Drama y Comedia. Drama con pasos de comedia. Dos formas teatrales combinadas para hacer más ameno y comercial el espectáculo. Muy requerida tanto por el teatro como por el cine. Un caso paradigmático es el cine neorealista italiano de las décadas de los ´50 y los ´60s.
El Foreign Office, que viene a ser el ministerio de relaciones exteriores de su graciosa majestad británica, le envió el 15 de agosto al gobierno de la República de Ecuador, por intermedio de su embajada en Londres, un "ayuda memoria" hoy bastante famoso. Detengámonos un poco en el término entrecomillado que es bastante común en los intercambios diplomáticos.
El término se refiere genéricamente a una nota que una parte le envía a otra para hacerle conocer los aspectos principales que ambas partes deberán tener en consideración sobre el tema que está en discusión o preparación. Hay un latinismo, que por ser de uso en ambas lenguas -castellano e inglés- y también en francés, que es el idioma del cual fue tomada originalmente la expresión (aide memoire) nos remite al significado común de memorandum (tomada ésta no del latín sino del inglés, de forma similar a referéndum, por ejemplo).
Sin embargo en el particular lenguaje codificado y técnico de la diplomacia, ayuda memoria o simplemente memoria no es lo mismo que nota y que memorandum. Este último es menos importante y usualmente ni siquiera lleva firma, una memoria reviste mayor importancia y una nota lo es aún más. Aunque todo depende en estos últimos casos de si llevan o no firma.
Estuviese o no firmada -cosa que no pude determinar- ese ayuda memoria lo que hacía era recordarle formalmente al gobierno de Ecuador que en el caso de que el asilo en la embajada se prolongase, Reino Unido podría aplicar una legislación interna, el Acta de 1987, que lo habilita a ingresar, con la fuerza pública y sin el consentimiento expreso del embajador, al local de la embajada para llevarse detenido a Assange. Esa nota recibida el día 15 de agosto, fue interpretada como una amenaza del Reino Unido a Ecuador, violatoria de la Convención de Viena que establece las principales normas de uso en la diplomacia, en particular, que las sedes y demás locales diplomáticos son inviolables.
La amenaza recibió como respuesta que el día 16 Ecuador aceptase el pedido de asilo de Assange y se produjeran posteriormente sendas reuniones de los países latinoamericanos nucleados en el Alba y Unasur, de las que surgieron enérgicas condenas a la actitud británica y de firme apoyo a la posición de Ecuador.
Paralelamente Ecuador reclamó de la OEA una reunión urgente a nivel de cancilleres para tratar el tema. La reunión tuvo lugar el viernes pasado en Washington y de ella surgió por consenso una declaración en la cual los 34 países miembros reconocen la existencia del conflicto y su origen en la ayuda memoria británica, reclaman la plena vigencia de la Convención de Viena por sobre cualquier legislación interna existente en los países, rechazan cualquier intento de violar la inmunidad de los locales de las misiones diplomáticas (punto cuatro), manifiestan su solidaridad y respaldo al gobierno de Ecuador y convocan a ambos países a resolver el conflicto por medio del diálogo y de acuerdo con el derecho internacional.
La declaración del viernes úlimo, especialmente si se tiene en cuenta el pasado de la OEA, debe considerarse una total victoria de Ecuador y sus aliados frente a la prepotencia británica. Es inocultable la dependencia histórica que este organismo tiene con respecto a los intereses de los EEUU. En este contexto debe considerarse un hecho relevante que los EEUU prestaran su acuerdo a la declaración (aún manifestando reserva con respecto al punto cuarto) sobre todo si se considera que se habían opuesto a la realización misma de la convocatoria. Canadá, que pertenece a la comunidad británica de naciones y que también había votado en contra de la reunión, tuvo una posición más dura y firmó en desacuerdo.
Es muy revelador observar como impactó esa declaración en los medios de comunicación cartelizados. Evidentemente esperaban una declaración mucho más lavada que dejara mal parado al presidente Rafael Correa. Se quedaron con las ganas y reaccionaron con sangre en el ojo.
