con un discurso nacional y popular que se distancia del camino industrial-primario-exportador sin inclusión social (desarrollista de derecha), que había intentado desplegar la transición duhaldista. Las urgencias de la democratización de la economía, del crecimiento del empleo y de la producción se concibieron, en el incipiente proyecto, inseparables de la aspiración de reconstruir el mercado interno y recomponer los ingresos de los sectores populares y medios.
Nota: Creo que este punto está insuficientemente desarrollado y sobre todo fundamentado y que merece una mayor atención, justamente porque esa distinción entre "desarrollismo de derecha" vs "desarrollismo de izquierda" -que a mi juicio aparece implícito- es demasiado simplificadora. En particular sería muy pertinente desarrollar las continuidades y discontinuidades, las constantes y las contradicciones entre el "modelo" económico impulsado por la dupla Kirchner-Lavagna en la primera parte del gobierno de Néstor Kirchner y la profundidad del giro en la política económica que se opera con la salida de Lavagna en el 2005 y la asunción de la conducción de la economía por parte de Néstor. Resulta claro que la salida abrupta y conflictiva de Lavagna revela la existencia, además de distintas expectativas políticas, de visiones encontradas respecto de temas fundamentales como son la relación con el FMI, la negociación con los acreedores privados y con el Club de París, el destino del superávit fiscal y de las reservas, el papel del Banco Central, entre otros temas. Más adelante en la Carta se tocan algunos de estos temas pero sin un análisis ni una cronología adecuada.
...en nuestro país se había desarrollado una inédita construcción militante de derechos humanos. Heroica por parte de las Madres de la Plaza, que en plena dictadura lucharon por la recuperación de sus hijos, y multiplicada luego en un vasto friso de militancias. Con la decisión de desarmar el dispositivo de la impunidad, el gobierno recuperaba las reivindicaciones centrales de ese movimiento: Memoria, Verdad y Justicia y, al hacerlo, se fundaba a sí mismo como una experiencia política radicalmente nueva.
Consecuente con la profundidad de su compromiso con los derechos humanos, una de las características distintivas del proyecto iniciado en 2003 ha sido la firme decisión de los gobiernos nacionales de no reprimir la protesta popular.
El desendeudamiento con el FMI y la restructuración de la deuda externa con una quita inédita, las negociaciones salariales en paritarias que construyeron una dinámica de recomposición de ingresos y, luego, la estatización de la administración previsional y la inclusión de millones de beneficiarios excluidos en el régimen jubilatorio trazaron un camino en el que la disidencia con las recetas de las ortodoxias financieras se estableció en el plano de los hechos. La desarticulación del ALCA marcó el nacimiento de una nueva política de integración regional que se iría constituyendo en nuevas instituciones, con el Banco del Sur, la Unasur y la flamante Celac. El latinoamericanismo dejaría de ser horizonte de deseo o bandera justamente compartida para convertirse en definición de una política internacionalista y regional.
Parte II: El conflicto de las retenciones móviles y la desestabilización
En 2008 la nueva época adquirió otros contornos, signados por el conflicto y el entusiasmo....(lo que) condujo a una aguda confrontación del proyecto nacional con el bloque de poder que operó –y opera– como el agente interno de la restauración del proyecto derrotado en 2001 (¿o también en el 2005?). Las corporaciones patronales del campo resistieron y no estaban solas. Un tejido nuevo de poder económico se había articulado en el agronegocio con ellas. Contaban con el apoyo de los medios de prensa concentrados, emparentados ideológicamente y entrelazados con los negocios ligados a la Argentina reprimarizada de fin del siglo pasado.
...Los tiempos eran agónicos y parieron nuevos actores en conflicto. Se constituyó el bloque que afirmaría la continuidad de un proyecto que, si heredaba los movimientos populares argentinos, también se mostraba prístino en sus diferencias y fundamental en su novedad. Las organizaciones sindicales, sociales, de derechos humanos, una buena parte del arco político progresista y de la izquierda no peronista, se asociaron estratégicamente al futuro del kirchnerismo, que se afianzaba como identidad política.
El año 2009 –en el que se afrontó un resultado electoral adverso– supuso un desafío de gran dificultad, pero las fuerzas estaban templadas y el Gobierno profundizó las políticas reparatorias. La Asignación Universal por Hijo y el programa Argentina Trabaja signaron ese momento...Pese a que no escaseaban los conflictos, el Gobierno impulsó con fuerza otra reforma estructural: una Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual que prescribe límites a los monopolios y amplía el derecho a la información.
En dos acontecimientos de 2010 pudo verse el cierre de las dificultades mayores del período: en la fiesta callejera de la conmemoración del Bicentenario y en la dolida y colectiva despedida a Néstor Kirchner. Porque si en el primero se vio la multitud reconocida en la nación que se conmemoraba..., en el segundo fue la emergencia de un compromiso activo y militante, descubierto junto con la propia fragilidad de las vidas que lo habían incitado.
Parte III: El gran objetivo de la Igualdad - Existencia de tendencias encontradas
Eso fue posible porque la apuesta no fue leve y su horizonte fue la Igualdad.
...Si la Igualdad es el horizonte de estas políticas, lo es como igualdad en la diferencia y reconocimiento de la heterogeneidad. Lo es como ampliación de la ciudadanía, que se va desplegando en un recorrido desde la inclusión –con las múltiples estrategias de reparación social– hacia la Igualdad. No es poco lo que falta en este sentido y seguramente nunca el camino estará cumplido.
...La igualdad en la diferencia debe ser también el signo de una democratización profunda de la cultura, a la que las mayorías tengan acceso, generando disposiciones al conocimiento y el disfrute de lo creado por este país.
...Muchos pasos se han dado de 2003 a hoy para disminuir la desigualdad que había generado la destrucción de la educación pública. Más chicos en la escuela y almorzando con sus familias. Menor deserción. Primeras camadas del secundario en algunas zonas del país. Docentes reconocidos en su dignidad de trabajadores. Bibliotecas y netbooks para todos. Estos cambios destacan y promueven el desafío de avanzar por lo aún faltante: la buena escuela pública, como la mejor alternativa de formación en todos los lugares y para todos los sectores.
