¿Qué imaginario camión atmosférico podrá purgar los insondables pozos llenos de excrementos en que se han convertido los foros de cíber comentaristas de La Nación, Clarín, Infobae y otros medios opositores?
Funcionan -deliberadamente- sin ningún tipo de moderación que no sea la de censurar las opiniones que tildan de oficialistas, de KKs, así dicen. Hasta putear e insultar -con el simple recurso de alterar la caligrafía- superan los supuestos controles. Lo que indica, en todo caso, que la moderación que declaman la ejerce una máquina estúpida (o tuerta).
Los comentaristas escriben las barbaridades más grandes que es posible imaginar y que muchos tal vez no serían capaces de repetir en voz alta en una reunión social. Impunidad es lo que sobra. Y anonimato.
Funcionan como un círculo cerrado, festejándose entre sí, degradando al infinito cada tema que "comentan" siempre expresándose en su limitadísimo lenguaje. Tampoco es que los temas vengan planteados de forma neutral, digamos. Más bien todo lo contrario, animan más al insulto fácil que al debate.
Leerlos a ambos -notas y comentarios- tiene mucho de surrealista. Uno no acaba de sorprenderse de la capacidad de autoestimulación de esas personas que están detrás de los comentarios y de lo comentado (lo que es más grave). Hay excepciones, por supuesto, perlas en medio de la inmundicia pero que la hacen aún más visible y maloliente.
La autoetimulación, el contagio, no son exclusivos de estos locus virtuales, en el fondo irrelevantes, lo grave es que los políticos de la oposición "presidenciables" padecen de actitudes colectivas de parecido histerismo e histrionismo. Parece joda pero no lo es. Sanz intentó convertirse en el "gran derogador", hacer punta como el más opositor de todos. Pronto todos los demás los siguieron, en especial Macri y Massa, los medios opositores también, por supuesto, dándoles listas de leyes a derogar. El sincericidio nos dejó a muchos con la sensación de que el tiro les iba a salir por la culata porque el horno no estaba listo para esos bollos.
Desde el gobierno se respondió a la ola "derogadora" con astucia y moderación, agradeciéndoles la sinceridad de sus intenciones pero advirtiendo los enormes perjuicios para los ciudadanos si sus planes se concretan. Despegó el ARSAT-1, todo salió bien, Cristina con brillante timming dijo en cadena nacional que "lo mejor del satélite es que no lo van a poder derogar". Al parecer, en esos mismos momentos las segundas encuestas encomendadas les estaban diciendo a los opositores que su campaña virtual derogadora era un fracaso y peor, contraproducente, que Cristina (el gobierno) subía y ellos bajaban.
Sin el menor prurito varios metieron violín en bolsa y comenzaron a desdecirse. Los principales, Massa y Macri, desandaron rápido el camino que habían emprendido apenas unas horas antes. Binner, como siempre, reaccionó un tiempo después. Carrió, en apariencia más astuta, hizo todo el tiempo mutis por el foro, total todos sabemos que su imaginario rol es la de "guardiana de la república", pero que, en la realidad, se reduce a un pacman capaz de devorarse a cualquiera, que no tiene amigos, solo enemigos.
Final de la historieta, Macri, Massa y los medios opositores, trataron de instalar que todo lo que pasó era un maquiavélico plan del gobierno para meterle miedo a la gente. Insuperable carapiedrismo. No es nuevo, hace tiempo que vienen haciendo lo mismo, instalando el odio, la brecha, la división. Negándose a discutir ideas, planes y argumentos, denigrando, acusando, rechazando, para luego afirmar que es el gobierno el que instaló la división y el enfrentamiento entre los argentinos.
Después de este necesario rodeo, volvamos a los foros. De allí no debe salir nada bueno, ni siquiera para la causa opositora. Pero había que señalarlo: De tal palo, tal astilla. Sin embargo, para mí es todavía un misterio el porqué han permitido que las cosas llegaran al punto en el que están. ¿Será porque les alimenta el relato?, ¿Será porque allí dicen lo que a ellos les gustaría escribir, pero no pueden?. Es posible.
