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lunes, 2 de enero de 2012

Ampliación de Ciudadanía

Hermosos rostros de nuestro Pueblo
Si la ciudadanía tiene que ser ampliada es porque hay sectores de la población a los cuales los derechos y obligaciones ciudadanos no les llegan. Están afuera. Estos sectores excluidos son de diversos tipos pero lo que los une es la imposibilidad de acceder al ejercicio de algún derecho.
¿Cuáles son estos derechos?. No es muy difícil saberlo. Están detallados en la Constitución Nacional, aún en este engendro surgido del Pacto de Olivos que actualmente nos rige y que habría que pensar en serio en reformar justamente por este tema de la ampliación de ciudadanía y de los derechos.

Pero claro, seguramente no es la oportunidad, dirán algunos. Y yo me pregunto ¿Cuándo será esa oportunidad? y más: ¿en base a que principio ético posponemos por conveniencias políticas la satisfacción de esos derechos de las minorías? Porque siempre se trata de minorías. Los sujetos de la falta de derechos son naturalmente siempre minorías, aunque esas minorías estén formadas por millones de individuos y puedan constituir el 40% de la población o más, son muchos, pero invisibles.

Están, por ejemplo, los derechos de las mujeres a disponer de su propio cuerpo sin intervención del estado bajo la forma del control, de la represión, que las enajena de su propia humanidad.
Esa carencia de derecho cruza todas las capas sociales pero impacta en ellas de forma desigual, a mayor pobreza, es decir a mayor exclusión, más riego de perder no solo el control sobre el cuerpo sino también la vida. Solo desde la ceguera y la hipocresía más absoluta se puede negar este hecho.
Si la mujer está arriba en la pirámide social los riesgos de practicar un aborto -que siempre los hay, no es nada grato ni inocuo- son sin duda menores para éstas que para las que están en la base de la pirámide.
Pero si uno analiza el resto de los derechos que se reclaman (por ejemplo, a la identidad de género) se puede ver que en casi todos ocurre de manera similar. Porque los derechos insatisfechos, es decir la carencia de libertad en su ejercicio depende de manera crucial de factores socio-económicos.

De modo que no se puede encarar en serio la ampliación de ciudadanía si a la vez no se lucha contra la pobreza, la exclusión y la falta de trabajo, el acceso a la educación, a una vivienda digna, una alimentación adecuada y a los cuidados de la salud.

Pretender que se amplía la ciudadanía cuando algunas de estas carencias es superada mediante una ley al efecto sin tocar el resto de las carencias es, en el mejor de los casos, ver el árbol y olvidarse del estado del bosque. Ojo, no digo que esto esté mal, siempre es mejor avanzar aunque sea por pequeños pasos, pero si no tomamos en cuenta el conjunto, si nuestra mirada se vuelve parcial, no es fácil distinguirla de una mirada egoísta.

Con los derechos de los pueblos indígenas sucede, en lo particular, algo similar a lo dicho en general. ¿Qué es ser indígena? ¿Lo es únicamente quien conserva ciertas costumbres definidas como ancestrales y tiene cierta continuidad sobre un territorio? Definirlo así es excluir a todos aquellos que se reconocen como tales pero que han sido expulsados de sus tierras, quizás generaciones atrás, y hoy sobreviven como pueden en los suburbios de las capitales del interior y en la aspiradora de pobres que es el conurbano bonaerense. Privados hasta de su identidad cultural. No hay forma ética de desligar los derechos de unos y otros.

La Carta Abierta Nº11 -recientemente dada a conocer- acierta en colocar la diana en el concepto de igualdad como objetivo. De él se desgranan una serie de condiciones, de objetivos particulares a cumplir en el desafío de esta su tercera etapa por el gran proceso de cambio cultural, económico y social iniciado por Néstor Kirchner en 2003.
El desafío de la profundización, del crecimiento con inclusión, con metas bien definidas y sintonía fina en su realización. Si bien se han dado pasos de gigante, la tarea pendiente sigue siendo de tal magnitud que puede abrumar y, además, no se podrá realizar sin tocar poderosos intereses que se van a oponer a los cambios como lo hicieron en el 2008, presumiblemente sin tanto éxito. Pero lo que ya debe de estar claro para todos es que los necesarios avances no se podrán realizar sin afrontar dificultades y superar obstáculos de todo tipo.
Porque hay varios con potentes voces pero que no son muchos en sentido estricto, que hablan con palabras fuertes de la pobreza y del desempleo pero que no están dispuestos a ceder ni un poco de sus ganancias exorbitantes para que éstas cuota parte cedidas a disgusto se distribuyan en función de la disminución de aquello que denuncian. Cantos de sirena diría Homero. Dispuestos a la caridad pero en contra de la Justicia Social, porque a la primera la controlan en cambio a la segunda le temen.

bastadeodio                                                              

miércoles, 23 de noviembre de 2011

Sintonía Fina

Cristina, Boudou y Mendiguren: cordialidad y distensión
Cristina explicitó parte de las líneas maestras del programa de su próximo mandato en su discurso de cierre del Congreso de la Unión Industrial Argentina (UIA) y habló de realidades a un auditorio empresarial y a un país que cada vez vive más en la realidad de los hechos, de sus logros y sus necesidades aún insatisfechas, que en el interesadamente falso paisaje descripto por los medios de comunicación concentrados. Aunque en este tema, justo es reconocerlo, se están produciendo cambios que son positivos y que seguramente están motivados por el nuevo clima político creado por el categórico respaldo que la sociedad argentina le concedió a la Presidenta.