...Ello requerirá que la política de Estado enunciada en la Ley de Educación Nacional se traduzca en prácticas sociales que legitimen en todo el territorio de nuestro país el derecho a la educación pública en una sociedad democrática. Pero aun con los cambios legislativos y políticas implementadas, subsisten tendencias estructurales regresivas, constitutivas de una matriz de sistema educativo, cuya reversión es imprescindible para atender al objetivo de la Igualdad. El creciente peso relativo de la educación privada –sostenida con financiamiento del Estado– en todos los distritos del país, pero con más intensidad donde predomina la población de sectores medios, resume la significatividad de esas herencias. Ese avance en desmedro de la centralidad de la educación pública es una fuente de desigualación social que conjuga desde segmentaciones clasistas hasta prejuicios raciales.
Una nueva etapa del proyecto nacido con la asunción de Néstor Kirchner en el año 2003 queda inaugurada en los discursos de cierre de campaña de la Presidenta, en ocasión de la victoria electoral y en el foro del G-20. En ellos el ideal de la Igualdad y la crítica del orden global del neoliberalismo resonaron como sus núcleos clave. Posicionarse desde América latina y el Caribe sin neutralidad ni imparcialidad señala el alineamiento frente al poder central en el orden internacional y del lado de las mayorías populares en la política nacional.
Parte IV: Las relaciones internacionales y la crisis global - Amenazas
La histórica denuncia de las “relaciones asimétricas” en la reunión de Mar del Plata, que derrotó al ALCA, y los proyectos de constitución del Banco del Sur y de la Unasur, así como la desvinculación de las políticas recomendadas por los organismos financieros internacionales, precedieron a una crisis (internacional) que tiene alcances inéditos, dramáticos y de fin imprevisible. La nueva política económica heterodoxa desarrollada por la Argentina y buena parte de América latina y el Caribe generó mejores condiciones para las respuestas (regionales) frente a la profunda crisis que se despliega en el nivel de la economía mundial.
...El desplome financiero (internacional) conduce a la destrucción de un stock de capital ficticio inconmensurable...Las derechas de los países centrales se obstinan en profundizar la lógica ultramercantilista en el funcionamiento de las economías, tanto en los órdenes nacionales como en la esfera global. En esos países la democracia emprende el retroceso a una formalidad sin ciudadanía, mientras el poder financiero elige tecnocracias para dirigir sus destinos.
...Las instituciones que fueron origen y centro de la crisis intentan someter a su cruda ley los presupuestos públicos y dar garantía de continuidad al capitalismo en su forma de financiarización. Xenofobia y ajustes en los presupuestos públicos, privatizaciones de empresas de servicios y reducciones de salarios, despidos masivos y destrucción de lo que restaba de los Estados de bienestar configuran el nuevo rostro de los países centrales.
...Las huelgas y movilizaciones obreras y el surgimiento de nuevas expresiones de lucha popular –como la de los indignados– son síntomas de un descontento que constituye un potencial de futuros conflictos, lejos de la pretendida sentencia del fin de la Historia que el neoliberalismo proclamaba en sus décadas de esplendoroso ascenso.
El discurso presidencial en el G-20 impugnó el capitalismo financiero, la desregulación y la política de precarización del trabajo. Una impugnación a la esencia del capitalismo realmente existente.
...La degradación del sistema en los países centrales comprende la aceptación y el fomento de paraísos fiscales, esquemas de elusión impositiva, maniobras con los precios de transferencia en las operaciones intrafirma de las empresas transnacionales.
...En cambio, los países periféricos que sufren pérdidas fiscales y fugas de capitales por la presencia de esos mecanismos están interesados realmente en su desarticulación. Así, el interés en el combate al lavado de dinero y la evasión fiscal son objetivos importantes y destacables de la política del Gobierno. Pero resulta equivocado legislar esas cuestiones en el formato de Ley Antiterrorista, como se lo hace en el actual proyecto que trata el Congreso.
Ese dispositivo adopta la duplicación de condenas acogiéndose a una definición del concepto de terrorismo de carácter tan inespecífico, que podría utilizarse en fallos judiciales que criminalicen la protesta social. Formato antiterrorista e inespecificidad de acepción que deriva del poder y las presiones norteamericanas en los foros internacionales. El gobierno argentino se ha destacado por su voz crítica en ellos y por eso sorprende y preocupa esta adopción de un estándar internacional contradictorio con el espíritu democrático del proyecto nacional que hoy despliega.
Durante la última década nuestra región ha comenzado a desarrollar, de manera creciente, una experiencia económica, política, social y cultural esencialmente diferente de la verificada en el mundo desarrollado. Tal proceso político, dirigido a establecer esa sociedad de derechos, es incongruente con las sociedades de libre mercado. La preeminencia de lo político, tendencia verificable en gran parte de las nuevas experiencias nacionales de América latina –con marcadas heterogeneidades, indudablemente–, supone un ejercicio creativo de regulación pública creciente de aspectos económicos esenciales en el cual la ciudadanía política recupera un lugar principal respecto de las relaciones mercantiles no exento de conflictos y contradicciones.
Si bien estos procesos no están exentos de intrincados desafíos, asociados a un exacerbado grado de transnacionalización, gestión de recursos naturales y complejos escenarios de tensión distributiva, sus características distan de constituirse en evidencia de la lógica del capitalismo central...La unidad de América latina y el Caribe, que incluye el rechazo a las conductas imperiales y la anárquica desregulación financiera, resulta en la urgencia de una autonomía no sólo justa, sino imprescindible, frente al desastroso despliegue reaccionario en el centro del capitalismo mundial. El paradigma de la Igualdad adquiere una significación trascendente como brújula en el clima de desazón de esta época.
La recuperación y centralidad de la idea de Igualdad representa una transformación cultural en la Argentina. El trazo grueso de los cantos de sirena del neoliberalismo fue el de crecimiento y derrame: sin acción pública los estímulos de mercados y ganancias conducirían a la ampliación y eficiencia productivas que desembocarían en la reducción de la pobreza en una sociedad de desiguales para el “bien” de todos. Sin embargo, el resultado fue el estancamiento y la exclusión.
Siempre ha existido una relación contradictoria y tensa entre capitalismo e Igualdad. La extensión de los derechos civiles y políticos generalizó la ciudadanía formal, mientras que esa expansión a la vez operaba como velo de la desigualdad en el acceso a bienes y servicios. La idea liberal de un ámbito público de la política alienado de un espacio privado reservado para la economía esteriliza la potencia de la primera para transformar la segunda. Ni la Igualdad sustantiva ni la ampliación de derechos son cuestiones de mercados, sino de ciudadanía. La primacía de la política sobre la economía, la intervención pública en ésta, la sustitución del objetivo del crecimiento por el del desarrollo y el privilegio ciudadano sobre la determinación mercantil para elegir el destino estratégico de una nación son tributarios de una propuesta de profundización de la Igualdad. Esta es la inscripción del paradigma de la Igualdad proclamado por la Presidenta como objetivo de esta etapa.