El País de España tituló: "Tibio apoyo de la OEA a Ecuador en el ‘caso Assange’". La nota esta firmada por dos periodistas, una de ellas corresponsal del diario en los EEUU. Es un ejemplo muy útil al que se puede apelar en las escuelas de periodismo para ilustrar y analizar la manipulación de la información de que son capaces algunos medios. Naturalmente no está solo. El Comercio de Ecuador siguió la misma línea editorial que El País. El diario La Nación no llegó al nivel de los anteriores pero, además de solo darle voz al representante de los EEUU, trató de disminuir el peso de la reunión de la OEA destacando que de los diplomáticos presentes solo doce tenían el status de cancilleres y que el resto eran funcionarios de tercera línea.
En el medio de las declaraciones de condena de Unasur y Alba y la reunión de la OEA, Reino Unido envió a Ecuador una nota conciliadora que, sin retirar la ayuda memoria del conflicto, asegura la disposición a respetar la inmunidad de su sede diplomática.
Es posible imaginar que esa nota de conciliación, bastante insólita en las prácticas diplomáticas del Foreign Office tratándose de un diferendo con un "pequeño país", es una consecuencia de la presión ejercida por los bloques regionales. Lo propio ocurre con el cambio en la posición de EEUU, que primero vota en contra de la reunión y luego asiste y no la boicotea.
En este intercambio de gestos que es la diplomacia todo es importante. De esta experiencia y de la surgida en torno a los sucesos ocurridos en Paraguay con la irregular destitución de Lugo surge una evidencia nueva y es el peso creciente que ha tomado en la diplomacia de la región la decidida y decisiva presencia de los bloques y organismos regionales, Mercosur, Unasur y Alba. A contramano del desprecio con el que los suele tratar la prensa neoliberal y opositora, que ha llegado a darles a estos organismos innovadores y estratégicos en la defensa de los intereses de los pueblos latinoamericanos el mote descalificador de diplomacia declaracionista.
Un diálogo entre representantes en la OEA referido al tema Paraguay que publica el diario Página12 de hoy, 26 de agosto, reseñado por Martín Granovsky, es un buen ejemplo de lo que estoy diciendo, como es muy jugoso lo transcribo en parte:
"Todo comenzó cuando se realizó una sesión extraordinaria sobre Paraguay en el Consejo Permanente de la Organización de los Estados Americanos. El chileno José Miguel Insulza, secretario general, dijo que en Paraguay observa “una situación que desde el punto de vista político es de plena normalidad” y que, por eso, “existen buenas condiciones para iniciar un diálogo político sobre la posibilidad de superar esta fuerte división que ha provocado la destitución del presidente Fernando Lugo”. Uno de los datos del informe de Insulza era que Lugo no había sufrido restricciones a su libertad personal.
Después de tres horas de debate sobre Paraguay y tras constatar el desacuerdo, Insulza pidió “tomar nota” de lo que habían dicho los delegados de cada país.
Pablo Bustamante, en representación de la Argentina, dijo que se oponía a la idea de Insulza y que, en cambio, sólo quedaran reflejadas las intervenciones en el acta de sesiones.
“Tomar nota significa reflejar en acta”, replicó Insulza. “No pretendí que se dé un acuerdo, sino simplemente que se tome nota.”
Roy Chaderton Matos, embajador de Venezuela, apoyó al argentino. “Tomar nota es una decisión”, dijo.
José Hernández García, de México, pidió apoyar a Insulza y su iniciativa de enviar una misión preelectoral que facilitara el diálogo político.
“Una misión de la OEA sería la acción apropiada para fortalecer el diálogo en el país”, dijo la representante norteamericana, Carmen Lomellín.
En cambio, el delegado de Brasil cuestionó el informe preliminar de Insulza.
Uruguay hizo lo mismo: recordó que en Paraguay, para la Unión Suramericana de Naciones, se produjo una ruptura del orden constitucional.
Perú siguió igual posición. También Ecuador.
Tras las expresiones “tomar nota” y “normalidad” se esconde el fondo del debate americano, que refleja la existencia de dos posiciones encontradas.
Por un lado la postura de Unasur, que quiere dejar registrada su conclusión sobre que la destitución de Lugo fue una interrupción del orden constitucional. El bloque llegó a esa interpretación luego de cuestionar, por ejemplo, que el presidente no tuvo derecho a defensa y que todo el proceso de juicio político insumió menos de 48 horas. El de Fernando Collor de Mello en Brasil superó los seis meses.
