El último mes ha sido fatal para las aspiraciones presidenciales de Massa, de figurar segundo pasó al tercer puesto cómodo, sin embargo parece haber asimilado el golpe y replanteado su estrategia. A la vez los encuestadores indican que su caída parece haberse detenido. La designación (vuelta) de Felipe Solá como precandidato a gobernador de su principal y único territorio cerró una interna sangrienta y colocó al mejor cuadro posible entre lo que quedaba.
La sangría de dirigentes parece haber sido cauterizada.
De modo que más vale concentrase en el panorama de la PBA y tratar de intuir -hasta cierto punto- cuáles pueden ser sus intenciones y/o posibilidades.
Es imposible exagerar el peso electoral de la PBA en el conjunto nacional (40% del total de electores) eso impacta en la candidatura presidencial y en menor medida en la composición de las cámaras del legislativo dado que la PBA es "castigada" por el sistema D´hont de representación.
Luego de su "cul de sac", Massa parece haber replanteado su estrategia de campaña, de atacar al FPV y buscar un acuerdo mínimamente decoroso con el PRO se revolvió y pasó a atacarlo a sabiendas de que ambos pescan, en buena medida, en la misma pecera.
Si solo fuese eso -limar al PRO- sería una jugada riesgosa y el FPV podría alzarse con el triunfo en primera vuelta. Para ello debe superar los 40 puntos y mantener una diferencia con -presumiblemente el PRO- de al menos 10 puntos porcentuales.
La encuesta publicada en Tiempo Argentino, ampliamente difundida, muestra que no se está hoy muy lejos de ese desideratum.
Sin embargo si el FR logra en la campaña previa (incluida las PASO) arrancarle intención de votos al PRO y al FPV en la PBA y en eso puede jugar un papel importante la candidatura de Felipe Solá y la moderación del ataque "al modelo", la pérdida de votos de concretarse en octubre puede traer dos consecuencias evidentes:
1) sacar de la nada al FR y transformarlo en árbitro de una hipotética segunda vuelta, y
2) obligar al ganador, hipotéticamente al FPV, o al segundo, el PRO, a una instancia decisiva de negociación.
Un FR rearmado y con una estrategia clara no es un adversario a ignorar. Los números que aún conserva lo muestran claramente.
El FPV, más allá de estas especulaciones e idas y vueltas, es la fuerza política que corre con ventaja, tiene el proyecto más sólido, la capacidad en sus cuadros políticos para llevarlo adelante y en Cristina una conducción experimentada en innumerables combates.
Pero desde que se inició el proceso electoral -ya hace casi un año- los adversarios del FPV han sido dos: el PRO que representa el retorno descarnado del neoliberalismo de los ´90 y el FR una fuerza oscilante y bastante amorfa que a fuerza de slogans y una ausencia casi total de definiciones explícitas trata de colarse en los intersticios que le deja la polarización.
No hay que despreciar su capacidad para confundir -cual flautista de Hamelín- al electorado y de hacer daño para reforzar sus mezquinas posibilidades pero que, hoy por hoy, son las que le quedan.
bastadeodio
Por una Patria Justa, Libre y Soberana
Una Patria Justa, Libre y Soberana - 17 de octubre de 1945 - 17 de octubre de 2015 - Día de la Lealtad - Setenta años
Mostrando entradas con la etiqueta Daniel Scioli. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Daniel Scioli. Mostrar todas las entradas
viernes, 26 de junio de 2015
lunes, 22 de junio de 2015
La incruenta guerra civil kirchperonista
La incruenta guerra civil kirchperonista, más virtual que real -una feliz creación nominal del Pibe Peronista- terminó en lo esencial con el acuerdo Cristina-Scioli, es cierto, pero culminó en armisticio? o porque desapareció la aparente contradicción?, o porque aún sobreviviendo dejó de ser sobre dimensionada?.
En realidad, esa contradicción -aunque útil en la medida en que fue controlada- nunca debió existir en los términos radicales en los que se la llegó a plantear últimamente.
El término kirchnerista fue originalmente una forma de hacer más aceptable la participación de cierto sector progresista intelectual y políticamente perezoso y resistente al peronismo liso y llano.
Néstor y Cristina la usaron a regañadientes, ellos se reivindicaron siempre como peronistas.
Es hija de la necesidad de superar el limitado consenso inicial existente en el primer período de gobierno, de la respuesta política a ello que fue la transversalidad y del gorilismo asentado por décadas en las clases medias y también, como no, fue dependiente de la relación de fuerzas, de proyectos políticos, existentes en el peronismo, principalmente en sus vertientes político institucional y gremial.
Pero llegó un momento en que se hizo evidente que la relación de fuerzas inicial había cambiado. El momento culminante fueron las presidenciales del 2011 y que con la imposibilidad de la rereelección de Cristina la estrategia debía cambiar. Y se hizo. Cuidando a Cristina pero pensando en el 2016.
Es como si en los años 50, Don Arturo hubiese dicho, yo no soy peronista, no soy justicialista, soy radical forjista, y otro se reivindicase evitista radical y no peronista. Muchos, la mayoría, no lo hicieron y se dejaron llevar sin complejos por una corriente que era mucho mayor, más importante, más trascendental.
Una cosa es el peronismo en el poder y otra, muy diferente, en el exilio y la clandestinidad. Es tan difícil ver la diferencia?.
Ahora algunos orgullosos kirchneristas que se asumen como no peronistas -como Sandra Russo, por ejemplo- dudan, ante la evidencia de que el debate que se abre ya no es el mismo, reacomodan su discurso y la nueva bestia negra pasa a ser el "pejotismo".
Pero el PJ ha sido reemplazado políticamente por el FPV, basta ver las listas de éstas elecciones para constatarlo. El peornismo federal (el pejotismo residual) perdió la batalla de la ortodoxia peronista, desde el 25 de mayo de 2003 y de la mano de Néstor Kirchner, la hemos recuperado los auténticos peronistas de Perón y Evita. Esa es una deuda del pueblo peronista con Néstor y Cristina que será eterna.
Está claro que la prudencia lleva a afirmar que nada es para siempre, que podemos hacer grandes cagadas (lo dudo) que el contexto puede cambiar dramáticamente y nosotros no saber dónde ponernos (también lo dudo), en todo caso, lo sabemos, la lucha es permanente, no tiene descansos.
Qué parte de defender las conquistas, unirse a la gran corriente nacional y popular y consolidarla no se entiende? o todavía creen en la infinita potencia destructiva de los caballos de Troya de un tal Zabeca de Bánfield, o de los supuestos herederos de Menem o de un tal Magnetto?
Es posible que quienes tienen y alientan esos temores no vean todo lo que ha cambiado nuestra querida Patria, lo que ha recuperado (empoderado, se dice ahora) nuestro pueblo desde los tiempos de la entrega neoliberal?, consideran acaso que lo logrado en estos años es tan frágil que lo puede borrar de un plumazo una sola persona o un grupito por más poderoso en términos económicos que sea?
bastadeodio
En realidad, esa contradicción -aunque útil en la medida en que fue controlada- nunca debió existir en los términos radicales en los que se la llegó a plantear últimamente.
El término kirchnerista fue originalmente una forma de hacer más aceptable la participación de cierto sector progresista intelectual y políticamente perezoso y resistente al peronismo liso y llano.
