Por una Patria Justa, Libre y Soberana
Una Patria Justa, Libre y Soberana - 17 de octubre de 1945 - 17 de octubre de 2015 - Día de la Lealtad - Setenta años
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martes, 23 de junio de 2015
LOS BLUES DE MEMPO
Dice Mempo Giardinelli (a quien admiro y lo seguiré haciendo):
"Es posible pensar que, finalmente, la resolución de la candidatura presidencial del FpV fue un ejercicio de peronismo puro y duro. O sea, el producto de una decisión de la cima del poder, irreprochable y coherente desde el punto de vista de la militancia más rigurosa, verbigracia esas decenas, quizá cientos de miles de “soldados peronistas”, como se los llamaba hace años."
....la militancia procede a la aceptación de lo decidido “arriba” sin cuestionamientos ni críticas ni ideas propias. La decisión la toma el conductor y las bases obedecen y actúan en consecuencia. Y si alguno se atreve a cuestionar, es mal visto. Guste o no, cuando se es peronista la lealtad a la conducción es un dogma. Lo sé y lo acepté hasta que fui uno de los firmantes del documento de renuncia al PJ en 1985, cuando con una treintena de militantes e intelectuales decidimos abandonar ese sello entre otras cosas porque no veíamos posibilidades ciertas de renovación ni espacios para el pensamiento crítico."
(completo aquí)
RANDAZZO TUVO SU OPORTUNIDAD, QUE FUE NUESTRA, Y CON SUS EXIGENCIAS LA MALOGRÓ:
Caricaturizar a todos los peronistas y kirchneristas que manifiestan su acuerdo con la decisión tomada por Cristina de sostener la candidatura a vice de Zannini, a pesar de la exigencia de Randazzo de que lo retire, reduciéndolos a la actitud de la obediencia debida (o el verticalismo) propia de la soldadesca revela -para mí- dos cosas:
1) que Mempo, con todo lo que tiene de admirable en muchos órdenes, no entiende a la militancia peronista que a pesar de la raíz común no tiene nada de militar, no entiende cabalmente al peronismo, no sabe que por delante de la obediencia que él caricaturiza como debida está la convicción íntima de cada uno, pero una convicción que escapa a la perspectiva y justificación individualista, aunque sean muchos los que aparentemente puedan eligir ese camino, y 2) que muchos no representan necesariamente al pueblo ni a sus intereses. Los peronistas aceptamos aquellas decisiones que, en cada momento y ateniendo a las circunstancias concretas, van en el sentido de defender las conquistas logradas y nos rebelamos contra las que van en sentido contrario. Eso solo se percibe si se relativiza la perspectiva individual y se aprecia al conjunto.
Finalmente, 3) el que conduce, en este caso Cristina, se ha ganado ese derecho, ese honor y esa responsabilidad porque ha sido la que mejor ha logrado determinar en cada caso conflictivo cuál es el camino que mejor garantiza la defensa de los intereses populares.
Hay una buena dosis de soberbia y poco de realismo en imaginar que el kirchnerismo no necesita del peronismo para ganarle la próxima elección a Macri. Huir hacia adelante no es la mejor manera de enfrentarse a una encrucijada.
bastadeodio
miércoles, 8 de abril de 2015
Dividir para recuperar el gobierno
Parte de la estrategia del stablishment ya se ha consumado. Han logrado -con fórceps y resultado final hasta cierto punto incierto- unir a la UCR y al PRO. Tienen en Macri entre medio y tres cuartos de su Capriles.
Les resta Massa. Si lo suman subordinándolo a la Nueva Alianza -como la nombró Scioli frente al enojo de Morales Solá- o lo bajan, completarán esa parte de la estrategia. Lo cierto es que frente a la insistencia de Massa están obligados a hacer algo, no pueden permitirse la dispersión del voto opositor.
El resultado final es incierto porque los arreglos son de cúpulas, al interior de cada partido hay controversias, y la respuesta del electorado puede deparar sorpresas.
Igual no tenían otra. Pero aún así no cierra. Los riesgos que persisten son muy grandes.