Por otro lado está la posición paraguaya, que funciona en sintonía con Washington y con algunos de los mejores amigos de los Estados Unidos en el continente. Es el caso de México, que además, desde que gobiernan los conservadores del PAN, suele diferenciarse de los sudamericanos.", fin de la cita.
Lo que hay que festejar es que la diplomacia de la región -expresada en un organismo tradicional como la OEA- haya dejado de ser el habitual teatro en el cual se intentaba disfrazar mediante reiterativos pases de comedia el drama de la subordinación de la región a los intereses de los EEUU por sobre los intereses legítimos de las naciones que la componen, para ser un ámbito mucho más realista y equilibrado donde estos diversos intereses se pueden expresar y negociar. Toda una novedad.
Estos y otros cambios se producen a la vista de todos aunque hay quienes prefieren ignorarlos, seguro, quieren seguir viviendo en el mejor de los mundos posibles, para ellos, claro.
bastadeodio
Por una Patria Justa, Libre y Soberana
Una Patria Justa, Libre y Soberana - 17 de octubre de 1945 - 17 de octubre de 2015 - Día de la Lealtad - Setenta años
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domingo, 26 de agosto de 2012
lunes, 20 de agosto de 2012
ASSANGE: momentos cruciales
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| Unasur: abrazo fraternal |
Es -desde su origen- un guiso en el que se cocinan los aspectos más controversiales de la globalización de los medios de comunicación occidentales y las políticas exteriores de los países dominantes, de forma tal que por su contenido y el tiempo de cocción, el cocido empieza a oler mal, realmente muy mal.
Por un lado, los grandes grupos concentrados que dominan los medios masivos de comunicación tomaron inicialmente los cables robados o hackeados -como sea- al Departamento de Estado de los EEUU y los utilizaron en favor de sus propios intereses, ocultando los aspectos que más comprometían a los gobiernos "amigos" y dando a conocer en cambio los hechos -en su mayoría chismes superficiales- que más perjudicaban a los gobiernos "menos amistosos" o que eran, desde el punto de vista comercial los más redituables.
Hoy no se preocupan por ocultar la incomodidad e incluso la directa antipatía que les origina Assange y la forma que ha adquirido su lucha en favor de la libertad de expresión y el derecho a la información.
Por otro lado, los EEUU lo quieren entre rejas para juzgarlo por amenazar la sacrosanta seguridad nacional que, como se sabe, es un valor que está por encima de cualquier otro, incluida la libertad de informar.
En esa trampa cayó -o se metió- Assange. El hombre -que no es tonto- se dio cuenta y buscó aliados para escapar a ella. Primero los intentó encontrar, por fuera del circo mediático globalizado en territorios complejos y no convencionales como Rusia (Russia Today) y Al Jazzera. Finalmente se decidió por poner la casi totalidad de los cables a disposición de todo aquel que quisiera acceder. Mucha información sumamente sensible -incluidos vídeos de acciones de la CIA- quedó expuesta en ese tránsito.
Dos cosas quedaron muy claras en el proceso, la forma asquerosa en que los grandes medios habían manipulado la información a su disposición y la impudicia existente en la trastienda de la -en apariencia elegante- diplomacia internacional hecha a la medida de los poderosos.
Assange, acuciado por la decisión británica de extraditarlo a Suecia y previendo que su destino final serían muy probablemente los EEUU, solicitó y obtuvo asilo diplomático por parte del gobierno de Ecuador y se refugió en su embajada. El Reino Unido se niega a reconocerle el status de asilado concedido por Ecuador y no le otorga el salvoconducto para abandonar el país.
Como la situación existente desgasta más al gobierno británico que al ecuatoriano, los primeros -fieles a su tradición colonialista de no respetar a los países que consideran "menores"- amenazaron, el miércoles pasado y por escrito, al gobierno de Ecuador con entrar por la fuerza en la embajada y llevarse a Julián Assange.
Esgrimen -contra toda la larga tradición de la diplomacia internacional- un acta de 1987, la Diplomatic and Consular Premises Act, violatoria de los acuerdos de Viena que conceden total inmunidad a las sedes diplomáticas y que solo posibilitan una acción de este tipo en el caso de que exista un acuerdo explícito por parte del embajador, lo cual en este caso no se da.