Néstor y Cristina la usaron a regañadientes, ellos se reivindicaron siempre como peronistas.
Es hija de la necesidad de superar el limitado consenso inicial existente en el primer período de gobierno, de la respuesta política a ello que fue la transversalidad y del gorilismo asentado por décadas en las clases medias y también, como no, fue dependiente de la relación de fuerzas, de proyectos políticos, existentes en el peronismo, principalmente en sus vertientes político institucional y gremial.
Pero llegó un momento en que se hizo evidente que la relación de fuerzas inicial había cambiado. El momento culminante fueron las presidenciales del 2011 y que con la imposibilidad de la rereelección de Cristina la estrategia debía cambiar. Y se hizo. Cuidando a Cristina pero pensando en el 2016.
Es como si en los años 50, Don Arturo hubiese dicho, yo no soy peronista, no soy justicialista, soy radical forjista, y otro se reivindicase evitista radical y no peronista. Muchos, la mayoría, no lo hicieron y se dejaron llevar sin complejos por una corriente que era mucho mayor, más importante, más trascendental.
Una cosa es el peronismo en el poder y otra, muy diferente, en el exilio y la clandestinidad. Es tan difícil ver la diferencia?.
Ahora algunos orgullosos kirchneristas que se asumen como no peronistas -como Sandra Russo, por ejemplo- dudan, ante la evidencia de que el debate que se abre ya no es el mismo, reacomodan su discurso y la nueva bestia negra pasa a ser el "pejotismo".
Pero el PJ ha sido reemplazado políticamente por el FPV, basta ver las listas de éstas elecciones para constatarlo. El peornismo federal (el pejotismo residual) perdió la batalla de la ortodoxia peronista, desde el 25 de mayo de 2003 y de la mano de Néstor Kirchner, la hemos recuperado los auténticos peronistas de Perón y Evita. Esa es una deuda del pueblo peronista con Néstor y Cristina que será eterna.
Está claro que la prudencia lleva a afirmar que nada es para siempre, que podemos hacer grandes cagadas (lo dudo) que el contexto puede cambiar dramáticamente y nosotros no saber dónde ponernos (también lo dudo), en todo caso, lo sabemos, la lucha es permanente, no tiene descansos.
Qué parte de defender las conquistas, unirse a la gran corriente nacional y popular y consolidarla no se entiende? o todavía creen en la infinita potencia destructiva de los caballos de Troya de un tal Zabeca de Bánfield, o de los supuestos herederos de Menem o de un tal Magnetto?
Es posible que quienes tienen y alientan esos temores no vean todo lo que ha cambiado nuestra querida Patria, lo que ha recuperado (empoderado, se dice ahora) nuestro pueblo desde los tiempos de la entrega neoliberal?, consideran acaso que lo logrado en estos años es tan frágil que lo puede borrar de un plumazo una sola persona o un grupito por más poderoso en términos económicos que sea?
bastadeodio
viernes, 19 de junio de 2015
Mauricio Macri - Gabriela Michetti
En la primera respuesta opositora realmente política a la elección de Carlos Zannini para completar la fórmula presidencial del Frente para la Victoria encabezada por Daniel Scioli, el PRO, finalmente, develó la incógnita, será Gabriela Michetti y no Marcos Peña, la acompañante de la fórmula presidencial que encabeza Maurizio Macri.
Michetti no era, según los trascendidos, de la preferencia de Macri pero la realpolitik impulsada conjuntamente desde La Plata y Balcarce 50, desde Scioli y Cristina o desde Cristina y Scioli, terminó por imponerse sobre estos supuestos deseos. Necesitan de la buena imagen de Michetti, necesitan ir unidos para enfrentar a un peronismo kirchnerista definitivamente unido y galvanizado frente a la coyuntura.
Finalmente las PASO sirvieron y sirven al interés del conjunto de la sociedad. No como algunos creen que se trata de un engaño, de un simulacro de elección, porque la realidad no se ajusta a sus concepciones y expectativas. Lo que sucede es que son elecciones primarias no, como a veces se las trata de forzar, simples (o complejas) internas partidarias, su función es también instalar candidatos y fórmulas con vistas a un encuentro definitivo, también es exponer y, como no, debatir propuestas.
La danza de nombres y alternativas se ha reducido drásticamente. Quedan dos fuertes y una, la de Massa -con su acompañante aún sin revelar- que intenta sobrevivir a la potencia de las otras dos, con un camino muy estrecho hacia adelante y no, como imaginaban, una ancha avenida. Es cierto que hay para elegir más posibilidades entre las que se destaca Margarita Stolbizer, pero están -de movida- muy alejadas de las tres principales.
En agosto el pueblo decidirá cuál de ellas, en principio, le convence más y luego deberá refrendar esa preferencia en octubre, la cita definitiva con las urnas.
Es mucho tiempo de campaña. No será suficiente el marketing y el cotillón para rellenarlo, el debate se volverá inevitable y puede suponerse que habrá, afortunadamente, un límite a la sanata.
bastadeodio
Michetti no era, según los trascendidos, de la preferencia de Macri pero la realpolitik impulsada conjuntamente desde La Plata y Balcarce 50, desde Scioli y Cristina o desde Cristina y Scioli, terminó por imponerse sobre estos supuestos deseos. Necesitan de la buena imagen de Michetti, necesitan ir unidos para enfrentar a un peronismo kirchnerista definitivamente unido y galvanizado frente a la coyuntura.
Finalmente las PASO sirvieron y sirven al interés del conjunto de la sociedad. No como algunos creen que se trata de un engaño, de un simulacro de elección, porque la realidad no se ajusta a sus concepciones y expectativas. Lo que sucede es que son elecciones primarias no, como a veces se las trata de forzar, simples (o complejas) internas partidarias, su función es también instalar candidatos y fórmulas con vistas a un encuentro definitivo, también es exponer y, como no, debatir propuestas.
La danza de nombres y alternativas se ha reducido drásticamente. Quedan dos fuertes y una, la de Massa -con su acompañante aún sin revelar- que intenta sobrevivir a la potencia de las otras dos, con un camino muy estrecho hacia adelante y no, como imaginaban, una ancha avenida. Es cierto que hay para elegir más posibilidades entre las que se destaca Margarita Stolbizer, pero están -de movida- muy alejadas de las tres principales.
En agosto el pueblo decidirá cuál de ellas, en principio, le convence más y luego deberá refrendar esa preferencia en octubre, la cita definitiva con las urnas.
Es mucho tiempo de campaña. No será suficiente el marketing y el cotillón para rellenarlo, el debate se volverá inevitable y puede suponerse que habrá, afortunadamente, un límite a la sanata.
bastadeodio
miércoles, 8 de abril de 2015
Dividir para recuperar el gobierno
Parte de la estrategia del stablishment ya se ha consumado. Han logrado -con fórceps y resultado final hasta cierto punto incierto- unir a la UCR y al PRO. Tienen en Macri entre medio y tres cuartos de su Capriles.
Les resta Massa. Si lo suman subordinándolo a la Nueva Alianza -como la nombró Scioli frente al enojo de Morales Solá- o lo bajan, completarán esa parte de la estrategia. Lo cierto es que frente a la insistencia de Massa están obligados a hacer algo, no pueden permitirse la dispersión del voto opositor.