El desempeño electoral del FpV en esta década ganada es impresionante, especialmente en las presidenciales: 2003 (22%), 2007 (45%), 2011 (54%)
Para ganar tienen que evitar que el FpV pueda -a pesar de no tener de candidata a Cristina- alcanzar en primera vuelta un resultado similar al del 2007.
Ni el comportamiento de la economía real ni la tenaz resistencia de Cristina a ceder la iniciativa política los favorecen. Luego del inflado asunto de Nisman la imagen de la presidente se ha recuperado de forma asombrosa.
El único camino que tienen es dividir al FpV y Scioli, que se presenta como el posible candidato de la unidad que puede llevar al triunfo al FpV, no es visto por ellos -EN ESTA ETAPA anterior a las elecciones de octubre- como el obstáculo sino, paradójicamente, como el posible instrumento para alcanzar ese fin.
Alabarlo no pueden, atacarlo tampoco (porque lo instalarían como el enemigo a vencer e inducirían la respuesta contraria en el FpV), entonces se limitan a exponerlo a sabiendas que, por un lado, contribuyen a reforzar lo que ya está instalado pero que, por el otro, al exponerlo confirman las teorías de los kirchneristas anti sciolistas. Scioli está con ellos, tiene un pacto secreto, es la "quinta columna".
El otro componente de la estrategia opositora se encuentra entonces dentro del FpV. Una parte, difícil de estimar cuantitativamente, pero muy activa en las redes sociales, se opone más o menos de forma virulenta a Scioli.
Éstos saben que con Scioli el FpV está cerca de ganar la elección pero parecen haber optado por arriesgar e incluso perder la elección con un candidato que consideran "puro" antes que "tragarse el sapo" de contribuir a ungir presidente a un "traidor al modelo". Es, hay que aclararlo, el pensamiento manifiesto de una parte de la "militancia digital" y, en menor medida territorial, insinuado por algunos dirigentes del FpV y explicitado por el ministro Randazzo, el precandidato de las PASO que se ubicaría en segundo lugar según las encuestas disponibles. También hay voces individuales como la de Artemio López de la consultora Equis que sostiene que con Scioli de candidato, el FpV pierde la elección.
Lo cierto es que existe una posible grieta que algunos pugnan por ensanchar y otros por cerrar antes de que se torne real. Entre estos últimos los hay tanto sciolistas como no sciolistas.
Entre los primeros -los que tratan de hacerla real- juegan a favor tanto los intereses concretos del stablishment que persiguen el triunfo de Macri como de ciertos sectores del kirchnerismo que se asumen a sí mismos como perteneciente al "núcleo duro", "los kirchneristas puros", etc.
Paralelemente y confluyendo con este "debate" sobre candidatos se discute algo más profundo: cuál sería el rol del peronismo, del PJ, y de las otras fuerzas políticas al interior del FpV. Luego de una evidente y progresiva peronización del FpV llevada adelante desde la misma conducción, reaparece de otra forma el tema de la transversalidad. No voy a entrar en los detalles muchas veces de muy bajo nivel y hasta absurdos que adquiere este "debate". Baste decir que en lo que hace a los pre candidatos presidenciales del FpV, todos son de origen peronista. Solo a niveles locales aparecen pre candidatos cuyo origen está en otras fuerzas políticas que participan del proyecto nacional y popular encarnado como expresión electoral en el FpV.
Las PASO deben ser aprovechadas para profundizar el debate militante sobre los dos modelos en pugna el nuestro, el del FpV, que significa seguir avanzando en un proyecto nacional y popular en marcha y exitoso frente al otro, el proyecto de la reencarnación neoliberal representado por Macri y la Nueva Alianza antiperonista y antikirchnerista. Pero por sobre todas las cosas el debate debe ser un factor movilizador de las enormes energías que aún conserva el movimiento y no paralizante ni autodestructivo que se consuma en una estéril lucha interna.
bastadeodio
Les resta Massa. Si lo suman subordinándolo a la Nueva Alianza -como la nombró Scioli frente al enojo de Morales Solá- o lo bajan, completarán esa parte de la estrategia. Lo cierto es que frente a la insistencia de Massa están obligados a hacer algo, no pueden permitirse la dispersión del voto opositor.
