Por una Patria Justa, Libre y Soberana

Una Patria Justa, Libre y Soberana - 17 de octubre de 1945 - 17 de octubre de 2015 - Día de la Lealtad - Setenta años
Mostrando entradas con la etiqueta pobreza. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta pobreza. Mostrar todas las entradas

martes, 29 de septiembre de 2015

SOBRE LA POBREZA Y LA EXCLUSIÓN

El inefable historiador escriba de la tribuna de la doctrina falaz, conocido como Luis A. Romero, titula su columna de hoy: "La pobreza pone límites a la democracia".

Para ese señor simplemente no hubo en nuestro país golpes de estado que interrumpieran el curso de la democracia capitalista. Ni los menciona, no tienen relevancia, el está interesado en las pequeñas islas democráticas. Dejémoslo así, porque lo que dice al respecto es aún peor que ese olvido.

Por ejemplo, cito: "En la Argentina, la nueva democracia transcurrió con intermitencias. Los líderes exitosos, como Yrigoyen y Perón, combinaron la democratización social y el unanimismo autoritario. Hubo que esperar a 1983 para conocer una democracia basada en la ciudadanía, las instituciones, el pluralismo y los acuerdos sociales." (Lo transcribo porque es pertinente, no por aburrir.)

Interesante jugarreta hiperbólica: llamar "democratización social" a lo que en realidad es INCLUSIÓN. Y esa palabra tan fea, "unanimismo autoritario", que es otra hipérbola que reemplaza a GOBIERNO DE LAS MAYORÍAS.

En su relectura del período más largo de vigencia de la democracia, del 83 para acá, el ve una continua degradación institucional la que se agrava -naturalmente- desde la aparición del kirchnerismo, hasta llegar a la casi insoportable situación actual.

No lo dice explícitamente, por supuesto, pero su ideal de democracia no es posible sin exclusión. Esta puede ser política (proscripción) o político social (pobreza, invisibilización, marginación, criminalización, represión), todo vale para salvar a la democracia, que es a su vez sinónimo de capitalismo liberal.

El Estado, como el Leviatán, debe asegurar el despliegue sin límites del capital y, en consecuencia, tolerar, como necesaria, la exclusión política y social de buena parte de la población, solo así se garantiza la institucionalidad y la pureza de la democracia.

Este Estado, el actual, no lo hace, las políticas de inclusión, de distribución de la riqueza, conspiran con su particular visión de la democracia liberal.
A tono con el momento iguala la elección tucumana con la chaqueña en un esfuerzo por demostrar que los determinantes son la pobreza y su producto "anti democrático" que es el clientelismo. Naturalmente la realidad de ambas elecciones no acompaña su interpretación. En realidad Romero evita meterse en los detalles escabrosos del evento tucumano y de su contracara, el chaqueño. Mejor hablar de ideas que de realidades.

No olvidemos que para esta gente la AUH, Procrear y el resto de los planes sociales son la esencia institucionalizada de las políticas clientelares. Las bolsas de comida, los colchones y otros enseres que se dice son repartidos antes de las elecciones son solo la muestra más visible y deplorable.

Del desvío de fondos del gobierno de la ciudad para la construcción política de la aventura macrista, ni una palabra, eso no es clientelismo. No señor, la compra de voluntades, siempre que sean a favor de su ideal neo liberal, no son un problema, no son una degradación de las instituciones, son una necesidad.

bastadeodio                                                                     

miércoles, 10 de octubre de 2012

Venezuela: La soberbia de los poderosos

Admitir la derrota. Un momento de pesadumbre
Apenas habían transcurrido unas horas del inobjetable triunfo de Hugo Chávez Frías en las elecciones presidenciales venezolanas y los más importantes medios de comunicación del mundo, que suelen actuar en cadena como si respondiesen a un mando único, han dejado traslucir su desazón. pero también su impotencia, la que se revela por la común apelación a la supuesta, o mas bien deseada, mala salud del presidente, vista ésta como una alternativa para acabar, a como de lugar, con el predominio del "monstruo electoral de Miraflores". Patético.

Sin embargo, los comentarios más agrios y agresivos para con el presidente venezolano provinieron de políticos y funcionarios republicanos de los EEUU, que no han omitido, como es su costumbre, el recurrir a las mentiras más descaradas para condenar a Chávez.

Se lamentan por la derrota inesperada del delfín Henrique Capriles, dejan caer algunas dudas sobre el futuro de la coalición opositora, pero no tienen la decencia de felicitar al ganador y al pueblo venezolano por una elección ejemplar.

Es más, tienen el atrevimiento de reclamarle a Chávez que respete a la mitad del país que se le opone.

