Por una Patria Justa, Libre y Soberana

Una Patria Justa, Libre y Soberana - 17 de octubre de 1945 - 17 de octubre de 2015 - Día de la Lealtad - Setenta años
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martes, 29 de septiembre de 2015

SOBRE LA POBREZA Y LA EXCLUSIÓN

El inefable historiador escriba de la tribuna de la doctrina falaz, conocido como Luis A. Romero, titula su columna de hoy: "La pobreza pone límites a la democracia".

Para ese señor simplemente no hubo en nuestro país golpes de estado que interrumpieran el curso de la democracia capitalista. Ni los menciona, no tienen relevancia, el está interesado en las pequeñas islas democráticas. Dejémoslo así, porque lo que dice al respecto es aún peor que ese olvido.

Por ejemplo, cito: "En la Argentina, la nueva democracia transcurrió con intermitencias. Los líderes exitosos, como Yrigoyen y Perón, combinaron la democratización social y el unanimismo autoritario. Hubo que esperar a 1983 para conocer una democracia basada en la ciudadanía, las instituciones, el pluralismo y los acuerdos sociales." (Lo transcribo porque es pertinente, no por aburrir.)

Interesante jugarreta hiperbólica: llamar "democratización social" a lo que en realidad es INCLUSIÓN. Y esa palabra tan fea, "unanimismo autoritario", que es otra hipérbola que reemplaza a GOBIERNO DE LAS MAYORÍAS.

En su relectura del período más largo de vigencia de la democracia, del 83 para acá, el ve una continua degradación institucional la que se agrava -naturalmente- desde la aparición del kirchnerismo, hasta llegar a la casi insoportable situación actual.

No lo dice explícitamente, por supuesto, pero su ideal de democracia no es posible sin exclusión. Esta puede ser política (proscripción) o político social (pobreza, invisibilización, marginación, criminalización, represión), todo vale para salvar a la democracia, que es a su vez sinónimo de capitalismo liberal.

El Estado, como el Leviatán, debe asegurar el despliegue sin límites del capital y, en consecuencia, tolerar, como necesaria, la exclusión política y social de buena parte de la población, solo así se garantiza la institucionalidad y la pureza de la democracia.

Este Estado, el actual, no lo hace, las políticas de inclusión, de distribución de la riqueza, conspiran con su particular visión de la democracia liberal.
A tono con el momento iguala la elección tucumana con la chaqueña en un esfuerzo por demostrar que los determinantes son la pobreza y su producto "anti democrático" que es el clientelismo. Naturalmente la realidad de ambas elecciones no acompaña su interpretación. En realidad Romero evita meterse en los detalles escabrosos del evento tucumano y de su contracara, el chaqueño. Mejor hablar de ideas que de realidades.

No olvidemos que para esta gente la AUH, Procrear y el resto de los planes sociales son la esencia institucionalizada de las políticas clientelares. Las bolsas de comida, los colchones y otros enseres que se dice son repartidos antes de las elecciones son solo la muestra más visible y deplorable.

Del desvío de fondos del gobierno de la ciudad para la construcción política de la aventura macrista, ni una palabra, eso no es clientelismo. No señor, la compra de voluntades, siempre que sean a favor de su ideal neo liberal, no son un problema, no son una degradación de las instituciones, son una necesidad.

bastadeodio                                                                     

viernes, 4 de septiembre de 2015

EUROPA, LOS DDHH Y EL RACISMO



Kunar (Afganistán) abril, 2013, 11 niños muertos en bombardeo de la OTAN
Europa nunca tuvo derecho a erigirse como la defensora de los DDHH siendo como es históricamente su principal violadora. Unas pocas décadas de propaganda no pueden borrar siglos de crímenes contra la humanidad.
Lo que sucede en su propia tierra desde hace años prueba que eran lágrimas de cocodrilo, puro cartón piedra, tal vez las tragedias de Bosnia y Kosovo en la ex Yugoslavia no fueron suficientes para abrirnos los ojos, ahora ya es imposible cerrarlos porque los crímenes de la OTAN y las metodologías de intervención probadas allí se extendieron con su secuela de muertes y destrucción a Oriente Medio y buena parte de África. A la lista que comienza con Afganistán, le siguen Irak, Libia y Siria, entre otros, y en ninguno de los casos el horror se ha detenido.

En el campo de las ideas todo parece bello, mientras en Europa siglos atrás se elaboraban las ideas de libertad, igualdad y democracia, sus ejércitos masacraban a medio mundo, esos son los hechos. Esa Europa bella, liberal y democrática, hoy lo sabemos, era solo una fachada para ocultar la cruda realidad de la dominación colonial y fue recientemente utilizada para luchar contra el comunismo. Una máscara de bienestar para salvar al capitalismo amenazado.
Desaparecida la necesidad, aparece el verdadero rostro que siempre estuvo detrás de la máscara. Los únicos que pueden salvar a la Bella Europa de las Grandes Ideas e intentar hacerla por primera vez realidad en su larga historia, solo si son conscientes, son los propios europeos.

Entretanto sus gobiernos e instituciones se arrogan el derecho de decirnos que estado es democrático y cual no. En el colmo del cinismo llegan a considerar como democrático al Estado Racista de Israel opresor y genocida del pueblo palestino.

En Europa no se leía ni se lee a Fanon y si algunos pocos lo hacían el resto no los tomaba en serio. Por (euro) definición en los pueblos a los que pertenecen los muchos Fanon habidos en el mundo no se piensan bellas sino peligrosas ideas. Ellos se miran en su propio espejo deformante y su reflejo nos llega encantado y embellecido a nosotros los porteño-argentinos, que nos consideramos por error sus descendientes. Ellos no nos ven así, somos, en el mejor de los casos, mestizos. En cualquier caso siempre somos y seremos SUDACAS, un escalón por debajo de cualquier europeo.

Un análisis más detallado de la actual llamada "crisis migratoria" en el Blog compañero de Daniel Mancuso
bastadeodio                                                                  

sábado, 17 de enero de 2015

Los malandras solo ceden cuando se los obliga

En una entrevista aparecida en Tiempo Argentino, Raúl Zaffaroni se pronuncia sobre la denuncia realizada en contra de la presidenta, del gobierno y de la mayoría parlamentaria oficialista por el fiscal Nisman de la causa AMIA. Una frase de la misma -que sirve de título- es por demás elocuente:

"En un sector de la justicia están usando un gas psicotizante".

¿Cree que hay una guerra de intereses dentro del Poder Judicial?
–No sé si hay guerra de intereses o qué. Si la hay creo que están usando algún gas psicotizante que afecta a algún sector minoritario de la justicia. No hay una "judicialización de la política", porque eso es otra cosa: la hay cuando la política quiere usar a la justicia y de eso sabemos desde hace mucho. Aquí hay una "partidización de la justicia", es la justicia la que se mete en la política, y eso es nuevo y efecto del gas psicotizante.

¿Cuáles son las consecuencias?
–No sé hasta dónde puede llegar ni puedo prever las escaramuzas de esto, pero sí sé cuál va a ser el resultado final si no se bajan los decibeles y se entra en razón. El resultado final va a ser un desastre para toda la justicia. Si como resultado de una actitud psicótica minoritaria, el público llega a la conclusión de que en toda la justicia (porque no se distingue y el baldón cae sobre todos) no es más que un juego de poder, lamentablemente el descrédito va a ser mayúsculo y muy difícil de superar.

Las respuestas de Zaffaroni son precisas y de puro sentido común y realismo. Sin embargo el fondo del problema no se encuentra en Nisman que es un mandado de poca monta, ni tampoco -aunque esto sea institucionalmente más grave- en un grupo minoritario de la justicia que se ha "partidizado" o "vuelto loco".

El problema de fondo al que nos enfrentamos es que, por una parte, hay sectores del poder económico en la sociedad nacional y fuera de ella (el propio Nisman con sus "relaciones particulares" con la embajada de los EEUU, lo deja en claro) para los cuales un gobierno que pretende gobernar e intervenir en los negocios para limitar los excesos, cambiar la estructura de la distribución de la riqueza o tener una política internacional no subordinada, es un obstáculo a eliminar.

Por otra parte hay buena parte de los partidos políticos que difícilmente puedan acceder al poder mediante el voto popular.
Operando en conjunto ambos grupos de intereses han intentado reiteradas veces inducir un caos económico buscando repetir experiencias del pasado y, sin embargo, han fracasado.
Han denunciado con abundante apoyo mediático y escasas pruebas una supuesta corrupción gubernamental y han ocultado una corrupción empresaria y política sobre la cual hay pruebas contundentes.
A juzgar por las mediciones de diversos encuestadores el apoyo al gobierno y a Cristina Fernández es notablemente alto para un ejecutivo que termina su mandato, también han fracasado en esto, no están frente a un "pato rengo" sino frente a un gobierno y un partido, el FPV, con sus potencialidades intactas.

Ante estos fracasos y la perspectiva cierta de un nuevo desastre electoral han perdido la poca compostura republicana que aún les quedaba y han decidido hacer entrar a "la cancha" como jugadores a sus jueces comprados o complacientes. La "locura" a la que alude Zaffaroni consiste en un abandono de su rol constitucional de garantes del equilibrio de poderes e intereses y la objetividad en el juzgamiento de las causas.
La utilización de jueces y fiscales amigos con una clara intencionalidad política o económica es una maniobra que no es nueva. Mediante ella han logrado obstaculizar buena parte de las iniciativas legislativas del gobierno y obtener importantes privilegios económicos.

