Pregunta aparentemente de difícil respuesta.
Desde la derecha, en una conducta algo histérica, se suele intentar seducirlo y luego se lo desprecia o se lo ataca al no obtener la respuesta esperada.
Desde la izquierda no se teme en compararlo con Macri o incluso con Del Sel. Se lo considera un "hijo" de Menem y desde luego alguien de derecha.
Desde sectores del kirchnerismo o que desde el "progresismo" apoyan el proceso llevado adelante por el gobierno de Cristina, se lo considera un tipo poco confiable. Alguien que en el fondo "no comparte el proyecto".
Daniel Scioli no ayuda porque no es amigo de hacer declaraciones. El dice y así actúa, que sus acciones hablan por él. En eso parece seguir la máxima peronista de mejor que decir es hacer y mejor que prometer es realizar. Tampoco, que se sepa, es un hombre de lecturas filosóficas o políticas y si lo es no hace citas ni se vanagloria de ello. Su pensamiento tiene que ser básicamente extractado de sus acciones, cosa harto difícil de hacer en la mayoría de los casos.
La alianza o mejor, su participación en el Proyecto Nacional bajo la conducción primero de Néstor y ahora de Cristina ha convertido a su gobierno de la Provincia de Buenos Aires en el mejor que se tenga memoria. Para ello el apoyo del gobierno nacional a las iniciativas de Scioli y de los intendentes ha sido decisivo.
Según las encuestas disponibles, la respuesta popular a ello se verá seguramente en las urnas en las próximas elecciones, donde se lo da como seguro ganador y por muy amplio margen.
Desde luego que por lo dicho lo que sigue es una opinión, informada, pero solo una opinión.
Scioli, como todo político tiene un proyecto personal, es joven tiene fuerza y apoyo popular y se siente absolutamente legitimado a tenerlo. Su aspiración no es otra y así debe ser, que la de convertirse en Presidente de la Nación. Es el puesto que le falta obtener si se toman en cuenta los anteriores que ha ocupado.
La derecha mediática o mejor, para que se entienda bien, el proyecto de restauración liberal en su expresión mediática intenta sobre la base de esta natural aspiración construir un conflicto entre él y Cristina. En la época en la que Cristina aún no había definido su candidatura el diario Perfil en su versión on line decía, bajo el título:
El juego secreto de Daniel Scioli para desplazar a CFK:
"En público, el gobernador apoya a la Presidenta. En privado, no se baja de la ambición presidencial. El "pacto" para esperar hasta mayo.
Además, se mostró con algunos referentes de la oposición, como con Mauricio Macri, con quien posó en una foto en septiembre último ("Esta foto me traerá problemas", dijo entonces); y su mujer, Karina Rabolini, vive posando con las esposas de Macri, Juliana Awada, y de De Narváez, Agustina Ayllon, su dos amigas.
De hecho, algunos lenguaraces del Gobierno aseguran que el "pacto" de Cristina y Scioli consistiría básicamente en que el gobernador bonaerense postergue hasta mayo su eventual campaña presidencial." (Fuente: Perfil on Line, 22 de enero de 2011)
Ese párrafo o cualquier otro similar tomado de La Nación o Clarín muestran claramente la estrategia mediática seguida en relación a Scioli y por elevación a la Presidenta. Tratan de meterse en la relación entre ellos para crear conflictos. Una simple y típica operación reiterada mil veces en este caso.
Como ni Scioli ni la Presidenta dicen nada, interpretan signos. Que si Scioli vio a Macri o lo llamó para felicitarlo o que hizo lo mismo con Del Sel. O, el colmo, que Karina Rabolini se frecuenta con Juliana Awada. La verdad que, a falta de otra cosa, caen en el ridículo.
Lógicamente de tales "operaciones" no se puede esperar mucho de modo que ciertos líderes opositores parecen impacientarse con Daniel Scioli y salen a agredirlo:
De Eduardo Duhalde a Scioli:
“Yo a Scioli le diría lo que alguna vez le dije: el que se disfraza de alfombra no debe quejarse si lo pisotean”, lanzó. Al considerar que el mandatario provincial fue “pisoteado” por la Casa Rosada con la designación de Mariotto en la fórmula bonaerense, Duhalde, que ocupó el mismo cargo del ex motonauta, sostuvo que “cuando se pierde la dignidad, se pierde todo”. (Fuente: http://corrientes.in/?p=30930 )
De Elisa Carrió a Scioli:
"Daniel Scioli es fácil, es un hombre sin carácter. Es tan fácil que no defiende a la provincia de Buenos Aires" (Fuente: La Nación) http://www.lanacion.com.ar/1356193-carrio-daniel-scioli-es-un-hombre-sin-caracter
¿Realmente Scioli se parece a otros "pichones de Menem" como Macri o Reuteman? ¿Realmente es un "felpudo" como dice Eduardo "El bañero" Duhalde? ¿Es un hombre sin carácter, como afirma la inestable de Carrió?