El resultado final es incierto porque los arreglos son de cúpulas, al interior de cada partido hay controversias, y la respuesta del electorado puede deparar sorpresas.
Igual no tenían otra. Pero aún así no cierra. Los riesgos que persisten son muy grandes.
El desempeño electoral del FpV en esta década ganada es impresionante, especialmente en las presidenciales: 2003 (22%), 2007 (45%), 2011 (54%)
Para ganar tienen que evitar que el FpV pueda -a pesar de no tener de candidata a Cristina- alcanzar en primera vuelta un resultado similar al del 2007.
Ni el comportamiento de la economía real ni la tenaz resistencia de Cristina a ceder la iniciativa política los favorecen. Luego del inflado asunto de Nisman la imagen de la presidente se ha recuperado de forma asombrosa.
El único camino que tienen es dividir al FpV y Scioli, que se presenta como el posible candidato de la unidad que puede llevar al triunfo al FpV, no es visto por ellos -EN ESTA ETAPA anterior a las elecciones de octubre- como el obstáculo sino, paradójicamente, como el posible instrumento para alcanzar ese fin.
Alabarlo no pueden, atacarlo tampoco (porque lo instalarían como el enemigo a vencer e inducirían la respuesta contraria en el FpV), entonces se limitan a exponerlo a sabiendas que, por un lado, contribuyen a reforzar lo que ya está instalado pero que, por el otro, al exponerlo confirman las teorías de los kirchneristas anti sciolistas. Scioli está con ellos, tiene un pacto secreto, es la "quinta columna".
El otro componente de la estrategia opositora se encuentra entonces dentro del FpV. Una parte, difícil de estimar cuantitativamente, pero muy activa en las redes sociales, se opone más o menos de forma virulenta a Scioli.
Éstos saben que con Scioli el FpV está cerca de ganar la elección pero parecen haber optado por arriesgar e incluso perder la elección con un candidato que consideran "puro" antes que "tragarse el sapo" de contribuir a ungir presidente a un "traidor al modelo". Es, hay que aclararlo, el pensamiento manifiesto de una parte de la "militancia digital" y, en menor medida territorial, insinuado por algunos dirigentes del FpV y explicitado por el ministro Randazzo, el precandidato de las PASO que se ubicaría en segundo lugar según las encuestas disponibles. También hay voces individuales como la de Artemio López de la consultora Equis que sostiene que con Scioli de candidato, el FpV pierde la elección.
Lo cierto es que existe una posible grieta que algunos pugnan por ensanchar y otros por cerrar antes de que se torne real. Entre estos últimos los hay tanto sciolistas como no sciolistas.
Entre los primeros -los que tratan de hacerla real- juegan a favor tanto los intereses concretos del stablishment que persiguen el triunfo de Macri como de ciertos sectores del kirchnerismo que se asumen a sí mismos como perteneciente al "núcleo duro", "los kirchneristas puros", etc.
Paralelemente y confluyendo con este "debate" sobre candidatos se discute algo más profundo: cuál sería el rol del peronismo, del PJ, y de las otras fuerzas políticas al interior del FpV. Luego de una evidente y progresiva peronización del FpV llevada adelante desde la misma conducción, reaparece de otra forma el tema de la transversalidad. No voy a entrar en los detalles muchas veces de muy bajo nivel y hasta absurdos que adquiere este "debate". Baste decir que en lo que hace a los pre candidatos presidenciales del FpV, todos son de origen peronista. Solo a niveles locales aparecen pre candidatos cuyo origen está en otras fuerzas políticas que participan del proyecto nacional y popular encarnado como expresión electoral en el FpV.
Las PASO deben ser aprovechadas para profundizar el debate militante sobre los dos modelos en pugna el nuestro, el del FpV, que significa seguir avanzando en un proyecto nacional y popular en marcha y exitoso frente al otro, el proyecto de la reencarnación neoliberal representado por Macri y la Nueva Alianza antiperonista y antikirchnerista. Pero por sobre todas las cosas el debate debe ser un factor movilizador de las enormes energías que aún conserva el movimiento y no paralizante ni autodestructivo que se consuma en una estéril lucha interna.
bastadeodio
Les resta Massa. Si lo suman subordinándolo a la Nueva Alianza -como la nombró Scioli frente al enojo de Morales Solá- o lo bajan, completarán esa parte de la estrategia. Lo cierto es que frente a la insistencia de Massa están obligados a hacer algo, no pueden permitirse la dispersión del voto opositor.
El resultado final es incierto porque los arreglos son de cúpulas, al interior de cada partido hay controversias, y la respuesta del electorado puede deparar sorpresas.
Igual no tenían otra. Pero aún así no cierra. Los riesgos que persisten son muy grandes.
El desempeño electoral del FpV en esta década ganada es impresionante, especialmente en las presidenciales: 2003 (22%), 2007 (45%), 2011 (54%)
Para ganar tienen que evitar que el FpV pueda -a pesar de no tener de candidata a Cristina- alcanzar en primera vuelta un resultado similar al del 2007.
Ni el comportamiento de la economía real ni la tenaz resistencia de Cristina a ceder la iniciativa política los favorecen. Luego del inflado asunto de Nisman la imagen de la presidente se ha recuperado de forma asombrosa.
El único camino que tienen es dividir al FpV y Scioli, que se presenta como el posible candidato de la unidad que puede llevar al triunfo al FpV, no es visto por ellos -EN ESTA ETAPA anterior a las elecciones de octubre- como el obstáculo sino, paradójicamente, como el posible instrumento para alcanzar ese fin.
Alabarlo no pueden, atacarlo tampoco (porque lo instalarían como el enemigo a vencer e inducirían la respuesta contraria en el FpV), entonces se limitan a exponerlo a sabiendas que, por un lado, contribuyen a reforzar lo que ya está instalado pero que, por el otro, al exponerlo confirman las teorías de los kirchneristas anti sciolistas. Scioli está con ellos, tiene un pacto secreto, es la "quinta columna".
El otro componente de la estrategia opositora se encuentra entonces dentro del FpV. Una parte, difícil de estimar cuantitativamente, pero muy activa en las redes sociales, se opone más o menos de forma virulenta a Scioli.
Éstos saben que con Scioli el FpV está cerca de ganar la elección pero parecen haber optado por arriesgar e incluso perder la elección con un candidato que consideran "puro" antes que "tragarse el sapo" de contribuir a ungir presidente a un "traidor al modelo". Es, hay que aclararlo, el pensamiento manifiesto de una parte de la "militancia digital" y, en menor medida territorial, insinuado por algunos dirigentes del FpV y explicitado por el ministro Randazzo, el precandidato de las PASO que se ubicaría en segundo lugar según las encuestas disponibles. También hay voces individuales como la de Artemio López de la consultora Equis que sostiene que con Scioli de candidato, el FpV pierde la elección.
Lo cierto es que existe una posible grieta que algunos pugnan por ensanchar y otros por cerrar antes de que se torne real. Entre estos últimos los hay tanto sciolistas como no sciolistas.
Entre los primeros -los que tratan de hacerla real- juegan a favor tanto los intereses concretos del stablishment que persiguen el triunfo de Macri como de ciertos sectores del kirchnerismo que se asumen a sí mismos como perteneciente al "núcleo duro", "los kirchneristas puros", etc.