Lo que es nuevo es la magnitud del intento, ya que lo que pretenden producir es un grave conflicto de poderes y poner en riesgo el funcionamiento institucional en un año electoral creando un clima de incertidumbre y hasta de miedo por el futuro en buena parte de la población.

Pretenden que de esa situación creada se derive una mejor oportunidad electoral para su o sus candidatos.

El "partido judicial" no es un partido en el sentido tradicional, no los caracteriza ser afiliados o simpatizantes de la UCR, del PRO, o del Socialismo, son partidarios del partido del poder en las sombras con vínculos explícitos con el poder económico global, el que tiene dirigentes pero no candidatos propios, y solo designa gerentes a los cuales enviste -circunstancialmente- como candidatos en una gran mascarada de carácter global y nacional dirigida a manipular y torcer la voluntad democrática de la población.

Yo diría que frente a esta maniobra solo cabe -por parte del gobierno y de la población- tenerla en claro, no dejarse conquistar por el miedo y enfrentarla en todos los terrenos en que se manifieste. No existe en la actualidad la posibilidad de conciliación de intereses entre estos sectores que se consideran el verdadero poder permanente y los intereses populares. Mil fotos en apariencia amables no harán cambiar esta historia, solo sirven para confundir.

El partido que estamos jugando, con los árbitros dentro de la cancha haciendo zancadillas y golpeando arteramente a los jugadores de un bando, "inclinando la cancha", es un partido entre la democracia, la libertad y la justicia y contra una banda de malandras dispuestos a utilizar cualquier medio para alcanzar sus fines. Así actúan los malandras, los que atentan contra la belleza y el sentido del juego comprando a los árbitros y arreglando los partidos.

Ya se les ha podido ganar y más de una vez. El límite que no están en condiciones de ignorar en este momento histórico, es la voluntad popular expresada con claridad en las urnas eligiendo dirigentes que tengan lo necesario para enfrentarlos. 

bastadeodio                                                                            

jueves, 9 de octubre de 2014

Con los atributos bien puestos

Néstor Kirchner y Cristina (2do mandato)
Si algo nos van a dejar como legado y desafío de cara al futuro los gobiernos de los Kirchner es una institución presidencial fortalecida.

Tanto Néstor en su momento, como Cristina en el suyo supieron plantarse firmes y decididos frente a situaciones que -lo sabemos- pudieron torcerle el brazo a anteriores gobiernos constitucionales.

Néstor nos dejó por su valentía -entre otros logros- la derogación de las leyes de punto final y obediencia debida (Raúl Alfonsín) y los indultos a los genocidas (Saúl Menem), terribles concesiones presidenciales que pretendían poner una barrera a los reclamos de memoria, verdad y justicia. A pesar de las notorias dificultades impuestas por el poder judicial, esas decisiones se concretaron en juicios justos y condenas a los culpables que aún hoy continúan.

También con el rechazo a la propuesta de Bush de integración al ALCA, Néstor señaló, junto con Lula, Evo y Chávez el rumbo de la integración sudamericana que vendría a reemplazar décadas de relaciones internacionales subordinadas a los EEUU que tantos costos de todo tipo ocasionaron a nuestros países.

Cristina, una vez más, los hizo recular

Cristina ha hecho frente -con igual decisión- las que ya son incontables corridas cambiarias provocadas para desestabilizarla y arrancarle concesiones de política económica. Ningún otro gobierno democrático democrático desde 1983 las soportó. Sus logros en materia económica, social y cultural serán hitos difíciles de superar para quien la suceda.

Cristina cambió funcionarios cuando observó que se apartaban del rumbo trazado, no temió enfrentarse con los poderes económicos en la sombra obligándolos a salir a la luz. Exponiéndolos. Llevando la pelea a nivel internacional. Cristina con una enorme capacidad y claridad de objetivos construyó en los hechos un poder y autoridad que se vio confirmado en estos convulsionados días. No titubeó, reafirmó la autoridad presidencial frente a propios y extraños. Volvieron, cuando ella las impulsó, las cuotas sin interés y cuando salió fuerte al ruedo las variables económicas comenzaron a acomodarse.

La claudicante oposición

La oposición ha perdido definitivamente el rumbo porque le ha cedido la dirección de su accionar a las fuerzas económicas y políticas que siempre conspiraron en contra de una mayor justicia social y un desarrollo independiente. Hablan de Democracia, Instituciones, República, en abstracto. Cuando les toca concretar estos ideales en acciones políticas hacen todo lo posible por debilitar a las instituciones reales. Como cuando recientemente se retiraron del Congreso frente a la votación del nuevo Código Civil y Comercial. Hasta sus patrones se lo echaron en cara. Curiosa forma de hacer política: pelearse entre ellos por el protagonismo y arrugar cuando hay que defender sus ideas, ¿o será que no las tienen propias, sino prestadas por otros?

La pelea -algún nombre hay que ponerle y éste me parece el más ajustado- está lejos de haber terminado. Las fuerzas internas y externas que tratan de revertir el rumbo seguido en esta década ganada, tanto a nivel nacional como de la región, han salido de sus escondites. Lo que está claro es que Cristina y con ella la Nación están -como pocas veces en nuestra historia- de pié defendiendo lo suyo, su futuro, el futuro de sus hijos. Cristina, una vez más, los hizo recular.

bastadeodio                                                                    

miércoles, 22 de mayo de 2013

Relato y Realidad

Las palabras y las cosas. La palabra pedo ciertamente no tiene olor, lo que nos permite fácilmente distinguir entre pedo y un pedo, pero pedo puede referir tanto al maloliente subproducto de la digestión biológica de los mamíferos como a la típica borrachera de humanos y -porqué no- de animales.

Notoria ventaja económica de las palabras sobre las cosas. Con una palabra se pueden referir múltiples cosas muy distintas a gusto del usuario. ¿Se puede hacer que una palabra signifique lo que un usuario particular quiera en determinado momento que signifique?
Ya lo dijo Lewis Caroll, su respuesta es que sí puede hacerlo...a condición de que éste tenga el poder suficiente. Ahora, ¿esta creación y/o recreación de palabras y/o significados no reconoce otra limitación que no sea la ya señalada?.

Ciertamente soy de los que piensan que no es así, que las cosas, los hechos, la "realidad", por más que sean hablados y habladas, tienen su propia existencia independiente, aunque estén entrelazados de complejas formas con las palabras. Es más, estoy convencido que esta separación existente entre el plano de lo simbólico y el de lo real le pone límites aún a los más poderosos.

Y lo dicho -aunque sea poco- tanto vale para un multimedia como para el gobierno, por poner un ejemplo muy actual.

El multimedia tiene un poder muy grande, pero este no deviene solo de su condición de hablante privilegiado, deviene también de un complejo de realidades entre las que se cuentan su propio peso como agente económico y la inexistencia de una oposición política fuerte y seria capaz de plantear un verdadero desafío a ambos, medios y gobierno.
Esto genera un hecho bastante generalizado en el mundo: el (los) multimedia se permiten fijar la agenda tanto a los gobiernos como a la oposición política. ¿Podrían acaso éstos evitarlo?. No, porque son débiles, (creen que) necesitan del multimedia para subsistir aunque esa existencia solo se dé en el plano simbólico. El poderoso saca buen provecho de esa situación.

En nuestro país el grupo mediático dominante, además de lograrlo con la oposición, naturalmente también ha intentado hacerlo con el actual gobierno -cosa que en el pasado les dio muy buen resultado- pero en eso han fallado, por que este gobierno no es débil y, además,  aunque en algunos aspectos pueda objetivamente serlo, pretende -por su concepción del poder- hacerse cada vez más fuerte. En síntesis no le teme, le gusta la pelea, estima que crece y se fortalece con ella.

Hay entonces en nuestro caso una situación de confrontación de todo por el todo, es decir de vida o muerte (claro que simbólicas) que marca más que ninguna otra consideración la disputa política.

Ahora bien, esa disputa se expresa de manera muy fuerte en el plano simbólico. Para que se entienda pondré un ejemplo muy reciente y conocido. Moreno y Kicillof (dos tipos muy odiados por algunos), se presentaron en la asamblea de accionistas del grupo Clarín para ponerle el punto sobre las íes a los delincuentes que lo dirigen. En otras palabras fueron -en una actitud sin precedentes- a mearles en su propia guarida. Una espectacular mojada de oreja. Una señal de que a pesar del fallo de la Cámara, la lucha continúa y continuará. Naturalmente los "agredidos" se sintieron particularmente molestos por semejante atrevimiento y respondieron construyendo el relato de un supuesto complot del gobierno para intervenir la sociedad, relato con el cual arrastraron a la totalidad de la oposición en su apoyo. Incluso algunos, como Macri y De la Sota, se atrevieron a pasar al plano de los hechos con sus jurídicamente aberrantes DNUs. En realidad, en lo esencial, el relato centrado en la defensa de la "libertad de expresión" agredida por una virtual "dictadura de las mayorías" no es de ninguna manera original y propia de nuestra realidad local o regional. Los poderosos de todo el mundo se están curando en salud con respecto a los potenciales "excesos de la democracia".