Dejando de lado la particular aritmética que sostiene esa afirmación -como si un millón y medio de votos más o menos (un 11% de los electores fue la diferencia final a favor de Chávez) estuviesen dentro del "margen de error" de una elección- no dicen nada de la falta de respeto que una porción menor pero muy poderosa de esa oposición que intentan proteger, continuamente manifiesta hacia la otra "mitad" y hacia las autoridades que ha elegido.
Está claro, respecto de Hugo Chávez, el demonio encarnado, se puede decir cualquier cosa, menos que es bonito o que es inteligente y educado o que siempre ha ganado con el respaldo popular, en elecciones libres y limpias, como ahora, que es la quinceava elección en la que compite, de las cuales a triunfado en catorce y en todas y cada una de las presidenciales. Respecto de la otra mitad se dice que forman los estratos más bajos de la morena y mestiza sociedad, los que no contaban, eran invisibles y ahora no lo son, gracias a que fueron "comprados" con los dineros de la renta petrolera.

De Chávez se puede decir que es un tirano, un dictador comparable a Hitler o a Stalin, cuando el primero solo ganó una elección, la última que hubo en "su" Alemania, y el "papaíto" no ganó ninguna porque en su época nunca las hubo, fueron reemplazadas por un sistema de consulta mucho más reducido y directo, entre un grupo de amigos del tirano.

Se lo denosta por ser populista, por lograr el apoyo de los más pobres sobre la base de la asistencia social, se lo llama, despectivamente, clientelismo. Se lo acusa de financiar esta política de coptación de voluntades con la renta petrolera. Sin embargo, los resultados sociales, no ya los electorales, son visibles y medibles. La pobreza, medida según estándares internacionales, ha caído a menos de un tercio de la existente antes de su primer gobierno, el índice de Gini, que mide cómo se distribuye la riqueza del país, es el mejor de América Latina.
Pero no todo se mide en dinero y bienes materiales. Chávez hizo más, les reconoció, por primera vez en toda la historia de ese país dignidad a los más pobres, a los excluidos. Chávez hace lo que nadie en el mundo, destina más del 42% del presupuesto a políticas sociales, incluidas Salud, Educación y programas directos, las conocidas misiones. Lo llaman asistencialismo; seguramente prefieren que haya muchos pobres y "atenderlos" mediante la caridad.

Hay otros países del planeta capitalista que existen gracias a la renta petrolera, algunos están en el golfo Pérsico. Tomemos tres de ellos Arabia Saudita, Kuwait y Dubai. La increíble renta petrolera se reparte exclusivamente entre los ciudadanos de esos países que son muy pocos y que ocupan los más altos cargos en las empresas y la administración. ¿quién trabaja?, ¿quién limpia las calles, atiende en los hospitales y los comercios, cambia las sábanas de los lujosísimos hoteles de más estrellas que las que se pueden contar?. Inmigrantes: palestinos, indios y de muchas otras partes del mundo, que reciben una paga, a veces buena, a veces mala, pero no tienen más derechos y pueden ser expulsados cuando a las autoridades les parezca. Cero distribución de la riqueza. Nadie dice nada. Normal, de la riqueza se apropian los ricos, así debe ser.

¿De qué se quejan los venezolanos antichavistas?. De falta de libertad, de vivir bajo una dictadura, de que Chávez se eterniza en el poder, de que ha arruinado a Venezuela y así.

En Venezuela no hay presos políticos, hay una extrema libertad de expresión, mas del 60% de los medios de comunicación practican un antichavismo feroz y cotidiano. ¿Venezuela ha cambiado?, indudablemente que sí, no hay ahora analfabetos, la pobreza ha disminuido notablemente, no hay pobreza extrema. ¿Los ricos son menos ricos?, no, no se puede decir eso, entonces, ¿de qué se quejan?. Se quejan de que los pobres sean menos pobres, que ya no estén tan necesitados que acepten cualquier trabajo por un mísero mendrugo, se quejan de que su superioridad social, su predominio se ha reducido.Se quejan de que ahora se dejan ver, de que han ganado la calle, que han pasado a ser protagonistas de su propia historia.

"Su" Venezuela ha dejado de ser el paraíso para los ricos explotadores de los pobres que fue siempre, ya no es "su" Venezuela, ahora en ella cabe más gente, gente que antes era invisible, están enojados por eso, porque tienen que compartir una porción un poco mayor de lo que, sin ningún derecho, consideran "su" torta.

Venezuela afortunadamente ya no será la misma luego de Hugo Chávez, su herencia será perdurable y su impronta quedará marcada para siempre. Como ha ocurrido en el pasado con el coronel Perón y con otros líderes populares de nuestra América. En el país caribeño han ocurrido y están ocurriendo transformaciones de fondo, aunque la oposición de derecha y la conspiración internacional las niegue y las oculte. Habrá que estar vigilantes, porque esta coalición no se detendrá ante un fracaso electoral.