Incluso se ha hablado por parte de los británicos de un plazo de una semana, dicen, de preaviso, luego del cual se consideran en libertad para ejecutar la invasión-allanamiento. El plazo vencería este miércoles 22 de agosto. Una situación irritante e inconcebible que no se atreverían siquiera a imaginar si se tratase de la embajada de otra potencia.
Entre tanto, Ecuador ha obtenido el apoyo de varios países latinoamericanos reunidos en la Unasur los que dieron a conocer la declaración de Guayaquil, también se espera una dura declaración en contra de la actitud británica por parte de los países del Alba y para el viernes 24 se prepara una reunión de la OEA en su sede de Washington,con el desacuerdo explícito de los EEUU, Canadá y Trinidad. Los países latinoamericanos le exigen al Reino Unido que negocie honestamente con el gobierno de Correa y logren una salida civilizada y pacífica al conflicto.
Es lamentable pero, a la vez, totalmente esperable. Los medios de comunicación -europeos y latinoamericanos- que antes disfrutaron de las revelaciones de los cables de Wikileaks, ahora cargan contra Assange, contra Correa y contra quienes los apoyen y claramente están a favor de la soberbia y la impudicia británicas.
La dialéctica de amigo-enemigo se lleva por delante los más elementales principios éticos que ha costado decenas de años establecer como el único punto de partida posible para unas relaciones internacionales civilizadas y de respeto.
Amenazan con volver a imponerse en el mundo -si es que en el fondo en algún momento dejaron de hacerlo- utilizando la prepotencia y la fuerza.
Los argentinos lo sabemos muy bien -no todos, ya que algunos pretenden ignorarlo- por padecerlo en carne propia. Los británicos no son amigos de nadie, solo tienen un socio, los EEUU.
No parecen caer en la cuenta -británicos y yanquis- que latinoamérica ya no es su patio trasero ni el lugar exótico y divertido de los negocios fáciles y los gobiernos corruptos. Hay en muchos de nuestros países una nueva clase de dirigentes que han aprendido de las enseñanzas del pasado y no se dejan amedrentar ni avasallar.
bastadeodio
domingo, 19 de agosto de 2012
Assange: ¿Atrapado sin salida?
Julián Assange ocupa desde hace un tiempo una pequeña habitación de la también reducida embajada de la República del Ecuador en Londres. Duerme en una colchoneta y desde su computadora continúa dirigiendo su sitio web Wikileaks.
Londres se niega a concederle el salvoconducto que le permitiría abandonar el Reino Unido y residir como es su deseo -y el del gobierno del Ecuador- en ese país hermano que le ha concedido el status de asilado político.
La situación de Assange se ha agravado a partir de que las autoridades británicas le han hecho saber al gobierno del Ecuador que, a su modo de ver, el respeto a la inviolabilidad de las representaciones tiene límites y que estarían dispuestos a utilizar la fuerza para detener a Assange y entregarlo a las autoridades suecas para que sea juzgado. El fundado temor de Assange y del ex juez Baltasar Garzón que actúa en su defensa, es que una vez logrado este cometido Assange sea entregado finalmente al gobierno de los EEUU, que desde el escándalo de wikileaks aspira a tenerlo preso y juzgarlo.
Los gobiernos de Latinoamérica han reaccionado con rapidez ante esta amenaza. La UNASUR dio a conocer hoy 19 de agosto, en Guayaquil, una declaración de condena anticipada a toda acción por parte del Reino Unido que pueda implicar una violación del status diplomático de la embajada del Ecuador. Aún con la oposición de EEUU, Canadá y Trinidad, está prevista el viernes próximo una reunión de los cancilleres de la OEA en Washington con el mismo fin, lograr que Londres y Quito hallen una salida negociada y razonable al conflicto.
El propio Assange salió hoy a uno de los balcones de la residencia para agradecer a sus seguidores y a los gobiernos de Ecuador y del resto de Latinoamérica el apoyo que le brindan.
Londres se niega a concederle el salvoconducto que le permitiría abandonar el Reino Unido y residir como es su deseo -y el del gobierno del Ecuador- en ese país hermano que le ha concedido el status de asilado político.
