Una investigación realizada en el ámbito del Ministerio Público Fiscal -encabezado por Alejandra Gils Carbó- puso el foco sobre la forma en la que operan las financieras, asociaciones cooperativas y mutuales y compañías de crédito en el mercado de crédito para consumo.
La conclusión es que tanto las entidades que operan en el circuito formal (algunas vinculadas con bancos tradicionales), como las que lo hacen de manera informal (por folletería callejera, sólo con teléfono o dirección de mail de contacto), practican a diario un verdadero saqueo sobre bienes e ingresos de personas de bajos o medianos recursos.
Tasas de interés abusivas y sin control, condiciones leoninas de contratación y ejecuciones judiciales contra el deudor sin derecho a defensa son parte de estas prácticas en una actividad en expansión, pero aún carente de adecuado control y regulación.
La trama de oferentes que otorgan este tipo de créditos está compuesta por cuatro tipo de entidades:
- compañías financieras
- comercios (retailers)
- cooperativas y asociaciones mutuales
- compañías de crédito.
Las tres primeras se rigen con algún grado de regulación y control. El mayor descontrol se da en la cuarta categoría. Engloba a compañías registradas con locales en la vía pública hasta compañías (?) que funcionan mediante folletería callejera. Por su número, aunque indeterminado, es el tramo más extendido, el que se presta a mayor cantidad de abusos y constituye, por su extensión, un verdadero sistema bancario en las sombras o, mejor dicho, un verdadero territorio de caza desregulado.
Las operaciones de crédito bancario y la financiación mediante tarjeta de crédito tienen una regla que no alcanza al resto: la tasa de interés está regulada. Sin embargo surgen diferencias notables según quién sea el que otorga el crédito: mientras la banca pública cobra en promedio sobre los créditos personales un costo financiero total del 52 por ciento anual, la banca privada oscila entre 80 y 110 por ciento (promedio, 97) y las compañías financieras y de crédito entre 115 y 165 por ciento anual (promedio, 135).
Las tasas abusivas ya configuran un saqueo al bolsillo del consumidor. Sin embargo resta lo peor, porque hay un importante número de éstos que por diversas razones queda fuera de este circuito formal. Veamos.
Saquean a los más débiles:
La investigación realizada por Germán Feldman, y coordinada por Pedro Biscay, realizó un rastreo circunscripto a la ciudad de Buenos Aires sobre la ubicación de los oferentes no bancarios de crédito. La conclusión más relevante es que, fuera del circuito del microcentro, la mayor concentración de oferta se da en Once y Constitución, en primer lugar, y en un segundo escalón Pompeya, Liniers, Flores y Primera Junta: los barrios y zonas comerciales ubicadas “de Rivadavia hacia el sur”. Se trata, según los autores del trabajo, de barrios con ingresos promedio inferiores a la media de toda la ciudad, pero además son áreas de enlace de transporte con áreas suburbanas de zona sur y oeste, también caracterizadas por sus bajos ingresos. Es allí donde apunta la captación de clientes de créditos para consumo.
Al momento de contraer un crédito, al deudor se le solicita la firma de un pagaré por la suma total adeudada, como una cláusula más del contrato. Al momento de la ejecución, el pagaré adquiere autonomía y se convierte en un título ejecutivo, al margen de la relación causal que dio origen al préstamo. Tal como señaló la Cámara de Apelaciones en lo Comercial, “la obtención de un título ejecutivo que asegure al proveedor de crédito una vía expedita para el cobro es la regla de oro en el otorgamiento de créditos para el consumo”.
La investigación de Feldman analizó 61 juicios iniciados por una misma sociedad anónima. En los 58 enmarcados en créditos de consumo, la demandante presentaba el pagaré solicitando el embargo de haberes, o en su defecto bienes muebles, inmuebles y cuentas bancarias. En 53, la resolución judicial fue favorable al acreedor. Sólo en dos el juez pidió a la sociedad demandante que acompañe el instrumento mediante el cual se otorgó el préstamo para verificar que se cumplieran los requisitos de la ley que protege al consumidor financiero.
La resolución de las causas judiciales, en definitiva, termina reproduciendo las mismas condiciones de desigualdad que imperan en la contratación de un crédito para consumo, concluye el informe.