Se ha dicho que las encuestas previas a la elección indicaban un virtual empate técnico entre los dos principales candidatos, incluso hubo algunas que lo daban como ganador a Capriles por una diferencia entre tres y cinco puntos porcentuales. Hay que decir que, en general, las encuestas en Venezuela son muy poco fiables y visiblemente manipuladas y que esto es la norma y no la excepción.
A poco que se comparen los datos finales, incontestables, de la elección presidencial del 2006 y los recientes de 2012 se puede sacar alguna conclusión interesante.

Ante la evidencia que la diferencia a favor de Chávez -que es del orden de los 11 puntos porcentuales- invalida la hipótesis del empate técnico, se ha argumentado que en las últimas etapas de la campaña el presidente Chávez echó por así decirlo toda la carne al azador, movilizó a su tropa y recurrió a gastar ingentes sumas de dinero en la compra de votos, adelantándose así a su rival con "malas artes". Los datos indican lo contrario. En 2006 votaron casi 11,8 millones de electores de los cuales 7,3 millones (62,85%) lo hicieron por Chávez y 4,3 millones (36,91%) por Rosales, el candidato de la oposición.
En la elecciones del 2012 votaron 14,9 millones, de los cuales 8 millones (55,4%) lo hicieron por Chávez y casi 6,5 millones (44,24%) por Capriles.
En consecuencia en 2012 votaron 2,8 millones de electores más que en 2006, de los cuales solo 700 mil lo hicieron por Chávez y el resto, 2,1 millones, lo hicieron por el candidato opositor. Si alguien se benefició de esos votos de última hora (entre nuevos votantes jóvenes, indecisos y antiguos abstencionistas) fue precisamente el candidato opositor. Esos votos "nuevos" son, a mi juicio, la causa más probable de que la diferencia entre Chávez y la oposición, que en el 2006 fue de  26 puntos porcentuales, se redujera hasta los actuales 11 puntos, naturalmente esto dicho sin tener en cuenta el natural desgaste que pudo haber sufrido en ciertos sectores medios luego de tantos años en el poder.

En mi modesta opinión la base social que explica la imbatibilidad electoral del comandante y posiblemente también constituya una muy sólida base para su inevitable sucesor, lo sea el gran sector de los ciudadanos antes excluidos, invisibles, esos, que de ponerse efectivamente fin a la revolución bolivariana saben que -inevitablemente- volverían a su antigua condición. La derecha, aunque lo oculte y no lo diga en público, también lo sabe.
De modo que un eventual triunfo en futuras elecciones de la derecha no solo no significará el regreso de la democracia como pregonan, sino decididamente su final, porque un gobierno de ese signo que se proponga desandar lo andado solo podrá sostenerse sobre la base de la represión y la exclusión.

A la soberbia de los poderosos, como muestra Venezuela, la única fuerza capaz de dominarla es la dignidad y la participación activa de los excluidos. Así ocurre de manera particularmente visible en toda nuestra América Latina. Todo se puede resumir en esa palabra que emplean con excesiva frecuencia los opositores de derecha pero cerrando un ojo, viendo los intereses de solo uno de los sectores, respeto.
El interés que en todo el mundo despertaron las recientes elecciones venezolanas es, a mi modo de ver, una prueba de la importancia que, para unos y otros, tiene esta experiencia del tránsito en democracia, de un sistema injusto y excluyente a uno más justo e inclusivo y ese es un espejo donde todos, gobernantes y pueblos, de países pobres, emergentes y desarrollados, si dejan a un lado sus falsos orgullos, pueden verse reflejados.

bastadeodio                                                                      

lunes, 14 de mayo de 2012

Dos formas potencialmente opuestas de concebir la seguridad

Villa 31, Retiro
En un post anterior analizamos la formación, dentro de la policía Metropolitana de Mauricio Macri, de un grupo especial -de confusa denominación- dotado de armamento y entrenamiento especiales.

Pensado -quizás en teoría- como una fuerza entrenada para la realización de lo que denominan -pero en ningún lugar definen- como "acciones complejas", en su corta existencia se la ha utilizado casi sin excepción como una fuerza de represión y control social.
Su acción más reciente consistió en el desalojo por la fuerza -con armas largas y portando capuchas- de los habitantes de un hotel del barrio de Constitución. De este hecho damos cuenta en el post citado.

Armas largas, capuchas, entrenamiento especial (¿antiterrorista y antinarcóticos?) dedicados -no a la represión del delito organizado- sino a la persecución de pequeños delincuentes o el control de la protesta social y, lo que es quizás aún peor, un accionar totalmente injustificado (¿Cuál es la "complejidad" en este caso?) que debe ser soportada por familias indefensas con niños que no cometen otro delito que no sea el de sufrir de todas las carencias imaginables.

No hay que ser de izquierdas ni de derechas, duro con los delincuentes o garantista, para caer en la cuenta de que ésta es una política de seguridad del Gobierno de la Ciudad indefendible desde todo punto de vista -incluso económico- que requiere de la mirada urgente de los legisladores porteños y de las organizaciones defensoras de los DDHH.