La situación de Assange se ha agravado a partir de que las autoridades británicas le han hecho saber al gobierno del Ecuador que, a su modo de ver, el respeto a la inviolabilidad de las representaciones tiene límites y que estarían dispuestos a utilizar la fuerza para detener a Assange y entregarlo a las autoridades suecas para que sea juzgado. El fundado temor de Assange y del ex juez Baltasar Garzón que actúa en su defensa, es que una vez logrado este cometido Assange sea entregado finalmente al gobierno de los EEUU, que desde el escándalo de wikileaks aspira a tenerlo preso y juzgarlo.
Los gobiernos de Latinoamérica han reaccionado con rapidez ante esta amenaza. La UNASUR dio a conocer hoy 19 de agosto, en Guayaquil, una declaración de condena anticipada a toda acción por parte del Reino Unido que pueda implicar una violación del status diplomático de la embajada del Ecuador. Aún con la oposición de EEUU, Canadá y Trinidad, está prevista el viernes próximo una reunión de los cancilleres de la OEA en Washington con el mismo fin, lograr que Londres y Quito hallen una salida negociada y razonable al conflicto.
El propio Assange salió hoy a uno de los balcones de la residencia para agradecer a sus seguidores y a los gobiernos de Ecuador y del resto de Latinoamérica el apoyo que le brindan.
Síntesis informativa
La situación planteada por la actitud británica es insólita y revela el tipo de doble moral que gobierna la conducta de las grandes potencias. Para ellos, sus embajadas en todo el mundo son inviolables, no respetar su inmunidad es incluso motivo de guerra. Sin embargo no reconocen, ni los EEUU, ni el Reino Unido que las representaciones diplomáticas de los que consideran países menores (según un punto de vista muy pragmático y adaptable) merezcan la misma consideración.
Todos recordamos el caso del criminal Augusto Pinochet cuya extradición a España era reclamada por el entonces juez Baltasar Garzón para juzgarlo por delitos de lesa humanidad ocurridos en Chile y fuera de allí. El Reino Unido le concedió al genocida el salvoconducto para que se trasladara a Chile a sabiendas de que allí escaparía a la acción de la justicia, como de hecho ocurrió. En este caso primó sobre el derecho internacional y los más elementales principios éticos la gratitud que el gobierno británico le guardaba al ex dictador por su postura durante la guerra de Malvinas. Sin embargo, con Assange -aún cuando las acusaciones contra él son bastante dudosas y de una entidad sin duda menor- son implacables, aún a riesgo de provocar un conflicto diplomático de consecuencias internacionales.
Assange merece ser juzgado si se encuentra de forma imparcial que las pruebas en su contra son sólidas, pero ese juicio y la eventual condena que le correspondiese, debe ser separado completamente del caso de wikileaks con el cual a todas luces nada tiene que ver.
Es inadmisible que los gobiernos de EEUU, Reino Unido, Australia y Suecia violen descaradamente los más elementales principios del derecho internacional e incluso del más elemental sentido común y colaboren en una inconfesable caza del hombre para castigarlo por haber revelado simplemente la verdad sobre los oscuros e inconfesables usos que las grandes potencias hacen de la diplomacia.
Todos recordamos el caso del criminal Augusto Pinochet cuya extradición a España era reclamada por el entonces juez Baltasar Garzón para juzgarlo por delitos de lesa humanidad ocurridos en Chile y fuera de allí. El Reino Unido le concedió al genocida el salvoconducto para que se trasladara a Chile a sabiendas de que allí escaparía a la acción de la justicia, como de hecho ocurrió. En este caso primó sobre el derecho internacional y los más elementales principios éticos la gratitud que el gobierno británico le guardaba al ex dictador por su postura durante la guerra de Malvinas. Sin embargo, con Assange -aún cuando las acusaciones contra él son bastante dudosas y de una entidad sin duda menor- son implacables, aún a riesgo de provocar un conflicto diplomático de consecuencias internacionales.
Assange merece ser juzgado si se encuentra de forma imparcial que las pruebas en su contra son sólidas, pero ese juicio y la eventual condena que le correspondiese, debe ser separado completamente del caso de wikileaks con el cual a todas luces nada tiene que ver.