Paralelemente y confluyendo con este "debate" sobre candidatos se discute algo más profundo: cuál sería el rol del peronismo, del PJ, y de las otras fuerzas políticas al interior del FpV. Luego de una evidente y progresiva peronización del FpV llevada adelante desde la misma conducción, reaparece de otra forma el tema de la transversalidad. No voy a entrar en los detalles muchas veces de muy bajo nivel y hasta absurdos que adquiere este "debate". Baste decir que en lo que hace a los pre candidatos presidenciales del FpV, todos son de origen peronista. Solo a niveles locales aparecen pre candidatos cuyo origen está en otras fuerzas políticas que participan del proyecto nacional y popular encarnado como expresión electoral en el FpV.
Las PASO deben ser aprovechadas para profundizar el debate militante sobre los dos modelos en pugna el nuestro, el del FpV, que significa seguir avanzando en un proyecto nacional y popular en marcha y exitoso frente al otro, el proyecto de la reencarnación neoliberal representado por Macri y la Nueva Alianza antiperonista y antikirchnerista. Pero por sobre todas las cosas el debate debe ser un factor movilizador de las enormes energías que aún conserva el movimiento y no paralizante ni autodestructivo que se consuma en una estéril lucha interna.
bastadeodio
martes, 17 de marzo de 2015
EL ACUERDO UCR-PRO Y LOS FANTASMAS DE LA POLÍTICA
LOS FANTASMAS DE LA OPOSICIÓN:
En las presidenciales 2011 Cristina (54%) le sacó a Hermes Binner, el segundo (16,81%) una diferencia de nada menos que el 37,3%. La oposición -aún sumando peras y manzanas- sufrió una derrota contundente. Macri prefirió preservarse y asegurar su continuidad en la CABA. Hablaba como si fuera un presidenciable pero en la realidad aspiraba a conservar el control del único territorio que dominaba.
El efecto de aquella derrota sobre los poderes fácticos y sus voceros fue inmediato y los llevó a descargar su ira sobre la misma oposición de forma virulenta y descarnada. La oposición lejos de sentirse ofendida agachó la cabeza, aceptó las críticas y prometió obediencia.
EL EXORCISMO OPOSITOR:
Apuestan a que el desgaste del gobierno -en el que han puesto todo el esfuerzo durante estos tres años y medio- colabore a impedir que se repitan en el 2015 -lo que de por sí es difícil- cifras tan contundentes. Pero la operación desgaste no es tan exitosa como les gustaría.
Luego de mucho insistir y presionar para que en la oposición se dejen de lado los matices y las ambiciones personales, los que mandan (identificados por Macri como el "círculo rojo" y en el cual son centrales los empresarios Rocca y Magnetto) han logrado dar un primer paso en la tarea de construir una suerte de nueva "unión democrática", la que -a pesar de las declaraciones- de republicana no tiene nada y de democrática tampoco, pero que les da alguna posibilidad de competir electoralmente con un kirchnerismo al que describen como agotado pero del cual conocen bien su verdadero poder.
El engendro de unión UCR-PRO impulsado por Ernesto Sanz es solo eso, un primer paso en la ansiada alianza antikirchnerista, incompleto y que además, sumada Carrió, huele a antiperonismo cacerolero y rabioso, lo que puede encender el corazón de algunos pocos pero que no ayuda a convencer a los suficientes ni a contener a los descontentos. Los primeros indicios de esto son evidentes. Cobos y Binner -como Macri en 2011- han bajado sus candidaturas. Está por verse cuál será la respuesta de las bases radicales y de los simples simpatizantes a la movida en la cúpula. Lo mismo puede decirse del fracaso del FAP que puede perder hasta en Santa Fe. Qué harán los restos de la fuerzas progresistas que hace poco apostaron por la alianza FAUNEN, si lograrán recomponer filas tras la candidatura de Stolbizer es una incógnita que pronto se deberá revelar y que indudablemente tendrá alguna influencia a nivel electoral.
En resumen, hay una certeza: la concreción de una unión de la derecha neoliberal al peculiar estilo argentino racista y excluyente la que es posible que sume algún elemento más, pero también una franca incertidumbre -que se pondrá a prueba en agosto en las PASO- sobre cual será la respuesta final del electorado a la polarización que le proponen.
Otra de las consecuencias que tendrá esta alianza de derecha será muy probablemente la aceleración de la caída del FR y la consiguiente pérdida de dirigentes (mayormente intendentes) y de simpatizantes. Por ahora cualquier pronóstico acerca de cómo impactará este acuerdo de cúpulas en el electorado a nivel nacional es prematuro y sumamente especulativo.
Otra cosa a tener en cuenta es su impacto a nivel gobernaciones y -correspondientemente- el arrastre sobre los cargos legislativos nacionales puestos en juego.
A PESAR DE TODO, LOS MIEDOS OPOSITORES NO SE HAN DISIPADO:
En la oposición saben que si aspiran a ganarle al kirchnerismo -y ese es el principal objetivo inmediato- necesitarán incluir a parte del peronismo. El old scout Duhalde, ni lerdo ni perezoso, ya se apuntó, pero no representa a nadie y encima es piantavotos.
Macri (y Carrió) vetó a Massa pero solo para debilitarlo y bajarle el precio, más adelante, cuando +ssa sea -ssa, tal vez le ofrezca generosamente sumarse. Los que verdaderamente mandan lo necesitan dentro si aspiran a ganarle al candidato del FPV en la estratégica PBA. Un acuerdo con el PRO con él como candidato a gobernador puede resultarle tentador como premio consuelo.
Pero temen que aún con eso no alcance y querrán asegurarse dividiendo al propio FPV. Naturalmente sueñan con que Scioli rompa con Cristina. Imaginan relatos novelescos de malos tratos de ELLA hacia él, provocaciones de él hacia ella, sueñan con que el evento de ruptura se produzca antes de las PASO porque después, y a la vista de los resultados, puede que ya sea imposible tal ruptura. Quieren apurarla. Temen que lo que quieren hacer aparecer ahora como el principio del fin pueda convertirse en la realidad en el fin del principio.
La respuesta más reciente que se observa en el kirchnerismo a esta estrategia opositora -a pesar de las fuertes manifestaciones anti Scioli de algunos dirigentes y militantes- es una tendencia a minimizar los daños conteniendo las críticas y evitando que lleguen al nivel de agravios.
EL FANTASMA ELUSIVO DEL RETORNO MENEMISTA EN EL SENO DEL FPV:
El círculo rojo seguramente también opera y operará sobre Scioli para asegurarse su cooperación si todas las estratagemas terminan fracasando ante la respuesta negativa del electorado. Hay ahí un riesgo para la continuidad del proyecto, un fantasma que por lo menos asusta a algunos sectores del kirchnerismo intenso. No es sensato ignorarlo, pero tampoco conviene aumentarlo saliendo a gritar fuego ante cualquier signo de humo. Es una situación delicada que merece el manejo prudente, pero valiente, de un neurocirujano. Cristina marca el camino, a veces por ella misma y a veces por sus laderos más cercanos. Como contrapartida se observa en el mismo Scioli una tendencia cada vez más marcada a evitar la confrontación con otros sectores del FPV y presentarse como el candidato con mayores posibilidades de garantizar la continuidad del proyecto dando muestras cada vez más intensas de su pertenencia y lealtad al proceso iniciado por Néstor Kirchner.
