SE ENTREGARON MAS DE SIETE MILLONES DE TARJETAS SUBE Y 4,2 MILLONES YA ESTÁN ACTIVAS
La Secretaría de Transporte, a cargo de Juan Pablo Schiavi, informó el viernes que hasta ese momento se entregaron 7,2 millones de tarjetas SUBE, de las cuales 4,2 millones están plenamente en funcionamiento. Solo por internet, que se agregó hace unos pocos días a las opciones disponibles (que incluyen más de 600 puntos de adquisición y 2000 de recarga), ya se solicitaron un millón de tarjetas que será entregadas en los domicilios de los solicitantes. Me consta personalmente que la gestión virtual se hace en segundos. La entrega en domicilio tardaría entre 10 y 12 días.
Durante la conferencia de prensa, el funcionario aclaró que quienes tengan esta tarjeta, personalizada, seguirán pagando las tarifas de colectivos y trenes con los subsidios del Estado y aquellas que no la tengan abonarán la tarifa plena.
El objetivo final del gobierno con esta medida es transparente: consiste en subsidiar la demanda y no la oferta (de las empresas), como venía sucediendo desde hace unos años y sucede en la actualidad.
En palabras de Schiavi:
“Queremos redireccionar la estructura de subsidios para el transporte público, es decir, alcanzar una mayor equidad en el sistema de transferencias directas. Hasta el momento sabemos que el 70 por ciento de los que viajan por alguno de estos medios son trabajadores, y que hay un 12 por ciento que son estudiantes. Cualquier afectación inmediata para estos sectores sería una complicación. Por eso la readecuación será progresiva”
De las 7,2 millones de SUBE entregadas, están activas 4,2 millones. A su vez, la cartera de transporte informó que por este sistema se registran, aproximadamente, cinco millones de transacciones diarias, cuando el total de transacciones –es decir pasajes vendidos– es (en teoría) de 12 millones.
Frente a algunas versiones absurdamente alarmistas que tuvieron origen en la internet pero que rápidamente y sin ninguna mediación reflexiva fueron recogidas por algunos medios de comunicación con respecto a que el gobierno podría hacer un uso indebido de los datos personales que se entregan al solicitar la tarjeta, el secretario aclaró:
“No estamos armando un registro tipo Gestapo. Cada tarjeta es un número, asociado a un DNI. Esto servirá para derivar susbsidios y modelizar el sistema de transporte, mover una línea de colectivos hacia otra zona, en función de su uso, frecuencia, etc. También podremos saber exactamente cuándo es el último servicio de cada línea de colectivo y tren. Este es el instrumento de política de transporte más importante que ha tenido el país”.
El hecho cierto y para nada menor es que con el anterior sistema (vigente hasta el próximo 10 de febrero) el gobierno no tenía ningún control sobre si los subsidios iban realmente a los usuarios del transporte (todos conocemos los carteles que recuerdan que parte del boleto que pagamos está subsidiado por el Estado) o eran apropiados mediante diversos subterfugios por parte de los empresarios del transporte.
Con esta medida de subsidiar directamente a los usuarios se evitan estas maniobras y el Estado puede conocer de manera realista, efectiva y al detalle la utilización que se hace de cada línea del transporte de pasajeros en el área de la CABA y del gran Buenos Aires, con el objetivo de implementar futuras políticas de subsidios aún más selectivas en los medios de transporte.
Cuánta razón tiene la Presidenta cuando advierte que debemos hablar y debatir sobre la realidad y no sobre cosas que no existen.
Desde que se anunció la medida por parte del gobierno, al minuto siguiente, comenzaron a llover sobre ella las críticas. No tiene sentido analizarlas, todos hemos tenido que soportar una verdadera campaña de terror dirigida a la población en la cual no fueron pocos los comunicadores de supuesto prestigio y algunos políticos sin votos que se prendieron a ella.
Baste como ejemplo la disparatada y amenazante consigna que anima a unos autodenominados "hackers Anonymous":
"Todo lo que SUBE... tiene que BAJAR...
Exigimos que las tarjetas SUBE sean anónimas
Somos Anonymous. Somos legión. No perdonamos. No olvidamos. Esperénnos."
La realidad otra vez los deja sin justificación alguna (ver aquí, una crítica fundada a estas paranoias conspirativas) y una vez más el gobierno demuestra que piensa en el beneficio de la gente, de los que lo necesitan.
El sitio oficial de SUBE está aquí, y para solicitarla por internet aquí
El plazo para obtener la tarjeta personalizada vence el 10 de febrero, la vieja tarjeta SUBE o MONEDERO no tendrá subsidio y el usuario deberá, en el futuro, abonar la tarifa completa. Si quiere seguir gozando del pasaje subsidiado debe solicitar la nueva tarjeta SUBE personalizada.
bastadeodio