En el polo opuesto a esta errada política de Macri parece estar, por lo menos en su concepción, la que propone la ministra Garré desde el ministerio de seguridad de la Nación. Leemos en el diario Página12 de este domingo pasado:

Una experiencia en la Villa 31 (Por Sergio Sánchez)

El ministerio de Seguridad creó el cuerpo de Policía de Prevención Barrial, una división de la Policía Federal que intenta alcanzar un mayor involucramiento con los vecinos del barrio y los problemas de fondo que desencadenan el delito.

Los policías del nuevo cuerpo reciben cada semana capacitación para lograr “una mirada multiagencial del problema de la seguridad. La idea es que la policía no conciba la inseguridad como algo que requiere únicamente represión, sino una respuesta de todo el aparato estatal”, según afirma Elías Matzschke Brull, que es asesor del secretario de Coordinación, Planeamiento y Formación, Gustavo Palmieri.

Sin embargo, según declaran, el objetivo principal sería:

“intervenir en las instancias tempranas del conflicto para que no escale en violencia en barrios vulnerables o de complejidad”

Que no difiere mucho del clásico objetivo de contención o control social tradicional. En fin, no deja de definir a "la villa" como una parcialidad hostil y potencialmente problemática. Sobre todo para la acción policial.

A pesar de ello se propone que: el vecino “recupere el vínculo de confianza” con la policía, una institución muchas veces discutida por el abuso de poder en los sectores más vulnerables. Muy cierto y por evidentes razones. El enfoque "tradicional" de Macri no hace más que confirmar estos temores.

Villa 26, Riachuelo
En lo que sí dan en el clavo es en el reconocimiento de que si hay algo que caracteriza a las villas (y a otros barrios de la ciudad y del conurbano) es la ausencia del Estado. Esta ausencia se hace evidente, no solo en la falta de presencia policial, sino fundamentalmente en la carencia de servicios que en otros barrios más favorecidos son comunes (agua corriente, gas natural, electricidad domiciliaria, cloacas, escuelas, centros de salud).

Obviamente una cosa, la seguridad, no puede desprenderse de la otra, la presencia del Estado como agente de progreso social y de inclusión. En eso tienen razón. Si solo aparece la cara represiva del estado no podremos luego esperar otra cosa que hostilidad por parte de la población afectada. En el fondo las fuerzas del estado actuarían en ese caso como una fuerza de ocupación extranjera o como un garante del apartheid al que, sin declararlo, se los somete.

Por eso celebro la iniciativa del ministerio que conduce Nilda Garré, pienso que va en la dirección correcta, solo que quizás habría que, con premura, atender a las otras demandas de esas poblaciones que son urgentes, más urgentes aún que la de seguridad.
No vaya a ser que este tipo de iniciativas sea una excusa para meter un pie en el barrio para hacer inteligencia criminal. Si eso es así no habrá mejora para la deteriorada imagen policial y el proyecto en su totalidad se irá al carajo.

Según lo veo, o mejor, confío, se trata de recomponer en su conjunto el rol del Estado comenzando por lo que es más urgente, las necesidades básicas insatisfechas de los habitantes, esta no es tarea de la policía, ni del ministerio de seguridad -aunque puede simultáneamente acompañarlas- son tareas que deben encarar otras estructuras del gobierno nacional y local.

Osvaldo Bayer tiene evidente razón en algo en su polémica absurda y dolorosa con Hebe de Bonaffini. Mientras existan villas la democracia será incompleta porque no les habrá llegado a todos los habitantes de este nuestro querido país. Quien dice villas, dice pobreza y marginación. Dice también campesinos e indígenas. Dice pueblo que aún espera que se lo vea y se deje de ignorarlo.

Al final todo se reduce a eso: a que veamos en el pobre, en el necesitado, a un semejante excluido y no por gusto, que pasa penurias y sufre y dejemos de ver en él a un otro amenazante, potencialmente peligroso que hay que mantener bajo control porque: ¡pobres, existirán siempre!

bastadeodio                                                           

domingo, 20 de noviembre de 2011

Clarín, La Nación y la pobreza

Los titulares del sábado 19 de noviembre de La Nación y Clarín se ocupan de la pobreza. La Nación con un titular tipo escándalo, Clarín es algo más moderado pero también sitúa la "noticia" en primera plana.

La realidad es que ni se trata de un estudio de "la iglesia" ni se trata de un estudio reciente sino de uno que tiene un año de antigüedad y su vinculación con la Iglesia Católica es indirecta. ¿Porqué se publica ahora?, es la pregunta obvia. Se puede especular, pero la verdadera razón de la demora la conocen sus autores, o mejor su autor, y quienes la publicaron y difundieron. ¿Cómo es esta historia?. El informe, que significativamente no está disponible en el sitio web del Observatorio como ocurre con numerosos otros informes, sino que según afirman les fue entregado en mano a los asistentes a la presentación que se realizó el viernes 18 en el Salón del Colegio La Salle. La Nación, comenta el informe de esta manera:

"Un cóctel preocupante de pobreza, inseguridad, riesgo alimentario, empleo precario y déficit de viviendas envuelve a gran parte de los 12,8 millones de personas que viven en el área metropolitana de Buenos Aires, formada por la Capital Federal y 30 municipios aledaños.