Parte V: Los desafíos y riesgos actuales
Desde 2003 se produjo una mejora sustantiva en la distribución del ingreso, tanto que la Argentina eleva los índices promedio de la región en términos de equidad distributiva. El sistema impositivo alcanzó en 1974 su pico de equidad del siglo XX, y luego comenzó un ininterrumpido derrumbe que profundizaba constantemente su regresividad. El actual proyecto ha revertido esa tendencia alcanzando una leve progresividad al final de la década recién concluida. Las retenciones han contribuido a ese cambio. Pero el régimen impositivo sigue siendo injusto con el 20 por ciento más pobre de la población y reclama una reforma tributaria. Reforma que también es necesaria para la estabilidad estratégica fiscal. El impuesto a la renta financiera, la mayor progresividad del Impuesto a las Ganancias, la reforma en el Impuesto al Valor Agregado, la consolidación de las retenciones (inclusive recuperando la idea de retenciones móviles) y el refuerzo de las imposiciones patrimoniales provinciales son cuestiones pendientes.
El crecimiento del gasto público ha contribuido a la mejora de la equidad. El significativo incremento del presupuesto educativo y el aumento del gasto en salud contribuyeron en ese sentido. La inversión realizada en esos campos requiere una renovación ahora cualitativa: una atención que no sólo descanse en la mejora de la infraestructura escolar o sanitaria.
En relación con la salud pública es preciso puntualizar que no se han producido avances en importancia e intensidad equivalentes a los que sí se dieron en áreas como los derechos previsionales, humanos, educación y de generación de empleo. Se ha tendido a consolidar la inercia heredada, a contramano de las notables transformaciones que el modelo nacional y popular ha sabido generar. El control a los laboratorios, la producción pública de medicamentos y la regulación de la medicina prepaga deberían avanzar en la generalización de un sistema igualitario de salud. Hoy sólo el 1,9 por ciento del PBI se invierte en salud pública gratuita, mientras subsiste –en un sistema fragmentado– una enorme inequidad en la distribución de los recursos. Pensar la salud como política de integración social hace necesario recuperar el rol del Estado como único rector y prestador creciente y dominante, para hacer realidad la universalidad de la atención y el acceso a la salud como derechos de ciudadanía. Un derecho no es ni puede ser una mercancía, ni debe ser el mercado quien distribuya la salud y la vida.
La quita de subsidios a los ricos y a las clases medias-altas que pueden prescindir de ellos contribuye a la equidad distributiva. La reasignación presupuestaria al gasto social y a la inversión pública es de estricta justicia. La campaña mediática que designa la mayor carga como un ajuste tiene una marca clasista. No hay redistribución sin recortes del ingreso de los más pudientes. Ajustistas son las políticas recesivas y restrictivas que disminuyen la capacidad de consumo de las mayorías populares asociadas a recortes del gasto público y no así las reasignaciones progresivas de éste, que mantienen su nivel. Un cambio distributivo supone modificaciones en la lógica de consumo y de la propia estructura productiva que provee los bienes para éste.
Los enfoques económicos que desde diversos sectores apuntan a detener la política de incrementos salariales, ubicándola como causa del alza de los precios y la disminución de la competitividad externa tienden a imponer un orden injusto propio de la experiencia neoliberal, pero esta vez actualizándolo bajo la forma de una peligrosa heterodoxia de raíz conservadora.
Con el fin de preservar el carácter progresivo de la política pública –uno de los basamentos del modelo económico– parece imprescindible encauzar el debate acerca de la inflación y el tipo de cambio hacia los complejos escenarios de la puja entre sectores sociales por la distribución del excedente, ejercicio que implica analizar precios, tasas de ganancia, productividad, inversiones y salarios de manera conjunta. Ello supone en sí una renovada acción estatal, tanto técnica como política, sostenida por un debate público, como expresión evidente de la metáfora presidencial de “sintonía fina”.
Mucho se hizo en estos años en pos de la afirmación de la Igualdad. Lo hizo un gobierno componiendo a su alrededor un conjunto de alianzas. No fue menor el lugar que tuvo y tiene en esa alianza el sindicalismo mayoritario. Organizaciones remisas a revisar las lógicas de poder que las estructuran –y que las llevan al reconocimiento de cercanías que son claramente corporativas, como la defensa de algunos dirigentes que son juzgados por delitos económicos, delitos inaceptables desde cualquier percepción efectiva de la defensa de los derechos de los trabajadores–, pero al mismo tiempo forjadas en la protección de los derechos de los asalariados formales. El grupo que hoy conduce la CGT se templó en la resistencia de los años ‘90 y desde 2003 para aquí articuló alianzas al tiempo que sostuvo la mejora de los salarios y la ampliación de derechos. Un contexto de expansión de la demanda laboral y de paritarias reconocidas lo hizo crecer y afirmarse. Hoy aparecen, enfáticamente anunciadas, oscuridades en esas alianzas.
No es fácil, nunca, orientarse en las coyunturas que son pródigas en ambigüedades, en componer hilos heterogéneos, en presentarse con rostros ambivalentes. Pero todo ello no puede evitar una nitidez que sigue presente: la política argentina sigue teniendo un trazo fundamental que distingue entre un bloque de la reacción y un movimiento –complejo y múltiple– que apuesta por la Igualdad. Es inimaginable que los trabajadores argentinos y sus representaciones sindicales elijan el camino de la reacción, arrojándose a los brazos de aquellos que hasta ayer nomás se decían sindicalistas para defender intereses patronales o para actuar como emisarios de la corrosión de la legitimidad institucional. Porque la CGT conducida por Hugo Moyano no tiene nada que ver con un gastronómico de las barras brava ni con un dirigente de peones rurales que pone a sus afiliados como carne de cañón para un paro patronal. Habrá nubarrones en la coyuntura, oscuridades que opaquen la nitidez, habrá que renovar –para despejarlos– un compromiso común, un compromiso hecho de tensiones, diálogos, conflictos y disidencias, pero sustentado sobre un acuerdo necesario: el de profundización de la Igualdad, el de ampliación de derechos.