(Ver nota completa en "Saqueo financiero en las sombras", por Raúl Dellatorre, Página12)
Se podrá decir y con razón que estos son saqueadores "minoristas" comparados con los grandes exportadores de cereales o los monopolios estructurales del tipo de Techint, que especulan con las divisas y condicionan fuertemente los precios internos de la economía. Sin embargo, este tipo de saqueo a diferencia del segundo -que es más mediato y global- castiga directamente los bolsillos de los consumidores y, como muestra la nota, especialmente lo hace con los sectores sociales que cuentan con menores recursos para defenderse ante los abusos.
bastadeodio
Por una Patria Justa, Libre y Soberana
Una Patria Justa, Libre y Soberana - 17 de octubre de 1945 - 17 de octubre de 2015 - Día de la Lealtad - Setenta años
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domingo, 15 de diciembre de 2013
lunes, 6 de febrero de 2012
SUBE: la Sintonía Fina
SE ENTREGARON MAS DE SIETE MILLONES DE TARJETAS SUBE Y 4,2 MILLONES YA ESTÁN ACTIVAS
La Secretaría de Transporte, a cargo de Juan Pablo Schiavi, informó el viernes que hasta ese momento se entregaron 7,2 millones de tarjetas SUBE, de las cuales 4,2 millones están plenamente en funcionamiento. Solo por internet, que se agregó hace unos pocos días a las opciones disponibles (que incluyen más de 600 puntos de adquisición y 2000 de recarga), ya se solicitaron un millón de tarjetas que será entregadas en los domicilios de los solicitantes. Me consta personalmente que la gestión virtual se hace en segundos. La entrega en domicilio tardaría entre 10 y 12 días.
Durante la conferencia de prensa, el funcionario aclaró que quienes tengan esta tarjeta, personalizada, seguirán pagando las tarifas de colectivos y trenes con los subsidios del Estado y aquellas que no la tengan abonarán la tarifa plena.
El objetivo final del gobierno con esta medida es transparente: consiste en subsidiar la demanda y no la oferta (de las empresas), como venía sucediendo desde hace unos años y sucede en la actualidad.
En palabras de Schiavi:
“Queremos redireccionar la estructura de subsidios para el transporte público, es decir, alcanzar una mayor equidad en el sistema de transferencias directas. Hasta el momento sabemos que el 70 por ciento de los que viajan por alguno de estos medios son trabajadores, y que hay un 12 por ciento que son estudiantes. Cualquier afectación inmediata para estos sectores sería una complicación. Por eso la readecuación será progresiva”
De las 7,2 millones de SUBE entregadas, están activas 4,2 millones. A su vez, la cartera de transporte informó que por este sistema se registran, aproximadamente, cinco millones de transacciones diarias, cuando el total de transacciones –es decir pasajes vendidos– es (en teoría) de 12 millones.
Frente a algunas versiones absurdamente alarmistas que tuvieron origen en la internet pero que rápidamente y sin ninguna mediación reflexiva fueron recogidas por algunos medios de comunicación con respecto a que el gobierno podría hacer un uso indebido de los datos personales que se entregan al solicitar la tarjeta, el secretario aclaró:
“No estamos armando un registro tipo Gestapo. Cada tarjeta es un número, asociado a un DNI. Esto servirá para derivar susbsidios y modelizar el sistema de transporte, mover una línea de colectivos hacia otra zona, en función de su uso, frecuencia, etc. También podremos saber exactamente cuándo es el último servicio de cada línea de colectivo y tren. Este es el instrumento de política de transporte más importante que ha tenido el país”.
El hecho cierto y para nada menor es que con el anterior sistema (vigente hasta el próximo 10 de febrero) el gobierno no tenía ningún control sobre si los subsidios iban realmente a los usuarios del transporte (todos conocemos los carteles que recuerdan que parte del boleto que pagamos está subsidiado por el Estado) o eran apropiados mediante diversos subterfugios por parte de los empresarios del transporte.
Con esta medida de subsidiar directamente a los usuarios se evitan estas maniobras y el Estado puede conocer de manera realista, efectiva y al detalle la utilización que se hace de cada línea del transporte de pasajeros en el área de la CABA y del gran Buenos Aires, con el objetivo de implementar futuras políticas de subsidios aún más selectivas en los medios de transporte.
Cuánta razón tiene la Presidenta cuando advierte que debemos hablar y debatir sobre la realidad y no sobre cosas que no existen.
Desde que se anunció la medida por parte del gobierno, al minuto siguiente, comenzaron a llover sobre ella las críticas. No tiene sentido analizarlas, todos hemos tenido que soportar una verdadera campaña de terror dirigida a la población en la cual no fueron pocos los comunicadores de supuesto prestigio y algunos políticos sin votos que se prendieron a ella.
Baste como ejemplo la disparatada y amenazante consigna que anima a unos autodenominados "hackers Anonymous":
"Todo lo que SUBE... tiene que BAJAR...
Exigimos que las tarjetas SUBE sean anónimas
Somos Anonymous. Somos legión. No perdonamos. No olvidamos. Esperénnos."
La realidad otra vez los deja sin justificación alguna (ver aquí, una crítica fundada a estas paranoias conspirativas) y una vez más el gobierno demuestra que piensa en el beneficio de la gente, de los que lo necesitan.
