"Quiero decirles algo, quiero contarles algo, que tal vez por ahí enoje a algunos, pero no importa, yo lo tengo que decir, muchas veces cuando ustedes cantan y lo hacen frecuentemente: “Patria sí, colonia no”, me hacen… yo decía, bueno esa es una consigna ya de otros tiempos, era como que si te ponés vieja y te van ganando la batalla cultural. Pero yo decía por qué los pibes gritan tanto. “Patria sí, colonia no”, bueno, miren, ustedes no saben cuán actual y cuán vigente sigue esa consigna para todos los argentinos." (*)
Ya se puede hablar con propiedad de una serie al estilo de "los muertos vivos" en lo que se refiere a las "resoluciones" de Griesa escritas por Paul Singer con la anuencia o, en el mejor de los casos, el silencio cómplice de Barack Obama.
La saga viene en capítulos con un guión preestablecido pero bien conocido por los argentinos que tenemos unos años encima.
Tiene dos caras. Una para el "consumo" interno el que es fogoneado por la oposición mediática (la única existente con fuerza real) que seguirá haciendo día a día más de lo mismo: intentar desgastar al gobierno y hacerle perder la iniciativa política (lo que -por ahora- está lejos de lograr) y una segunda, mas grave, dirigida -como señala Cristina- a intentar hacer caer la reestructuración de la deuda provocando el default de hecho.
Sin embargo, para que esto efectivamente suceda los actuales tenedores de bonos reestructurados deberían dar dos pasos, el primero, no aceptar la invitación del Estado Nacional a cobrar en Nación Fideicomisos sus acreencias y el segundo declarar la aceleración de sus tenencias, lo que en cristiano significa exigir el pago completo (100% más intereses) al contado, condición imposible de cumplir por parte del Estado Nacional que se vería obligado a declarar la cesación de pagos.
Resumiendo: la pelota, de momento, en virtud de una decisión soberana de la Nación, está en el campo de los bonistas "de buena fe" (reestructurados), si éstos se adecuan a la Ley de Pago Soberano, no hay cesación de pagos ni caída de la reestructuración. Y, lo que para ellos puede ser más importante, se aseguran de cobrar.
La realidad es que, a pesar de que hay algunas expresiones favorables, no se sabe aún como van a reaccionar estos bonistas y en que proporción lo harán en uno u otro sentido y, también, si la amenaza implícita de Griesa (Singer) de extenderles la figura del desacato puede efectivamente, como algunos se adelantan a suponer, atemorizarlos.
Como señaló Cristina en su discurso de ayer la amenaza de este doble ataque, de afuera apoyado por los de adentro, es bien real, tan real que en ella se juega la soberanía nacional: ¿seguiremos teniendo Patria o volveremos a ser colonia?. En consecuencia, en esta patriada está en juego el futuro de millones de argentinos de ésta y de futuras generaciones.
En su histórico discurso de ayer Cristina apeló una vez más a la memoria histórica de los argentinos y trazó un paralelismo entre la actual situación y la batalla de la Vuelta de Obligado en la que una coalición armada extranjera intentó obligar al gobierno de Rosas a renunciar a la soberanía sobre los ríos interiores. En esa armada participaban junto con los extranjeros algunos cipayos nacionales. Sigamos con Cristina:
"Y para finalizar, no solamente son las convicciones, no solamente son ustedes las futuras generaciones, no solamente es la memoria eterna de mi compañero, es también la comprensión histórica, no es una cuestión de sesgo ideológico, es la comprensión histórica de que estamos ante un momento crucial de nuestra historia, que si aflojamos en este momento, que se renunciamos a lo que no se puede renunciar, que es a la dignidad y a la soberanía, porque uno puede cambiar muchas cosas, uno puede, tal vez, decir me equivoqué en esto, pero cuando está en juego la soberanía nacional, la dignidad de un país, el futuro de un país eso es innegociable. Por eso es comprensión histórica del momento que estamos viviendo y también de cómo nos ven." (*)
Se podrían trazar similares paralelismos con otros momentos cruciales de la historia, en algunos, los menos, ganó la Patria y en otros las fuerzas de la antipatria.