Es inadmisible que los gobiernos de EEUU, Reino Unido, Australia y Suecia violen descaradamente los más elementales principios del derecho internacional e incluso del más elemental sentido común y colaboren en una inconfesable caza del hombre para castigarlo por haber revelado simplemente la verdad sobre los oscuros e inconfesables usos que las grandes potencias hacen de la diplomacia.
bastadeodio
jueves, 9 de febrero de 2012
Las Instituciones Interamericanas en el siglo XXI
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| EEUU: pretendido gendarme mundial |
Al parecer, los EEUU y sus aliados de la OTAN se sientan libres de autoinvestirse en una suerte de violentos gendarmes mundiales que bajo el pretexto de la defensa de la paz, la democracia y los derechos humanos, se dedican a voltear gobiernos, masacrar pueblos y apropiarse de sus recursos naturales sin que nada parezca poder detenerlos.
Sin embargo, ese viejo orden que se resiste a cambiar comenzó a desmoronarse junto con el Muro de Berlín. Al nuevo orden mundial multipolar con nuevos protagonistas, tanto países como regiones enteras, que ahora mismo está surgiendo -si bien lo hace con dificultades y debiendo enfrentar serios conflictos- le corresponden nuevas instituciones que cumplan las nuevas y exigentes funciones que estos cambios les demandan.
Lo que se describe anteriormente de manera muy apretada sucede con la OEA (aquí y aquí), una institución signada por el liderazgo casi dictatorial de los EEUU y sometida a sus intereses económicos y geopolíticos. Juan José Arévalo Bermejo (aquí) el gran maestro y gobernante guatemalteco (1945-1951) la definió acertadamente como la relación que se establece entre el tiburón y las sardinas.
Arévalo fue el antecesor en el cargo presidencial de Jacobo Arbenz Guzmán (aquí) quien fuera derrocado por un golpe de estado propiciado por la CIA (aquí y aquí) en lo que fuera la primera intervención de los EEUU de este tipo. La primera en una larga serie de atropellos propiciados por los EEUU a la institucionalidad de nuestras naciones de latinoamérica que bien conocemos por haberlas sufrido en carne propia (Por ejemplo, el Plan Cóndor). Ernesto Guevara -antes de convertirse en el Che- fue un observador privilegiado de los acontecimientos de Guatemala los que lo marcaron muy profundamente y de ello ha dejado abundante testimonio.
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| Mar del Plata: NO al ALCA (HD) |
También han cobrado nuevo vigor instituciones previamente existentes como el Mercosur (aquí), en tanto se ha desdibujado la propuesta similar de los EEUU, el ALCA (aquí) con la cual éste pretendía imponer sus intereses en el orden de los intercambios comerciales.
El ALCA tuvo su certificado de defunción en la recordada Cumbre de Presidentes Iberoamericanos que tuvo lugar en Mar del PLata en el 2005 durante la cual Néstor Kirchner e Ignacio Lula da Silva se plantaron y le dijeron, a un soberbio pero aturdido George Bush (h), un rotundo NO al ALCA.
Pero además se ha creado una nueva alianza de países de la región, la UNASUR (aquí y aquí), frente al evidente fracaso de instituciones preexistentes como el TIAR (aquí) y la propia OEA para garantizar la defensa de la soberanía de cualquier país de la región amenazado por una potencia extracontinental. El caso más palpable de su absoluta ineficacia fue en 1982 durante el conflicto de las Islas Malvinas.
Los objetivos de la UNASUR exceden a los del TIAR ya que su misión es mantener la paz entre las Naciones de la Región contribuyendo a resolver los conflictos que pudiesen existir, como ocurrió con la disputa entre Colombia y el Ecuador en la que jugó un importante papel Néstor Kirchner como presidente temporal de la UNASUR y, lo que es muy importante, tiene el rol de procurar la defensa de la democracia, como ha ocurrido recientemente en el intento de golpe de estado en el Ecuador.
Además los países de la región del Caribe han creado con el especial patrocinio del presidente Hugo Chávez de Venezuela y su Revolución -pacífica- Bolivariana, el ALBA (aquí) una alianza de países de Centro y Sudamérica y el Caribe que incluye un tratado de libre comercio y que se ha convertido en un elemento de unidad y de crecimiento económico para varios de esos países.
