Por una Patria Justa, Libre y Soberana

Una Patria Justa, Libre y Soberana - 17 de octubre de 1945 - 17 de octubre de 2015 - Día de la Lealtad - Setenta años
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miércoles, 1 de octubre de 2014

¡Patria sí, colonia, no!

"Quiero decirles algo, quiero contarles algo, que tal vez por ahí enoje a algunos, pero no importa, yo lo tengo que decir, muchas veces cuando ustedes cantan y lo hacen frecuentemente: “Patria sí, colonia no”, me hacen… yo decía, bueno esa es una consigna ya de otros tiempos, era como que si te ponés vieja y te van ganando la batalla cultural. Pero yo decía por qué los pibes gritan tanto. “Patria sí, colonia no”, bueno, miren, ustedes no saben cuán actual y cuán vigente sigue esa consigna para todos los argentinos." (*)

Ya se puede hablar con propiedad de una serie al estilo de "los muertos vivos" en lo que se refiere a las "resoluciones" de Griesa escritas por Paul Singer con la anuencia o, en el mejor de los casos, el silencio cómplice de Barack Obama.

La saga viene en capítulos con un guión preestablecido pero bien conocido por los argentinos que tenemos unos años encima.

Tiene dos caras. Una para el "consumo" interno el que es fogoneado por la oposición mediática (la única existente con fuerza real) que seguirá haciendo día a día más de lo mismo: intentar desgastar al gobierno y hacerle perder la iniciativa política (lo que -por ahora- está lejos de lograr) y una segunda, mas grave, dirigida -como señala Cristina- a intentar hacer caer la reestructuración de la deuda provocando el default de hecho.

Sin embargo, para que esto efectivamente suceda los actuales tenedores de bonos reestructurados deberían dar dos pasos, el primero, no aceptar la invitación del Estado Nacional a cobrar en Nación Fideicomisos sus acreencias y el segundo declarar la aceleración de sus tenencias, lo que en cristiano significa exigir el pago completo (100% más intereses) al contado, condición imposible de cumplir por parte del Estado Nacional que se vería obligado a declarar la cesación de pagos.

Resumiendo: la pelota, de momento, en virtud de una decisión soberana de la Nación, está en el campo de los bonistas "de buena fe" (reestructurados), si éstos se adecuan a la Ley de Pago Soberano, no hay cesación de pagos ni caída de la reestructuración. Y, lo que para ellos puede ser más importante, se aseguran de cobrar.

La realidad es que, a pesar de que hay algunas expresiones favorables, no se sabe aún como van a reaccionar estos bonistas y en que proporción lo harán en uno u otro sentido y, también, si la amenaza implícita de Griesa (Singer) de extenderles la figura del desacato puede efectivamente, como algunos se adelantan a suponer, atemorizarlos.

Como señaló Cristina en su discurso de ayer la amenaza de este doble ataque, de afuera apoyado por los de adentro, es bien real, tan real que en ella se juega la soberanía nacional: ¿seguiremos teniendo Patria o volveremos a ser colonia?. En consecuencia, en esta patriada está en juego el futuro de millones de argentinos de ésta y de futuras generaciones.

En su histórico discurso de ayer Cristina apeló una vez más a la memoria histórica de los argentinos y trazó un paralelismo entre la actual situación y la batalla de la Vuelta de Obligado en la que una coalición armada extranjera intentó obligar al gobierno de Rosas a renunciar a la soberanía sobre los ríos interiores. En esa armada participaban junto con los extranjeros algunos cipayos nacionales. Sigamos con Cristina:

"Y para finalizar, no solamente son las convicciones, no solamente son ustedes las futuras generaciones, no solamente es la memoria eterna de mi compañero, es también la comprensión histórica, no es una cuestión de sesgo ideológico, es la comprensión histórica de que estamos ante un momento crucial de nuestra historia, que si aflojamos en este momento, que se renunciamos a lo que no se puede renunciar, que es a la dignidad y a la soberanía, porque uno puede cambiar muchas cosas, uno puede, tal vez, decir me equivoqué en esto, pero cuando está en juego la soberanía nacional, la dignidad de un país, el futuro de un país eso es innegociable. Por eso es comprensión histórica del momento que estamos viviendo y también de cómo nos ven." (*)

Se podrían trazar similares paralelismos con otros momentos cruciales de la historia, en algunos, los menos, ganó la Patria y en otros las fuerzas de la antipatria.