Desde luego que Moreno y Kicillof no asistieron a esa asamblea con la esperanza cierta de cambiar las cosas con respecto a los malos manejos de la sociedad, sino para dejar bien clara su decisión -que es la del gobierno- de llevar el enfrentamiento con el multimedia y sus socios hasta sus últimas consecuencias.

Ambos, gobierno y Clarín, parecen suponer que esta pelea los fortalece, cosa a todas luces imposible. Alguno se debe estar equivocando.

Clarín no está en condiciones de recibir el apoyo de su aliado tradicional, los militares, simplemente porque a la democracia no se la toca. Este es, desde hace tres décadas el mandato que baja desde el centro del mundo a gran parte de su periferia.

Pero -otra vez las palabras- democracia no significa lo mismo para unos y otros. La idea de democracia que representa el grupo multimedia apoyado por los grandes grupos concentrados nacionales y extranjeros y por buena parte de la clase política local es la de un marco legal formal que les permita justificar moralmente sus beneficios extraordinarios y que en ningún caso represente un riesgo, ni siquiera un límite para la vitalidad de sus negocios.

Para el gobierno actual democracia significa la posibilidad real de mejorar las condiciones de vida de las mayorías y de reformar las reglas de juego que dan lugar a los privilegios y la desigualdad.

Son dos posiciones absolutamente enfrentadas, situación en la que al gobierno solo le cabe esperar solidaridad por parte de otros gobiernos de la región que pasan por situaciones similares e incomprensión e incluso antipatía del resto, pero, por sobre todo, su condición de posibilidad es interna y descansa en la conservación e incremento del apoyo popular que ha sabido conseguir en estos diez años de gobierno.

Conservar este apoyo no aplacará a sus enemigos más bien es posible que los enerve aún más, sin embargo es la única posibilidad de la existencia de una democracia real para las mayorías populares y de que un buen número de problemas que aún subsisten tales como los ambientales, de una existencia digna de las comunidades originarias, de crecimiento económico con justicia social, del desarrollo de nichos de innovación tecnológica y muchos otros etcéteras puedan ser una realidad futura.

Y que no se interprete mal, no se trata de la subsistencia de este gobierno en particular haga lo que haga, se trata de mucho más. Lo que está en juego es la posibilidad actual y futura de la democracia de establecer reglas de juego moralmente justas. No será volviendo al pasado que lo conseguiremos.

Si Clarín pierde en su pelea y debe adecuarse a la LSCA no desaparecerá ni él ni la libertad de expresión, ni mucho menos la posibilidad de un futuro mejor.
La historia nos muestra con claridad, en cambio, que si Clarín gana en su estrategia de desestabilización del gobierno y logra regresarnos a la situación pre existente en los noventa perdemos casi todos, incluso muchos de los que ahora salen a cacerolear -real o simbólicamente- en su favor.

bastadeodio                                                                 

martes, 6 de noviembre de 2012

El 8N, el 7D y la democracia

Algunos de los que alientan la protesta cacerolera del jueves próximo proponen llevar por consigna:

CON UN GRAN 8N NO HAY 7D

Es muy probable que esa consigna salga de algún cerebro del grupo Clarín -porque parece hecha a la medida de sus intereses- pero cualquiera sea su autor, o por ignorancia o por un exceso de sinceridad están proponiendo explícitamente ponerse por encima de las instituciones de la República.
No sorprende que así sea ya que es lo esperable por parte del grupo comunicacional dominante.
Por supuesto que, como sucede con su propaganda institucional, miente, tergiversa y cae en contradicciones. El 8N no tiene nada que imponerle al 7D, al 10D y más allá. Concebir otra cosa es subvertir el orden democrático e institucional. La protesta es legítima, incluso -aunque totalmente equivocado- también lo es organizar una manifestación colectiva en defensa de los intereses económicos particulares del grupo. Pero ahí acaba la cosa, ahí termina la legitimidad de la protesta.

A la consigna la ponen chiquita, casi a hurtadillas, incluso ha desaparecido de las convocatorias más recientes, pero, como señala Mempo Giardinelli, esa es la gran consigna omnipresente de la "gran convocatoria", todas las demás sirven de distracción y relleno.
Las razones de ese ocultamiento son muy claras:

El 8N sucederá probablemente una manifestación pública callejera opositora al gobierno nacional en el marco de la absoluta libertad de expresión que impera en el país.

Pero esa libertad no incluye naturalmente el derecho de proponer el incumplimiento de la ley, eso es en el mejor de los casos desobediencia y en el peor puede configurar sedición.

La ley de Medios Audiovisuales fue sancionada por una holgada mayoría de los miembros del Poder Legislativo y promulgada, siguiendo los procedimientos constitucionales, por el Poder Ejecutivo. Esto ocurrió hace ya tres años, sin embargo parte de la ley no ha podido aplicarse. La razón de ello es que el grupo Clarín presentó recursos de inconstitucionalidad contra dos artículos de la ley y, además, mientras se analiza esta cuestión obtuvo recursos de amparo en su favor -abusando de esta institución-  que son utilizados por este grupo como excusa para incumplir lo que establece la ley.
Como esta situación se prolongaba en el tiempo sin que la justicia se pronunciara sobre la cuestión de fondo -la supuesta inconstitucionalidad- la Corte Suprema de Justicia, cabeza del restante poder de la República se pronunció mediante un fallo que limitó la vigencia de los amparos anteriores a la fecha del 7 de diciembre (el 7D), sin adelantar su opinión sobre la cuestión de fondo porque hasta ahora nadie se lo ha demandado y de hacerlo configuraría un prejuzgamiento.

En consecuencia, en todo el proceso que conduce a la Ley de Medios y al plazo perentorio para completar su aplicación, todo fue hecho en el marco de las Instituciones de la República y siguiendo escrupulosamente el ordenamiento constitucional vigente.
De ninguna manera una manifestación por más masiva que hipotéticamente pueda ser podrá modificar esto. Pretender lograrlo sobre esta base equivale a proponer atentar contra las mismas instituciones. Es cierto que la propia Constitución establece bajo que condiciones la ciudadanía puede rebelarse en contra de una ley considerada injusta o abusiva pero también fija con claridad estas condiciones (es legítima la desobediencia cuando uno de los poderes se arroga para sí la suma del poder) y no corresponden de forma alguna al caso de la Ley de Medios.

Si se está en contra de esta ley, el camino para derogarla es alcanzar mediante elecciones democráticas la mayoría parlamentaria que lo permita. Si lo que se quiere es derogarla parcialmente habrá que probar ante la justicia que parte o la totalidad de la ley manda o autoriza a realizar acciones contrarias a la Constitución Nacional.
Es mi opinión, la de un lego, que como el perjuicio que se puede derivar de los artículos cuestionados por el grupo Clarín de la ley (161 y conexos) es solo económico y, por lo tanto, el daño potencial no es irreparable, este recurso, el de la inconstitucionalidad, resultaría de dudosa pertinencia. Otra cosa sería si lo que peligrase fuese la propia libertad de expresión, como engañosamente sostiene la propaganda del grupo. La Corte ha sido clara en su fallo, esa posibilidad no ha sido demostrada en la presentación hecha por el demandante y, en consecuencia, fue desestimada.

A sabiendas de que ninguna manifestación por más masiva que fuese podrá pasar por encima de las instituciones y conociendo de la debilidad de su posición en el aspecto jurídico, el grupo Clarín ensaya en silencio y en la oscuridad de los pasillos judiciales y parlamentarios otros procedimientos de aún mayor ilegalidad, como el intentar designar en el juzgado que debe entender sobre los recursos de inconstitucionalidad a jueces venales adictos. Esta maniobra se lleva adelante con la evidente complicidad de la Cámara en lo Civil y Comercial a la cual pertenece dicho juzgado y de miembros opositores del propio Consejo de la Magistratura. ¿Si el grupo estuviese tan seguro de la solidez de su planteo de inconstitucionalidad recurriría acaso a estas maniobras tan groseras?.

El procedimiento constitucional de nombramiento de jueces pasa por dicho Consejo, a este organismo le corresponde elaborar por concurso y oposición las ternas de candidatos a ocupar los cargos vacantes. Sabotear su funcionamiento intentando bloquear los concursos y propuestas, equivale a atacar a una de las instituciones de la República, el poder judicial.

Quienes se opongan al gobierno y/o a la aplicación de la Ley de Medios Audiovisuales tienen el derecho de manifestarse, de peticionar frente a las autoridades y de demandar al Estado si de su aplicación resulta un perjuicio económico injustificado o ilegítimo, pero no pueden proponer que su aplicación por parte del Poder Ejecutivo quede sujeta a la magnitud de una protesta por más masiva que sea, procediendo al margen de la Constitución y de las instituciones de la República y mucho menos si pretenden hacerlo en nombre de su defensa.
Tampoco pueden impedir su aplicación recurriendo a maniobras espúreas por fuera de lo que mandan las leyes.
Es muy grave para las mismas instituciones que se dice defender que ciertos partidos políticos con representación parlamentaria, como la UCR, el FAP, el PRO y otros menores, hagan suyas este tipo de consignas y se presten a consumar estas maniobras judiciales cuya finalidad es beneficiar al grupo Clarín.