Pero quizás lo peor de la OEA no ha sido la inacción en los casos de golpes cívico-militares contra gobiernos constitucionalmente legítimos, sino precisamente su participación abierta o solapada en varias situaciones de agresión de este tipo. La de más vieja data, porque ocurrió a poco de su creación, es el bloqueo total establecido por el gobierno de los EEUU sobre la isla de Cuba (aquí). Bloqueo en el cual llegaron inicialmente a participar varias naciones sudamericanas. La OEA impuso sanciones multilaterales a Cuba el 26 de julio de 1964, que fueron levantadas el 29 de julio de 1975, pero los EEUU las mantienen unilateralmente hasta el día de hoy en lo que constituye un agravio al pueblo cubano de una magnitud inconmensurable (aquí). El viernes 3 de febrero pasado se han cumplido cincuenta años del inicio del bloqueo (aquí).
Si bien hoy la OEA y hasta las NU se han manifestado con casi total unanimidad en contra de la continuidad del bloqueo a Cuba, considerando a éste un anacronismo, los EEUU simplemente se han negado a aceptar esta decisión de la comunidad internacional y el bloqueo no solo continúa de manera unilateral sino que con la administración Obama éste incluso se ha reforzado.
Está claro que cuando la OEA y/o las naciones que la integran se someten a las instrucciones de los EEUU está todo bien, en cambio si expresan una opinión diferente de la de su supuesto amo, simplemente éste la ignora y actúa en contra de ella siguiendo sus propios intereses. Los EEUU parecen creen estar por encima del resto de la comunidad internacional, nos ha tratado a las naciones latinoamericanas reiteradas veces como a sus súbditos y ha ejercido una suerte de poder de veto universal sobre todas las instancias de diálogo y negociación diplomática internacional.
Pero el de Cuba aunque sea el más antiguo no es el único caso, la lista de ser completa sería tan larga que agotaría hasta al lector más paciente. Unos pocos ejemplos que todos recordamos: En 1945 contra Getulio Vargas, en Brasil (aquí), y en 1955 contra Juan Domingo Perón en la Argentina; en junio de 1954 al ya mencionado Jacobo Árbenz lo derrocaron por haber hecho una reforma agraria que afectaba a la United Fruit Company una de los mayores terratenientes de Guatemala; el 11 de setiembre de 1973 contra Salvador Allende (aquí) interrumpiendo la primera experiencia latinoamericana de una vía democrática al socialismo. El Premio Nóbel de la Paz y Secretario de Estado en ese entonces Henry Kissinger organizó con la CIA, primero la desestabilización y luego un sangriento golpe de estado encabezado por el genocida Pinochet; a República Dominicana la invadieron 42 mil marines de los EEUU en abril de 1965 -con la participación de la OEA como cobertura diplomática- cuando militares constitucionalistas quisieron reponer en la presidencia al legítimo y anteriormente derrocado presidente, Juan Bosch (aquí).
El último caso muy grave lo constituyó en 2009 el golpe de estado que destituyó al presidente Gabriel Zelaya de Honduras, golpe que mereció el rechazo unánime de los países de la región sudamericana. Sin embargo la relativa ineficacia de la OEA y la complacencia del Departamento de Estado conducido por Hillary Clinton terminaron por consolidar el golpe y darle una salida pseudo institucional con la realización de elecciones vigiladas y condicionadas y con Zelaya impedido de presentarse como candidato. El atrevimiento de Zelaya, que le costó el cargo, fue haberse alejado de los dictados de Washington y solicitar la incorporación de su país al ALBA (aquí).
El hartazgo de los gobiernos populares de Sudamérica frente a esta inoperancia de las instituciones interamericanas tradicionales se puso de manifiesto de una manera muy explícita en la última reunión del ALBA realizada en Caracas este fin de semana pasado cuando el presidente del Ecuador Rafael Correa les planteó a los miembros no asistir a la VI Cumbre de las Américas a realizarse el 14 y 15 de abril próximos en Cartagena, Colombia, en caso de que Cuba no sea invitada a la cita. Invitación a la que, por supuesto, los EEUU se opone. Le toca al Presidente de Colombia, Santos, el decidir, en una cuestión ciertamente muy difícil.