La oposición Patria o colonia, que para algunos puede oler a naftalina, hoy se incluye en la antítesis Democracia Real o Dictadura de los mercados.
(Un análisis más detallado de la situación local e internacional en relación a los desafíos que impone el capitalismo financiero globalizado se encuentra aquí en un post del 21 de junio de este año)

Lo que deben entender, en especial los trabajadores argentinos, es que para las mayorías populares, sin Patria no hay posibilidades de futuro. Esta es la historia del conflicto entre dos modelos de país uno que aspira a ser Libre y Soberano, Inclusivo (Justo y protector) con respecto a sus hijos menos favorecidos, frente a otro elitista, culturalmente foráneo, declaradamente injusto y desigual y, sobre todo, que renuncia a ser sujeto de su propio destino para depositarlo en manos de otros.

Solo hay una Patria: la que es Justa con sus hijos, Libre de tutelas de dentro y de fuera (Democrática) y Soberana frente a todas las naciones del mundo.

En esta lucha Argentina no está sola, como lo muestra el apoyo que está logrando en la comunidad internacional. Es que en muchas de las naciones del mundo sus pueblos -y hasta algunos de sus dirigentes- perciben que de no poner un freno a las ambiciones de un capitalismo financiero globalizado y desbocado,  más pronto que tarde no hará patrias que defender.

(*) Partes extractadas de los discursos pronunciados el 30-9-14 por la Presidenta Cristina Kirchner ante los jóvenes militantes de diversas agrupaciones reunidos en los patios de la Casa Rosada.

bastadeodio                                                                

viernes, 12 de septiembre de 2014

La oposición juega en contra del interés nacional

Votaciones: Diputados (arriba) - ONU (abajo)
9/9/2014    Por 124 votos a favor, 41 abstenciones y sólo 11 votos en contra, la Asamblea General de la Organización de Naciones Unidas aprobó la resolución que establece la necesidad de crear un “marco jurídico multilateral para los procesos de reestructuración de la deuda soberana”. Además resolvió que deberá trabajar y definir esa reglamentación antes de septiembre de 2015, fecha en la que termina su próximo período de sesiones ordinarias.

11/9/2014  Por 134 votos a favor, 5 abstenciones y 99 en contra, la Cámara baja aprobó en la madrugada el proyecto del Poder Ejecutivo denominado Ley de Pago Soberano que permite el pago en Buenos Aires de la deuda reestructurada y crea una comisión bicameral para investigar el origen de la deuda externa desde la última dictadura hasta las reestructuraciones de 2005 y 2010.

Estas dos votaciones -en las Naciones Unidas y en el Congreso Nacional- constituyen la culminación de buena parte de la respuesta política del gobierno nacional al ataque especulativo de los fondos buitre apoyados por el juez municipal Thomas Griesa, dirigidos a hacer caer las exitosas reestructuraciones de 2005 y 2010.

El contraste de los números habla por sí solo. Mientras que en la Asamblea General de la ONU conformada por 193 países, una mayoría calificada (más de 2/3 de los presentes) se manifestó a favor de la propuesta argentina movilizada por el G77 más China y solo 11 países votaron en contra, en nuestro propio Congreso (en ambas cámaras) la oposición eligió en bloque votar en contra de la iniciativa del gobierno y la ley fue aprobada solo por mayoría simple.

La oposición juega en bloque en contra del interés nacional:

Esta actitud de la oposición de dejar solo al gobierno frente a los buitres, su falta de sentido nacional, no puede ser explicada solo en base al oportunismo electoralista, más aún cuando falta más de un año para las elecciones y, además, es sabido que la mayoría de la población apoya al gobierno en su pelea con los buitres.

Es previsible que si, hipotéticamente, les hubiese tocado votar en la ONU lo habrían hecho con la minoría poderosa de los 11 que votaron en contra del país y del futuro de buena parte del mundo.

En Macri se entiende. Al fin y al cabo dijo con impropia liviandad lo que él haría de ser gobierno. Hacer lo que dice Griesa y pagarle contado a los buitres aunque eso signifique hipotecar el futuro de sus hijos y sus nietos. ¿Pero el resto?, ¿La UCR?, ¿Pino Solanas?, ¿Binner?, dejemos de lado a Elisa Carrió que destruye todo lo que toca. No se entiende tamaña irresponsabilidad institucional, tanta ceguera política.

Algo de oportunismo hay en esa actitud y tal vez sea muy revelador: mientras creyeron que el gobierno de los EEUU y el FMI jugaría del lado de la posición argentina, apoyaron al gobierno y lo acompañaron a Nueva York, cuando vieron que no era así, rápidamente se echaron atrás. La pregunta es: ¿cuando acompañaron lo hicieron por la convicción -como declararon algunos- de defender el interés nacional o porque las encuestas mostraban el apoyo mayoritario a la actitud anti buitre del gobierno nacional?.
Cualquiera sea la respuesta a esta disyuntiva, la oposición -toda, sin diferencias en cuanto a historia e ideología- por ceguera o por complicidad a decidido remar contra la corriente y ponerse objetivamente del lado de los fondos buitre.