El sitio oficial de SUBE está aquí, y para solicitarla por internet aquí
El plazo para obtener la tarjeta personalizada vence el 10 de febrero, la vieja tarjeta SUBE o MONEDERO no tendrá subsidio y el usuario deberá, en el futuro, abonar la tarifa completa. Si quiere seguir gozando del pasaje subsidiado debe solicitar la nueva tarjeta SUBE personalizada.
bastadeodio
La Secretaría de Transporte, a cargo de Juan Pablo Schiavi, informó el viernes que hasta ese momento se entregaron 7,2 millones de tarjetas SUBE, de las cuales 4,2 millones están plenamente en funcionamiento. Solo por internet, que se agregó hace unos pocos días a las opciones disponibles (que incluyen más de 600 puntos de adquisición y 2000 de recarga), ya se solicitaron un millón de tarjetas que será entregadas en los domicilios de los solicitantes. Me consta personalmente que la gestión virtual se hace en segundos. La entrega en domicilio tardaría entre 10 y 12 días.
Durante la conferencia de prensa, el funcionario aclaró que quienes tengan esta tarjeta, personalizada, seguirán pagando las tarifas de colectivos y trenes con los subsidios del Estado y aquellas que no la tengan abonarán la tarifa plena.
El objetivo final del gobierno con esta medida es transparente: consiste en subsidiar la demanda y no la oferta (de las empresas), como venía sucediendo desde hace unos años y sucede en la actualidad.
En palabras de Schiavi:
“Queremos redireccionar la estructura de subsidios para el transporte público, es decir, alcanzar una mayor equidad en el sistema de transferencias directas. Hasta el momento sabemos que el 70 por ciento de los que viajan por alguno de estos medios son trabajadores, y que hay un 12 por ciento que son estudiantes. Cualquier afectación inmediata para estos sectores sería una complicación. Por eso la readecuación será progresiva”
De las 7,2 millones de SUBE entregadas, están activas 4,2 millones. A su vez, la cartera de transporte informó que por este sistema se registran, aproximadamente, cinco millones de transacciones diarias, cuando el total de transacciones –es decir pasajes vendidos– es (en teoría) de 12 millones.
Frente a algunas versiones absurdamente alarmistas que tuvieron origen en la internet pero que rápidamente y sin ninguna mediación reflexiva fueron recogidas por algunos medios de comunicación con respecto a que el gobierno podría hacer un uso indebido de los datos personales que se entregan al solicitar la tarjeta, el secretario aclaró:
“No estamos armando un registro tipo Gestapo. Cada tarjeta es un número, asociado a un DNI. Esto servirá para derivar susbsidios y modelizar el sistema de transporte, mover una línea de colectivos hacia otra zona, en función de su uso, frecuencia, etc. También podremos saber exactamente cuándo es el último servicio de cada línea de colectivo y tren. Este es el instrumento de política de transporte más importante que ha tenido el país”.
El hecho cierto y para nada menor es que con el anterior sistema (vigente hasta el próximo 10 de febrero) el gobierno no tenía ningún control sobre si los subsidios iban realmente a los usuarios del transporte (todos conocemos los carteles que recuerdan que parte del boleto que pagamos está subsidiado por el Estado) o eran apropiados mediante diversos subterfugios por parte de los empresarios del transporte.
Con esta medida de subsidiar directamente a los usuarios se evitan estas maniobras y el Estado puede conocer de manera realista, efectiva y al detalle la utilización que se hace de cada línea del transporte de pasajeros en el área de la CABA y del gran Buenos Aires, con el objetivo de implementar futuras políticas de subsidios aún más selectivas en los medios de transporte.
Cuánta razón tiene la Presidenta cuando advierte que debemos hablar y debatir sobre la realidad y no sobre cosas que no existen.
Desde que se anunció la medida por parte del gobierno, al minuto siguiente, comenzaron a llover sobre ella las críticas. No tiene sentido analizarlas, todos hemos tenido que soportar una verdadera campaña de terror dirigida a la población en la cual no fueron pocos los comunicadores de supuesto prestigio y algunos políticos sin votos que se prendieron a ella.
Baste como ejemplo la disparatada y amenazante consigna que anima a unos autodenominados "hackers Anonymous":
"Todo lo que SUBE... tiene que BAJAR...
Exigimos que las tarjetas SUBE sean anónimas
Somos Anonymous. Somos legión. No perdonamos. No olvidamos. Esperénnos."
La realidad otra vez los deja sin justificación alguna (ver aquí, una crítica fundada a estas paranoias conspirativas) y una vez más el gobierno demuestra que piensa en el beneficio de la gente, de los que lo necesitan.
El sitio oficial de SUBE está aquí, y para solicitarla por internet aquí
El plazo para obtener la tarjeta personalizada vence el 10 de febrero, la vieja tarjeta SUBE o MONEDERO no tendrá subsidio y el usuario deberá, en el futuro, abonar la tarifa completa. Si quiere seguir gozando del pasaje subsidiado debe solicitar la nueva tarjeta SUBE personalizada.
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