En cuanto a los que de verdad mandan, aún ese escenario posible con Scioli electo presidente, supuestamente condicionado o condicionable, será el resultado "menos malo" en el marco de una derrota electoral de toda la oposición frente a un kirchnerismo al que buscan eliminar de la vida política del país el que, sin embargo, lejos de ello conserva la centralidad del escenario político e institucional. El kirchnerismo o el peronismo kirchnerista convertido -parafraseando a Cooke- en "el hecho maldito del país neoliberal".
La consecuencia más importante de esta eventual derrota de la coalición opositora es que aleja la posibilidad de una vuelta atrás sin complejos ni inconvenientes de las políticas establecidas por el kirchnerismo que más aborrecen. Tendrán que seguir negociando con un gobierno peronista con una fuerte presencia del kirchnerismo intenso tanto a nivel del ejecutivo como del legislativo.
En conclusión, una eventual derrota electoral del FPV frente a la coalición de derecha neoliberal asegura la reproducción de lo peor del menemismo y de la Alianza juntos: El regreso al endeudamiento especulativo, la pérdida del poder adquisitivo del salario, la desindustrialización y el aumento del desempleo, una política exterior de sometimiento a los intereses de los EEUU y el recorte o la lisa y llana desaparición de los planes sociales, inestabilidad política y exacerbamiento de las tensiones sociales, entre muchas otras consecuencias negativas para el conjunto de los sectores sociales subalternos.
ESE FANTASMA REAL AMENAZA A TODOS AQUELLOS QUE -GRACIAS A LAS POLÍTICAS IMPLEMENTADAS EN ESTOS DOCE AÑOS- PUDIERON RECOMPONERSE DEL DESASTRE DEL 2001.
bastadeodio
Etiquetas:
Cristina Kirchner,
Daniel Scioli,
Eduardo Duhalde,
Elisa Carrió,
Ernesto Sanz,
Mauricio Macri,
Presidenciales 2011,
presidenciales 2015,
PRO,
Sergio Massa,
UCR,
Unión Democrática
martes, 27 de mayo de 2014
Encrucijadas de hoy, no del futuro
![]() |
| Sesión del colectivo Carta Abierta |
Poco convocante e inoportunamente derrotista. (ver el regocijo que causó en Carlos Pagni y recién comenzaron los festejos)
No es nuevo. Luego de la derrota en las elecciones del 2009 en la PBA, Néstor en persona se llegó hasta parque Lezama para "levantarles el ánimo" y les advirtió "no hay porqué darse con un martillo en los dedos". Al parecer no lo escucharon o ya se olvidaron.
Coincido totalmente con Gerardo Fernandez que dice: "Leo "Encrucijadas del futuro" y noto que le falta algo: política, mucha política."
A lo cual agrego: si lo que querían decir es "No nos gusta Daniel Scioli y no lo vamos a apoyar (¿En ningún caso?)", no necesitaban tanta letra. Solo quedaría así en evidencia que la encrucijada del futuro de la que hablan es hoy, ya llegó, que es en el fondo lo que se plantean.
Esta encrucijada en la que dicen encontrarse es, en resumidísimas cuentas:
O ganamos las elecciones entregándole el proyecto democrático, nacional y popular a Scioli para que lo desvirtúe (lo que estamos seguros que hará) o perdemos las elecciones (el apoyo popular), el gobierno (las instituciones), conservamos puro nuestro proyecto, pasamos al llano opositor y a Scioli (y/o al que gane) que le den por culo (¿a ellos, no a todos nosotros, especialmente a los que menos tienen?).
Ya se que los compañeros de CA solo pretenden formular una advertencia. Pero, todos los demás ¿estamos pintados?, ¿incluso Cristina?. La presidenta ya habló, dijo, el FPV va a las PASO para elegir su candidato. ¿CA ya está en campaña?. Que lo digan más directamente y con menos sanata. Véanse como uno más en la construcción del futuro de todos, no como un Oráculo. No sea que se pillen los dedos.
bastadeodio
jueves, 19 de julio de 2012
pa´darse entero (dedicada a Scioli y Moyano)
Han pasado poco más de seis meses del inicio del segundo mandato presidencial de Cristina Fernández y a su gobierno no le dan tregua. Los clásicos "100 días de paz" se redujeron a solo quince (lo que tardaron en recuperarse de la impresión que les causó la magnitud de la derrota electoral) y en los últimos tiempos la estrategia de acoso mediático permanente ha recrudecido y encontrado nuevas líneas de ataque y aliados, algunos desembozados, otros más disimulados y otros expectantes.
Lo más grave es quizás que entre estos nuevos aliados varios decían incluirse en el proyecto encabezado por la presidenta.
Uno intenta entender las razones de este acoso salvaje sobre todo porque, en general, no es promovido por la oposición política partidaria, con la excepción del PRO; de -incomprensiblemente- algunos sectores de la izquierda y por conocidos políticos con mucho más prensa que representación -como Eduardo Amadeo y Patricia Bullrich- que desde siempre se han comportado como voceros y ejecutores en el Congreso de la Nación, de las operaciones de los medios hegemónicos.
A ellos se ha sumado últimamente Hugo Moyano quién ha decidido vender cara su patética salida de la conducción de la CGT poniendo delante sus intereses por sobre los del movimiento al que dice pertenecer y adoptando -de manera abierta- los modos y los contenidos de los ejes principales de la corporación mediática. Es bueno hacer un listado de ellos:
a) descalificar al gobierno y en particular a la presidenta acusándola de soberbia y autoritaria, b) despreciar los indicadores económico sociales elaborados por las instituciones gubernamentales tildándolos de irreales y proponer los suyos, c) acudir al mismo discurso confuso y abarcador sobre la inseguridad donde se mezcla todo con tal de responsabilizar al gobierno nacional y d) En lo que es su supuesto aporte individual a la campaña, amenaza con implementar un paro nacional o restarle a la presidenta su apoyo electoral si ésta no reflexiona y cambia, a pesar de que su poder para concretar ambas amenazas está más que menguado.
En su veloz alejamiento del gobierno -como se ve casi a diario- Moyano no ha hecho más que replicar los ejes permanentes de la usina mediática y pasó de ser un aliado -con reservas- a un empleado al servicio de la estrategia de los medios hegemónicos ¿Esperará obtener protección de sus nuevos patrones en el caso de que éstos logren sus objetivos?.
Y luego está Scioli, con una estrategia mucho más soterrada y ambigua en la que por un lado aparenta seguir apoyando al gobierno pero por otro concreta reuniones y pactos secretos -pero que se hacen públicos- con los desestabilizadores. Digamos que su estrategia -hasta dónde puede- es el silencio y la ambigüedad. El gobierno hace lo que debe hacer, lo presiona para que abandone de una vez este jueguito de navegar a dos aguas que solo favorece a quienes se le oponen. Desde luego, hay otros, como De la Sota, que tratan de aprovechar la situación -como Scioli- para mejorar sus perspectivas como presidenciable, pero al hacerlo está llevando agua a la estrategia principal de los medios hegemónicos: mostrar que (como siempre) el peronismo está dividido y, en consecuencia, poner en duda el liderazgo de Cristina.