También resulta llamativo que la dirigencia opositora en general manifieste apoyar la movilización (incluso se sabe que varios de sus organizadores efectivamente militan en sus estructuras y que fundaciones que dependen de ellos, en especial del PRO, financian su organización) y, sin embargo, afirmen que no van a participar para que esta permanezca "independiente" y "apolítica".
Una manifestación ciudadana es siempre política y esta también lo es, a pesar de la mezcla un poco incongruente de consignas. Se trata sin duda de una manifestación (como lo fue la del 13S) contra el gobierno y contra el proyecto que éste lleva adelante. El problema de la dirigencia opositora es que necesita mostrarse opositora al gobierno pero sin decir lo que realmente haría en el caso de que les tocara gobernar. Hacen que lo diga "la gente". Pretendidamente es una astucia pero más se asemeja a la cobardía de tirar la piedra y esconder la mano.
Igual se sabe que intenciones llevan. Si algún día son gobierno llegará para ellos el tiempo de la revancha, adiós a la AUH, al fútbol para todos, a los planes sociales, a las paritarias por sector, a la ley de Medios, al matrimonio igualitario, al voto de los jóvenes de 16 años, al Ansés, al nuevo papel del Banco Central, a la política de desendeudamiento, al financiamiento de la educación pública, a las críticas al FMI y a los fondos buitre y así con una larga lista. ¿Cómo lo sabemos?, porque ya lo han hecho en el pasado y, además, porque critican -por separado- cada una de estas medidas y políticas. Si son gobierno van a echar para atrás todas y cada una de las conquistas logradas en estos años, por lo menos lo van a intentar y si eso altera la paz social dirán que es por culpa de los kirchneristas resentidos y no dudarán en reprimir brutalmente las protestas. Ya lo sabemos, el zorro sabe más por viejo que por zorro.

El 7D y los días que le sigan solo puede ocurrir que todos los grupos poseedores de licencias en el espacio audiovisual que excedan a lo determinado por la Ley de Medios presenten en el Afsca el plan de desinversión correspondiente. Seguramente no es poco si se tiene en cuenta la historia del único grupo que, hasta ahora se resiste a hacerlo.
La situación es sumamente clara, nadie, por más poderoso que sea y especialmente por ello, puede colocarse por encima de la ley.

Como señaló la presidenta Cristina Kirchner:

“SÓLO SEREMOS LIBRES CUANDO LA LEY SEA IGUAL PARA TODOS”

bastadeodio                                                                   

martes, 23 de octubre de 2012

La oposición, Clarín y la democracia

En su última propaganda el grupo Clarín -porque así se asume- comienza diciendo: "El grupo Clarín es un diario...", sin embargo todos -incluidos ellos mismos- sabemos que no es así que el diario es una cosa y el grupo económico-mediático otra bien distinta- incluso sabemos la medida muy considerable en que el oligopolio de medios y empresas vinculadas a los medios (sin contar las numerosas que no lo están, pero que en este tema tienen menor interés) de este grupo ejerce sobre los restantes grupos de medios imponiéndoles -para bien o para mal- su propia agenda de temas.

Es más, en la misma propaganda el grupo parece burlarse de una de las banderas del actual gobierno y que enraizan muy profundo en la historia de los movimientos políticos en nuestro país: Dicen que como el diario es el más vendido y sus programas los más vistos o escuchados ellos son "nacionales y populares". Se lo puede tomar ingenuamente como una humorada o una mojada de oreja (provocación) casi adolescente, sin embargo, personalmente creo que va más allá, que equivale a afirmar que sostener la vigencia de "lo nacional y popular" es ridículo, que estas banderas son cosas del pasado, al fin y al cabo es lo que el diario La Nación, su principal socio y satélite impreso, viene sosteniendo desde siempre. Para mí debe ser entendido como una declaración de amor neoliberal, es eso, aunque en versión cínico-humorística.

Todos sabemos eso, también deben saberlo los partidos políticos de la oposición. Una oposición, que es evidente, se encuentra fragmentada en pequeños y un poco más grandes agrupamientos ninguno de los cuales, por si solo, es capaz de liderar al conjunto, aunque sea coyunturalmente. Es evidente que este amplio espectro no logra definir un programa, ni apenas una agenda propia común con la que cuestionar al gobierno. En realidad es peor. Muchos de estos agrupamientos no pueden ni siquiera en su interior y propia individualidad coincidir en una propuesta política estratégica consistente que supere el conjunto bastante inconexo de reclamos y críticas aisladas al accionar del gobierno que enuncian cotidianamente.

Digamos que aquello que se les critica a los "cacerolos" (o indignados con Cristina) de expresar un mero listado de reclamos inconexos sin conducción política lo sufren de forma evidente también los partidos políticos de la oposición.

En general más que un programa o propuesta que le diga a la sociedad hacia dónde proponen ir, lo que resulta de sus presentaciones es una imagen decididamente confusa y hasta contradictoria -insisto, incluso considerados en su individualidad, no ya como colectivo llamado "oposición"- de hacia dónde no proponen ir lo que, en general, se relaciona con oponerse a cualquier iniciativa del actual gobierno. Incluso aunque ello implique borrar con el codo lo que se firmó con la mano, como explícitamente sucedió con el diputado de derecha de la UCR, Aguad, en el Consejo de la Magistratura.

Digamos que en el terreno de la discusión política, dentro de las reglas de juego de la democracia y sus instituciones, parece actualmente haber un gran protagonista -casi exclusivo- que mantiene en todos los terrenos la iniciativa y que es el gobierno y frente a él hay una oposición dispersa que de no contar con el apoyo mediático del que efectivamente cuenta y que crea la ilusión de que allí hay una oposición, se vería compelida con urgencia a hacer un análisis y replanteo de su estrategia política.

Porque ¿cuál es el sentido último o principal de los agrupamientos políticos democráticos que no sea el de ganar las elecciones?. Si "la prensa" fuese realmente independiente de los intereses del grupo dominante los que se verían en serios problemas, pero posiblemente también frente a un desafío constructivo mayor, serían en primer lugar los partidos de la oposición y en segundo lugar el propio gobierno que se vería enfrentado a sus propios errores y limitaciones y no a vulgares operaciones continuas de prensa. Realmente que las cosas fuesen así sería muy bueno para la salud de la democracia.

El problema es serio y no solo para la oposición sino para todos, incluido el propio gobierno, aunque parezca paradójico. La democracia simplemente no funciona correctamente si no hay alternativas. La alternancia (o posible sucesión con cambio de signo político) en el poder, es decir en el gobierno del Estado, puede -y subrayo el puede- no ser un obstáculo para el crecimiento económico, la mejora en las condiciones de vida de la población y el ganarse el respeto de las naciones amigas y no amigas. Pero para que esto sea posible, además de que exista una oposición en condiciones de ganar una elección y de gobernar sobre la base de una propuesta constructiva, debe existir un acuerdo tácito mínimo acerca de  que base común de logros conservar, un piso a partir del cual seguir construyendo el futuro. Nada de esto parece existir en la Argentina de hoy. Salvo el partido, o alianza, del gobierno, ninguno reúne actualmente las condiciones para terciar en ese terreno ya no del mero antagonismo sino en el del agonismo. En otras palabras ser adversarios, no enemigos. ¿El crecimiento debe ser con  justicia social?, ¿La alianza con los países de la región es una pieza fundamental de la estrategia diplomática y comercial de nuestro país?, éstas representan solo algunas de éstas cuestiones básicas a las cuales todos los partidos, incluido el gobernante, deben dar respuesta, positiva o negativa. Esto es lo que daría  a Argentina la tan mentada previsibilidad que, incorrectamente, se le reclama solo al gobierno.

Lo dicho se refleja no solo en el escaso o nulo diálogo político existente entre el gobierno y los agrupamientos opositores, sino que, incluso, se lo puede observar entre los agrupamientos de intelectuales, comunicadores sociales y hasta entre los artistas y entre algunos sectores e individualidades de las clases medias urbanas de las que se nutre la protesta callejera.
Es posible que este reciente fenómeno, el "caceroleo", tenga que ver, en buena medida, con el estímulo permanente que proviene de la acción combinada de la oposición política y la oposición mediática. Cierto es que este movimiento (inorgánico hasta cierto punto) parece tener su origen en las redes sociales y se presenta a sí mismo como "independiente", pero su lista de reclamos no difiere de la lista que tienen opositores y medios de comunicación concentrados. No tienen sus propios reclamos, por ahora adoptan acríticamente los de otros.
Con el famoso diálogo ocurre algo muy llamativo, casi todos los opositores culpan de la falta de diálogo al gobierno, sin embargo, el sitio privilegiado para practicar el diálogo son las comisiones y organismos parlamentarios. Todos recordamos que mientras la oposición alimentó la existencia del fracasado "grupo A", lejos de dialogar con el oficialismo y procediendo en contra del reglamento interno tomó por asalto todas las comisiones excluyendolo -en la medida en que le era posible- de ellas al oficialismo. No buscó el diálogo desde una posición ventajosa sino la confrontación. En la legislatura porteña las cosas ocurrieron de forma similar aunque agravadas por la explícita orden de Macri de no dialogar con los representantes del FPV. Incluso Macri tiene el dudoso honor de exhibir el récord nacional de vetos, incluso ha llegado a vetar leyes votadas por su propio bloque. Sin embargo, Macri continúa diciendo ante los micrófonos y las cámaras de la televisión que es el gobierno el que impide el diálogo y que hace falta más diálogo. ¿cómo puede haberlo si se decide excluir de él al partido del gobierno que obtuvo hace un año más del 54% de los votos?.
Seguramente el reclamo de diálogo no es sincero es solo una consigna utilizada para atacar al gobierno. En ese objetivo coinciden y se retroalimentan la oposición política y la mediática, al punto de que se puede decir que están coaligados, pero, ¿quién conduce la coalición, los partidos o los medios opositores?

