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miércoles, 1 de agosto de 2012

Diferimos en el proyecto de país

El presidente saliente de la Sociedad Rural, Hugo Biolcati, reprochó la ausencia de dirigentes del sector empresario, entre ellos el jefe de la Unión Industrial, José Ignacio de Mendiguren, en la inauguración oficial de la Exposición Rural. Dijo:

“No debemos ser nosotros una compañía acorde con el tono gris que manifiestan en sus declaraciones, el temor a represalias que permanentemente manifiestan en sus actitudes. No somos una foto conveniente para el sector empresario”.

Es la vieja cantinela de Biolcati y de buena parte de la oposición política y de la otra. Brevemente expuesta afirma que: Aquellos que apoyan al gobierno o a alguna de sus políticas o están comprados o no dicen lo que verdaderamente piensan de puro cobardes nomás.
Es simple y falso el argumento como simple y verdadero es el hecho de que Biolcati representa a uno de los sectores que más se ha favorecido con la estabilidad macroeconómica y la ampliación de los mercados proporcionadas por el modelo económico social vigente desde la asunción de los Kirchner en el 2003.
Biolcati expresa el temor al futuro que le produce la existencia de un gobierno popular y trata de deslegitimar su base de apoyo. Están muy acostumbrados a obtener beneficios a costa del empobrecimiento de las mayorías, su beneficio lo asocian al sometimiento de éstas y ese aspecto es el que echan de menos y el que más les provoca incertidumbre de cara al futuro. Este es el discurso de Biolcati en la Exposición de la SRA:

 

José Ignacio de Mendiguren, el presidente de la UIA, que era el destinatario de las palabras de Biolcati, recogió el guante:

“Nuestras diferencias con Biolcati existen y son el proyecto de país, el rol de la industrialización en la generación de valor, es la diferencia entre una concepción económica desarrollista y una liberal”.

Bienvenidas sean estas declaraciones, lo que sería bueno es que éstas tengan su necesario y visible correlato en el compromiso concreto de los dirigentes industriales con un proyecto que sin duda tiende a su crecimiento como sector, pero que también se dirige a lograr una Argentina más equilibrada donde haya cabida para todos, empresarios y trabajadores, campo e industria.

Sin embargo hay, ¡Ay!, cierto sector de los medios de comunicación a los cuales las palabras destempladas, agresivas y totalmente fuera de lugar de Biolcati les suenan en sus oídos a música celestial y les dan un total crédito. En cambio la réplica de Mendiguren queda relativizada por su supuesta falta de valor para decir lo que realmente piensa.

Una buena muestra de esta situación en la cual los supuestos periodistas independientes toman descaradamente partido, entorpeciendo un debate que es legítimo y acosan a aquella parte que les es contraria a sus prejuicios, es la entrevista -por llamarla de alguna manera, porque en realidad se pareció más a un interrogatorio casi policial- que le practicó un desaforado y acusador Nelson Castro en su programa de Radio Mitre al dirigente industrial. Está disponible aquí.
El tono de la entrevista, especialmente al final, solo puede ser calificado de acoso. Castro logra en base a su presión y agresividad que Mendiguren dude, se hace visible su interés por mostrarse "equidistante", pero también su necesidad de defender el proyecto industrialista o desarrollista, como él lo define.

Se suele decir, y aparentemente con razón, que en una guerra la primera víctima es la verdad. Todos los días lo vemos, la prensa canalla confabulada en contra del gobierno, libra -porque así lo ha decidido- una verdadera guerra contra el proyecto de democratización de la vida de los argentinos encarado por el gobierno nacional y en esa guerra, también lo vemos cotidianamente, para ellos aparentemente todo vale.

El resultado es empobrecedor y lamentablemente casi termina -en el caso de Mendiguren- por confirmar los dichos de Biolcati en la SRA, aunque el objeto de los supuestos miedos de éste no sea el gobierno sino la capacidad de daño que conserva la mafia mediática y desestabilizadora y que en esta ocasión encarnaba para él Nelson Castro. Es increíble que esta gente hable de periodistas "comprados" por el gobierno, cuando es evidente que, en todo caso, si los hubiese, ellos están más que claramente comprados por el oligopolio de Clarín y sus satélites comunicacionales. Evidentemente el estipendio debe ser muy grande para jugar de esa forma tan escandalosa los menguados prestigios que aún conservan.

bastadeodio                                                                  

domingo, 11 de diciembre de 2011

Pepe Eliaschev: ¿Un país de buena gente?