Parte VI: Las tareas pendientes en pos de la igualdad
El paradigma de la Igualdad como el que se avizora requiere de la autonomía nacional. Un problema central y estructural subsistente e intacto es la extranjerización de la economía. La concentración más esa extranjerización, profundizadas deliberadamente por las políticas neoliberales, contribuyen a una persistente fuga de capitales. Durante los ’90 se financiaba con endeudamiento y hoy se lo hace con las divisas del superávit comercial, conseguido como resultado de la actual política económica y de las condiciones de la economía mundial. Así, el resultado del esfuerzo común es girado al exterior por los más poderosos, que cuanto más ganan más giran. Las constantes remesas de utilidades revelan que la Igualdad no constituye un objetivo exclusivamente social, sino un problema nacional. Así, a la exigencia de mayor inversión se agrega el requerimiento de renacionalizar la economía. Las filiales de las empresas transnacionales orientan su política, mucho más, por las necesidades y lógicas de sus casas matrices que por las definiciones, estímulos y objetivos de la política económica local. Una nueva ley de inversiones extranjeras es necesaria para proveer un marco regulatorio que permita al Estado fijar políticas.
Pendiente está, en función de la profundización de la Igualdad, una legislación justa sobre la posesión de la tierra urbana y rural. El proyecto de ley actualmente en discusión constituye un primer paso. Los desalojos de los humildes y la prepotencia de quienes los llevan a cabo han causado derramamiento de sangre y muertes. La legislación necesaria implica un debate respecto del derecho de propiedad, que por cierto se originó como todos los derechos civiles como reivindicación de los más débiles frente a los más fuertes. La conquista de los montes por parte de los sojeros tiene la misma lógica que la conquista del desierto del siglo XIX. Se despliega como una violación del derecho de propiedad comunitaria para la vida y la cultura de comunidades enteras, destruyendo los derechos de los pueblos originarios y de los campesinos para establecer otros nuevos, que protejan la apropiación de medios de producción por una clase objetivamente vinculada con la restauración del modelo derrotado en 2001. Apropiación típica de los conquistadores, por medio de la expulsión de campesinos de sus tierras. La solución del hábitat urbano y rural es, tal vez, la que atendería los problemas de mayor injusticia y violencia, resultantes de inequidades desgarrantes.
La marginación del ideario del desarrollo y su empobrecimiento al subsumirlo en los conceptos de crecimiento y derrame fueron tributarios de la sanción de leyes financieras que retiraron al Estado de la función de direccionamiento del crédito. Nuevas leyes que regulen el funcionamiento de las entidades, las funciones del Banco Central –que incluyen la recuperación del poder estatal para articular la política monetaria con las otras políticas públicas– y los derechos, acceso y protección a los usuarios del crédito significarán la derogación y el reemplazo de la que fuera la ley de leyes de la política económica de la dictadura terrorista: la Ley de Entidades Financieras y, también, de la carta orgánica del Banco Central, columna vertebral de la financiarización.
La vibrante defensa de Cristina Fernández de la gestión en Aerolíneas Argentinas, la estatización que dio origen a Aysa y las diferencias de eficiencia en la gestión pública de los fondos jubilatorios aplicados a proyectos de desarrollo habilitan una vía de profundización sostenida en la recuperación de la gestión empresaria del Estado. Quedó agotado el discurso de la ineficiencia pública respecto de la virtud de la privada. El desempeño del Banco Nación durante las crisis y en el estímulo del crédito productivo, frente a la conducta lucrativa de corto plazo de una banca extranjera especializada en créditos personales –colocados a altas tasas–, muestra otro contraste que abunda en el fundamento del colapso de esa creencia.
Parte VII: La participación ciudadana en las decisiones de política
Si se postula una sociedad de derechos, es impensable avanzar sin la idea del plan. Una sociedad de mercados es una sociedad sin plan, porque la organización de ésta opera indirectamente por el peso de la pura correlación de fuerzas de los poderes económicos. En cambio, la construcción de una sociedad de derechos requiere de la participación ciudadana en las decisiones.
Una sociedad movilizada, una opinión pública capaz de forjarse en los debates y no en ningún pensamiento único, una dirigencia capaz de asumir desafíos renovados, un vasto conjunto de militancias heterogéneas y diferentes configuran un escenario promisorio para el año que se abre. Los desafíos son profundos y las interpretaciones que se conjuguen deberán estar a la altura. No es tiempo de tratos maniqueos con el pasado ni de juicios sumarios sobre la Historia, más bien lo es de recostar nuestra experiencia política sobre la diferencia que establece con otros momentos, pero también para que su actual complejidad ilumine la del pasado. Porque somos enfáticos habitantes del presente, debemos ser comprensivos visitantes de lo sucedido. A sabiendas de que los tiempos nos exigen una imaginación política renovada y un compromiso colectivo para pronunciar las palabras justas. Aquellas que nos permitan afirmar la Igualdad.
bastadeodio
El espacio de intelectuales, artistas y creadores conocido como Carta Abierta, elaboró un nuevo documento -el onceavo- que analiza el proceso que llevó a la reelección de Cristina Kirchner y los desafíos que se abren ahora. Es una reflexión amplia e inclusiva que repasa desde dónde partimos, como llegamos hasta aquí y los desafíos que nos esperan para el futuro inmediato en nuestro camino hacia la Igualdad, que es el gran eje estructurador de las reflexiones. El documento completo fue publicado por Página12. Lo que aquí hago es de alguna forma extractar lo que considero más relevante. Aún así el documento es tan rico en su contenido y abre tantos temas a la reflexión y el debate -lo que claramente constituye su objetivo- que resulta un documento un poco largo. Pero bueno, ahí está y su lectura atenta, reflexiva y crítica seguramente se constituirá en un enriquecimiento personal y colectivo. Le he agregado a cada parte en que se divide (son siete) un título para organizar la lectura y una breve nota a un aspecto que me parece poco desarrollado en la Carta.
Parte I: La crisis del modelo neo liberal y de la política de DDHH basada en el olvido
El triunfo de Cristina Fernández de Kirchner en las elecciones del 23 de octubre con el 54 por ciento de los votos expresa la voluntad popular por la profundización de los cambios.
El (nuevo) humor social, la recuperación de valores que parecían perdidos, la identidad como pueblo, la confianza en un liderazgo, el compromiso creciente en capas de la sociedad para participar en lo público, la perspectiva y esperanza en un futuro.