Así lo refleja un informe presentado ayer por Cáritas, el brazo social de la Iglesia, y el Observatorio de la Deuda Social Argentina (que no depende de Cáritas sino de la UCA), que advierte que el 34,9% de la población, unos 4,4 millones de personas en esa área metropolitana, vive bajo la línea de pobreza.

El índice duplica la medición del Indec, para la cual es pobre el 15,2% de los habitantes, dato mencionado en el informe. La diferencia se explica porque mientras que el cálculo oficial toma un ingreso de una familia tipo de 1250 pesos por mes para acceder a la canasta básica, la investigación presentada en la Universidad Católica Argentina (UCA) considera que el ingreso familiar debe ser de $ 2150 mensuales." (Las itálicas son mías) 

Características del estudio:
El estudio fue realizado por encargo de Cáritas al Observatorio de la Deuda Social  Argentina (ver aquí) un instituto de investigación social de la Universidad Católica Argentina, dirigido por la especialista en comunicación social Alicia Casermeiro Pereson y en cuyo staff está integrado el responsable del estudio que es Agustín Salvia. (Ver curriculum)
El trabajo de campo se realizó en el último trimestre de 2010. La investigación se basa en una muestra de 1722 hogares.

Acerca del director, Agustín Salvia; algunas significativas expresiones vertidas por él en un seminario dictado en el MPA (Movimiento Productivo Argentino) de Eduardo Duhalde:

El derecho a vivir libre de la pobreza implica mucho más que acceder a una canasta básica de consumos. Significa el libre ejercicio y desarrollo de las capacidades humanas”.
Un aumento en los ingresos no implica necesariamente un mayor desarrollo humano”.
Las sociedades pobres se plantean necesidades pobres”.
La Argentina tiene casi un 50% de la población con derechos básicos humanos incumplidos”.
Hay que multiplicar por tres, más o menos, las cifras oficiales de la inflación para ver la real”.
El 20% (2 de cada 10) de los niños se encuentra en riesgo severo alimentario. No se mueren por la atención clínica, pero no desarrollan sus capacidades físicas”.
Desaprovechamos 5 años de oportunidades. Hemos acumulado subdesarrollo a pesar de haber crecido al 8% anual”.
(los dichos citados fueron formulados en un seminario dado por el autor, en el MPA en el 2009)

Otra opinión de Salvia, esta vez para una revista del grupo Clarín:
"...cabe señalar que el estudio de la Deuda Social también muestra resultados relevantes sobre el clima político. La confianza ciudadana en el Gobierno nacional, después de un crecimiento entre 2004 y 2007, descendió visiblemente en el año 2008, y llegó sólo a un 18% de valoración positiva en 2009. Por otra parte, las instituciones de representación de intereses como los sindicatos, los partidos y los movimientos “piqueteros” continúan siendo los actores que cuentan con más baja credibilidad social (11%, 7% y 4%, respectivamente). En sentido contrario, siguen siendo los medios de comunicación y las organizaciones no gubernamentales las depositarias de mayor reconocimiento por parte de la población (40% y 60%, respectivamente).
30 de setiembre de 2010, Agustín Salvia
(La itálicas son mías. Para Salvia, sutil analista, es como si los festejos del bicentenario -que cambiaron el clima político y la percepción de la mayoría de sus colegas- simplemente no hubiesen ocurrido y las "mediciones" realizadas durante el 2008-2009 se pudiesen extrapolar sin problemas a setiembre del 2010)

Continúa la nota del diario La Nación:

"La difusión del relevamiento ratifica la decisión de la Iglesia de poner el ojo en la situación social, más allá del cambio de autoridades en el Episcopado y del reciente gesto de acercamiento que tuvo el nuevo presidente del Episcopado, monseñor José María Arancedo, al reunirse la semana última con la presidenta Cristina Kirchner."

"En la presentación del informe acompañaron a Salvia los directores de Cáritas de Buenos Aires, Daniel Gassmann, y de Lomas de Zamora, Marcelo Dallorso, quienes insistieron en la necesidad de pensar más allá de la urgencia y emprender "políticas de mayor integración social". El padre Emilio Gabrielli, vicepresidente de Cáritas San Isidro, valoró la acción coordinada de las organizaciones de la sociedad civil y llamó, no sólo a asistir a los que lo necesitan ayuda inmediata, sino a combatir las causas profundas de la marginación." (Las itálicas son agregadas)

Es de destacar que en la presentación no estuvieron involucradas las máximas autoridades de Cáritas Argentina, sino que oficialmente solo dan a conocer su existencia en el sitio web de la institución pero sin que sea posible acceder allí a su contenido ni éste merezca algún comentario detallado (ver aquí)