Como no han podido armar una oposición como la gente y a su medida, intentan construirla a partir de los traidores y oportunistas del movimiento. No es una estrategia nueva. Fracasarán. El campo de la política -ya lo dijo el General- no es para los tibios.
Como no han podido armar una oposición como la gente y a su medida, intentan construirla a partir de los traidores y oportunistas del movimiento. No es una estrategia nueva. Fracasarán. El campo de la política -ya lo dijo el General- no es para los tibios.
En realidad, basta con mirar a quiénes protege la corporación mediática para saber como juega cada uno. Dime quién te protege y te diré para quién juegas. Los casos de Macri y Scioli son más que claros al respecto, tanto como lo son sus déficits de gestión. A ellos se les sumó Moyano que pasó de ser un negro de m... en la antesala de la prisión por corrupto, a ser un rubio y de ojos celestes paladín de la libertad.
En una nota firmada por Ernesto Espeche publicada en el sitio digital de APAS (Agencia Periodística de Argentina y América del Sur) y que recomiendo calurosamente, se da en el clavo al atribuir este visible recrudecimiento de la campaña anti gobierno a la conocida decisión de la Corte Suprema de poner en el 7 de diciembre un límite a la vigencia de los amparos judiciales que impiden la aplicación del artículo 161 (de desinversión) de la Ley de Medios Audiovisuales. La virulencia de la campaña es inversamente proporcional al tiempo que falta para llegar a esa -fatídica, para ellos- fecha límite.
Voy a terminar con una interpretación personal y libre de la letra de una muy sentida milonga escrita hace muchos años por José Larralde y cuyo título sirvió para este post: pa´darse entero. Reconozco de antemano que en esa interpretación está implícita un poco de la ingenuidad que es parte de mi forma de ser: Creer que las cosas pudieron ser un poco distintas a lo que realmente son. Lo sé, pero me permito seguir a mis sentimientos.
pa´darse entero (milonga), autor e intérprete: José Larralde
bastadeodio
viernes, 5 de agosto de 2011
¿De qué lado está Daniel Scioli?
Pregunta aparentemente de difícil respuesta.
Desde la derecha, en una conducta algo histérica, se suele intentar seducirlo y luego se lo desprecia o se lo ataca al no obtener la respuesta esperada.
Desde la izquierda no se teme en compararlo con Macri o incluso con Del Sel. Se lo considera un "hijo" de Menem y desde luego alguien de derecha.
Desde sectores del kirchnerismo o que desde el "progresismo" apoyan el proceso llevado adelante por el gobierno de Cristina, se lo considera un tipo poco confiable. Alguien que en el fondo "no comparte el proyecto".
Daniel Scioli no ayuda porque no es amigo de hacer declaraciones. El dice y así actúa, que sus acciones hablan por él. En eso parece seguir la máxima peronista de mejor que decir es hacer y mejor que prometer es realizar. Tampoco, que se sepa, es un hombre de lecturas filosóficas o políticas y si lo es no hace citas ni se vanagloria de ello. Su pensamiento tiene que ser básicamente extractado de sus acciones, cosa harto difícil de hacer en la mayoría de los casos.
La alianza o mejor, su participación en el Proyecto Nacional bajo la conducción primero de Néstor y ahora de Cristina ha convertido a su gobierno de la Provincia de Buenos Aires en el mejor que se tenga memoria. Para ello el apoyo del gobierno nacional a las iniciativas de Scioli y de los intendentes ha sido decisivo.
Según las encuestas disponibles, la respuesta popular a ello se verá seguramente en las urnas en las próximas elecciones, donde se lo da como seguro ganador y por muy amplio margen.
Desde luego que por lo dicho lo que sigue es una opinión, informada, pero solo una opinión.
Scioli, como todo político tiene un proyecto personal, es joven tiene fuerza y apoyo popular y se siente absolutamente legitimado a tenerlo. Su aspiración no es otra y así debe ser, que la de convertirse en Presidente de la Nación. Es el puesto que le falta obtener si se toman en cuenta los anteriores que ha ocupado.
La derecha mediática o mejor, para que se entienda bien, el proyecto de restauración liberal en su expresión mediática intenta sobre la base de esta natural aspiración construir un conflicto entre él y Cristina. En la época en la que Cristina aún no había definido su candidatura el diario Perfil en su versión on line decía, bajo el título: El juego secreto de Daniel Scioli para desplazar a CFK:
"En público, el gobernador apoya a la Presidenta. En privado, no se baja de la ambición presidencial. El "pacto" para esperar hasta mayo.
Además, se mostró con algunos referentes de la oposición, como con Mauricio Macri, con quien posó en una foto en septiembre último ("Esta foto me traerá problemas", dijo entonces); y su mujer, Karina Rabolini, vive posando con las esposas de Macri, Juliana Awada, y de De Narváez, Agustina Ayllon, su dos amigas.
De hecho, algunos lenguaraces del Gobierno aseguran que el "pacto" de Cristina y Scioli consistiría básicamente en que el gobernador bonaerense postergue hasta mayo su eventual campaña presidencial." (Fuente: Perfil on Line, 22 de enero de 2011)
Ese párrafo o cualquier otro similar tomado de La Nación o Clarín muestran claramente la estrategia mediática seguida en relación a Scioli y por elevación a la Presidenta. Tratan de meterse en la relación entre ellos para crear conflictos. Una simple y típica operación reiterada mil veces en este caso.
Como ni Scioli ni la Presidenta dicen nada, interpretan signos. Que si Scioli vio a Macri o lo llamó para felicitarlo o que hizo lo mismo con Del Sel. O, el colmo, que Karina Rabolini se frecuenta con Juliana Awada. La verdad que, a falta de otra cosa, caen en el ridículo.
Lógicamente de tales "operaciones" no se puede esperar mucho de modo que ciertos líderes opositores parecen impacientarse con Daniel Scioli y salen a agredirlo:
De Eduardo Duhalde a Scioli:
“Yo a Scioli le diría lo que alguna vez le dije: el que se disfraza de alfombra no debe quejarse si lo pisotean”, lanzó. Al considerar que el mandatario provincial fue “pisoteado” por la Casa Rosada con la designación de Mariotto en la fórmula bonaerense, Duhalde, que ocupó el mismo cargo del ex motonauta, sostuvo que “cuando se pierde la dignidad, se pierde todo”. (Fuente: http://corrientes.in/?p=30930 )
De Elisa Carrió a Scioli:
"Daniel Scioli es fácil, es un hombre sin carácter. Es tan fácil que no defiende a la provincia de Buenos Aires" (Fuente: La Nación) http://www.lanacion.com.ar/1356193-carrio-daniel-scioli-es-un-hombre-sin-caracter
¿Realmente Scioli se parece a otros "pichones de Menem" como Macri o Reuteman? ¿Realmente es un "felpudo" como dice Eduardo "El bañero" Duhalde? ¿Es un hombre sin carácter, como afirma la inestable de Carrió?