El resultado final es incierto porque los arreglos son de cúpulas, al interior de cada partido hay controversias, y la respuesta del electorado puede deparar sorpresas.
Igual no tenían otra. Pero aún así no cierra. Los riesgos que persisten son muy grandes.
El desempeño electoral del FpV en esta década ganada es impresionante, especialmente en las presidenciales: 2003 (22%), 2007 (45%), 2011 (54%)
Para ganar tienen que evitar que el FpV pueda -a pesar de no tener de candidata a Cristina- alcanzar en primera vuelta un resultado similar al del 2007.
Ni el comportamiento de la economía real ni la tenaz resistencia de Cristina a ceder la iniciativa política los favorecen. Luego del inflado asunto de Nisman la imagen de la presidente se ha recuperado de forma asombrosa.
El único camino que tienen es dividir al FpV y Scioli, que se presenta como el posible candidato de la unidad que puede llevar al triunfo al FpV, no es visto por ellos -EN ESTA ETAPA anterior a las elecciones de octubre- como el obstáculo sino, paradójicamente, como el posible instrumento para alcanzar ese fin.
Alabarlo no pueden, atacarlo tampoco (porque lo instalarían como el enemigo a vencer e inducirían la respuesta contraria en el FpV), entonces se limitan a exponerlo a sabiendas que, por un lado, contribuyen a reforzar lo que ya está instalado pero que, por el otro, al exponerlo confirman las teorías de los kirchneristas anti sciolistas. Scioli está con ellos, tiene un pacto secreto, es la "quinta columna".
El otro componente de la estrategia opositora se encuentra entonces dentro del FpV. Una parte, difícil de estimar cuantitativamente, pero muy activa en las redes sociales, se opone más o menos de forma virulenta a Scioli.
Éstos saben que con Scioli el FpV está cerca de ganar la elección pero parecen haber optado por arriesgar e incluso perder la elección con un candidato que consideran "puro" antes que "tragarse el sapo" de contribuir a ungir presidente a un "traidor al modelo". Es, hay que aclararlo, el pensamiento manifiesto de una parte de la "militancia digital" y, en menor medida territorial, insinuado por algunos dirigentes del FpV y explicitado por el ministro Randazzo, el precandidato de las PASO que se ubicaría en segundo lugar según las encuestas disponibles. También hay voces individuales como la de Artemio López de la consultora Equis que sostiene que con Scioli de candidato, el FpV pierde la elección.
Lo cierto es que existe una posible grieta que algunos pugnan por ensanchar y otros por cerrar antes de que se torne real. Entre estos últimos los hay tanto sciolistas como no sciolistas.
Entre los primeros -los que tratan de hacerla real- juegan a favor tanto los intereses concretos del stablishment que persiguen el triunfo de Macri como de ciertos sectores del kirchnerismo que se asumen a sí mismos como perteneciente al "núcleo duro", "los kirchneristas puros", etc.
Paralelemente y confluyendo con este "debate" sobre candidatos se discute algo más profundo: cuál sería el rol del peronismo, del PJ, y de las otras fuerzas políticas al interior del FpV. Luego de una evidente y progresiva peronización del FpV llevada adelante desde la misma conducción, reaparece de otra forma el tema de la transversalidad. No voy a entrar en los detalles muchas veces de muy bajo nivel y hasta absurdos que adquiere este "debate". Baste decir que en lo que hace a los pre candidatos presidenciales del FpV, todos son de origen peronista. Solo a niveles locales aparecen pre candidatos cuyo origen está en otras fuerzas políticas que participan del proyecto nacional y popular encarnado como expresión electoral en el FpV.
Las PASO deben ser aprovechadas para profundizar el debate militante sobre los dos modelos en pugna el nuestro, el del FpV, que significa seguir avanzando en un proyecto nacional y popular en marcha y exitoso frente al otro, el proyecto de la reencarnación neoliberal representado por Macri y la Nueva Alianza antiperonista y antikirchnerista. Pero por sobre todas las cosas el debate debe ser un factor movilizador de las enormes energías que aún conserva el movimiento y no paralizante ni autodestructivo que se consuma en una estéril lucha interna.
bastadeodio
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