Eliaschev en su sillón preferido
En su espacio habitual de Perfil, en una nota titulada Buenos, Eliaschev (ver aquí) se tira primero contra el juez Zaffaroni, lo que no es ninguna novedad -es uno de sus blancos preferidos- pero luego empujado por un impulso irrefrenable del que cree su sutil pensamiento, ese el de las asociaciones libres, se tira contra la campaña oficial, la nueva que no tiene nada de crispada, sino que si se le puede criticar algo es que es un poco edulcorada.
El razonamiento de "Pepe" discurre así: Zaffaroni miente adrede, porque:

"Zaffaroni no es un emergente aislado o extravagante. Se coloca como pensador del modo en boga, es la “indecación” (sic) de la realidad. Para el Indec no hay inflación, o la que hay es menos de la mitad de lo que pregona la “construcción mediática de la realidad”. Niego, luego existo. Nunca antes tuvo tanto éxito en este país la estrategia de no pestañear al mentir u omitir."

Continúa entusiasmado "pepe":

"El costado propagandístico de esta campaña corre por cuenta de las oficinas publicitarias del Ministerio de la Felicidad, que ha tapizado Buenos Aires con un estrambótico (sic) cartel cuya consigna es “Argentina, un país de buena gente”. (Por cierto, ¿cuáles serían, según el Gobierno, los países de “mala” gente?)."

Ahí me detengo, no puedo creer lo que estoy leyendo y me explico:

En primer lugar, la campaña claramente no dice "de" sino "con", lo que es muy distinto.
"Con" incluye a la buena gente y a la otra. "De" nos hace a todos buenos que es lo que pretende criticar Eliaschev. ¿Se le pasó ese pequeño detalle?, ¿los años le están pegando mal?, ¿en su pulsión por criticar el inconsciente le jugó una mala pasada?. ¿Algún "amigo" de Clarín hizo imprimir esos carteles y los pegó en el recorrido habitual del periodista, siguiendo el sabio consejo de Durán Barba?. No lo sabemos pero es improbable. De cualquier manera, a fuer de verdad, debemos dejar "con". (Ver clip del video Oficial)


En segundo lugar, la pregunta pretendidamente sagaz de Eliaschev "¿cuáles serían, según el Gobierno, los países con “mala” gente?" deja de ser estrambótica (jeje) y puede ser respondida.

¿Será posible que a Eliaschev, judío, no se le ocurra poner en esa lista a la Alemania de Hitler, será posible que a Eliaschev, ex colaborador del periódico "El Descamisado", exiliado o autoexiliado en Washington no se le ocurra poner en esa lista a la Argentina de Videla, Massera y Agosti?. Algo le está fallando a este muchacho. Está metiendo mal la pata.
Pero basándome en su verificable estado de confusión actual es que me permito tener este acto de generosidad. Digamos que se le escapó la tortuga. Y me parece tarde para que alguna vez la alcance.

Este asunto tiene, además de su costado jocoso provocado por el "error" de "Pepe", multiplicado millones de veces por el prodigio de internet y del copy&paste, su costado serio: ¿cuál debe ser el rol y la conducta ética del periodismo crítico y, dentro de él, del militantemente opositor?.

Seguramente el gobierno de Cristina a pesar de sus visibles éxitos tiene aspectos que merecen la crítica, problemas que aún no ha encarado, errores que ha cometido. Un periodismo crítico en serio puede contribuir a que los errores de hecho o por omisión se corrijan. Muchos blogs que visito con frecuencia, a pesar de expresarse incluidos en el proyecto, hacen explícitas esas críticas. Algunos diarios considerados -por estos talibanes opositores- como parte "del aparato de propaganda" oficial, también lo hacen. Tiene que ser posible señalar tanto los éxitos como los errores o las limitaciones.