Solo en apariencia. Scioli a diferencia de Macri, no delega ninguna función, es un trabajador incansable que está en los más mínimos detalles y es extremadamente exigente con sus colaboradores. Scioli no se va de vacaciones con Karina luego de ganar una elección, se pone a trabajar. A diferencia de Reuteman no calla y no hace nada, calla pero hace. La Provincia de Buenos Aires ha crecido más que la media nacional en los años de gobierno de Scioli, han mejorado notablemente los índices económicos pero también los sociales. Finalmente Scioli no tiene un equivalente a Durán Barba que le dice qué hacer.
¿Esto quiere decir que nunca tuvo carácter como para tener un conflicto con los Kirchner?
No, no es así, los tuvo pero de ellos sacó un importante aprendizaje político algo de lo que no se pueden enorgullecer muchos de sus críticos. El primero se trata de la época, allá por el 2003-2004 en la que él era el vicepresidente de Néstor. Todos recordamos que Daniel quiso darle más importancia al cargo de vicepresidente y comenzó a hacer política con el cargo, algo parecido a lo que después haría Cobos con Cristina pero mucho peor. Néstor no se lo permitió y lo mando a "Siberia" y lo mantuvo en el ostracismo por un buen tiempo. Tiempo en el que Scioli siguió aprendiendo. Finalmente no solo hubo reconciliación sino que Daniel compartió con Néstor la conducción del PJ, sufrieron juntos el traspié del 2009 y se comportaron como políticos, sin reproches, asumiendo el traspié y siguiendo adelante.
Hubo otro conflicto cuando Scioli dijo aquello de que "tenía las manos atadas", Néstor que no era de mandar a decir las cosas, le preguntó en público sobre quién le ataba las manos. Conflictos hubo pero es palpable como fue madurando la relación y con ella Daniel Scioli. Es que una de la características de Daniel que lo hacen distinto de Macri o de Reutemann es su humildad y su paciencia, virtudes que sabe emplearlas cuando se las necesita. Dejemos que él mismo lo explique. Cuando Néstor murió, Daniel dijo lo siguiente y es bueno recordarlo:
Tuvimos acuerdos y desacuerdos. Por: Daniel Scioli
"Siento un profundo dolor, me embarga una gran tristeza por la muerte de mi amigo y compañero de lucha en tantos años. Néstor era una persona con una fuerza extraordinaria, movido por sus profundas convicciones y una clara idea del país que soñaba.
Durante ocho años compartimos mucho, tuvimos acuerdos y desacuerdos, pero siempre aprendí mucho de él, admiré su entrega y su pasión por la política y por la Argentina. En estos años, Néstor marcó mi vida para siempre desde lo personal e institucional.
Afecto
Me invade una corriente de afecto cuando recuerdo las vivencias y situaciones que compartimos, desde aquellas campañas en 2003, las horas compartidas en un avión, las distintas cuestiones desde mi responsabilidad institucional, mi honor de acompañarlo desde la vicepresidencia en cuatro años históricos de cambios y transformaciones. En cada conversación, él me transmitía una clara visión de dónde veníamos, dónde estábamos y hacia dónde él pensaba que debía ir la Argentina.
Néstor fue un incansable trabajador por el país, un hombre de convicciones profundas, consecuente con sus ideas y, ante todo, un transformador. El reconocimiento de muchos a su vocación de servicio por el país se seguirá ampliando con el tiempo. Reconocimiento que excede nuestras fronteras porque fue una guía para los líderes de Latinoamérica.
Responsabilidad
Hoy más que nunca siento que debemos acompañar en este difícil momento a la presidenta de la Nación. Todos, más allá de las pertenencias políticas, debemos tener una gran responsabilidad personal e institucional para con la Argentina.
En lo personal, siento que las circunstancias exigen que los argentinos transformemos el dolor en compromiso con nuestro país y con nuestra presidenta. Hay que poner el hombro y trabajar para el fortalecimiento de las instituciones y la gobernabilidad. Mi lugar hoy está al lado de la Presidenta, trabajando por la unidad con responsabilidad, respeto y prudencia. Ése es mi deber y decisión, como en cada momento que las circunstancias de adversidad me lo han exigido."
Este es Scioli honesto y en estado puro. Su compromiso con el "proyecto", con las direcciones de los cambios iniciados por Néstor y Cristina es completo pero con el límite que le imponen sus convicciones, lo que implica que si alguna vez le corresponde dirigir como Presidente el proceso le impondrá a éste sus matices, su propio punto de vista y así debe ser. Lo que no creo que Scioli haga es romper con el proyecto, porque entre otras cosas, sabe que si lo hace y cae en manos de la restauración liberal, su visión esencialmente Peronista, compartida con Néstor y Cristina, del Poder del Estado como elemento transformador de la realidad nacional se perderá por el sumidero por donde se escapó el seudo peronismo de Menem y la inmensa mayoría del pueblo caerá en una nueva y terrible frustración. Algo que sería imperdonable.
bastadeodio
Desde la derecha, en una conducta algo histérica, se suele intentar seducirlo y luego se lo desprecia o se lo ataca al no obtener la respuesta esperada.
Desde la izquierda no se teme en compararlo con Macri o incluso con Del Sel. Se lo considera un "hijo" de Menem y desde luego alguien de derecha.
Desde sectores del kirchnerismo o que desde el "progresismo" apoyan el proceso llevado adelante por el gobierno de Cristina, se lo considera un tipo poco confiable. Alguien que en el fondo "no comparte el proyecto".
Daniel Scioli no ayuda porque no es amigo de hacer declaraciones. El dice y así actúa, que sus acciones hablan por él. En eso parece seguir la máxima peronista de mejor que decir es hacer y mejor que prometer es realizar. Tampoco, que se sepa, es un hombre de lecturas filosóficas o políticas y si lo es no hace citas ni se vanagloria de ello. Su pensamiento tiene que ser básicamente extractado de sus acciones, cosa harto difícil de hacer en la mayoría de los casos.
La alianza o mejor, su participación en el Proyecto Nacional bajo la conducción primero de Néstor y ahora de Cristina ha convertido a su gobierno de la Provincia de Buenos Aires en el mejor que se tenga memoria. Para ello el apoyo del gobierno nacional a las iniciativas de Scioli y de los intendentes ha sido decisivo.
Según las encuestas disponibles, la respuesta popular a ello se verá seguramente en las urnas en las próximas elecciones, donde se lo da como seguro ganador y por muy amplio margen.
Desde luego que por lo dicho lo que sigue es una opinión, informada, pero solo una opinión.
Scioli, como todo político tiene un proyecto personal, es joven tiene fuerza y apoyo popular y se siente absolutamente legitimado a tenerlo. Su aspiración no es otra y así debe ser, que la de convertirse en Presidente de la Nación. Es el puesto que le falta obtener si se toman en cuenta los anteriores que ha ocupado.
La derecha mediática o mejor, para que se entienda bien, el proyecto de restauración liberal en su expresión mediática intenta sobre la base de esta natural aspiración construir un conflicto entre él y Cristina. En la época en la que Cristina aún no había definido su candidatura el diario Perfil en su versión on line decía, bajo el título: El juego secreto de Daniel Scioli para desplazar a CFK:
"En público, el gobernador apoya a la Presidenta. En privado, no se baja de la ambición presidencial. El "pacto" para esperar hasta mayo.
Además, se mostró con algunos referentes de la oposición, como con Mauricio Macri, con quien posó en una foto en septiembre último ("Esta foto me traerá problemas", dijo entonces); y su mujer, Karina Rabolini, vive posando con las esposas de Macri, Juliana Awada, y de De Narváez, Agustina Ayllon, su dos amigas.