Veamos que dice al respecto el diario Clarín:

"La Iglesia –en base a una encuesta del Observatorio de la Deuda Social de la UCA– presentó ayer un severo diagnóstico social del área metropolitana (Capital Federal y 30 partidos del gran Buenos Aires).
De todas formas, la encuesta volvió a poner en evidencia las grandes diferencias con la medición de pobreza del INDEC , ya que mientras el Observatorio de la Deuda Social la ubica en el área metropolitana (AMBA) en el 35 por ciento, el instituto oficial, en apenas el 15 por ciento.
El trabajo –que patentiza severos déficits en materia laboral (trabajo en negro y precariedad); de vivienda y agua potable, como también los problemas de hacinamiento y sanitarios, junto con la deserción escolar, entre otros– se conoce en momentos en que el Gobierno inició un proceso de reducción de los altos subsidios a los servicios públicos.
Lo que, más allá de los anuncios de que sólo afectarán a los sectores más pudientes, preanuncian un impacto en vastos sectores de la población. Y su consiguiente repercusión en la inflación."(las itálicas son agregadas)

Hay diferencias entre el tratamiento que le dan a la "noticia" La Nación y Clarín además de la ya mencionada forma de destacarlo en sus titulares, y las veremos más adelante. Sin embargo son más relevantes las coincidencias porque revelan una estrategia general de estos medios y de los institutos que les sirven la información.

Las coincidencias:
Lo primero que se puede notar es que los titulares son engañosos ya que parecen a referirse a mediciones correspondientes a todo el país -como es el caso de las que publica el INDEC- pero en realidad solo consiste en un estudio muestral (1722 casos) sobre el área metropolitana y el conurbano bonaerense. Estos estudios estadísticos son algo muy distinto y mucho menos significativo desde el punto de vista del conocimiento de la realidad social que la combinación de los datos de los censos de población, uno muy reciente, y la encuesta permanente de hogares que permite actualizarlo de una manera metodológicamente correcta como lo hace todos los años el INDEC.

Ninguna de estas aclaraciones por supuesto figuran en las notas. Ocurre todo lo contrario, este estudio, y lo mismo ha sucedido con otros similares anteriores que aparecen como por arte de magia periódicamente, afirman que sus "mediciones" son más confiables es decir más verdaderas que las que ofrece el INDEC y la razón es siempre la misma.
Como ningún científico social serio puede afirmar que las metodologías de medición social del INDEC son incorrectas o que falsean la realidad de los datos sociales, lo que hacen es dos cosas. La primera cuestionan el monto de la canasta básica que sirve de base y la segunda consiste en cuestionar la medición de lo que llaman incorrecta pero interesadamente "inflación" y en realidad es el incremento en el IPC medido por el INDEC y en este caso consideran verdaderas las cuestionadas y engañosas "mediciones" de consultoras privadas.
Es la hipótesis "comodín", la que sirve para corregir a la baja o a la alta, según se trate, todas las cifras oficiales. Es, como se denomina en metodología, una hipótesis "ad hoc" utilizada en este caso con total impudicia, porque a las cifras de las consultoras privadas no les revisan el "pedigree" metodológico como hacen con las del INDEC, si lo hicieran -como es su obligación como investigadores- seguramente "otro gallo cantaría".
Duplicando el primer valor, la canasta familiar y triplicando la segunda, el IPC, es evidente que la cantidad de pobres de una muestra cualquiera, aunque esté bien tomada, se puede duplicar o triplicar con respecto a cualquier medición oficial, según la intención previa del investigador. Canasta Básica e IPC se transforman metodológicamente en lo que se denomina "parámetros ajustables".

Las diferencias:
La Nación procura involucrar a la Iglesia Católica y a sus máximas autoridades como avalando el informe presentado sin que medie ninguna declaración de sus autoridades ni pública ni privada al respecto y, como vimos, ni siquiera la presencia de sus autoridades más representativas en la difusión del informe. Lo que, a mi juicio, en el lenguaje sutil de la Iglesia, indica un compromiso débil con su contenido.