Es acompañad(o) por la validación de un tipo de gobernabilidad que no puede concebirse por fuera de la recreación incesante de lazos constitutivos con una sociedad activa, heterogénea y abierta, y el impulso hacia un extendido compromiso militante que tiene en el entrecruzamiento generacional y la convocatoria activa de la juventud una de sus dimensiones más notables.
Recordemos que apenas una década ha transcurrido desde las jornadas de movilización popular de 2001, cuando en las calles se sancionó la derrota política –y comenzó el retroceso cultural– de un modelo económico centrado en el capital financiero y un modo de gobierno consistente en la mera administración de lo ya dado.
La crisis desencadenó una transición política que descargó los enormes costos y ajustes del desplome neoliberal sobre las vidas de las mayorías, ya severamente empobrecidas por el régimen caído. Juntamente con una aguda recesión avanzaron la desocupación, la exclusión, la marginación y la pobreza, mientras la llamada “pesificación asimétrica” transfería ingresos a los sectores más concentrados de la economía.
La Historia abrió una alternativa y una esperanza en 2003. La extendida experiencia política que denominamos “kirchnerismo”, como metáfora nominativa de una capacidad transformadora de características propias, posee un doble carácter: se nos presenta como la evidencia política e institucional de un heterogéneo subsuelo popular irredento en incesante movimiento, capaz de establecer los núcleos programáticos de una nueva etapa argentina,...y, a la vez, como un inusitado giro de la historia, una inflexión sin coordenadas de arribo, un acontecimiento creativo que cambia los parámetros amputados de una dinámica de poder sin destino posible mayor que el de una tragedia que muta en parodia de sí misma.
La figura de Néstor Kirchner fue el epicentro de esa combinación. Asumió la presidencia con un discurso nacional y popular que se distancia del camino industrial-primario-exportador sin inclusión social (desarrollista de derecha), que había intentado desplegar la transición duhaldista. Las urgencias de la democratización de la economía, del crecimiento del empleo y de la producción se concibieron, en el incipiente proyecto, inseparables de la aspiración de reconstruir el mercado interno y recomponer los ingresos de los sectores populares y medios.
Nota: Creo que este punto está insuficientemente desarrollado y sobre todo fundamentado y que merece una mayor atención, justamente porque esa distinción entre "desarrollismo de derecha" vs "desarrollismo de izquierda" -que a mi juicio aparece implícito- es demasiado simplificadora. En particular sería muy pertinente desarrollar las continuidades y discontinuidades, las constantes y las contradicciones entre el "modelo" económico impulsado por la dupla Kirchner-Lavagna en la primera parte del gobierno de Néstor Kirchner y la profundidad del giro en la política económica que se opera con la salida de Lavagna en el 2005 y la asunción de la conducción de la economía por parte de Néstor. Resulta claro que la salida abrupta y conflictiva de Lavagna revela la existencia, además de distintas expectativas políticas, de visiones encontradas respecto de temas fundamentales como son la relación con el FMI, la negociación con los acreedores privados y con el Club de París, el destino del superávit fiscal y de las reservas, el papel del Banco Central, entre otros temas. Más adelante en la Carta se tocan algunos de estos temas pero sin un análisis ni una cronología adecuada.
...en nuestro país se había desarrollado una inédita construcción militante de derechos humanos. Heroica por parte de las Madres de la Plaza, que en plena dictadura lucharon por la recuperación de sus hijos, y multiplicada luego en un vasto friso de militancias. Con la decisión de desarmar el dispositivo de la impunidad, el gobierno recuperaba las reivindicaciones centrales de ese movimiento: Memoria, Verdad y Justicia y, al hacerlo, se fundaba a sí mismo como una experiencia política radicalmente nueva.
Consecuente con la profundidad de su compromiso con los derechos humanos, una de las características distintivas del proyecto iniciado en 2003 ha sido la firme decisión de los gobiernos nacionales de no reprimir la protesta popular.
El desendeudamiento con el FMI y la restructuración de la deuda externa con una quita inédita, las negociaciones salariales en paritarias que construyeron una dinámica de recomposición de ingresos y, luego, la estatización de la administración previsional y la inclusión de millones de beneficiarios excluidos en el régimen jubilatorio trazaron un camino en el que la disidencia con las recetas de las ortodoxias financieras se estableció en el plano de los hechos. La desarticulación del ALCA marcó el nacimiento de una nueva política de integración regional que se iría constituyendo en nuevas instituciones, con el Banco del Sur, la Unasur y la flamante Celac. El latinoamericanismo dejaría de ser horizonte de deseo o bandera justamente compartida para convertirse en definición de una política internacionalista y regional.
Parte II: El conflicto de las retenciones móviles y la desestabilización
En 2008 la nueva época adquirió otros contornos, signados por el conflicto y el entusiasmo....(lo que) condujo a una aguda confrontación del proyecto nacional con el bloque de poder que operó –y opera– como el agente interno de la restauración del proyecto derrotado en 2001 (¿o también en el 2005?). Las corporaciones patronales del campo resistieron y no estaban solas. Un tejido nuevo de poder económico se había articulado en el agronegocio con ellas. Contaban con el apoyo de los medios de prensa concentrados, emparentados ideológicamente y entrelazados con los negocios ligados a la Argentina reprimarizada de fin del siglo pasado.
...Los tiempos eran agónicos y parieron nuevos actores en conflicto. Se constituyó el bloque que afirmaría la continuidad de un proyecto que, si heredaba los movimientos populares argentinos, también se mostraba prístino en sus diferencias y fundamental en su novedad. Las organizaciones sindicales, sociales, de derechos humanos, una buena parte del arco político progresista y de la izquierda no peronista, se asociaron estratégicamente al futuro del kirchnerismo, que se afianzaba como identidad política.
El año 2009 –en el que se afrontó un resultado electoral adverso– supuso un desafío de gran dificultad, pero las fuerzas estaban templadas y el Gobierno profundizó las políticas reparatorias. La Asignación Universal por Hijo y el programa Argentina Trabaja signaron ese momento...Pese a que no escaseaban los conflictos, el Gobierno impulsó con fuerza otra reforma estructural: una Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual que prescribe límites a los monopolios y amplía el derecho a la información.
En dos acontecimientos de 2010 pudo verse el cierre de las dificultades mayores del período: en la fiesta callejera de la conmemoración del Bicentenario y en la dolida y colectiva despedida a Néstor Kirchner. Porque si en el primero se vio la multitud reconocida en la nación que se conmemoraba..., en el segundo fue la emergencia de un compromiso activo y militante, descubierto junto con la propia fragilidad de las vidas que lo habían incitado.