La oposición Patria o colonia, que para algunos puede oler a naftalina, hoy se incluye en la antítesis Democracia Real o Dictadura de los mercados.
(Un análisis más detallado de la situación local e internacional en relación a los desafíos que impone el capitalismo financiero globalizado se encuentra aquí en un post del 21 de junio de este año)
Lo que deben entender, en especial los trabajadores argentinos, es que para las mayorías populares, sin Patria no hay posibilidades de futuro. Esta es la historia del conflicto entre dos modelos de país uno que aspira a ser Libre y Soberano, Inclusivo (Justo y protector) con respecto a sus hijos menos favorecidos, frente a otro elitista, culturalmente foráneo, declaradamente injusto y desigual y, sobre todo, que renuncia a ser sujeto de su propio destino para depositarlo en manos de otros.
Solo hay una Patria: la que es Justa con sus hijos, Libre de tutelas de dentro y de fuera (Democrática) y Soberana frente a todas las naciones del mundo.
En esta lucha Argentina no está sola, como lo muestra el apoyo que está logrando en la comunidad internacional. Es que en muchas de las naciones del mundo sus pueblos -y hasta algunos de sus dirigentes- perciben que de no poner un freno a las ambiciones de un capitalismo financiero globalizado y desbocado, más pronto que tarde no hará patrias que defender.
(*) Partes extractadas de los discursos pronunciados el 30-9-14 por la Presidenta Cristina Kirchner ante los jóvenes militantes de diversas agrupaciones reunidos en los patios de la Casa Rosada.
bastadeodio
Por una Patria Justa, Libre y Soberana
Una Patria Justa, Libre y Soberana - 17 de octubre de 1945 - 17 de octubre de 2015 - Día de la Lealtad - Setenta años
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miércoles, 1 de octubre de 2014
martes, 5 de agosto de 2014
!Oia, Argentina no está en default! y Guido Carlotto recuperó su identidad
La ISDA que el viernes pasado, hace apenas un día -si se considera que el fin de semana no es laborable- declaró a la República Argentina en default y con ello habilitó el cobro de los seguros (1000 millones de dólares) a los tenedores de bonos, acaba de decir -sin dar ninguna explicación- que en realidad no estamos en la situación de default que habían declarado un día antes.
Es muy posible que esta evidente payasada sea lo único que pueden hacer para evitar caerse de la cima del mundo financiero.
El engendro especulativo notoriamente ilegal imaginado por Paul Singer que pretendía cobrar dos veces por la misma causa: los millonarios seguros hoy y seguir manteniendo el derecho a cobrar los 1500 millones que le otorgó la connivencia con el octogenario Griesa y su adláter el special máster Pollack, parece desmoronarse como un castillo de arena.
Sin embargo, el mundo de las finanzas mundial reaccionó ante la declaración del viernes, no en una gran magnitud, lo que revela que no se tomaban muy seriamente la situación pero si lo suficiente como para activar ciertas conductas protectoras. Por ejemplo los papeles argentinos -del Estado y de empresas que cotizan en la bolsa de NY- cayeron hasta un 7%. Hasta la bolsa de Shangai (China), consideró -por si las moscas- que Argentina estaba en default.
Algunos se apresuraron a especular que este hecho podría impedir nuestra futura incorporación a los BRICS.
Otros peor, se alegraron, fogonearon hasta el cansancio por los medios, ¡el segundo default en diez años!, prometieron -junto con la carroñera Task Force Argentina- las peores calamidades para nuestro pueblo por culpa de la improvisación, el capricho y la inexperiencia de Cristina y Kicillof. Carrió y Morales Solá se apuntaron naturalmente entre los más entusiastas celebradores del evento. ¡Las deudas hay que pagarlas! no importa cómo ni cuáles sean las consecuencias, repetían a coro hipócritas y desmemoriados.