La Nación y Clarín son un equipo
 La inflación:
Clarín, si bien recurre a la misma atribución, en cambio va más allá de este aspecto. De manera injustificada y ambigua introduce como una variable el tema actual y "polémico" como les gusta calificar de la quita de subsidios. Como no existe ninguna evidencia -sino todo lo contrario- de que las capas de la población de menores recursos se vean afectadas por esta decisión gubernamental, el autor de la nota recurre a un argumento indirecto. Afirma que la quita de subsidios incidirá en la inflación (se atreven a afirmar que lo hará en 4 o 5 puntos) y por ende en las mediciones sobre la pobreza. El objetivo: meter miedo y crear un clima de incertidumbre con respecto al futuro.
El mecanismo por el cual la quita de subsidios producirá este efecto ni siquiera es mencionado, simplemente se da por hecho que tal cosa sucederá inevitablemente y eso es falso, por lo menos en el caso de los subsidios a los consumos domiciliarios, simplemente porque la quita no afecta al precio del servicio sino a lo que paga el usuario. Afecta la economía del usuario, eventualmente moderará los consumos de una franja de la población, pero no tiene porqué afectar al índice de precios y si lo hace presionaría a la baja y no al alza. Lo más probable es que incida de manera favorable en la economía produciendo una mejor utilización de la energía y evitando el derroche y el impacto ambiental.
Otra es la situación cuando se trate de empresas y comercios, pero eso lo sabe bien el gobierno y hasta La Nación da por descontado que la conducta a seguir será la de analizar caso por caso para minimizar el impacto negativo. En la imagen la primera plana de La Nación del domingo 20 de noviembre. (ver aquí)

La realidad:
Si bien se ha avanzado mucho desde la crisis del 2001 y el 70% alcanzado por la pobreza en los años que le siguieron disminuyó drásticamente, situación que la nota periodística olvida mencionar y si bien la indigencia ha disminuido de manera espectacular debido a la AUH, la pobreza continúa siendo una tarea pendiente de la democracia en la argentina. Su solución no depende solo del gobierno como pretenden resaltar estos diarios -pasquines sería un calificativo más ajustado- sino además del conjunto de los factores ligados a la producción y al trabajo, con especial énfasis en los empresarios y en las organizaciones sindicales. A los primeros les corresponde reinvertir las muy buenas ganancias que han obtenido con este modelo -tan criticado por estos mismos medios de comunicación- y no sacarlas del circuito productivo nacional y a los segundos les corresponde actuar de forma solidaria con aquellos que aún viven por fuera de la legalidad laboral con trabajos precarios o en negro. Este si que es un problema que atañe directamente a las organizaciones gremiales que deben denunciar estos abusos y al gobierno que debe fiscalizar y penalizar si corresponde. Es una tarea delicada porque aún en negro es preferible tener un trabajo que carecer totalmente de él. Según el propio gobierno nacional es allí -contra el trabajo no declarado- dónde se deberá librar la principal y difícil batalla contra la pobreza. Mejorar la calidad del empleo y de los salarios incluye necesariamente combatir el trabajo en negro.

Seguramente el camino para solucionar esta grave deuda social no es el de manipular la información y las cifras buscando dañar la imagen y poner en duda la habilidad del gobierno para atacar el problema, como hacen estos propagandistas del desánimo basándose en estudios incompletos, parciales y cuestionables.
No es haciendo propaganda, sino planteando el tema con seriedad y politizándolo en el sentido positivo del término la forma en la que los argentinos le encontraremos solución.
El gobierno persigue la equidad, la Iglesia Católica está obligada por su propia naturaleza a compartir este objetivo. Como dijo la presidenta debemos -todos los argentinos- defender lo logrado pero, como también dijo:
No me gustan las sociedades de mudos, pero tampoco las de tontos, que debaten cosas que nada tienen que ver con la realidad del país. Los convoco a no boicotear la Argentina, a no boicotear lo ya logrado. Hombro con hombro, cada uno desde su lugar, contribuir a construir un país mucho mejor, no sólo para nosotros, sino también para nuestros hijos, y los que vendrán

Estas son las entradas anteriores de  bastadeodio  sobre estos temas, inflación y pobreza:

La Nación se preocupa por la pobreza: aquí
La Inflación y el INDEC: aquí
Inflación, costo de vida y elecciones: aquí
Macri miente hasta con la mortalidad infantil: aquí
Miente, Miente, Miente: aquí
Pino y el voto calificado: aquí


bastadeodio                                                       

domingo, 8 de mayo de 2011

La Nación se "preocupa" por la pobreza y el gasto social

Aumentó 2,5 veces la ayuda social, pero la pobreza no baja
Creció de $ 85.000 millones a $ 227.000 millones desde 2007, y el 30% de la población sigue siendo pobre.
LN, 08 de mayo de 2011 por Martín Dinatale

"Si bien desde que Cristina Kirchner llegó al gobierno, en 2007, el gasto para servicios sociales creció 2,5 veces, el aumento no se condice con las cifras de pobreza e indigencia que dan las consultoras privadas y las oficinas de estadísticas provinciales, según las cuales la cantidad de pobres es hoy igual a 2007:  se mantuvo en un 30% y está muy lejos de haberse reducido al 9,9%, como dice el Indec.


Los datos surgen de un trabajo de investigación sobre las partidas sociales que realizó la Fundación Siena. Constituida en 2004, la Fundación Siena realiza investigaciones sobre políticas públicas y su presidente es Gerardo Uña. El informe fue elaborado por Gisell Cogliandro y Ariel Melamud."