Lo que si es seguro es que están procreando -entre todos, opositores y medios- un monstruo de odio y revanchismo que en algún momento tendrán que controlar. ¿Creerán que pueden hacerlo?. Las terribles experiencias que hemos vivido en el pasado hacen que uno dude de que pueda existir tal posibilidad.
Tengamos en cuenta que a mayor frustración -y ya han sufrido muchas en las sucesivas elecciones desde el 2007 hasta aquí- parecen experimentar mayor necesidad de alimentar el odio. Comenzaron en el 2008 y no pararon más.
Lo que casi está de más decir, pero lo digo: lo seguro es que no hay que prenderse en la réplica del odio. Sería como asustarse con los fuegos artificiales y confundirlos con tiros.
Lo que no significa ser giles. Ellos alimentan el odio con la esperanza que la pradera esté seca y que si arriman una chispa se producirá el incendio que elimine la maleza K, lo cual -como a los agricultores- les facilitará la próxima siembra neoliberal. Eso deben pensar. La chispa siempre la tienen preparada. Hay que dejarlos con las ganas. Estar despiertos y aplicar la ley y el orden, si es necesario. Pero la pradera no está seca, les gustaría. Los que los usan saben que no es así y eso los pone más nerviosos.
Imagen
bastadeodio
Por una Patria Justa, Libre y Soberana
Una Patria Justa, Libre y Soberana - 17 de octubre de 1945 - 17 de octubre de 2015 - Día de la Lealtad - Setenta años
Mostrando entradas con la etiqueta Oposición política. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Oposición política. Mostrar todas las entradas
martes, 21 de octubre de 2014
sábado, 11 de octubre de 2014
Escatología opositora
| ¿Porqué debemos andar levantando la caca dejada por Lanata? |
"con toda la oposición reunida no se puede llenar un balde con 200 gramos de mierda".
Dejemos de lado la evidente contradiccion lógica de la sentencia, que vino acompañada de reiteradas exclamaciones:
¡Son todos una mierda!¡No sirven para nada!
Si la mierda abunda entre la oposición política al odiado "modelo k" deberían poderse llenar, no digo simples baldes, sino varias piletas olímpicas de excrementos. Porque oposición se dicen todos. Y dicen representar nada menos que al 70% de la población del país.
Si uno se guía por la opinión de los foristas de los medios antiK (que son muchossss), de los taxistas o de la señora o señor de la cola del súper, deberíamos estar todos tapados de mierda y respirando con cañitas.
Tratemos de poner las cosas en su lugar.
Lanata dijo eso pero lo que quiso decir (tal vez) es que los que se dicen opositores no sirven para nada. No hacen lo que se espera de ellos, no tiene iniciativa. La iniciativa la sigue teniendo el gobierno, en particular la más odiada, Cristina.
Eso más que cierto, es obvio. Y no solo fronteras adentro, como lo marca, por ejemplo, la marcha del conflicto con el tándem Griesa-Singer.
El -hoy por hoy- segundo más odiado, el joven Kici de visita de trabajo en NYC, desafió al octogenario Griesa: ¿Míster, porqué razón usted nos hace discutir solo con los más malos y no convoca al resto de los acreedores no reestructurados a ver qué opinan?:
“Le pedimos al juzgado que colabore para buscar una solución razonable, legal y equitativa. Que convoque una reunión con todos los acreedores que no entraron al canje: buitres y holdouts. No puedo negociar sólo con el más malo de todos”.
“No hay un impedimento legal para que Griesa convoque al 7,6 por ciento de acreedores que no participaron. Esto no se arregla sólo con Paul Singer, de NML Capital. Va más allá. En la mesa de negociación tienen que estar todos. La lógica del diálogo que plantearon era inviable”. Dijo el joven K.
Griesa no puede responderle. Tiene también el culo sucio. Y tiene serios problemas con sus esfínteres. Hasta el FMI y el BM se manifestaron de parte de Argentina. Como también dice Kici, Obama debe romper el silencio si no quiere quedar también él enchastrado.
“El fallo de Griesa elevó este problema a un problema internacional. Lo que decíamos nosotros no era para hacer bombo en la Argentina. No sé qué va a ocurrir, pero están pasando cosas. El Fondo cambió sus prioridades y no sólo habla del tema sino que nos da la razón al señalar que la interpretación del juez está mal. No es sólo para el futuro. Las declaraciones del G-24, los apoyos en la ONU, son cosas que pasan hoy”, agregó Kici.