Parte III: El gran objetivo de la Igualdad - Existencia de tendencias encontradas
Eso fue posible porque la apuesta no fue leve y su horizonte fue la Igualdad.
...Si la Igualdad es el horizonte de estas políticas, lo es como igualdad en la diferencia y reconocimiento de la heterogeneidad. Lo es como ampliación de la ciudadanía, que se va desplegando en un recorrido desde la inclusión –con las múltiples estrategias de reparación social– hacia la Igualdad. No es poco lo que falta en este sentido y seguramente nunca el camino estará cumplido.
...La igualdad en la diferencia debe ser también el signo de una democratización profunda de la cultura, a la que las mayorías tengan acceso, generando disposiciones al conocimiento y el disfrute de lo creado por este país.
...Muchos pasos se han dado de 2003 a hoy para disminuir la desigualdad que había generado la destrucción de la educación pública. Más chicos en la escuela y almorzando con sus familias. Menor deserción. Primeras camadas del secundario en algunas zonas del país. Docentes reconocidos en su dignidad de trabajadores. Bibliotecas y netbooks para todos. Estos cambios destacan y promueven el desafío de avanzar por lo aún faltante: la buena escuela pública, como la mejor alternativa de formación en todos los lugares y para todos los sectores.
...Ello requerirá que la política de Estado enunciada en la Ley de Educación Nacional se traduzca en prácticas sociales que legitimen en todo el territorio de nuestro país el derecho a la educación pública en una sociedad democrática. Pero aun con los cambios legislativos y políticas implementadas, subsisten tendencias estructurales regresivas, constitutivas de una matriz de sistema educativo, cuya reversión es imprescindible para atender al objetivo de la Igualdad. El creciente peso relativo de la educación privada –sostenida con financiamiento del Estado– en todos los distritos del país, pero con más intensidad donde predomina la población de sectores medios, resume la significatividad de esas herencias. Ese avance en desmedro de la centralidad de la educación pública es una fuente de desigualación social que conjuga desde segmentaciones clasistas hasta prejuicios raciales.
Una nueva etapa del proyecto nacido con la asunción de Néstor Kirchner en el año 2003 queda inaugurada en los discursos de cierre de campaña de la Presidenta, en ocasión de la victoria electoral y en el foro del G-20. En ellos el ideal de la Igualdad y la crítica del orden global del neoliberalismo resonaron como sus núcleos clave. Posicionarse desde América latina y el Caribe sin neutralidad ni imparcialidad señala el alineamiento frente al poder central en el orden internacional y del lado de las mayorías populares en la política nacional.
Parte IV: Las relaciones internacionales y la crisis global - Amenazas
La histórica denuncia de las “relaciones asimétricas” en la reunión de Mar del Plata, que derrotó al ALCA, y los proyectos de constitución del Banco del Sur y de la Unasur, así como la desvinculación de las políticas recomendadas por los organismos financieros internacionales, precedieron a una crisis (internacional) que tiene alcances inéditos, dramáticos y de fin imprevisible. La nueva política económica heterodoxa desarrollada por la Argentina y buena parte de América latina y el Caribe generó mejores condiciones para las respuestas (regionales) frente a la profunda crisis que se despliega en el nivel de la economía mundial.
...El desplome financiero (internacional) conduce a la destrucción de un stock de capital ficticio inconmensurable...Las derechas de los países centrales se obstinan en profundizar la lógica ultramercantilista en el funcionamiento de las economías, tanto en los órdenes nacionales como en la esfera global. En esos países la democracia emprende el retroceso a una formalidad sin ciudadanía, mientras el poder financiero elige tecnocracias para dirigir sus destinos.
...Las instituciones que fueron origen y centro de la crisis intentan someter a su cruda ley los presupuestos públicos y dar garantía de continuidad al capitalismo en su forma de financiarización. Xenofobia y ajustes en los presupuestos públicos, privatizaciones de empresas de servicios y reducciones de salarios, despidos masivos y destrucción de lo que restaba de los Estados de bienestar configuran el nuevo rostro de los países centrales.
...Las huelgas y movilizaciones obreras y el surgimiento de nuevas expresiones de lucha popular –como la de los indignados– son síntomas de un descontento que constituye un potencial de futuros conflictos, lejos de la pretendida sentencia del fin de la Historia que el neoliberalismo proclamaba en sus décadas de esplendoroso ascenso.
El discurso presidencial en el G-20 impugnó el capitalismo financiero, la desregulación y la política de precarización del trabajo. Una impugnación a la esencia del capitalismo realmente existente.
...La degradación del sistema en los países centrales comprende la aceptación y el fomento de paraísos fiscales, esquemas de elusión impositiva, maniobras con los precios de transferencia en las operaciones intrafirma de las empresas transnacionales.
...En cambio, los países periféricos que sufren pérdidas fiscales y fugas de capitales por la presencia de esos mecanismos están interesados realmente en su desarticulación. Así, el interés en el combate al lavado de dinero y la evasión fiscal son objetivos importantes y destacables de la política del Gobierno. Pero resulta equivocado legislar esas cuestiones en el formato de Ley Antiterrorista, como se lo hace en el actual proyecto que trata el Congreso.
Ese dispositivo adopta la duplicación de condenas acogiéndose a una definición del concepto de terrorismo de carácter tan inespecífico, que podría utilizarse en fallos judiciales que criminalicen la protesta social. Formato antiterrorista e inespecificidad de acepción que deriva del poder y las presiones norteamericanas en los foros internacionales. El gobierno argentino se ha destacado por su voz crítica en ellos y por eso sorprende y preocupa esta adopción de un estándar internacional contradictorio con el espíritu democrático del proyecto nacional que hoy despliega.
Durante la última década nuestra región ha comenzado a desarrollar, de manera creciente, una experiencia económica, política, social y cultural esencialmente diferente de la verificada en el mundo desarrollado. Tal proceso político, dirigido a establecer esa sociedad de derechos, es incongruente con las sociedades de libre mercado. La preeminencia de lo político, tendencia verificable en gran parte de las nuevas experiencias nacionales de América latina –con marcadas heterogeneidades, indudablemente–, supone un ejercicio creativo de regulación pública creciente de aspectos económicos esenciales en el cual la ciudadanía política recupera un lugar principal respecto de las relaciones mercantiles no exento de conflictos y contradicciones.