De hecho, algunos lenguaraces del Gobierno aseguran que el "pacto" de Cristina y Scioli consistiría básicamente en que el gobernador bonaerense postergue hasta mayo su eventual campaña presidencial." (Fuente: Perfil on Line, 22 de enero de 2011)
Ese párrafo o cualquier otro similar tomado de La Nación o Clarín muestran claramente la estrategia mediática seguida en relación a Scioli y por elevación a la Presidenta. Tratan de meterse en la relación entre ellos para crear conflictos. Una simple y típica operación reiterada mil veces en este caso.
Como ni Scioli ni la Presidenta dicen nada, interpretan signos. Que si Scioli vio a Macri o lo llamó para felicitarlo o que hizo lo mismo con Del Sel. O, el colmo, que Karina Rabolini se frecuenta con Juliana Awada. La verdad que, a falta de otra cosa, caen en el ridículo.
Lógicamente de tales "operaciones" no se puede esperar mucho de modo que ciertos líderes opositores parecen impacientarse con Daniel Scioli y salen a agredirlo:
De Eduardo Duhalde a Scioli:
“Yo a Scioli le diría lo que alguna vez le dije: el que se disfraza de alfombra no debe quejarse si lo pisotean”, lanzó. Al considerar que el mandatario provincial fue “pisoteado” por la Casa Rosada con la designación de Mariotto en la fórmula bonaerense, Duhalde, que ocupó el mismo cargo del ex motonauta, sostuvo que “cuando se pierde la dignidad, se pierde todo”. (Fuente: http://corrientes.in/?p=30930 )
De Elisa Carrió a Scioli:
"Daniel Scioli es fácil, es un hombre sin carácter. Es tan fácil que no defiende a la provincia de Buenos Aires" (Fuente: La Nación) http://www.lanacion.com.ar/1356193-carrio-daniel-scioli-es-un-hombre-sin-caracter
¿Realmente Scioli se parece a otros "pichones de Menem" como Macri o Reuteman? ¿Realmente es un "felpudo" como dice Eduardo "El bañero" Duhalde? ¿Es un hombre sin carácter, como afirma la inestable de Carrió?
Solo en apariencia. Scioli a diferencia de Macri, no delega ninguna función, es un trabajador incansable que está en los más mínimos detalles y es extremadamente exigente con sus colaboradores. Scioli no se va de vacaciones con Karina luego de ganar una elección, se pone a trabajar. A diferencia de Reuteman no calla y no hace nada, calla pero hace. La Provincia de Buenos Aires ha crecido más que la media nacional en los años de gobierno de Scioli, han mejorado notablemente los índices económicos pero también los sociales. Finalmente Scioli no tiene un equivalente a Durán Barba que le dice qué hacer.
¿Esto quiere decir que nunca tuvo carácter como para tener un conflicto con los Kirchner?
No, no es así, los tuvo pero de ellos sacó un importante aprendizaje político algo de lo que no se pueden enorgullecer muchos de sus críticos. El primero se trata de la época, allá por el 2003-2004 en la que él era el vicepresidente de Néstor. Todos recordamos que Daniel quiso darle más importancia al cargo de vicepresidente y comenzó a hacer política con el cargo, algo parecido a lo que después haría Cobos con Cristina pero mucho peor. Néstor no se lo permitió y lo mando a "Siberia" y lo mantuvo en el ostracismo por un buen tiempo. Tiempo en el que Scioli siguió aprendiendo. Finalmente no solo hubo reconciliación sino que Daniel compartió con Néstor la conducción del PJ, sufrieron juntos el traspié del 2009 y se comportaron como políticos, sin reproches, asumiendo el traspié y siguiendo adelante.
Hubo otro conflicto cuando Scioli dijo aquello de que "tenía las manos atadas", Néstor que no era de mandar a decir las cosas, le preguntó en público sobre quién le ataba las manos. Conflictos hubo pero es palpable como fue madurando la relación y con ella Daniel Scioli. Es que una de la características de Daniel que lo hacen distinto de Macri o de Reutemann es su humildad y su paciencia, virtudes que sabe emplearlas cuando se las necesita. Dejemos que él mismo lo explique. Cuando Néstor murió, Daniel dijo lo siguiente y es bueno recordarlo:
Tuvimos acuerdos y desacuerdos. Por: Daniel Scioli
"Siento un profundo dolor, me embarga una gran tristeza por la muerte de mi amigo y compañero de lucha en tantos años. Néstor era una persona con una fuerza extraordinaria, movido por sus profundas convicciones y una clara idea del país que soñaba.
Durante ocho años compartimos mucho, tuvimos acuerdos y desacuerdos, pero siempre aprendí mucho de él, admiré su entrega y su pasión por la política y por la Argentina. En estos años, Néstor marcó mi vida para siempre desde lo personal e institucional.
Afecto
Me invade una corriente de afecto cuando recuerdo las vivencias y situaciones que compartimos, desde aquellas campañas en 2003, las horas compartidas en un avión, las distintas cuestiones desde mi responsabilidad institucional, mi honor de acompañarlo desde la vicepresidencia en cuatro años históricos de cambios y transformaciones. En cada conversación, él me transmitía una clara visión de dónde veníamos, dónde estábamos y hacia dónde él pensaba que debía ir la Argentina.
Néstor fue un incansable trabajador por el país, un hombre de convicciones profundas, consecuente con sus ideas y, ante todo, un transformador. El reconocimiento de muchos a su vocación de servicio por el país se seguirá ampliando con el tiempo. Reconocimiento que excede nuestras fronteras porque fue una guía para los líderes de Latinoamérica.
Responsabilidad
Hoy más que nunca siento que debemos acompañar en este difícil momento a la presidenta de la Nación. Todos, más allá de las pertenencias políticas, debemos tener una gran responsabilidad personal e institucional para con la Argentina.
En lo personal, siento que las circunstancias exigen que los argentinos transformemos el dolor en compromiso con nuestro país y con nuestra presidenta. Hay que poner el hombro y trabajar para el fortalecimiento de las instituciones y la gobernabilidad. Mi lugar hoy está al lado de la Presidenta, trabajando por la unidad con responsabilidad, respeto y prudencia. Ése es mi deber y decisión, como en cada momento que las circunstancias de adversidad me lo han exigido."
Este es Scioli honesto y en estado puro. Su compromiso con el "proyecto", con las direcciones de los cambios iniciados por Néstor y Cristina es completo pero con el límite que le imponen sus convicciones, lo que implica que si alguna vez le corresponde dirigir como Presidente el proceso le impondrá a éste sus matices, su propio punto de vista y así debe ser. Lo que no creo que Scioli haga es romper con el proyecto, porque entre otras cosas, sabe que si lo hace y cae en manos de la restauración liberal, su visión esencialmente Peronista, compartida con Néstor y Cristina, del Poder del Estado como elemento transformador de la realidad nacional se perderá por el sumidero por donde se escapó el seudo peronismo de Menem y la inmensa mayoría del pueblo caerá en una nueva y terrible frustración. Algo que sería imperdonable.
bastadeodio
Suscribirse a:
Entradas (Atom)