Solo en apariencia. Scioli a diferencia de Macri, no delega ninguna función, es un trabajador incansable que está en los más mínimos detalles y es extremadamente exigente con sus colaboradores. Scioli no se va de vacaciones con Karina luego de ganar una elección, se pone a trabajar. A diferencia de Reuteman no calla y no hace nada, calla pero hace. La Provincia de Buenos Aires ha crecido más que la media nacional en los años de gobierno de Scioli, han mejorado notablemente los índices económicos pero también los sociales. Finalmente Scioli no tiene un equivalente a Durán Barba que le dice qué hacer.
¿Esto quiere decir que nunca tuvo carácter como para tener un conflicto con los Kirchner?
No, no es así, los tuvo pero de ellos sacó un importante aprendizaje político algo de lo que no se pueden enorgullecer muchos de sus críticos. El primero se trata de la época, allá por el 2003-2004 en la que él era el vicepresidente de Néstor. Todos recordamos que Daniel quiso darle más importancia al cargo de vicepresidente y comenzó a hacer política con el cargo, algo parecido a lo que después haría Cobos con Cristina pero mucho peor. Néstor no se lo permitió y lo mando a "Siberia" y lo mantuvo en el ostracismo por un buen tiempo. Tiempo en el que Scioli siguió aprendiendo. Finalmente no solo hubo reconciliación sino que Daniel compartió con Néstor la conducción del PJ, sufrieron juntos el traspié del 2009 y se comportaron como políticos, sin reproches, asumiendo el traspié y siguiendo adelante.
Hubo otro conflicto cuando Scioli dijo aquello de que "tenía las manos atadas", Néstor que no era de mandar a decir las cosas, le preguntó en público sobre quién le ataba las manos. Conflictos hubo pero es palpable como fue madurando la relación y con ella Daniel Scioli. Es que una de la características de Daniel que lo hacen distinto de Macri o de Reutemann es su humildad y su paciencia, virtudes que sabe emplearlas cuando se las necesita. Dejemos que él mismo lo explique. Cuando Néstor murió, Daniel dijo lo siguiente y es bueno recordarlo:
Tuvimos acuerdos y desacuerdos. Por: Daniel Scioli
"Siento un profundo dolor, me embarga una gran tristeza por la muerte de mi amigo y compañero de lucha en tantos años. Néstor era una persona con una fuerza extraordinaria, movido por sus profundas convicciones y una clara idea del país que soñaba.
Durante ocho años compartimos mucho, tuvimos acuerdos y desacuerdos, pero siempre aprendí mucho de él, admiré su entrega y su pasión por la política y por la Argentina. En estos años, Néstor marcó mi vida para siempre desde lo personal e institucional.
Afecto
Me invade una corriente de afecto cuando recuerdo las vivencias y situaciones que compartimos, desde aquellas campañas en 2003, las horas compartidas en un avión, las distintas cuestiones desde mi responsabilidad institucional, mi honor de acompañarlo desde la vicepresidencia en cuatro años históricos de cambios y transformaciones. En cada conversación, él me transmitía una clara visión de dónde veníamos, dónde estábamos y hacia dónde él pensaba que debía ir la Argentina.
Néstor fue un incansable trabajador por el país, un hombre de convicciones profundas, consecuente con sus ideas y, ante todo, un transformador. El reconocimiento de muchos a su vocación de servicio por el país se seguirá ampliando con el tiempo. Reconocimiento que excede nuestras fronteras porque fue una guía para los líderes de Latinoamérica.
Responsabilidad
Hoy más que nunca siento que debemos acompañar en este difícil momento a la presidenta de la Nación. Todos, más allá de las pertenencias políticas, debemos tener una gran responsabilidad personal e institucional para con la Argentina.
En lo personal, siento que las circunstancias exigen que los argentinos transformemos el dolor en compromiso con nuestro país y con nuestra presidenta. Hay que poner el hombro y trabajar para el fortalecimiento de las instituciones y la gobernabilidad. Mi lugar hoy está al lado de la Presidenta, trabajando por la unidad con responsabilidad, respeto y prudencia. Ése es mi deber y decisión, como en cada momento que las circunstancias de adversidad me lo han exigido."

Este es Scioli honesto y en estado puro. Su compromiso con el "proyecto", con las direcciones de los cambios iniciados por Néstor y Cristina es completo pero con el límite que le imponen sus convicciones, lo que implica que si alguna vez le corresponde dirigir como Presidente el proceso le impondrá a éste sus matices, su propio punto de vista y así debe ser. Lo que no creo que Scioli haga es romper con el proyecto, porque entre otras cosas, sabe que si lo hace y cae en manos de la restauración liberal, su visión esencialmente Peronista, compartida con Néstor y Cristina, del Poder del Estado como elemento transformador de la realidad nacional se perderá por el sumidero por donde se escapó el seudo peronismo de Menem y la inmensa mayoría del pueblo caerá en una nueva y terrible frustración. Algo que sería imperdonable.
bastadeodio