Mientras tanto aquí en nuestra tierra el grupo Clarín -como muchos esperábamos que actuara una organización mafiosa de ese calibre- presentó un plan de adecuación trucho.
¿Que hizo buena parte de la mierda opositora (son palabras de Lanata, no mías)?, se puso del lado del mafioso que intenta violar la ley de forma descarada. El resto hizo mutis por el foro o se puso a filosofar sobre la sacrosanta libertad de expresión. Milman (FAP) y Stubrin (UCR), que forman parte del directorio de Afsca votaron en contra de la adecuación de oficio.
Hoy el diario La Nación publica una nota en la que saca una radiografía de la potencia democrática de los candidatos de la oposición, de título:
Los candidatos, con desempeño deslucido en Diputados
Massa, Binner, Insaurralde y De Narváez nunca hablaron en una sesión; ausencia en comisiones y votaciones.
Las palabras y los hechos terminan por ponerse de acuerdo.
(*) Escatológico: Sig.1: relativo al más allá. Sig.2. relativo a los excrementos y suciedades (RAE)
imagen
bastadeodio
miércoles, 31 de octubre de 2012
La pelea con los buitres
Cristina Kirchner y su ministro de economía Lorenzino, fueron muy claros: con los fondos buitres no negociaremos jamás.
La presidenta lo expresó con una síntesis cargada de simbolismo, dijo:
"podemos perder la fragata Libertad pero la libertad nunca."
Por el lado del gobierno nacional el cuadrilátero de la pelea está marcado: no se piensa ceder nunca a las presiones provengan de donde provengan. Hay razones que lo asisten que van más allá del repudio moral a la codicia de los buitres.
Argentina renegoció con los tenedores de la deuda -en dos ocasiones- el 95% del total de la deuda con una quita del 70% y está pagando religiosamente los compromisos contraídos.
Los fondos buitre no se presentaron a ninguna de las dos renegociaciones ya que su estrategia se basa en la existencia de una cláusula que establece la competencia de los tribunales de Nueva York, excluyendo a los tribunales nacionales, ante cualquier diferendo que pudiese surgir.
Esa concesión constituye una expresa renuncia a la soberanía hecha por los gobiernos de Menem y De la Rúa que emitieron los bonos y que el actual no está dispuesto a consentir. La medida del éxito de esta estrategia establecida por Néstor Kirchner está dado en que la práctica totalidad de los tenedores de deuda aceptó la renegociación sin recurrir a las supuestas ventajas que le daría esa cláusula jurisdiccional. Conceder lo que exigen los fondos sería equivalente a traicionar esa confianza.
Los fondos buitres siguieron la estrategia contraria, prefirieron especular con el conflicto judicial con el objetivo de obtener como premio el cobro de la totalidad nominal de la deuda, más intereses y punitorios.
La estrategia es osada pero no descabellada y es hostil con Argentina desde su propio planteamiento. No es descabellada porque en otras ocasiones ha funcionado, por ejemplo, con Perú. Es osada y es hostil porque los fondos buitres se hicieron con esos papeles en un momento de crisis en que éstos no tenían valor ya que todos los tenedores originales querían deshacerse de ellos y lo hicieron para llegar a la actual situación de litigio. Eligieron ese camino porque tienen amigos en la justicia de Nueva York (el juez Thomas Griesa, por ejemplo) y en el establishment financiero y académico nacional el que opera -como una verdadera quinta columna- a nivel de los partidos de la oposición y de los medios de comunicación, desprestigiando la estrategia del gobierno nacional.
Son pocas las posibilidades de que tengan éxito debido -entre otras razones- a la firmeza del gobierno argentino, por eso buscan producir hechos espectaculares -como el embargo a la fragata Libertad- buscando lograr un desgaste político que logre torcerle el brazo al gobierno y obligarlo a claudicar de su posición, como sucedió con el Perú y como esperan que suceda con nuestro país mediante la presión combinada de los embargos y el accionar de la oposición. Es una auténtica pelea llevada adelante desde el 2005 hasta aquí entre un gobierno que lejos de perder respaldo político como habrían esperado los fondos y sus aliados locales, lo ha mantenido y hasta consolidado.