Y aquí aparece el último pero central de los asuntos a los que me estoy refiriendo y que suceden en la vida política del país: la relación de subordinación y/o dependencia que los agrupamientos opositores manifiestan tener especialmente con el grupo Clarín. Cierto es que el gobierno aunque sea por la negativa, por el antagonismo, también le ha dado al grupo un rol central en la política al identificarlo como su principal enemigo, cosa que es correspondida por el grupo con verdadero entusiasmo. Toda postura crítica al gobierno, provenga de las autoridades eclesiásticas, de grupos sociales como los ecologistas, de sectores gremiales empresarios o de trabajadores opositores, de grupos indigenistas, entre otros,  es rápidamente absorvida, digerida y apropiada por el grupo quitándole protagonismo al emisor original porque en ese proceso la critica o reclamo se transforma y se adapta al interés del propio grupo. Ha ocurrido más de una vez que estos sectores se ven obligados a desmentir la información tal y como es difundida por el grupo mediático y sus satélites que siempre le agregan algo de su propia cosecha.

Ahora si uno se pregunta acerca de quién se beneficia más de esta sinergia opositora establecida entre ciertos medios y los partidos opositores, ¿los medios o los partidos?, la respuesta más plausible suele ser que son los medios los que que han logrado mediante el miedo o el convencimiento poner a la mayor parte de la oposición de su lado, lo que indudablemente y sobre todo de cara a la visión que se pueda sostener en y desde el exterior, le confiere cierta legitimidad a su posición la que, en muchos aspectos es claramente insostenible.
Incluso su peso excesivo y poder representan, a la larga, una amenaza para los propios partidos opositores. Basta recordar de que forma cruel estos medios le cayeron encima a la oposición luego de la derrota electoral de octubre pasado.

Pero tampoco hay que olvidar que la Ley de Medios Audiovisuales que está en el centro del conflicto actual, el que ya excede largamente el marco original, fue votada por buena parte de la oposición en un parlamento que le era -por su composición- mucho más hostil al gobierno que el actual. Sin embargo, aquellos que la apoyaron en el pasado por las buenas razones hoy manifiestan dudas o directamente se oponen a ella por las malas razones, en tanto aquellos que votaron en contra o se abstuvieron, hoy intentan sabotear su cumplimiento violentando con esa actitud la propia Constitución y su razón de ser como partidos políticos de la democracia.

Entonces, si esto es tan evidente, ¿porqué los dirigentes de los partidos opositores -grandes y pequeños- soportan, de una u otra manera, las pretensiones del grupo concentrado?. Yo creo que la respuesta no está en un supuesto masoquismo o instinto suicida sino en el hecho de que estos partidos tal y como están hoy de puertas adentro y de cara a la sociedad, simplemente sin su presencia permanente en los medios concentrados sus posibilidades de tener un mínimo papel en las futuras elecciones se reduciría a cero. No son actualmente, ni separados ni en conjunto, una seria alternativa de poder, pero, si se las tienen que arreglar solos, hoy por hoy, simplemente muchos de ellos dejarían de existir. Baste recordar a Elisa Carrió. Solo ella sobrevivió a la catástrofe del ARI de octubre pasado y lo hizo pura y exclusivamente porque se metió en el pulmotor que le ofrecía el grupo Clarín. Y no solo pasa con los políticos sino también sucede con los aspirantes a pertenecer, como Hugo Moyano. Dada estas condiciones la pregunta es ¿qué posibilidades reales existen para un funcionamiento más o menos normal de las instituciones de la democracia?

Pericles
Personalmente soy la opinión de que no hay una única forma de democracia, ni que esta corresponde al idealizado modelo liberal que se supone -sin mucho fundamento- que rige en Europa o los EEUU. Estas formas de la democracia consideran como una virtud, casi una señal de pureza, la alternancia en el poder de grandes partidos. Esto nunca llegó a suceder en nuestro país y posiblemente lo haya hecho solo ocasionalmente en toda América Latina. Entre otras cosas por las permanentes interrupciones en la continuidad institucional que significaron los golpes cívico-militares.

Los dos grandes movimientos populares, el irigoyenismo y el peronismo, sufrieron la misma penuria de los golpes de Estado. Sin embargo, el Partido Radical, hijo de aquel movimiento fundacional, traicionó a su propio origen cuando se sumó al golpe de Estado de 1955, allí se perdió la posibilidad de la alternancia en el poder de los dos grandes partidos de masas de la Argentina. ¿Cómo puede basarse legítimamente la democracia, en cualquier significado posible de este concepto, bajo la proscripción de uno de los partidos mayoritarios?. Solo falseando la realidad y afirmando -como si fuese cierto- que el peronismo era (es) igual al nazismo y que, por ello, una vez "derrotado" merece su misma suerte.
Esa fue (y es) una inagotable fuente de odio en la vida política nacional. En la realidad y aunque se lo trató de ocultar, los golpistas procedieron siguiendo el mandato que provenía de fuera del país, contrario a los intereses nacionales y favorable a los de las potencias extranjeras dominantes en occidente luego de la segunda guerra mundial.
Hoy como entonces, la situación de nuestro país y de gran parte de América Latina sigue girando no solamente en torno a conservadorismo (o derechas) y socialismo (o izquierdas), como ocurre (u ocurrría) en Europa. En nuestra región sigue teniendo un peso determinante la forma en que estas alternativas ideológicas se plantan frente a los poderes mundiales y que cuota de autonomía de decisión consideran indispensable para construir una Nación viable. Esa es la razón por la cual Nacional y Popular como caracterización del contenido y la forma de la democracia que se propone no sea un mero eslogan que se le puede aplicar a cualquier cosa. Es en el abandono objetivo de su origen nacional y popular que el radicalismo (y el nacionalismo de derecha) practicó al conformar la gran unión antiperonista (mal llamada democrática) con los partidos conservadores y liberales donde es posible encontar, a mi modo de ver, el punto de quiebre, la bisagra, que explica la imposibilidad de construir una democracia nuestra capaz de perdurar. Frondizi indudablemente lo intentó, para lo cual debió primero escindirse del tronco radical, pero le faltó decisión para enfrentar al antiperonismo, brutal y visceral, y completar la tarea con generosidad y valentía. Decir que las presiones -internas y externas- que debió soportar fueron enormes lo justifica en lo personal, pero no cambia las cosas.

Hoy se sigue opinando por parte de cierta prensa latinoamericana y europea -contra todas las evidencias disponibles- que en Venezuela no hay una auténtica democracia. El hecho es que no solo hay diferencias históricas reconocibles entre las democracias vigentes en los países desarrollados, también las hay y por razones aún más fuertes, entre éstas y las democracias de los países ahora llamados emergentes y antes llamados dependientes. Además crece la opinión -sobre todo en los países europeos donde la crisis económica es más fuerte- que aún en la cuna de las democracias y del Estado de bienestar se vive en una democracia devaluada que no atiende los problemas concretos de la gente como debería y que, incluso, está desarmando las redes de contención social existentes.

La dependencia no ha desaparecido, incluso se puede afirmar que ha cobrado mayor fuerza y universalidad. Continúa bajo sus diversas formas, económica, comercial, financiera, política, ideológica, cultural, etcétera, solo se ha hecho más compleja de analizar y, a la vez, con la globalización se ha vuelto menos visible. América Latina, cada país de la región, tiene que descubrir, y tiene el derecho de ensayar, las formas de democracia que mejor se ajusten a sus realidades e historia, y esto no debe ser un impedimento para que formas diferentes puedan encontrar puntos en común e intereses compartidos. El mundo en términos políticos y económicos -ya desde hace un tiempo- evoluciona hacia la formación de agrupamientos de países por región. El mundo se está volviendo multipolar. Y eso obliga más que nunca al respeto por las particularidades. No hay un solo modelo preferente, no hay una forma de organización social y política que pueda servir de patrón de medida de democracia y libertades. Las experiencias pasadas por nuestros pueblos que son únicas e intransferibles pueden ayudar pero estamos obligados a inventar, lo conocido, por diversas razones, no está siendo útil para resolver todos los problemas del presente.

bastadeodio                                                                      

lunes, 8 de octubre de 2012

El Odio y Las Urnas

Henrique Capriles Radonski reconoció su derrota. 

El pequeño grupo, y no solo en número, de expertos en denuncias de fraude llegados desde Buenos Aires tuvieron que permanecer callados y sin poder robar ni un minuto de cámara.

La que habló por teléfono y por Twitter fue Cristina y Chávez le respondió, en público y en su momento de mayor gloria, con una especial consideración hacia su persona y hacia el Pueblo Argentino.

El contundente triunfo electoral de la revolución bolivariana resonó fuerte en Buenos Aires y en otros lugares del país. En muchos sentidos Venezuela y Argentina están hermanadas. Afortunadamente.