Lo que no tiene sentido, lo que no contribuye a la mejora de la situación de los argentinos es este periodismo bobo -del cual Eliaschev es un buen ejemplo, pero hay muchos más- que se basa en chicanas, cuando no en mentiras y que trata de construir una visión de conjunto destructiva sobre un gobierno que,  les guste o no, tiene un fuerte aval, una muy clara legitimidad de origen y de ejercicio. Parecen escribir para consumo de la barra brava de la tribuna y no para el conjunto de los argentinos. Nos deben considerar a todos imbéciles fácilmente manipulables.

Practicar este estilo de periodismo bobo significa en última instancia una actitud irrespetuosa de la voluntad popular. Criticar con fundamentos y con un espíritu constructivo es el rol que el pueblo espera del periodismo. Lamentablemente predominan las actitudes destructivas y, lo que es mucho peor, las operaciones mediáticas como las que vivimos recientemente con el dólar, siendo que los perjuicios que producen con ellas los pagamos todos los argentinos, o a trasformar una medida del gobierno que es correcta y que además fue reclamada por la misma oposición, como es la reducción de los subsidios, en un motivo para insuflarle miedo a la población, como con el lobo, gritando antes que aparezca.

Si quieren respeto, respeten. Hagan crítica seria, dejen atrás -porque evidentemente no les sirve, no convencen a nadie- esta clase de periodismo bobo que practican y que cínicamente autotitulan "periodismo independiente".

bastadeodio                                                             

martes, 22 de noviembre de 2011

Diferencias y Derechos

Miguel Rep - Naturaleza
Desde el punto de vista biológico o específicamente genético todos los seres humanos somos potencialmente iguales, no idénticos, pero si iguales. Existen diferencias genéticas mínimas a partir de las cuales los investigadores pueden seguir el rastro antropológico de las diversas poblaciones.
Pero cuando esos genes básicamente iguales se expresan en personas y grupos aparecen las diferencias. La diferencias de rasgos, de color de la piel y otras muchas que han sido y aún son la causa -incluso la justificación- de tremendas diferencias sociales causantes de segregación, de mucho sufrimiento e injusticias en todo el mundo.

Además de estas diferencias en la apariencia existen otras de origen cultural, económico, social, religioso que son igualmente fuente de segregación y sufrimiento y que se entremezclan y superponen con las anteriores.

Contra todas estas formas de segregación se opone la Doctrina Universal de los Derechos Humanos una doctrina en permanente evolución y ampliación tanto en cantidad, como en calidad, como en su universalización geográfica y cultural. Al punto que se puede afirmar que cada diferencia existente en la humanidad es una fuente potencial de un derecho, porque cada diferencia es una fuente potencial de una injusticia.

Desde luego que basta examinar un poco la historia humana para caer en la cuenta de que no siempre las cosas fueron consideradas de esta forma. Incluso el hecho de reconocer que todos los habitantes bípedos y hablantes del planeta somos seres humanos -diferentes del resto de los animales- a algunas sociedades y culturas les llevó mas tiempo que a otras. Pero a todas, a lo largo de los siglos, les costó tolerar, incorporar las diferencias. La distinción entre el Nosotros y los Otros parece ser esencial (constitutiva de) en la formación de los grupos humanos y ese condicionante básico se mantiene en la sociedad moderna.

Los horrores de la segunda guerra mundial impulsaron a un grupo bastante amplio de las naciones del mundo a desarrollar un corpus legal y un conjunto de instituciones dedicados a la defensa de los derechos humanos a escala global.

Si bien existe una rica historia de logros anteriores, como es el derecho al voto de las mujeres, los derechos de la niñez, de la ancianidad y otros, desde hace una década en nuestro país la temática de los derechos humanos ocupa un lugar central en la agenda del debate político y social y se ha avanzado en leyes que concretan el derecho a la igualdad respetando la diversidad.

Es importante señalar que estas leyes no tienen un consenso absoluto o universal, aún hay en nuestra sociedad sectores que se resisten a ellas, tienen sus razones y hay que respetarlas. Pero en una democracia deciden las mayorías y las mayorías han decidido transformar en derechos un conjunto de diferencias.
Esto ha ocurrido por ejemplo con la Ley de Matrimonio Igualitario o con la Ley de Identidad de Género. La importancia de estas leyes en relación al problema de las diferencias es que establecen el principio de igualdad de derechos en ejercicio simultáneo con el del respeto a la diferencia.
Ya no se trata de afirmar un derecho tratando a la vez de eliminar o reducir la diferencia existente y que es origen de la injusticia que se trata de corregir, sino lo contrario, respetando la diferencia, incorporándola explícitamente a la legislación.

