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| No refugiarse en las cuerdas, dar pelea |
“Los ataques de las calificadoras y los fondos buitre no van a impedir que la Argentina cumpla con sus compromisos”, aseguró el ministro de economía Lorenzino.
Para la conducción económica, octubre fue el mes en que debió defender su política externa enfrentando la presión de los factores de poder financiero internacional y sus aliados locales.
Un breve repaso de la ofensiva:
A mediados de octubre se conoció que el fondo buitre NML Capital logró un fallo favorable de un tribunal en Ghana en una solicitud de embargo, que demora la Fragata Libertad en un puerto de ese país. Ese ruido mediático fue amplificado por la revisión a la baja en las calificaciones que realizaron las tres agencias que monopolizan la medición de riesgo soberano (Moody’s, Fitch y Standard and Poor’s). Se sumó también como elemento de presión el fallo de la Cámara de Apelaciones de Nueva York que dio a lugar a la presentación de NML Capital, Elliot Managment, Aurelius, Dart y Blue Angel, vía el juzgado de Thomas Griesa, sobre discriminación del país hacia estos fondos buitre.
Frente a la pesificación de los bonos de la provincia de Chaco, las señales mediáticas enviadas por las calificadoras hicieron desplomar las cotizaciones de varios bonos provinciales. En particular la provincia de Buenos Aires, la de mayor peso económico del país, pudo sobre la base de su buen comportamiento anterior y posterior al ataque, sobrellevar el trance cerrando el mes sin cambios. En cuanto a los bonos nacionales cerraron el mes con una ligera suba.
En tanto la UE oficializó que Argentina, Brasil, Cuba, Uruguay y Venezuela, perderán las ventajas arancelarias de que gozaban por pasar a ser consideradas economías de ingresos medio-alto. Son los costos del crecimiento.
Techint, el holding local encabezado por Paolo Rocca, atacó de nuevo. En un extenso comunicado enviado a la Bolsa recientemente realiza un panorama crítico respecto de la salud de la economía argentina y un pronóstico sombrío sobre su futuro. “Si bien la economía argentina experimentó una importante recuperación, continúa la incertidumbre en cuanto a si es sustentable”, el mismo discurso del stablishment financiero de la city y de la mayor parte de los economistas de la oposición, independientemente de su supuesto perfil ideológico. No pueden negar el crecimiento pero lo atribuyen al viento de cola supuestamente producido por la soja ignorando deliberadamente todos los restantes factores que lo explican y que son producto no de la naturaleza sino de las políticas concretas de estímulo y protección de la producción industrial local y del consumo de los trabajadores. Ese argumento gastado y fácilmente rebatible y varias veces refutado por la lógica y por la experiencia, sin embargo, continúa siendo repetido hasta el cansancio por los voceros de aquellos que quieren volver al pasado.
Unidos en su contra y colaborando objetivamente con los poderes financieros internacionales para tratar de frenar al gobierno en sus reformas de fondo y torcerle el brazo en su defensa de la independencia económica y la soberanía política.
No van a poder, el apoyo al gobierno no depende del ánimo de los buitres y de su satisfacción, depende de la satisfacción de las mayorías populares con el cumplimiento de la palabra empeñada y con las obras realizadas.
La respuesta del gobierno: no refugiarse en las cuerdas
En el campo económico no todas las opiniones son tan malas. La UIA a través de su presidente José de Mendiguren confirmó que las presidentas Dilma Rousseff y Cristina KIrchner participarán de la Conferencia Industrial ha realizarse en Los Cardales (provincia de Buenos Aires) el 27 y 28 de noviembre. Mendiguren resaltó la “importancia de promover un mercado interno regional y continuar con las políticas de expansión e integración de América latina”. Sin duda esta es una de las claves del camino elegido por el gobierno nacional y por la inmensa mayoría del pueblo que lo acompaña, aún cuando puestos a hilar muy fino, haya quien tenga algunas cosas para criticarle.
El gobierno continúa arriba en las tarjetas:
Aún en plena "tormenta primaveral" y en el marco del conflicto por la Ley de Medios y el abierto desacato a la ley por parte del grupo Clarín, el gobierno no se amilanó y envió al parlamento un proyecto para modificar la ley que regula el mercado de capitales. El mensaje es claro: las reformas de fondo en lo económico, lo político y lo social van a continuar a pesar de las dificultades en las que nos meten. Es que el comportamiento de nuestro gobierno frente a los ataques es insólito si se tiene en cuenta a lo que nos tienen acostumbrados los políticos de la oposición, cuando son o no son gobierno, siempre dispuestos a lo que llaman "conciliación" y que no es, a la postre, otra cosa que enajenar el patrimonio nacional y la capacidad de decisión soberana pero, además, haciéndole pagar los costos, de esa auténtica cobardía que implica retroceder y ceder frente a las presiones, al pueblo trabajador. Sucede aquí y en todas partes.
bastadeodio