Patricia Bullrich, Amadeo, Pinedo, Michetti, que había llegado allí como veedores favorables a Capriles, se quedaron con las ganas. Asistieron a una de las elecciones más transparentes y democráticas del mundo confiados en que el triunfo de su joven adalid comenzaría a señalar el fin de la odiada ola de populismo democrático que se adueñó de nuestra América Latina y el Caribe. No sucedió, tienen que volver con las manos vacías y, presumiblemente, el ánimo por los suelos. El papelón de Patricia Bullrich dando ganador en Twitter a Capriles, forma parte de la antología de la irresponsabilidad de este personaje lamentable. Este aspecto de vale todo, de que en las llamadas redes sociales cualquier cosa es posible, que nadie se hace responsable de lo que dice, como si las palabras fuesen hojas al viento, es un tema que merece una profunda reflexión, en particular por la importancia, a mi juicio desmedida e injustificada, que han adquirido éstas en los análisis políticos.

La derecha venezolana en todo su espectro, los antichavistas, juntaron a todas sus fuerzas y a la hora de contar los porotos no les alcanzó, quedaron muy lejos, demasiado. La pregunta de hoy no es que sucederá en el futuro con esa variopinta colección opositora, sino si mantendrá luego de la derrota su declarado talante democrático, ese en el que muchos no confiamos demasiado.

Unas pocas horas antes que se conocieran los resultados Rodolfo Terragno escribió en Clarín: El odio no se derrota en las urnas.

"El oficialismo espera que un triunfo de Hugo Chávez le permita profundizar la revolución que cree estar protagonizando.
La oposición imagina que una victoria de Henrique Capriles reabrirá las puertas del republicanismo hoy clausurado.
Si gana Chávez, es difícil que pueda terminar su mandato. El cáncer es una bomba de tiempo que está haciendo tic tac. La sucesión será litigiosa.
Si Capriles le gana a Chavez, el país no pasará de un régimen de masas a una república ortodoxa . Los años de chavismo han partido en dos a la sociedad venezolana, dejando a cada lado pasión y desenfreno.

No hay allí competencia: hay odios.
Esto no termina con una elección. El odio no se derrota en las urnas.
"

En psicoanálisis hay -entre analista y analizado- un fenómeno denominado transferencia, entre Terragno y Venezuela y entre Terragno y Argentina se da un proceso similar que yo llamaría de transposición. Más que un análisis objetivo y desapasionado de la situación venezolana desea crear un espejo en el cual se vea la situación argentina tal y como el la ve.

Lo que Terragno dice es que no hay una solución democrática al desafío del odio, de la división en dos bandos de la población. Y si las urnas no sirven ¿Qué es lo que sirve?, ¿Cuál es la solución al problema?. ¿De que manera, cómo, se sella la división de modo que no se transforme en enfrentamiento liso y llano?
Terragno no lo dice, bajo esa aparente desaprensión, de diagnóstico médico de entrecasa, se limita a desear la muerte de Chávez. Muchos lo hicieron antes, varios aseguraron tener información, le auguraron que no llegaba a las elecciones, dijeron que no estaba en condiciones de hacer campaña, en fin, Terragno, como muchos y muchas otros, apuesta a la muerte, la anuncia por anticipado usando una metáfora bélica, muy violenta, en la creencia de que "muerto el perro, se acabó la rabia". Hasta da un poco de vergüenza ajena. A este nivel de pobreza intelectual, de degradación moral han llegado algunos intelectuales de la oposición argentina.

Por supuesto no afirmo que en Venezuela no existan personajes así, que piensen y deseen así, como él, pero la posibilidad de evitar que sus deseos de venganza, de revancha y que sus sentimientos de odio terminen por imponerse, depende de que continúen siendo minoritarios (lo que doy por descontado) y que los que los encarnan se limiten a expresarlos, que hagan si quieren catarsis de su odio, pero que respeten la voluntad ciudadana expresada en las urnas y no pasen del odio a la acción.

Ese peligro y no la división -que es un síntoma- es el verdadero enemigo de la paz, de la convivencia y de la continuidad de las transformaciones que están situando a América Latina en la vanguardia de las democracias de occidente, creando un espacio de libertad y de crecimiento económico con justicia social, que es cada vez más reconocido, en medio de un mundo que retrocede hacia posiciones que aumentan la desigualdad y la injusticia.

Los comienzos del siglo XXI, justamente el nombre de la fundación por la que comenzó a hacerse conocido Terragno, corresponden al surgimiento de una nueva y prometedora era para la región.
Terragno no la ve, su ideología lo ciega, su odio lo empequeñece.

En su camuflada diatriba, Terragno afirma que Chávez no ha reducido la pobreza, dice textualmente:

"Él (Chávez) no terminó con la pobreza, ni la redujo notoriamente."

Si sustituimos Él por Ella la frase resultante se reproduce hasta el hartazgo en nuestro país. Y es mentira tanto allí como aquí. Y no lo dicen solo Chávez y Cristina, lo dicen los organismos internacionales que se ocupan de estos temas.
El índice de Gini de Venezuela, que mide el desarrollo humano, es decir la justicia social vigente en un país, es el mejor de América Latina (0,394), siendo junto con Ecuador los países que más redujeron la pobreza (a casi la mitad de la existente en 2002). Argentina y Uruguay, según la CEPAL (2010), son los países que presentan los menores porcentajes de pobreza de la región (8,6%), aunque el Gini de Argentina indica que persiste una mayor desigualdad relativa. Los gastos sociales del gobierno venezolano superan el 42% del presupuesto de ese país.

No basta con que no recurran a la violencia para imponer sus intereses, es necesario que comiencen a reconocer los logros de nuestros gobiernos. Chávez, en su discurso de la victoria, agradeció a la oposición su talante democrático pero les pidió amablemente que reconozcan los logros alcanzados. Ese sería un buen comienzo para desterrar el odio y las divisiones. Hablar con verdad. Dejar de mentir. No hacer trampas.

Capriles habló para su tropa, sabe que su derrota fue inapelable y que los tiempos que se le vienen como líder (?) de la oposición venezolana no serán fáciles, que serán difíciles.
Hugo Chávez le habló preferentemente a todos los venezolanos y venezolanas, partidarios y opositores, su mensaje tuvo un talante conciliador, actuó de manera generosa en la victoria, como corresponde a un comandante bolivariano, a un demócrata, pero pidió respeto.

bastadeodio                                                                       

viernes, 5 de octubre de 2012

IRRACIONALIDAD

Hércules lucha contra la Hidra
Asusta. Mete miedo. Despierta fantasmas dormidos.

Como la hidra elige cuál de sus múltiples cabezas mostrar. Si se aplasta una de ellas surgen dos o más en su lugar.

Algunos intentan disimularla, ocultar su amargo sentido.

Se trata únicamente de descontento. Se trata de reclamos legítimos. Es cierto pero no únicamente.

Otros perciben claramente la amenaza de la bestia y lo dicen.

Pero unos y otros, los que dan la alarma y los que la niegan, dan señales claras de que está ahí, que la perciben.

En medio de ese magma, de esa aparente confusión y exaltación, hay, sin embargo, razones que la razón entiende, en atender a esas razones y hacer oídos sordos al canto coral de la hidra que reclama a unos y otros más acción y menos reflexión es donde puede estar la solución y el regreso simbólico de la Hidra, siempre temporal, a la caverna en la que la gran mayoría de los argentinos decidimos mantenerla encerrada.

El escenario fue de nuevo montado, el aparente caos también. Como en el 2008, aunque los motivos fuesen distintos. Coqueto en cierto modo, en el movimiento campestre hubo desbordes, aristas sumamente violentas, casi inmanejables. Obtuvieron lo que querían, lo inmediato, se quedaron con las ganas. Les sirvió de poco o de menos.
Se escuchó, se atendió a las razones, se desarmó con paciencia el entramado de las causas, se separó, valga la imagen, al trigo de la paja (o de la soja), se actuó con racionalidad, la hidra aunque refunfuñando retornó a su madriguera. La mayoría de los afectados habría ganado más de haber atendido las razones del gobierno y no la prédica de los peces gordos. En la memoria quedan los desbordes, el desabastecimiento deliberado, la sensación objetiva de caos, la violencia verbal y de hecho, los escraches a los legisladores. Todas cabezas de la Hidra. El compromiso democrático y firme del gobierno en no utilizar la represión impidió su multiplicación.

Hay razones en la manifestación de prefectos y gendarmes. Inequidades internas agraviantes entre oficiales superiores y personal subalterno que se han ido ensanchando a los largo de muchos años. Un sistema de remuneraciones que por la vía judicial introduce aún mayor distorsión. Una resolución de la Corte Suprema y un decreto presidencial que se dirige a solucionar parte del problema y a poner orden en un caos de retribuciones, pero es seguido de una aplicación desastrosa por parte de aquellos que se beneficiaron de la situación injusta preexistente, lo que agravó el problema.
Se hace muy difícil de admitir que se trató de un error. El gobierno al descabezar a las cúpulas de ambas fuerzas y suspender la aplicación del decreto muestra que no lo cree. El problema persiste, la negociación a partir de los reclamos presentados ocurre con parte de las fuerzas manifestándose en la calle y con un listado de pretensiones que refleja la existencia de intereses contrapuestos producto de la inorganicidad misma de la protesta. Requiere tiempo y éste es precisamente un recurso escaso en estos momentos. Pero hay cabezas que alientan la protesta más allá de cualquier consideración razonable porque la mesa del diálogo está puesta y la disposición del gobierno es buena.