Por el contrario la estrategia judicial de los fondos de inversión ha sufrido sucesivas derrotas y hasta ahora no ha cosechado ningún éxito en nuestro caso. El último y más resonante fracaso se dio en junio de este año cuando la Suprema Corte de los Estados Unidos falló en contra de los fondos al establecer que "las decisiones de la Argentina en materia de gestión de su deuda son soberanas”.
Los fondos lo saben, la oposición también, la estrategia de los embargos no conduce a nada, tarde o temprano la fragata Libertad partirá de Ghana de vuelta a Argentina.
En una reciente nota publicada en el diario La Nación, titulada: La lección de la Fragata Libertad, Federico Sturzenegger, presidente del Banco Ciudad y economista del PRO, en línea con la estrategia del gobierno nacional, afirmó:
"El caso no tiene posibilidad de ser exitoso porque la legislación sobre inmunidad soberana es clara acerca de lo que debiera acontecer con los activos militares de un país. La inmunidad soberana se refiere al principio legal por el que activos estratégicos de los países no son objetos embargables. Este principio incluye taxativamente a los bienes militares dentro de este paraguas.", pero cierra la nota diciendo:
"Se paga no por temor a los jueces internacionales sino para ganarse el respeto y la confianza de la platea interna (empresarios, trabajadores, etc.)."
"Cuando la Fragata Libertad zarpe podremos concluir que la lección es que hemos ganado otro round de la pelea, justificando la actitud de conflicto. A mí me gustaría que la lección sea que la Argentina y su gobierno tienen mucho más para ganar bajándose del ring, trabajando en cooperación con el resto del mundo y siendo respetuoso de todos sus compromisos (incluido el de decir la verdad)."
Más claro que el agua clara. Cuánta hipocresía por parte de aquellos que se especializan en la mentira de afirmar que todo lo hacen en defensa de los verdaderos intereses nacionales y luego firman convenios que le quitan la soberanía a la Nación para entregársela a especuladores financieros en colaboración con tribunales de justicia extranjeros. Estos, que hablan de honrar los compromisos y critican al gobierno nacional, son los co-responsables de la crisis del 2001 y de la mayor cesación de pagos de nuestra historia.
La distancia moral entre unos y otros es enorme. Si algo caracteriza al gobierno de los Kirchner es hacer pocas promesas y ninguna que no puedan cumplir, pero sobre todo, nunca prometer una cosa y hacer otra distinta. Néstor Kirchner al asumir su mandato en el 2003 lo dijo con toda claridad: "no he llegado a la Rosada (la sede del gobierno) para dejar mis convicciones en la puerta". Y así ha sido, con él y con Cristina. En todo.
bastadeodio
La presidenta lo expresó con una síntesis cargada de simbolismo, dijo:
"podemos perder la fragata Libertad pero la libertad nunca."
Por el lado del gobierno nacional el cuadrilátero de la pelea está marcado: no se piensa ceder nunca a las presiones provengan de donde provengan. Hay razones que lo asisten que van más allá del repudio moral a la codicia de los buitres.
Argentina renegoció con los tenedores de la deuda -en dos ocasiones- el 95% del total de la deuda con una quita del 70% y está pagando religiosamente los compromisos contraídos.
Los fondos buitre no se presentaron a ninguna de las dos renegociaciones ya que su estrategia se basa en la existencia de una cláusula que establece la competencia de los tribunales de Nueva York, excluyendo a los tribunales nacionales, ante cualquier diferendo que pudiese surgir.
Esa concesión constituye una expresa renuncia a la soberanía hecha por los gobiernos de Menem y De la Rúa que emitieron los bonos y que el actual no está dispuesto a consentir. La medida del éxito de esta estrategia establecida por Néstor Kirchner está dado en que la práctica totalidad de los tenedores de deuda aceptó la renegociación sin recurrir a las supuestas ventajas que le daría esa cláusula jurisdiccional. Conceder lo que exigen los fondos sería equivalente a traicionar esa confianza.