Otros, muchos, de afuera y de adentro, con buenas calificaciones y argumentos repetían una y otra vez que toda la situación creada artificialmente era un apriete imperdonable a un Estado Soberano y que el gobierno tenía razón en no doblegarse frente a la extorsión.
El pueblo, la famosa "gente" oportunamente consultada (encuesta Bacman) manifestó estar mayoritariamente de acuerdo con como estaba llevando la situación el gobierno nacional. Los patéticos políticos de la oposición -con algunas excepciones- comenzaron a percibir que ponerse del lado buitre les podría costar muy caro.
Alejandro Vanoli, a cargo de la Comisión Nacional de Valores denunció ante su homóloga estadounidense la posible comisión de un delito de estafa por parte del buitre Paul Singer ya que mientras simulaba negociar con nuestro gobierno el precio de su carroña se beneficiaba de los seguros contra default siendo a la vez juez y parte por integrar el directorio de la ISDA.
La pantomima, el engaño comienza a deshacerse. ¡Estos payasos pretenden gobernar el mundo!, sus pichones argentinos se sienten con derecho a gobernar nuestra Patria y a torcer el destino que reencontró hace más de diez años. A quitarnos la identidad recuperada.
El ahora llamado Guido Carlotto (o Guido Montoya, porque ese era el apellido de su padre) fue criado con otro nombre en Olavarría por sus apropiadores. Pero a los 37 años, el hombre, el sensible músico (es un artista, un chico bueno, dijo Estela), se encontró como tal en un evento por la Memoria con otros nietos y nietas recuperados y abrió su pecho a las dudas.
Quiso saber y supo. Su verdad encontrada nos emociona y nos alegra a todos.
La trágica pantomima de los degenerados que pretendían apropiarse de los hijos para que fueran distintos a sus padres verdaderos se deshilacha día a día con cada identidad recuperada.
Debemos festejar la identidad recuperada, la de Guido Carlotto Montoya y la de Argentina como una Nación toda. La identidad de unos no es posible sin la identidad de todos. La Verdad y la Memoria son la guía para mantener el rumbo. Incluso para cambiar en la (in)justicia nacional aquello que conspira en su contra. Con los Guido, con sus hijos y los hijos de sus hijos. NUNCA MÁS
bastadeodio
Es muy posible que esta evidente payasada sea lo único que pueden hacer para evitar caerse de la cima del mundo financiero.
El engendro especulativo notoriamente ilegal imaginado por Paul Singer que pretendía cobrar dos veces por la misma causa: los millonarios seguros hoy y seguir manteniendo el derecho a cobrar los 1500 millones que le otorgó la connivencia con el octogenario Griesa y su adláter el special máster Pollack, parece desmoronarse como un castillo de arena.
Sin embargo, el mundo de las finanzas mundial reaccionó ante la declaración del viernes, no en una gran magnitud, lo que revela que no se tomaban muy seriamente la situación pero si lo suficiente como para activar ciertas conductas protectoras. Por ejemplo los papeles argentinos -del Estado y de empresas que cotizan en la bolsa de NY- cayeron hasta un 7%. Hasta la bolsa de Shangai (China), consideró -por si las moscas- que Argentina estaba en default.
Algunos se apresuraron a especular que este hecho podría impedir nuestra futura incorporación a los BRICS.
Otros peor, se alegraron, fogonearon hasta el cansancio por los medios, ¡el segundo default en diez años!, prometieron -junto con la carroñera Task Force Argentina- las peores calamidades para nuestro pueblo por culpa de la improvisación, el capricho y la inexperiencia de Cristina y Kicillof. Carrió y Morales Solá se apuntaron naturalmente entre los más entusiastas celebradores del evento. ¡Las deudas hay que pagarlas! no importa cómo ni cuáles sean las consecuencias, repetían a coro hipócritas y desmemoriados.
Otros, muchos, de afuera y de adentro, con buenas calificaciones y argumentos repetían una y otra vez que toda la situación creada artificialmente era un apriete imperdonable a un Estado Soberano y que el gobierno tenía razón en no doblegarse frente a la extorsión.