Ocurre que si a las razones objetivas de la queja del personal se le suma la ausencia de vías adecuadas para que ese descontento justificado se pueda procesar internamente y expresar debido a la prohibición legal de disponer de asociaciones gremiales, el único recurso para expresar la protesta es la calle, muy malo cuando se trata de uniformados y armados. Expresarse de esta forma, caótica, inorgánica, en la cual son visibles aún las divergencias entre los propios reclamantes.
La protesta justa es aprovechada y hasta se intenta desviarla por aquellos que permanentemente buscan debilitar al gobierno para obtener de ello supuestas ganancias políticas o ir incluso más allá, a provocar su destitución. Eso se percibió, incluso por los más rancios opositores y la respuesta -que fue contundente en su unanimidad- operó como un bálsamo. Las cabezas de la hidra, recordemos, son múltiples y en situaciones como ésta todas se agitan.

Con este ruido de fondo, el grupo Clarín logró que la Cámara Federal en lo civil y Comercial designase como juez subrogante a cargo de la causa que contiene el pedido de declaración de inconstitucionalidad de los artículos 41 y 161 de la Ley de Medios Audiovisuales, al ex juez jubilado Tettamanti, en una evidente maniobra para obturar la aplicación de la ley en uno de sus aspectos fundamentales la desmonopolización del espacio audiovisual, no ya mediante medidas cautelares que están agotadas sino, previsiblemente, yendo hacia la cuestión de fondo.
Aunque, más allá de que se confirme en los hechos esta estrategia y el juez falle a favor del grupo Clarín, ocurre que la última palabra la tiene la Corte y la maniobra no puede impedirlo. De modo que, en el fondo y en virtud de nuestro ordenamiento constitucional, la situación aunque molesta no puede alterar el fondo del problema, aunque si y solo tal vez, sus plazos de resolución.
Otra vez la hidra. Una cabeza reclama por la seguridad jurídica supuestamente perdida, la otra, de manera hipócrita e insidiosa, concreta operaciones sobre la justicia logrando la designación de jueces adictos, posiblemente venales.

Es imposible no recordar la polémica mediática que se dio en estos días entre el gobierno y el grupo Clarín sobre que sucederá el 7-D, ¿Nada?, ¿Todo?, ¿Algo?, ¿la voluntad y astucia de un grupo puede más que la voluntad democráticamente expresada por los ciudadanos?

También están las protestas callejeras de los indignados con el gobierno kirchnerista que prometen continuar y hacer crecer. También allí hay razones, por ejemplo, la imposibilidad de adquirir divisas para atesoramiento, es la más conocida y es vista por cierto sector de la población como una intromisión del Estado en la vida privada de las personas y como una pérdida de libertad. Es un punto de vista razonable pero equivocado, hay razones de interés colectivo que impulsan la medida. Tal vez si se hubiesen atendido más las razones de los que protestan y se hubieran explicado mejor las razones de la medida menos personas se hubiesen sumado a la misma.

También es cierto que sobre esas razones equivocadas pero legítimas otros se montaron para llevar la protesta a otro nivel, para darle un claro sesgo opositor, incluso simbólicamente muy violento en contra del gobierno y lo que representa. En particular la protesta fue coptada por aquellos que se oponen a las políticas sociales del gobierno por cuestiones ideológicas, económicas o políticas, haciendo que adquiriese un matiz claramente elitista que recuerda, es inevitable, a los viejos enfrentamientos generados en torno al peronismo en los años cincuenta, pero que la gran mayoría de los participantes ni siquiera vivió.

El riesgo para la democracia y las instituciones no está en las razones, incluso en aquellos que se oponen a la aplicación de ciertas leyes o resoluciones que los perjudican.
El riesgo está cuando por sobre esos intereses sectoriales legítimos se montan actitudes o procedimientos reñidos con las instituciones, la ley o la convivencia pacífica entre los ciudadanos y los grupos.

Sería hasta ridículo no reconocer que la violencia verbal y simbólica se ha instalado con mucha fuerza y persistencia entre diversos grupos de la sociedad. Muy mal harían los partidos políticos y los movimientos sociales en alimentarla. La racionalidad y la autolimitación deben volver a ese campo.
En este tema el papel de los medios de comunicación es fundamental, porque ellos son una parte sustancial del problema. Una cosa es defender ciertos intereses o posiciones ideológicas desde los argumentos y el respeto por el adversario y otra muy distinta denigrar, tergiversar o peor, organizar operaciones de prensa. En los medios se ha instalado una metodología que si bien no es ilegal, porque se han derogado -por el gobierno al que se ataca- todas las leyes que lo hubiesen implicado, es ilegítima, impropia y atenta contra la convivencia democrática.

Las leyes constituyen una de las formas en las que una sociedad busca la conciliación de intereses contrapuestos. Estas leyes tienen la legitimidad que les confiere su origen en la democracia y oponer subterfugios para impedir o dificultar su aplicación en un todo o parcialmente no forma parte de los procedimientos aceptables. Para cambiar la ley hay que derogarla por una mayoría equivalente a la que la sancionó o lograr que la CSJ la declare inconstitucional, que no es el mejor camino porque lleva a un conflicto de poderes, pero es, en cualquier caso, una posibilidad constitucional.

Cualquier otro camino más o menos subterráneo, en particular si se combina con la agitación social, no contribuye a la convivencia democrática y a la consolidación de las instituciones.
Los argentinos hemos ocupado la calle en múltiples oportunidades incluso haciéndole frente a una de las dictaduras cívico militares más sangrientas que se recuerde, la movilización es un recurso legítimo cuando se trata de cambiar algo o todo y no existe otra vía para expresar el descontento. Pero es un arma peligrosa que debe ser usada con sumo cuidado en la democracia porque abre la posibilidad que se alimente o posibilite la expresión de aquellos que no son enemigos de este gobierno en particular sino que son enemigos de la democracia misma, en particular cuando ésta se ejerce más allá de lo meramente formal.

Los peronistas tenemos una larga tradición movilizadora, nos gusta la calle, la reunión masiva de compañeros, sea para festejar o para protestar. Seguramente en eso somos los mejores, de lejos.
Estamos obligados por nuestra historia a ser tolerantes cuando otros se manifiestan, tener oídos para saber escuchar, en medio del ruido y las agresiones, las razones.
Entenderlas no nos hará más débiles sino todo lo contrario. Nuestra razón no está en la fuerza, en la imposición, sino en el convencimiento.


bastadeodio                                                                     

domingo, 23 de septiembre de 2012

CLARÍN Y EL ESTADO DE DERECHO

7D = DEMOCRACIA Y ESTADO DE DERECHO

El ESTADO DE DERECHO es el marco bajo el cual las SOCIEDADES CIVILIZADAS solucionan los conflictos, cohesionan sus fuerzas y adoptan decisiones en pos del BIEN COMÚN.

La DEMOCRACIA REPRESENTATIVA es el sistema legal por el cual los diversos sectores sociales e intereses legítimos encuentran los canales para expresarse en el marco de la REPÚBLICA Y EL ESTADO DE DERECHO.

El 7 de diciembre -7D- es la fecha límite que el fallo de la Corte Suprema le ha puesto a las medidas cautelares interpuestas por el Grupo Clarín dirigidas a impedir la aplicación del articulo 161 de la Ley 26.522/09, conocida  como Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual (LSCA).

Establecer un número límite a la cantidad de licencias que pueden operar  los grupos empresarios, que es a lo que se refiere ese artículo, es una medida imprescindible para asegurar la Diversidad de voces, uno de los pilares del funcionamiento de la Democracia.

LA LIBERTAD DE EXPRESIÓN NO ES TAL SI SOLO UNOS POCOS PUEDEN EXPRESARSE.

El Grupo Clarín es el único de todos los grupos empresarios existentes que no ha reconocido la competencia de la Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual (Afsca), esto es muy importante y hay que destacarlo: todos los restantes grupos empresarios de los medios audiovisuales lo han hecho.
Con esta actitud el Grupo Clarín no desafía solo al Gobierno, sino que lo hace simultáneamente con los tres poderes del Estado.
Con esta actitud el Grupo Clarín pretende colocarse por encima del Estado de Derecho.

Sin respeto a la ley no hay convivencia en Democracia.
Sin respeto a los poderes del Estado no hay República.

A no dejarse engañar, no se trata de censura, no se trata de un ataque ilegal o caprichoso a un grupo empresario en particular, mucho menos se trata de un ataque a la libertad de expresión. Se trata de cumplir una ley que propone justamente garantizar su defensa, se trata de que TODOS, los ciudadanos individuales y los grupos empresarios -con independencia del poder o relevancia social que tengan- sean IGUALES ANTE LA LEY.




ESTO AFIRMA EL GRUPO CLARÍN: EL 7D NO PASA NADA



¿EL 7D NO PASA NADA?, VEAMOS...

El grupo Clarín sabe que la demanda de inconstitucionalidad presentada en contra de una parte sustantiva de la Ley 26.522/09 no puede ser aceptada en el marco del ESTADO DE DERECHO VIGENTE. Las licencias, como su propio nombre lo indica, se conceden por parte del Estado y por el mismo medio se las puede revocar, los espacios a los que se refieren esas licencias no son propiedad privada sino propiedad del Estado Nacional.