Si bien estos procesos no están exentos de intrincados desafíos, asociados a un exacerbado grado de transnacionalización, gestión de recursos naturales y complejos escenarios de tensión distributiva, sus características distan de constituirse en evidencia de la lógica del capitalismo central...La unidad de América latina y el Caribe, que incluye el rechazo a las conductas imperiales y la anárquica desregulación financiera, resulta en la urgencia de una autonomía no sólo justa, sino imprescindible, frente al desastroso despliegue reaccionario en el centro del capitalismo mundial. El paradigma de la Igualdad adquiere una significación trascendente como brújula en el clima de desazón de esta época.
La recuperación y centralidad de la idea de Igualdad representa una transformación cultural en la Argentina. El trazo grueso de los cantos de sirena del neoliberalismo fue el de crecimiento y derrame: sin acción pública los estímulos de mercados y ganancias conducirían a la ampliación y eficiencia productivas que desembocarían en la reducción de la pobreza en una sociedad de desiguales para el “bien” de todos. Sin embargo, el resultado fue el estancamiento y la exclusión.
Siempre ha existido una relación contradictoria y tensa entre capitalismo e Igualdad. La extensión de los derechos civiles y políticos generalizó la ciudadanía formal, mientras que esa expansión a la vez operaba como velo de la desigualdad en el acceso a bienes y servicios. La idea liberal de un ámbito público de la política alienado de un espacio privado reservado para la economía esteriliza la potencia de la primera para transformar la segunda. Ni la Igualdad sustantiva ni la ampliación de derechos son cuestiones de mercados, sino de ciudadanía. La primacía de la política sobre la economía, la intervención pública en ésta, la sustitución del objetivo del crecimiento por el del desarrollo y el privilegio ciudadano sobre la determinación mercantil para elegir el destino estratégico de una nación son tributarios de una propuesta de profundización de la Igualdad. Esta es la inscripción del paradigma de la Igualdad proclamado por la Presidenta como objetivo de esta etapa.
Parte V: Los desafíos y riesgos actuales
Desde 2003 se produjo una mejora sustantiva en la distribución del ingreso, tanto que la Argentina eleva los índices promedio de la región en términos de equidad distributiva. El sistema impositivo alcanzó en 1974 su pico de equidad del siglo XX, y luego comenzó un ininterrumpido derrumbe que profundizaba constantemente su regresividad. El actual proyecto ha revertido esa tendencia alcanzando una leve progresividad al final de la década recién concluida. Las retenciones han contribuido a ese cambio. Pero el régimen impositivo sigue siendo injusto con el 20 por ciento más pobre de la población y reclama una reforma tributaria. Reforma que también es necesaria para la estabilidad estratégica fiscal. El impuesto a la renta financiera, la mayor progresividad del Impuesto a las Ganancias, la reforma en el Impuesto al Valor Agregado, la consolidación de las retenciones (inclusive recuperando la idea de retenciones móviles) y el refuerzo de las imposiciones patrimoniales provinciales son cuestiones pendientes.
El crecimiento del gasto público ha contribuido a la mejora de la equidad. El significativo incremento del presupuesto educativo y el aumento del gasto en salud contribuyeron en ese sentido. La inversión realizada en esos campos requiere una renovación ahora cualitativa: una atención que no sólo descanse en la mejora de la infraestructura escolar o sanitaria.
En relación con la salud pública es preciso puntualizar que no se han producido avances en importancia e intensidad equivalentes a los que sí se dieron en áreas como los derechos previsionales, humanos, educación y de generación de empleo. Se ha tendido a consolidar la inercia heredada, a contramano de las notables transformaciones que el modelo nacional y popular ha sabido generar. El control a los laboratorios, la producción pública de medicamentos y la regulación de la medicina prepaga deberían avanzar en la generalización de un sistema igualitario de salud. Hoy sólo el 1,9 por ciento del PBI se invierte en salud pública gratuita, mientras subsiste –en un sistema fragmentado– una enorme inequidad en la distribución de los recursos. Pensar la salud como política de integración social hace necesario recuperar el rol del Estado como único rector y prestador creciente y dominante, para hacer realidad la universalidad de la atención y el acceso a la salud como derechos de ciudadanía. Un derecho no es ni puede ser una mercancía, ni debe ser el mercado quien distribuya la salud y la vida.
La quita de subsidios a los ricos y a las clases medias-altas que pueden prescindir de ellos contribuye a la equidad distributiva. La reasignación presupuestaria al gasto social y a la inversión pública es de estricta justicia. La campaña mediática que designa la mayor carga como un ajuste tiene una marca clasista. No hay redistribución sin recortes del ingreso de los más pudientes. Ajustistas son las políticas recesivas y restrictivas que disminuyen la capacidad de consumo de las mayorías populares asociadas a recortes del gasto público y no así las reasignaciones progresivas de éste, que mantienen su nivel. Un cambio distributivo supone modificaciones en la lógica de consumo y de la propia estructura productiva que provee los bienes para éste.
Los enfoques económicos que desde diversos sectores apuntan a detener la política de incrementos salariales, ubicándola como causa del alza de los precios y la disminución de la competitividad externa tienden a imponer un orden injusto propio de la experiencia neoliberal, pero esta vez actualizándolo bajo la forma de una peligrosa heterodoxia de raíz conservadora.
Con el fin de preservar el carácter progresivo de la política pública –uno de los basamentos del modelo económico– parece imprescindible encauzar el debate acerca de la inflación y el tipo de cambio hacia los complejos escenarios de la puja entre sectores sociales por la distribución del excedente, ejercicio que implica analizar precios, tasas de ganancia, productividad, inversiones y salarios de manera conjunta. Ello supone en sí una renovada acción estatal, tanto técnica como política, sostenida por un debate público, como expresión evidente de la metáfora presidencial de “sintonía fina”.
Mucho se hizo en estos años en pos de la afirmación de la Igualdad. Lo hizo un gobierno componiendo a su alrededor un conjunto de alianzas. No fue menor el lugar que tuvo y tiene en esa alianza el sindicalismo mayoritario. Organizaciones remisas a revisar las lógicas de poder que las estructuran –y que las llevan al reconocimiento de cercanías que son claramente corporativas, como la defensa de algunos dirigentes que son juzgados por delitos económicos, delitos inaceptables desde cualquier percepción efectiva de la defensa de los derechos de los trabajadores–, pero al mismo tiempo forjadas en la protección de los derechos de los asalariados formales. El grupo que hoy conduce la CGT se templó en la resistencia de los años ‘90 y desde 2003 para aquí articuló alianzas al tiempo que sostuvo la mejora de los salarios y la ampliación de derechos. Un contexto de expansión de la demanda laboral y de paritarias reconocidas lo hizo crecer y afirmarse. Hoy aparecen, enfáticamente anunciadas, oscuridades en esas alianzas.