Tanto en estos casos como en el tratamiento de los crímenes cometidos por el Estado durante la última dictadura militar (1976-1983) nuestro país se ha colocado en la avanzada en la defensa de los derechos humanos en la región y es un ejemplo en este sentido para gobiernos y pueblos de lo que es posible lograr en este campo.

Pero la historia de las violaciones a los derechos humanos no comienza en 1976 ni los derechos que incorporan las diferencias se agotan en los de las minorías sexuales. Además hay que reconocer que aún los derechos consagrados por nuestra constitución y las leyes, no se cumplen con la amplitud y la extensión con los que están formulados. Por ejemplo, el derecho de todos los niños a una educación de calidad, a una vivienda digna y una alimentación adecuada a su desarrollo humano no se cumple como debiera.

La tarea pendiente es de una extensión tal que puede abrumar y desalentar. En primer lugar por la urgencia que supone la satisfacción de esos derechos que son primarios y en segundo lugar porque los recursos son limitados y la priorización de unos implica la postergación de la justicia en otros.

Pero este listado de prioridades, de necesidades urgentes a cubrir, no es neutro porque su constitución incluye el estado de la conciencia social existente sobre la valoración e incorporación de las diferencias. Y hay algunas que existen pero que no están presentes, que no tienen la visibilidad que debieran tener para ser incluidas en la agenda de las urgencias.

Este es el caso de los derechos de los campesinos frente al avance de la agricultura en gran escala o de los pueblos indígenas con respecto a la tenencia y uso de la tierra.

En el primer caso la propia dinámica de la producción en gran escala expulsa a los campesinos de sus tierras y altera su hábitat de manera drástica poniendo seriamente en riesgo todos sus derechos incluso el derecho fundamental que es el derecho a la vida. Se impone que los legisladores y la sociedad toda asuman este problema como urgente y prioritario. El daño ya producido es tremendamente grave, se calcula que son más de 200.000 -algunos las estiman en 300.000- las familias campesinas que en los últimos años han sido privadas de su tierra esto es de su sustento por el avance de la frontera agrícola, en particular por el cultivo de la soja. Con el agravante de que el plan agropecuario para los próximos diez años se pone como objetivo incrementar en un 60% la producción de granos.

Relacionado con el tema anterior pero con sus propios rasgos distintivos y característicos están las serias dificultades que están atravesando las comunidades indígenas en todo el país. Entre los rasgos que hacen a este problema diferente está la creencia infundada y errónea de que en la argentina no hay indios.

Es infundada porque -según estudios genéticos realizados por la UBA- el 60% de la población de nuestro país tiene características genéticas pertenecientes a pueblos originarios es decir existentes en nuestro territorio antes de la llegada de los conquistadores españoles y portugueses.

Y es errónea porque efectivamente existen numerosas comunidades indígenas que luchan por la supervivencia y la conservación de sus costumbres y de su modo de vida dentro de una sociedad blanca que les es hostil de múltiples maneras.

Es indispensable que el tema de las minorías campesinas e indígenas encuentre el lugar que le corresponde dentro de las urgencias sociales y legislativas y en esto el Estado Nacional debe comprometerse como un todo implicando a sus tres poderes y haciendo que mediante la educación y la información la sociedad tome conciencia de la importancia y magnitud del problema.

Existe el derecho a la igualdad. Existe el derecho al respeto de la diferencia. Ambos derechos deben y pueden ser satisfechos juntos.

Para saber más sobre el tema campesino e indígena:
- Los sicarios de los terratenientes. Miradas al Sur
- Chaco. Denuncia sobre población indígena. aquí
- La peste soja: viaje al corazón del MOCASE. aquí
- Vigencia actual del orden colonial. aquí
En bastadeodio existen numerosas entradas sobre el tema indígena, estas son algunas:
- Martín Caparrós, un soberbio ignorante. aquí
- Estado, Justicia y Pueblos Indígenas, incluye tres entradas. aquí
- Un Momento Histórico para la Comunidad Qom La Primavera. aquí
- Positiva Mesa de Trabajo Qom-Ministerio del Interior. (es la tercera de tres entradas) aquí

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