El ESTADO NACIONAL ha fijado mediante una ley específica el nuevo marco jurídico al cual deben adaptarse los titulares actuales de las licencias, con la consideración especial de que esta nueva ley viene a reemplazar una anterior impuesta por la Dictadura Cívico-Militar, de la cual el grupo Clarín formó parte.

La resolución de la CORTE SUPREMA DE JUSTICIA pone al 7D como una fecha límite a la estrategia dilatoria del grupo Clarín.

Esa estrategia no es simplemente un artilugio legal para demorar el accionar de la Justicia y trabar la vigencia del ESTADO DE DERECHO. Va más allá.
El Grupo espera que un cambio de gobierno le permita corromper a los poderes del Estado y obtener la derogación de la ley sancionada hace ya tres años.

EN CONSECUENCIA, no opera solo ante la justicia donde sus plazos se están agotando, opera de manera descarada y absolutamente anti democrática en defensa de sus intereses a cualquier costo, incluso el de provocar una interrupción o una violación del orden constitucional.

Con esta forma de proceder el Grupo Clarín se pone al margen de la ley y actúa como un verdadero grupo mafioso.

El diario La Nación titula: Clarín le respondió al gobierno, es falso y engañoso, Clarín no tiene una disputa con el gobierno ni éste con Clarín. El Grupo Clarín tiene una disputa con todos los argentinos, incluso con aquellos que están de su parte. El gobierno solo hace aquello a lo que el Estado de Derecho lo obliga, procurar que esta ley en particular -y todas en general- se cumplan en toda su extensión y sean respetadas por todos los ciudadanos.

bastadeodio                                                                      

jueves, 24 de mayo de 2012

Refundar Europa y derrotar al poder financiero

Alexis Tsipra en París iniciando su gira europea
En el diagnóstico todos parecen coincidir: La Unión Europea cruje y amenaza derrumbarse ante la presión combinada de los bancos que quieren asegurar su solvencia por encima de cualquier consideración y del BCE y el FMI que los apoya.
No todos, por supuesto, coinciden en la forma de evitar que, finalmente, esta presión la desmorone.
Grecia -Europa toda- vive momentos realmente difíciles y se encuentra en una encrucijada: Tal y como están planteadas las posiciones, o Grecia rechaza el plan de ajuste que se le propone y es obligada a abandonar el euro o claudica y acepta la "ayuda" y con ella las condiciones draconianas que son inaceptables para la mayoría del pueblo griego.
El actual gobierno griego, al perder las elecciones del 6 de mayo pasado, carece de la autoridad necesaria para tomar la trascendental decisión. El candidato de la izquierda que obtuvo el segundo puesto en esas elecciones se perfila, además, como el posible ganador de las elecciones de junio dirigidas a generar las condiciones de legitimidad para formar un nuevo gobierno.

En este contexto, Alexis Tsipras, el líder del ZYRIZA, la coalición de izquierda ganadora, inició el lunes 21 una gira europea en busca de amigos, de aliados comprensivos que apoyen sus puntos de vista, aunque más no sea en declaraciones y promesas. El primer acto fue una rueda de prensa en la Asamblea Nacional acompañado por el líder de izquierda Jean-Luc Mélenchon. Difícil tarea porque el stablishment europeo no le tiene ninguna simpatía y lo percibe como el candidato ideal para hacerlo responsable de que Grecia sea el primer país en abandonar el euro.
No obstante, de tener éxito -aunque éste sea relativo- ello reforzaría sus posibilidades de ser el próximo gobernante de Grecia y, como promete, afrontar el difícil desafío de salvar a su país del ajuste salvaje que le propone Europa sin abandonar la moneda común. Una tremenda partida de poker que debe jugar con verdaderos tahúres.
Lo que sigue es una nota aparecida en el diario El País (se puede ver también Página12 del miércoles 23 y el sitio del Deutsche Welle) motivada por la conferencia de prensa, respecto de la cual sugiero -es lo que yo hice- dejar de lado los tonos intencionadamente poco amables del autor hacia Tsipra (incluido el calificativo de populista, lo que para un europeo corriente es casi un insulto) y concentrarse en la información que contiene, en especial en lo que respecta a la forma en la que el líder griego ve la problemática europea actual. He buscado un registro de las declaraciones originales hechas por Tsipras en la conferencia de prensa que dio al arribar a París, pero -hasta ahora- no lo he encontrado.

"El terror de Berlín y Bruselas, Alexis Tsipras, ha aterrizado en París. El líder del partido griego de izquierda Syriza, favorito según los últimos sondeos para convertirse en el próximo primer ministro, ha iniciado una minigira europea en una sala de la Asamblea Nacional. Acompañado por Jean-Luc Mélenchon, el candidato presidencial del Frente de Izquierda francés, Tsipras ha detallado con su retórica combativa su visión de la crisis, y ha afirmado que es necesario “refundar Europa” y “derrotar a los poderes financieros, el gran enemigo de los pueblos, que no gobiernan pero deciden todo”. Entre arengas contra la canciller Merkel y su política de austeridad (“está llevando a Europa a una especie de suicidio colectivo”, ha dicho), Tsipras ha anunciado que está listo para gobernar Grecia “en alianza con las fuerzas de izquierda” que compartan su programa, y ha anticipado que pedirá la derogación del plan de ayuda: “El memorándum no se negocia; el infierno no es negociable”, ha dicho.

El Roto - 23-5-12
El joven líder populista, de 37 años, tiene claro que Grecia debe continuar en el euro, pero su retórica feroz hace difícil imaginar cómo lo conseguirá si gana. Según ha dicho, los que piensan que Europa puede seguir adelante sin Atenas y “desembarazarse del problema” son, simplemente, “unos idiotas”. “Si seguimos como ahora, en seis meses hará falta aprobar un tercer plan de ayuda y una segunda reestructuración de la deuda. Los Gobiernos europeos deben parar de pedir a los contribuyentes que sigan metiendo su dinero en un pozo sin fondo. Si no crecemos, nunca podremos pagar el dinero que nos den”, ha dicho, recordando que el rescate de 130.000 millones fue aprobado en marzo.

Según Tsipras, lo que se juega Grecia en la repetición de las elecciones del 17 de junio no es salir o no de la moneda única, “sino continuar o no con las desastrosas medidas de austeridad”. Su propuesta no consiste en negociar un nuevo plan de ayuda con la Troika (UE, BCE y FMI), sino más bien en anularlo y hacer tabla rasa, se supone que perdonándole antes las deudas (esto lo supone el periodista de El País, Tsipras no lo dijo nunca): “Es la política del memorándum lo que nos ha llevado al desastre. Además de bárbara e inhumana, es ineficaz porque está impidiendo que el Estado pague a los funcionarios y a los jubilados. Si este experimento ultraliberal de choque continúa en Grecia, será exportado al resto de países europeos”.

Tsipras niega que su postura suponga un farol o un chantaje a la UE. “No estamos aquí para hacer chantaje a nadie sino para movilizar a los pueblos europeos. Merkel debe comprender que está en un club de iguales, y debe dejar de tratar a los demás países europeos como un protectorado. Si la Unión Europea no es social y democráticamente justa, no existirá”.

“Es absurdo continuar destruyendo a Grecia y querer mantener la zona euro”, ha advertido. “Lo que hace falta es asegurar la cohesión social y la democracia en Europa. Pero los dirigentes europeos no pueden avanzar en la democracia sin respetar al pueblo. Con su voto y su actitud, el pueblo griego va a restablecer el sentido de la democracia”.

Aupado por los últimos sondeos hasta el 28% de los votos, Tsipras niega además toda comparación entre un posible ‘default’ griego y la quiebra de Argentina: “Es preciso imaginar la eurozona como una cadena con 17 eslabones donde si uno se rompe la cadena se destruye. Los que dicen eso no tienen en cuenta que Argentina tenía su propia moneda y Grecia tiene la misma moneda que Francia”. (*)

El líder de Syriza se ha mostrado abierto a aliarse con François Hollande, el nuevo presidente francés, quien se negó a recibirle el día que ganó las elecciones y que hoy estaba en Chicago en la cumbre de la OTAN. Pero Tsipras aspira incluso a poner sus condiciones. “Si el pueblo francés ha mandado a Sarkozy de vacaciones a Marruecos no es para continuar con la misma política”, ha dicho. “Gracias a la existencia de este nuevo gran Frente de Izquierda europeo, Hollande no podrá renegar de sus promesas. Contra lo que hizo Papandreu, deberá tener en cuenta a la izquierda, y si no lo hace se convertirá en Hollandreu”.

Las últimas palabras de Tsipras han sido sobre los inmigrantes ilegales: “Mientras los Gobiernos europeos envíen fuerzas armadas a países en guerra, Europa tendrá refugiados”, ha dicho. Al final, Mélenchon y él han encabezado una concentración ante la Asamblea Nacional pidiendo la quita de la deuda griega. Mañana se reunirá en Berlín con el líder del partido de Izquierda, Gregor Gysi." (Fin de la nota)

Fuente: El País - 23-05-2012, Por Miguel Mora (París)

(*) lo que dice Tsipras es cierto, a diferencia de Grecia, en los años ´90 Argentina no había renunciado a su moneda. Sin embargo eso no alcanza para evitar que Grecia sea dejada fuera de la zona euro y se vea obligada a regresar al dracma o a una nueva moneda equivalente, con las previsibles consecuencias de una fuga de capitales y una devaluación de su moneda, incluso antes de renacer, nunca vistas.

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