Argentina no está aislada del mundo, todo lo contrario:

El mundo, entonces, del cual dicen que Argentina se cayó, entendió -gracias al caso argentino- el desafío que representan los fondos especulativos, en cambio, los opositores locales que aspiran a gobernar nuestro país, no lo han hecho. O si, y eligieron dónde estar, como lo manifestaron tantas veces antes del 2003. Y en esto no quedan excluidos muchos peronistas que apoyaron -desde el gobierno o desde la oposición- el mega endeudamiento de las dos últimas décadas del siglo pasado.

Entre las razones esgrimidas actualmente por la oposición está el argumento que el tipo de asuntos económico financieros implicados en la ley de Pago Soberano son cuestiones técnicas, que le corresponde al gobierno decidir y que no hay porqué consultar a la oposición.
Falso, según la Constitución el único órgano autorizado para opinar y decidir en lo que hace a la deuda externa es el Congreso. Por eso los canjes de 2005 y 2010 pasaron por ahí, por eso figura en los contratos la famosa cláusula RUFO, su inclusión no fue decisión solo del ejecutivo tuvo a su favor el voto opositor. Por otra parte, ese argumento es el mismo que sostuvieron los que votaron en contra de la posición del G77 más China en la Asamblea General.
Finalmente la Ley de Pago Soberano implica de hecho una reestructuración de la deuda -por lo menos parcial- aunque no esté motivada en una falta de pago (Default) sino en la imposibilidad de cobro por parte de los acreedores debido al fallo Griesa y constitucionalmente es al Congreso Nacional que le toca expedirse.

La decisión de la ONU recoge la posición sostenida desde 2003 por el gobierno nacional:

La decisión de la ONU establece con claridad que el mundo no se puede permitir el lujo de dejar que los fondos buitres con su solo accionar puedan hacer caer cualquier reestructuración de deuda soberana futura. Es más, sientan el precedente ético y político de que cualquier reestructuración de deuda futura debe tomar en consideración los derechos humanos de las personas que forman la población de los países deudores. No es ético ni justo aceptar condiciones de pago de las deudas que impliquen penurias excesivas para los pueblos.

En una democracia gobiernan los pueblos a través de sus representantes, no los mercados:

Los argentinos lo sabemos bien porque lo hemos experimentado en carne propia hasta el 2003. Si uno se preguntaba quién de verdad gobernaba ¿Menem o Cavallo?, ¿De la Rúa o Cavallo?, la respuesta objetiva se inclinaba por Cavallo, el era el amo y señor de la deuda, el amo y señor de nuestros bolsillos, el amo y señor de nuestro futuro. Y así nos fue, muy mal, porque Cavallo no nos rendía cuentas a nosotros, se las rendía a sus amigos financistas del norte, al FMI y al gobierno de los EEUU.

Para ellos Cavallo era un genio de las finanzas, lo peor es que hubo en nuestro país muchos que se dejaron convencer.

Después del desastre llegó Néstor Kirchner y dijo ¡basta!, no podemos dejar que gobiernen los mercados, no estoy dispuesto a dejar mis convicciones en la puerta de la Rosada, dijo, hablando en criollo, para que todos lo entiendan. Le cerró la puerta al FMI -todavía tienen sangre en el ojo- y les tapó la boca pagándoles al contado la deuda. Y cuando vio que Lavagna podía convertirse en un estorbo para afirmar el predominio de lo político por sobre lo económico, lo mandó a su casa. ¿Podemos pensar que hoy gobierna Kicillof?, seguramente que no. Todavía recuerdo cuando decían con Néstor en vida que el que realmente gobernaba en las sombras era él y no Cristina.

La señora les hizo tragar sus palabras. Nadie duda respecto de quien gobierna hoy la Argentina y con qué convicciones lo hace, por eso algunos están tan en contra.

bastadeodio                                                                     

jueves, 29 de mayo de 2014

Hay razones para festejar. Hay Gobierno. Hay Obra

 

bastadeodio                                                                  

miércoles, 31 de octubre de 2012

La pelea con los buitres

Cristina Kirchner y su ministro de economía Lorenzino, fueron muy claros: con los fondos buitres no negociaremos jamás.
La presidenta lo expresó con una síntesis cargada de simbolismo, dijo:

"podemos perder la fragata Libertad pero la libertad nunca."

Por el lado del gobierno nacional el cuadrilátero de la pelea está marcado: no se piensa ceder nunca a las presiones provengan de donde provengan. Hay razones que lo asisten que van más allá del repudio moral a la codicia de los buitres.
Argentina renegoció con los tenedores de la deuda -en dos ocasiones- el 95% del total de la deuda con una quita del 70% y está pagando religiosamente los compromisos contraídos.

Los fondos buitre no se presentaron a ninguna de las dos renegociaciones ya que su estrategia se basa en la existencia de una cláusula que establece la competencia de los tribunales de Nueva York, excluyendo a los tribunales nacionales, ante cualquier diferendo que pudiese surgir.