No es fácil, nunca, orientarse en las coyunturas que son pródigas en ambigüedades, en componer hilos heterogéneos, en presentarse con rostros ambivalentes. Pero todo ello no puede evitar una nitidez que sigue presente: la política argentina sigue teniendo un trazo fundamental que distingue entre un bloque de la reacción y un movimiento –complejo y múltiple– que apuesta por la Igualdad. Es inimaginable que los trabajadores argentinos y sus representaciones sindicales elijan el camino de la reacción, arrojándose a los brazos de aquellos que hasta ayer nomás se decían sindicalistas para defender intereses patronales o para actuar como emisarios de la corrosión de la legitimidad institucional. Porque la CGT conducida por Hugo Moyano no tiene nada que ver con un gastronómico de las barras brava ni con un dirigente de peones rurales que pone a sus afiliados como carne de cañón para un paro patronal. Habrá nubarrones en la coyuntura, oscuridades que opaquen la nitidez, habrá que renovar –para despejarlos– un compromiso común, un compromiso hecho de tensiones, diálogos, conflictos y disidencias, pero sustentado sobre un acuerdo necesario: el de profundización de la Igualdad, el de ampliación de derechos.
Parte VI: Las tareas pendientes en pos de la igualdad
El paradigma de la Igualdad como el que se avizora requiere de la autonomía nacional. Un problema central y estructural subsistente e intacto es la extranjerización de la economía. La concentración más esa extranjerización, profundizadas deliberadamente por las políticas neoliberales, contribuyen a una persistente fuga de capitales. Durante los ’90 se financiaba con endeudamiento y hoy se lo hace con las divisas del superávit comercial, conseguido como resultado de la actual política económica y de las condiciones de la economía mundial. Así, el resultado del esfuerzo común es girado al exterior por los más poderosos, que cuanto más ganan más giran. Las constantes remesas de utilidades revelan que la Igualdad no constituye un objetivo exclusivamente social, sino un problema nacional. Así, a la exigencia de mayor inversión se agrega el requerimiento de renacionalizar la economía. Las filiales de las empresas transnacionales orientan su política, mucho más, por las necesidades y lógicas de sus casas matrices que por las definiciones, estímulos y objetivos de la política económica local. Una nueva ley de inversiones extranjeras es necesaria para proveer un marco regulatorio que permita al Estado fijar políticas.
Pendiente está, en función de la profundización de la Igualdad, una legislación justa sobre la posesión de la tierra urbana y rural. El proyecto de ley actualmente en discusión constituye un primer paso. Los desalojos de los humildes y la prepotencia de quienes los llevan a cabo han causado derramamiento de sangre y muertes. La legislación necesaria implica un debate respecto del derecho de propiedad, que por cierto se originó como todos los derechos civiles como reivindicación de los más débiles frente a los más fuertes. La conquista de los montes por parte de los sojeros tiene la misma lógica que la conquista del desierto del siglo XIX. Se despliega como una violación del derecho de propiedad comunitaria para la vida y la cultura de comunidades enteras, destruyendo los derechos de los pueblos originarios y de los campesinos para establecer otros nuevos, que protejan la apropiación de medios de producción por una clase objetivamente vinculada con la restauración del modelo derrotado en 2001. Apropiación típica de los conquistadores, por medio de la expulsión de campesinos de sus tierras. La solución del hábitat urbano y rural es, tal vez, la que atendería los problemas de mayor injusticia y violencia, resultantes de inequidades desgarrantes.
La marginación del ideario del desarrollo y su empobrecimiento al subsumirlo en los conceptos de crecimiento y derrame fueron tributarios de la sanción de leyes financieras que retiraron al Estado de la función de direccionamiento del crédito. Nuevas leyes que regulen el funcionamiento de las entidades, las funciones del Banco Central –que incluyen la recuperación del poder estatal para articular la política monetaria con las otras políticas públicas– y los derechos, acceso y protección a los usuarios del crédito significarán la derogación y el reemplazo de la que fuera la ley de leyes de la política económica de la dictadura terrorista: la Ley de Entidades Financieras y, también, de la carta orgánica del Banco Central, columna vertebral de la financiarización.
La vibrante defensa de Cristina Fernández de la gestión en Aerolíneas Argentinas, la estatización que dio origen a Aysa y las diferencias de eficiencia en la gestión pública de los fondos jubilatorios aplicados a proyectos de desarrollo habilitan una vía de profundización sostenida en la recuperación de la gestión empresaria del Estado. Quedó agotado el discurso de la ineficiencia pública respecto de la virtud de la privada. El desempeño del Banco Nación durante las crisis y en el estímulo del crédito productivo, frente a la conducta lucrativa de corto plazo de una banca extranjera especializada en créditos personales –colocados a altas tasas–, muestra otro contraste que abunda en el fundamento del colapso de esa creencia.
Parte VII: La participación ciudadana en las decisiones de política
Si se postula una sociedad de derechos, es impensable avanzar sin la idea del plan. Una sociedad de mercados es una sociedad sin plan, porque la organización de ésta opera indirectamente por el peso de la pura correlación de fuerzas de los poderes económicos. En cambio, la construcción de una sociedad de derechos requiere de la participación ciudadana en las decisiones.
Una sociedad movilizada, una opinión pública capaz de forjarse en los debates y no en ningún pensamiento único, una dirigencia capaz de asumir desafíos renovados, un vasto conjunto de militancias heterogéneas y diferentes configuran un escenario promisorio para el año que se abre. Los desafíos son profundos y las interpretaciones que se conjuguen deberán estar a la altura. No es tiempo de tratos maniqueos con el pasado ni de juicios sumarios sobre la Historia, más bien lo es de recostar nuestra experiencia política sobre la diferencia que establece con otros momentos, pero también para que su actual complejidad ilumine la del pasado. Porque somos enfáticos habitantes del presente, debemos ser comprensivos visitantes de lo sucedido. A sabiendas de que los tiempos nos exigen una imaginación política renovada y un compromiso colectivo para pronunciar las palabras justas. Aquellas que nos permitan afirmar la Igualdad.
bastadeodio
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