El pueblo, la famosa "gente" oportunamente consultada (encuesta Bacman) manifestó estar mayoritariamente de acuerdo con como estaba llevando la situación el gobierno nacional. Los patéticos políticos de la oposición -con algunas excepciones- comenzaron a percibir que ponerse del lado buitre les podría costar muy caro.
Alejandro Vanoli, a cargo de la Comisión Nacional de Valores denunció ante su homóloga estadounidense la posible comisión de un delito de estafa por parte del buitre Paul Singer ya que mientras simulaba negociar con nuestro gobierno el precio de su carroña se beneficiaba de los seguros contra default siendo a la vez juez y parte por integrar el directorio de la ISDA.
La pantomima, el engaño comienza a deshacerse. ¡Estos payasos pretenden gobernar el mundo!, sus pichones argentinos se sienten con derecho a gobernar nuestra Patria y a torcer el destino que reencontró hace más de diez años. A quitarnos la identidad recuperada.
El ahora llamado Guido Carlotto (o Guido Montoya, porque ese era el apellido de su padre) fue criado con otro nombre en Olavarría por sus apropiadores. Pero a los 37 años, el hombre, el sensible músico (es un artista, un chico bueno, dijo Estela), se encontró como tal en un evento por la Memoria con otros nietos y nietas recuperados y abrió su pecho a las dudas.
Quiso saber y supo. Su verdad encontrada nos emociona y nos alegra a todos.
La trágica pantomima de los degenerados que pretendían apropiarse de los hijos para que fueran distintos a sus padres verdaderos se deshilacha día a día con cada identidad recuperada.
Debemos festejar la identidad recuperada, la de Guido Carlotto Montoya y la de Argentina como una Nación toda. La identidad de unos no es posible sin la identidad de todos. La Verdad y la Memoria son la guía para mantener el rumbo. Incluso para cambiar en la (in)justicia nacional aquello que conspira en su contra. Con los Guido, con sus hijos y los hijos de sus hijos. NUNCA MÁS
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viernes, 25 de julio de 2014
Buitres y caranchos: un destino común
Los buitres son los fondos tenedores de bonos holdouts es decir los que no entraron en los canjes de deuda. Principalmente los dos más activos, Elliot (Paul Singer) y Aurelius (Mark Brodsky), y otros que recientemente se sumaron a la demanda contra argentina en manos del juez Griesa. Reclaman -hasta ahora- entre todos una suma (entre valor nominal, intereses y punitorios) relativamente pequeña de 2200 millones de dólares (1500+700).
Los dos primeros vienen litigando -siempre con el juez Griesa de su lado- desde hace 10 años.
Hay que destacar que si bien la práctica legal estadounidense favorece este tipo de maniobras al posibilitar que se le de a un estado soberano deudor el mismo trato que se le da a un particular deudor (en otros países no sería posible), siempre es necesario encontrar a un juez que esté dispuesto a llevarlo adelante violentando hasta el más elemental sentido común. Sin embargo Griesa encontró la forma -sería mejor decir forzó- de involucrar en el conflicto a los tenedores de bonos -de legislación estadounidense y otras- que si entraron en los canjes de deuda (holdins) y que suman el 92,4% de la deuda soberana reestructurada.
Justamente esta evidente parcialidad de Griesa, al extremo de violentar la ley y hasta el sentido común es lo que lleva a especialistas en finanzas y asuntos legales y hasta al periodismo especializado, pasando por gobiernos y diversas personalidades mundiales a condenar su proceder y ponerse del lado del gobierno argentino o a -por lo menos- criticar duramente al juez. Por eso no deja de llamar la atención la postura de mirarla pasar sin intervenir mostrada tanto por parte del gobierno de Obama como por la Corte Suprema de ese país. Solo hay un modo de entenderla y es la existencia de un acuerdo implícito para intervenir en el escenario político nacional.