Si se observan los principales medios de comunicación de la prensa escrita, televisiva y electrónica, es posible percibirlo. Las posiciones recalcitrantes contra el gobierno "kirchnerista" y que utilizan el nombre no como una simple identificación neutra sino con una connotación negativa, hoy quedan reducidas a un puñado de medios que están jugados -por sus intereses económicos concretos, más que por una posición ideológica- en encontrar "el pelo en la sopa" en todas las medidas que toma el gobierno aún en aquellas que venían reclamando desde siempre. Dicho vulgarmente pero para que se entienda "son como la gata Flora".

Los puntos más sobresalientes del discurso fueron:

- Este modelo es de crecimiento con inclusión.

Ya lo ha dicho muchas veces la Presidenta pero últimamente ha sido más precisa. Cristina pretende gobernar para beneficio de todos los argentinos, no solo de aquellos que la apoyan. Pero su gobierno no es neutro, su preocupación principal son los que menos tienen, los que todavía y con razón se sienten excluidos, como si fuesen argentinos a medias, siempre les tocan las duras y casi nunca las maduras.

Cristina se comprometió a continuar trabajando para que esto deje de ser así. Para los peronistas es Justicia Social. Hoy se habla de inclusión y está muy bien. La sintonía fina también debe funcionar especialmente en este plano. Ninguna minoría hoy excluida y reitero, ninguna, debe ser desatendida, invisibilizada. Es un compromiso presidencial. Lo avala, por más que algunos se resisten aún a reconocer la realidad y pretenden "tapar la luna con un dedo", lo que se ha hecho hasta ahora en este tema: reducción de la pobreza a la tercera parte (20%) y de la indigencia a la quinta parte (5%) en relación a 2003, reducción del desempleo a cifras que serían la envidia de muchos países europeos (7%).
Falta todavía mucho por hacer en cuanto a pobreza y calidad del empleo, pero es innegable -y el pueblo lo sabe, por eso le reafirmó la confianza- que se ha avanzado mucho y le cree a la presidenta cuando se compromete a seguir adelante. Solo los ciegos -porque se rehúsan a ver- pueden negar que vivimos en un país totalmente distinto, un país y no un cachivache, infinitamente mejor que el del 2003. Y ese logro es nuestro y de nuestro gobierno, lo hicimos solos, sin pedir nada a nadie, sin endeudamiento, sin préstamos ni control del FMI, del BM o de mongo sea. Nos costó y nos sigue costando pero, hay que recordarlo, aquellos que en el 2001 eramos el ejemplo de lo que no debía ser, el hazme reír del mundo "civilizado", hoy somos mirados por pueblos y gobiernos con atención buscando claves para resolver sus propios problemas.

- Se terminó la fiesta de la especulación con el dólar.

Nuestra moneda nacional es el peso y este gobierno lo va a defender. Para un peronista eso es soberanía monetaria. Puede que todavía algunos "vivos" intenten complicarle la vida al gobierno en este tema, como ocurrió recientemente, deben saber que no van a poder, que el gobierno está firme y que tiene las herramientas y la decisión de utilizarlas.

- Las empresas extranjeras y las nacionales tienen todas las garantías de que sus negocios legítimos serán respetados, pero se les pide como contrapartida que crean en el país y que reinviertan en él una mayor proporción de sus ganancias.

La Argentina no se cerrado al mundo desarrollado ni lo va ha hacer en el futuro, ahora que éste atraviesa una crisis de una proporción nunca vista, pero no por ello va a desatender la vinculación estratégica económica, política y cultural con sus hermanos de Latinoamérica. Sus anhelos y sus luchas son también las nuestras.
Sin embargo, los negocios en común requieren de la confianza mutua que se sostiene sobre todo en no hacer trampa. Y una de las formas habituales que ha tenido la trampa por parte de las empresas es volcar sus ganancias en la especulación con divisas, con bonos o cualquier otra alternativa financiera retaceándolas a la producción.
En relación a este tema Cristina criticó a las empresas que utilizaron los créditos del Bicentenario -que tenían una tasa de interés negativa- para comprar divisas y no para su objetivo que era la inversión productiva. Y fue bien explícita al decir:

“los sectores más vulnerables no son los que fugan divisas, tampoco son los jubilados que ganan el haber mínimo los que remesan utilidades. Vamos a estar atrás de los abusos del sector financiero para fugar divisas”

- La inversión es la única forma de crear empleo genuino y de calidad. En este caso la sintonía fina apunta a la competitividad, la presidenta dijo:

"La competitividad sólo es sustentable con inclusión social. Lo aclaro porque algunos interpretan que la competitividad se hace a costa de los salarios o con exenciones fiscales, bajas de impuestos y subsidios”

- Inflación:
La presidenta afirmó:
“Argentina nunca revaluó su moneda. Siempre depreciamos, tal vez no con la intensidad que querrían los exportadores. Pero si no que no me vengan a hablar de inflación. Si no controlo la variable del dólar se me terminan referenciando los precios de los bienes y los servicios en esa moneda. Pongámonos de acuerdo, no se puede la chancha, los veinte y la máquina de hacer chorizos”

"Nuestro modelo es de crecimiento, trabajo e inclusión, y no de metas de inflación, que es el método del Consenso de Washington”

Teniendo en cuenta el tipo de auditorio al que se dirigía yo rescato fundamentalmente que todos los temas económicos presentes en el discurso presidencial están en el pensamiento de la presidenta subordinados al valor de la inclusión social.

Este es el programa del gobierno, llevarlo a la práctica, concretar el objetivo de la inclusión social debe ser una meta para todos los argentinos y la posibilidad de alcanzarla también nos compete a todos como sociedad y a cada cual según su rol y responsabilidad.

Y habrá que estar atento a los tramposos que seguramente intentarán nuevamente fastidiarnos, para desnudar la trampa antes de que logren hacer daño.

Confianza, apoyo activo y vigilancia. Esa es la tarea.

bastadeodio