En esta misma reunión los países del ALBA decidieron unirse a la medida ya tomada por los países del Mercosur (aquí) de impedir que buques portando la bandera ilegal y provocadora de las islas Malvinas puedan atracar en sus puertos.
El Canciller Héctor Timerman, invitado por el Presidente venezolano Hugo Chávez para exponer el reclamo argentino sobre las Malvinas, agradeció a los jefes de Estado y cancilleres de la ALBA y de países invitados del Caribe, el apoyo a la Argentina en su reclamo por la soberanía de las Islas Malvinas. Frente a ellos el Canciller afirmó que "la Argentina no está sola, la que está sola es Gran Bretaña".
"Es momento de que América Latina decida sanciones contra ese desubicado poder que pretende ser imperial y colonialista en el siglo XXI, creo que debemos ir a cosas más contundentes", afirmó por su parte el Presidente Correa, al recordar las más de cuarenta resoluciones de las NU instando al diálogo entre ambas partes, rechazadas sistemáticamente por el Reino Unido.
Rafael Correa se preguntó el porqué de esta evidente asimetría: "si algún país de América Latina desobedeciera una resolución de las NU ¿cuántas sanciones ya no hubiera recibido?". Baste para obtener una respuesta a la legítima pregunta de Correa recordar los actuales casos de Siria e Irán.
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| El Águila no puede contener su naturaleza depredadora |
Recientemente se levantaron en la Cámara de Representantes voces republicanas preocupadas por la posible cercanía entre los gobiernos de Chavez y Correa con Cuba e Iran como "plataforma" para atacar a los EEUU.
La presidenta del Comité de Asuntos Exteriores de la Cámara de Representantes, Ileana Ros-Lehtinen, afirmó que las "alianzas" de Irán con Venezuela, Nicaragua, Cuba y Ecuador "pueden ser una amenaza inmediata" porque dan al régimen de Teherán una "plataforma para llevar a cabo ataques contra los EEUU", sus intereses y sus aliados (aquí).
La prensa opositora en nuestro país y en muchos de los países de la región, que continúan representando fielmente los intereses económicos, ideológicos y políticos del neoliberalismo, se refieren despectivamente a lo que denominan la "proliferación" de instituciones carentes de una mínima estructura como, dicen, es el caso de la CELAC, la UNASUR y otras de las que afirman que tienen un mero carácter "declaracionista".
Puede parecer a un observador desinformado, por esos mismos medios, que estamos asistiendo a una multiplicación de instituciones y creer que eso puede dar razón a ese tipo de críticas. Todo lo contrario. En primer lugar, ni la antigüedad ni la existencia de pesadas estructuras burocráticas, según hemos visto, es una garantía de eficacia, como bien lo prueban la OEA y el BID, por ejemplo.
En segundo lugar estas nuevas instituciones nacen, por así decirlo, desde abajo, por una decisión política soberana de las naciones de Sudamérica que necesitan de foros ligeros pero eficaces donde puedan resolver de manera horizontal y sin tutelas de ningún tipo las políticas y proyectos comunes que más contribuyan al desarrollo en paz de sus pueblos. En su corta vida la UNASUR a hecho más por la paz efectiva que la OEA en toda su existencia. Estas instituciones son realidades actuales pero por sobre todo son promesas que miran hacia el futuro, un futuro mucho mejor que el pasado pleno de proyectos realizables. Crecimiento económico con inclusión social y respeto por el medio ambiente y las diferencias culturales. De eso se trata. De diálogo fraterno, de conocimiento y comprensión, de la tan ansiada Unidad Latinoamericana soñada por los Libertadores de la América toda.
Es evidente entonces que algunas cosas con el esfuerzo conjunto están cambiando, que los pueblos y los gobiernos democráticos de América Latina ya no se dejan tratar como si fueran vasallos del imperio, de un imperio en crisis y en decadencia moral que solo se sostiene por la magnitud de la amenaza de su poder económico y militar. Las razones de la Igualdad, la Justicia y del Respeto entre las Naciones deben prevalecer por sobre la razón brutal de la fuerza en las relaciones entre los pueblos del mundo.
bastadeodio
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