El vehículo para lograrlo son los caranchos que son los socios locales de los buitres e intentan aprovechar la particular situación creada por éstos y Griesa. Entre todos -con la complicidad tácita del gobierno estadounidense, ejecutivo, legislativo y judicial y del stablishment financiero- esperan generar la sinergia necesaria que les permita tumbar al gobierno nacional antes de finalizar su mandato o, por lo menos, hacer llegar a la corriente política que representa a las elecciones del 2015 en estado comatoso.
La estrategia consiste en llevar a nuestro país a una situación actual de default, es decir, de impago de deuda, a pesar que viene pagando rigurosamente las obligaciones surgidas de la reestructuración de la deuda caída en default -ese si verdadero- del 2001. Como ciertamente hay diferencias agregan a la maldita palabra el término "técnico": default técnico que significa que Argentina puede y quiere pagar pero está judicialmente impedida de hacerlo. Cristina reclama con acierto que habría que inventar un nuevo término que designe la situación en la que estamos como país.
Esta situación tiene mucho de Kafkiana. Hay que llegar en algún momento a un acuerdo con los buitres porque la sentencia Griesa -aunque injusta y absurda- fue confirmada, pero no ahora porque hacerlo así violaría las leyes locales y desataría una catarata de demandas y -previsiblemente- un futuro default real, no virtual y mediático como el que se avecina -creo que inevitablemente- luego del 30 de julio.
Pero la alianza entre los buitres y los caranchos, que es bien real como lo prueban las solicitadas publicadas en medios locales amigos por los primeros, intentará transformar esa situación de default "técnico" en uno percibido como real por la población alterando de forma dramática las variables políticas y económicas internas. Ya están intentando hacerlo. Los posibles candidatos 2015 dicen casi unánimemente que hay que ir a un arreglo ahora a sabiendas de las consecuencias nefastas que tendría. Saben que este gobierno no lo hará. Saben también que si las variables económicas se descontrolan podrán echarle la culpa al gobierno, decir que la causa es haberse apartado de la lógica de los mercados y hacerle pagar los costos sembrando mies para su futuro.
También saben que si el año que viene son gobierno pueden arreglar con los buitres sin temer que con ello se pueda provocar un nuevo default. Es lo convenido. Pero es solo el principio. De darse esa situación nuestro país, visto desde esa dirigencia local, dejaría de estar aislado y volveríamos al redil del que nunca deberíamos haber salido, total, las consecuencias las pagaríamos en el tiempo la mayoría de los argentinos y los beneficios los recogerían prontamente los que desde hace por lo menos siete años! vienen pujando para que eso suceda. Toda la variada artillería que emplean extraños y cipayos se dirige a preparar el terreno para este desembarco redentor -al mejor estilo Normandía- del neoliberalismo en tierras criollas.
Sin embargo, aunque a pesar de ser harina de otro costal no es ajeno al tema, el mundo del 2015 no es el mismo mundo del 2001. La apuesta del gobierno nacional por la multipolaridad, por China y Rusia, realizada al final de su mandato está en el camino correcto si miramos -con esperanza- hacia el futuro, solo ocurre que en lo que hace a sus beneficios en la pelea con los buitres y sus lacayos se da -en mi opinión- a destiempo, antes de que estas fuerzas centrífugas hayan madurado lo suficiente como para ser un buen punto de apoyo.
bastadeodio
Los dos primeros vienen litigando -siempre con el juez Griesa de su lado- desde hace 10 años.
Hay que destacar que si bien la práctica legal estadounidense favorece este tipo de maniobras al posibilitar que se le de a un estado soberano deudor el mismo trato que se le da a un particular deudor (en otros países no sería posible), siempre es necesario encontrar a un juez que esté dispuesto a llevarlo adelante violentando hasta el más elemental sentido común. Sin embargo Griesa encontró la forma -sería mejor decir forzó- de involucrar en el conflicto a los tenedores de bonos -de legislación estadounidense y otras- que si entraron en los canjes de deuda (holdins) y que suman el 92,4% de la deuda soberana reestructurada.