En el título ya hay una verdad y una mentira. La verdad es que la "ayuda social" más que se duplicó solo considerando desde el 2007. La mentira desde luego es que la pobreza No se redujo en la Argentina.
Y les dejo una reflexión muy elemental, de sentido común. Uno puede desconfiar de las cifras que da el INDEC. Aunque desconfiar de los censos nacionales o de la EPH es desde el punto de vista del conocimiento social poco menos que suicida porque simplemente no hay otras fuentes en las que basarse.

Admito las dudas sobre el IPC. Por ende admito, en principio, las dudas sobre dónde su sitúa cuantitativamente la línea de pobreza, es un problema pero creo que técnicamente se puede resolver. Pero más allá de esta discusión, el Indec fue "intervenido" en 2007 y la tendencia a la baja de la pobreza estaba más que clara desde antes (ver tabla 1). Es más, la pendiente de esa tendencia no ha cambiado lo que es bastante razonable dado el incremento del gasto social del Estado Nacional dirigido específicamente a paliar el problema de la pobreza, p.e. AUH (que no es TODO el gasto social tal y como lo analizan los de la fundación Siena).
En el tramo 2003-2007 la espectacular caída de la pobreza está empujada por el aumento del empleo formal e informal y por la reactivación económica en general y del mercado interno en particular. En el tramo 2007-2011 a la mejora de esas variables se le suman, entre otros, programas como la AUH y por embarazada.

Pero hay que decirlo, asignarle a priori credibilidad a "mediciones" respecto de la pobreza realizadas por "consultoras privadas" y al informe de una poco conocida "Fundación Siena" (Más información sobre la fundación: aquí y aquí) bordea el grotesco.
Incluso hay sectores de la izquierda y del progresismo que caen en la trampa y adoptan, quizá para diferenciarse del kirchnerismo, estas mismas formas de crítica dando por válidos estos mismos falsos datos, validando así el discurso de la derecha.

Según datos del INDEC, la pobreza en el total de conglomerados urbanos del país se redujo 5 veces y en el GBA 7 veces desde el 2003 al 2010 (54,7 a 9,9% y 71,3 a 10,6% respectivamente, ver Tabla 1).

Tabla 1: Porcentaje de personas bajo la línea de pobreza
-----------------------------------------------------------------
                             2003               2007               2010
-----------------------------------------------------------------
Total Urbano         54,7                23,4                  9,9
GBA                     71,3                25,0                10,6
-----------------------------------------------------------------
Fuente: INDEC, Encuesta Permanente de Hogares (EPH)

Lo peor de la nota de Martín Dinatale es que combina dos fuentes: el informe sobre el gasto social de la Fundación Siena que no analiza datos de pobreza, con un supuesto informe de "consultoras privadas y oficinas provinciales de estadística" que no cita y que por supuesto no existe como tal. Lo que hace el artículo es simplemente juntar maliciosamente una fuente existente con otra inexistente para dar fundamento a un prejuicio: el gasto social del gobierno es ineficiente en cumplir su objetivo que es reducir la pobreza porque es clientelista.
A esta altura del partido, después del impacto social visible de la AUH y de otras medidas y, es más, del evidente impacto positivo en la opinión pública y el consiguiente impacto político que, convertido en realismo, despobló de candidatos a la oposición, estos pseudo análisis que intentan probar lo que a todas luces es una mentira no tienen ningún sentido. Me recuerdan al copete de LN (Viernes 06 de mayo de 2011) que atribuye al gobierno la pérdida de credibilidad del diario, dice LN:

"(La SIP) Afirmó que hay una estrategia integral para quitarles credibilidad a los medios independientes"

Lo "cómico" es que en el cuerpo de la nota no se afirma que la SIP haya dicho eso. Porque no lo dijo, dijo muchas otras cosas pero eso no. ¡Pícaros!

Uno, que es ingenuo pero honesto, se pregunta, como es que fracasó la campaña sistemática impresionante, que lleva al menos cuatro años, de Clarín y Nación para restarle credibilidad al gobierno de Cristina Kirchner y en cambio tuvo éxito la del Gobierno iniciada por Néstor Kirchner con su famosa pregunta-alegato ¿Qué te pasa Clarín?.
No será que para la mayoría de la "opinión pública" que no vive en Marte, ni toda en Puerto Madero, sino aquí en la Argentina, donde trabaja, come, ama y sufre es más creíble lo que dice el gobierno que lo que afirman Clarín, La Nación y sus medios satélites. La "gente" como les gusta decir se cansó, se saturó de tantas mentiras. Los "responsables" de la pérdida de credibilidad son ellos mismos, porqué buscarle cinco pies al gato.
Y lo más indignante de todo ¿Quiénes son los responsables de las cifras de pobreza tremendas que el gobierno nacional y popular debió enfrentar en el 2003?. Ese es un crimen cuyos culpables son conocidos aunque no hayan sufrido la condena que merecen. Entre ellos, porque los apoyaron siempre, están los medios de comunicación dominantes que ahora se atreven a escribir sobre la pobreza.  

bastadeodio