Esa concesión constituye una expresa renuncia a la soberanía hecha por los gobiernos de Menem y De la Rúa que emitieron los bonos y que el actual no está dispuesto a consentir. La medida del éxito de esta estrategia establecida por Néstor Kirchner está dado en que la práctica totalidad de los tenedores de deuda aceptó la renegociación sin recurrir a las supuestas ventajas que le daría esa cláusula jurisdiccional. Conceder lo que exigen los fondos sería equivalente a traicionar esa confianza.
Los fondos buitres siguieron la estrategia contraria, prefirieron especular con el conflicto judicial con el objetivo de obtener como premio el cobro de la totalidad nominal de la deuda, más intereses y punitorios.

La estrategia es osada pero no descabellada y es hostil con Argentina desde su propio planteamiento. No es descabellada porque en otras ocasiones ha funcionado, por ejemplo, con Perú. Es osada y es hostil porque los fondos buitres se hicieron con esos papeles en un momento de crisis en que éstos no tenían valor ya que todos los tenedores originales querían deshacerse de ellos y lo hicieron para llegar a la actual situación de litigio. Eligieron ese camino porque tienen amigos en la justicia de Nueva York (el juez Thomas Griesa, por ejemplo) y en el establishment financiero y académico nacional el que opera -como una verdadera quinta columna- a nivel de los partidos de la oposición y de los medios de comunicación, desprestigiando la estrategia del gobierno nacional.

Son pocas las posibilidades de que tengan éxito debido -entre otras razones- a la firmeza del gobierno argentino, por eso buscan producir hechos espectaculares -como el embargo a la fragata Libertad- buscando lograr un desgaste político que logre torcerle el brazo al gobierno y obligarlo a claudicar de su posición, como sucedió con el Perú y como esperan que suceda con nuestro país mediante la presión combinada de los embargos y el accionar de la oposición. Es una auténtica pelea llevada adelante desde el 2005 hasta aquí entre un gobierno que lejos de perder respaldo político como habrían esperado los fondos y sus aliados locales, lo ha mantenido y hasta consolidado.

Por el contrario la estrategia judicial de los fondos de inversión ha sufrido sucesivas derrotas y hasta ahora no ha cosechado ningún éxito en nuestro caso. El último y más resonante fracaso se dio en junio de este año cuando la Suprema Corte de los Estados Unidos falló en contra de los fondos al establecer que "las decisiones de la Argentina en materia de gestión de su deuda son soberanas”.

Los fondos lo saben, la oposición también, la estrategia de los embargos no conduce a nada, tarde o temprano la fragata Libertad partirá de Ghana de vuelta a Argentina.

En una reciente nota publicada en el diario La Nación, titulada: La lección de la Fragata Libertad, Federico Sturzenegger, presidente del Banco Ciudad y economista del PRO, en línea con la estrategia del gobierno nacional, afirmó:

"El caso no tiene posibilidad de ser exitoso porque la legislación sobre inmunidad soberana es clara acerca de lo que debiera acontecer con los activos militares de un país. La inmunidad soberana se refiere al principio legal por el que activos estratégicos de los países no son objetos embargables. Este principio incluye taxativamente a los bienes militares dentro de este paraguas.", pero cierra la nota diciendo:

"Se paga no por temor a los jueces internacionales sino para ganarse el respeto y la confianza de la platea interna (empresarios, trabajadores, etc.)."

"Cuando la Fragata Libertad zarpe podremos concluir que la lección es que hemos ganado otro round de la pelea, justificando la actitud de conflicto. A mí me gustaría que la lección sea que la Argentina y su gobierno tienen mucho más para ganar bajándose del ring, trabajando en cooperación con el resto del mundo y siendo respetuoso de todos sus compromisos (incluido el de decir la verdad)."

Más claro que el agua clara. Cuánta hipocresía por parte de aquellos que se especializan en la mentira de afirmar que todo lo hacen en defensa de los verdaderos intereses nacionales y luego firman convenios que le quitan la soberanía a la Nación para entregársela a especuladores financieros en colaboración con tribunales de justicia extranjeros. Estos, que hablan de honrar los compromisos y critican al gobierno nacional, son los co-responsables de la crisis del 2001 y de la mayor cesación de pagos de nuestra historia.

La distancia moral entre unos y otros es enorme. Si algo caracteriza al gobierno de los Kirchner es hacer pocas promesas y ninguna que no puedan cumplir, pero sobre todo, nunca prometer una cosa y hacer otra distinta. Néstor Kirchner al asumir su mandato en el 2003 lo dijo con toda claridad: "no he llegado a la Rosada (la sede del gobierno) para dejar mis convicciones en la puerta". Y así ha sido, con él y con Cristina. En todo.

bastadeodio