Los fondos buitres siguieron la estrategia contraria, prefirieron especular con el conflicto judicial con el objetivo de obtener como premio el cobro de la totalidad nominal de la deuda, más intereses y punitorios.
La estrategia es osada pero no descabellada y es hostil con Argentina desde su propio planteamiento. No es descabellada porque en otras ocasiones ha funcionado, por ejemplo, con Perú. Es osada y es hostil porque los fondos buitres se hicieron con esos papeles en un momento de crisis en que éstos no tenían valor ya que todos los tenedores originales querían deshacerse de ellos y lo hicieron para llegar a la actual situación de litigio. Eligieron ese camino porque tienen amigos en la justicia de Nueva York (el juez Thomas Griesa, por ejemplo) y en el establishment financiero y académico nacional el que opera -como una verdadera quinta columna- a nivel de los partidos de la oposición y de los medios de comunicación, desprestigiando la estrategia del gobierno nacional.
Son pocas las posibilidades de que tengan éxito debido -entre otras razones- a la firmeza del gobierno argentino, por eso buscan producir hechos espectaculares -como el embargo a la fragata Libertad- buscando lograr un desgaste político que logre torcerle el brazo al gobierno y obligarlo a claudicar de su posición, como sucedió con el Perú y como esperan que suceda con nuestro país mediante la presión combinada de los embargos y el accionar de la oposición. Es una auténtica pelea llevada adelante desde el 2005 hasta aquí entre un gobierno que lejos de perder respaldo político como habrían esperado los fondos y sus aliados locales, lo ha mantenido y hasta consolidado.
Por el contrario la estrategia judicial de los fondos de inversión ha sufrido sucesivas derrotas y hasta ahora no ha cosechado ningún éxito en nuestro caso. El último y más resonante fracaso se dio en junio de este año cuando la Suprema Corte de los Estados Unidos falló en contra de los fondos al establecer que "las decisiones de la Argentina en materia de gestión de su deuda son soberanas”.
Los fondos lo saben, la oposición también, la estrategia de los embargos no conduce a nada, tarde o temprano la fragata Libertad partirá de Ghana de vuelta a Argentina.
En una reciente nota publicada en el diario La Nación, titulada: La lección de la Fragata Libertad, Federico Sturzenegger, presidente del Banco Ciudad y economista del PRO, en línea con la estrategia del gobierno nacional, afirmó:
"El caso no tiene posibilidad de ser exitoso porque la legislación sobre inmunidad soberana es clara acerca de lo que debiera acontecer con los activos militares de un país. La inmunidad soberana se refiere al principio legal por el que activos estratégicos de los países no son objetos embargables. Este principio incluye taxativamente a los bienes militares dentro de este paraguas.", pero cierra la nota diciendo:
"Se paga no por temor a los jueces internacionales sino para ganarse el respeto y la confianza de la platea interna (empresarios, trabajadores, etc.)."
"Cuando la Fragata Libertad zarpe podremos concluir que la lección es que hemos ganado otro round de la pelea, justificando la actitud de conflicto. A mí me gustaría que la lección sea que la Argentina y su gobierno tienen mucho más para ganar bajándose del ring, trabajando en cooperación con el resto del mundo y siendo respetuoso de todos sus compromisos (incluido el de decir la verdad)."
Más claro que el agua clara. Cuánta hipocresía por parte de aquellos que se especializan en la mentira de afirmar que todo lo hacen en defensa de los verdaderos intereses nacionales y luego firman convenios que le quitan la soberanía a la Nación para entregársela a especuladores financieros en colaboración con tribunales de justicia extranjeros. Estos, que hablan de honrar los compromisos y critican al gobierno nacional, son los co-responsables de la crisis del 2001 y de la mayor cesación de pagos de nuestra historia.
La distancia moral entre unos y otros es enorme. Si algo caracteriza al gobierno de los Kirchner es hacer pocas promesas y ninguna que no puedan cumplir, pero sobre todo, nunca prometer una cosa y hacer otra distinta. Néstor Kirchner al asumir su mandato en el 2003 lo dijo con toda claridad: "no he llegado a la Rosada (la sede del gobierno) para dejar mis convicciones en la puerta". Y así ha sido, con él y con Cristina. En todo.
bastadeodio
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