Justamente esta evidente parcialidad de Griesa, al extremo de violentar la ley y hasta el sentido común es lo que lleva a especialistas en finanzas y asuntos legales y hasta al periodismo especializado, pasando por gobiernos y diversas personalidades mundiales a condenar su proceder y ponerse del lado del gobierno argentino o a -por lo menos- criticar duramente al juez. Por eso no deja de llamar la atención la postura de mirarla pasar sin intervenir mostrada tanto por parte del gobierno de Obama como por la Corte Suprema de ese país. Solo hay un modo de entenderla y es la existencia de un acuerdo implícito para intervenir en el escenario político nacional.
El vehículo para lograrlo son los caranchos que son los socios locales de los buitres e intentan aprovechar la particular situación creada por éstos y Griesa. Entre todos -con la complicidad tácita del gobierno estadounidense, ejecutivo, legislativo y judicial y del stablishment financiero- esperan generar la sinergia necesaria que les permita tumbar al gobierno nacional antes de finalizar su mandato o, por lo menos, hacer llegar a la corriente política que representa a las elecciones del 2015 en estado comatoso.
La estrategia consiste en llevar a nuestro país a una situación actual de default, es decir, de impago de deuda, a pesar que viene pagando rigurosamente las obligaciones surgidas de la reestructuración de la deuda caída en default -ese si verdadero- del 2001. Como ciertamente hay diferencias agregan a la maldita palabra el término "técnico": default técnico que significa que Argentina puede y quiere pagar pero está judicialmente impedida de hacerlo. Cristina reclama con acierto que habría que inventar un nuevo término que designe la situación en la que estamos como país.
Esta situación tiene mucho de Kafkiana. Hay que llegar en algún momento a un acuerdo con los buitres porque la sentencia Griesa -aunque injusta y absurda- fue confirmada, pero no ahora porque hacerlo así violaría las leyes locales y desataría una catarata de demandas y -previsiblemente- un futuro default real, no virtual y mediático como el que se avecina -creo que inevitablemente- luego del 30 de julio.
Pero la alianza entre los buitres y los caranchos, que es bien real como lo prueban las solicitadas publicadas en medios locales amigos por los primeros, intentará transformar esa situación de default "técnico" en uno percibido como real por la población alterando de forma dramática las variables políticas y económicas internas. Ya están intentando hacerlo. Los posibles candidatos 2015 dicen casi unánimemente que hay que ir a un arreglo ahora a sabiendas de las consecuencias nefastas que tendría. Saben que este gobierno no lo hará. Saben también que si las variables económicas se descontrolan podrán echarle la culpa al gobierno, decir que la causa es haberse apartado de la lógica de los mercados y hacerle pagar los costos sembrando mies para su futuro.
También saben que si el año que viene son gobierno pueden arreglar con los buitres sin temer que con ello se pueda provocar un nuevo default. Es lo convenido. Pero es solo el principio. De darse esa situación nuestro país, visto desde esa dirigencia local, dejaría de estar aislado y volveríamos al redil del que nunca deberíamos haber salido, total, las consecuencias las pagaríamos en el tiempo la mayoría de los argentinos y los beneficios los recogerían prontamente los que desde hace por lo menos siete años! vienen pujando para que eso suceda. Toda la variada artillería que emplean extraños y cipayos se dirige a preparar el terreno para este desembarco redentor -al mejor estilo Normandía- del neoliberalismo en tierras criollas.
Sin embargo, aunque a pesar de ser harina de otro costal no es ajeno al tema, el mundo del 2015 no es el mismo mundo del 2001. La apuesta del gobierno nacional por la multipolaridad, por China y Rusia, realizada al final de su mandato está en el camino correcto si miramos -con esperanza- hacia el futuro, solo ocurre que en lo que hace a sus beneficios en la pelea con los buitres y sus lacayos se da -en mi opinión- a destiempo, antes de que estas fuerzas centrífugas hayan madurado lo suficiente como para ser un buen punto de apoyo.
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