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domingo, 5 de febrero de 2012

Fidel, Guerrillero del tiempo

Fidel Castro atento (HD)
En el Palacio de las Convenciones de la Habana el 3 de febrero pasado Fidel presentó el libro: “Fidel Castro Ruz: Guerrillero del tiempo”, un libro en dos tomos y cerca de mil páginas que constituyen sus recuerdos desde la niñez hasta el momento anterior al triunfo de la revolución en diciembre de 1958. El libro es el resultado de las conversaciones mantenidas con la escritora y periodista Katiuska Blanco.

En el encuentro que se prolongó por casi seis horas Fidel, con sus 85 años, se mostró muy lúcido, distendido y de buen humor. Entre los asistentes se encontraban viejos compañeros de lucha del Moncada y el Granma, y los familiares de los cinco cubanos presos en los Estados Unidos (para los cubanos "Los Cinco").

Entre otras intervenciones, Fidel llamó la atención de todos sobre la enorme revolución que se ha producido en el pensamiento, en una época signada además por avances científicos inusitados.

Dijo: “Internet es un instrumento revolucionario que permite recibir y transmitir ideas, en las dos direcciones, algo que debemos saber usar”, y comentó sobre el enorme potencial que tiene el país para participar de estos desarrollos. Por ejemplo, solo a la Universidad de Ciencias Informáticas, entre estudiantes, docentes y trabajadores concurren 14.000 personas. “¿Estamos aprovechando esos valores y recursos para transmitir ideas?”, se preguntó.

Vista del auditorio (HD)
Frente a una pregunta de Mirtha Brossard, presidenta de la Federación de Estudiantes de la Enseñanza Media, dijo que:

debemos apoyar las ideas de la joven chilena -Camila Vallejo- en el sentido de luchar para que la educación alcance igual para todos. Que no sea solo una educación general y gratuita, sino preocuparnos por lo que se enseña”.  Y añadió: “La educación es la lucha contra los instintos. Los instintos conducen al egoísmo, pero solo la conciencia nos puede llevar a la justicia. Esta no es solo una fórmula práctica, sino teóricamente la única aceptable.

"Prefiero el viejo reloj, los viejos espejuelos, las viejas botas, y en política, todo lo nuevo"

De muchas cosas habló Fidel con entusiasta disposición al diálogo a partir de los comentarios y preguntas del auditorio, entre ellas hizo una referencia explícita al tema Malvinas cuando dijo:

"Las Malvinas, ese pedazo de tierra arrebatado a Argentina, donde ahora los británicos pretenden extraer petróleo"

Y una expresión que contiene una explícita autocrítica, al referirse a:

"lo equivocados que estábamos todos al creer que en el socialismo los problemas económicos estaban resueltos"

Se refirió también a las terribles amenazas que se ciernen sobre Siria e Irán, mientras Estados Unidos y Europa pretenden convencer a Rusia con la ridícula idea de que el escudo antimisiles es para proteger a ese país de las amenazas de Irán y Corea del Norte.

Es para él imprescindible seguir de cerca los acontecimientos, y reconocer que “ya no hay espacio solo para los intereses nacionales, si no están enmarcados en los intereses mundiales… El deber nuestro es luchar hasta el último minuto, por nuestro país, por nuestro planeta y por la humanidad”.
Fuente: Cuba Debate

(con el perdón de Miguel Rep y Página12)


bastadeodio                                                            

domingo, 29 de enero de 2012

Una vez más se equivocan

Frente a la rápida reacción política y diplomática oficial por las malintencionadas palabras de Cameron acusando en su discurso ante el Parlamento Británico a la Argentina de "colonialista", no faltó quien interpretase esa reacción como oportunista e incluso la calificasen "de fuegos de artificio" para desviar la atención de los "verdaderos" problemas que aquejan al país, por caso Famatina o la pobreza o el ajuste que se viene. Otros acusan al gobierno de alimentar el "nacionalismo" como forma de escapar a los problemas y varios argumentos por el estilo que mezclan como en un cambalache el tema de Malvinas con sus pequeñeces y mezquindades políticas e ideológicas, (entre muchas otras críticas a la forma en que el gobierno trata el tema Malvinas, ver aquí un argumento expuesto en estilo burlón y hasta hiriente; aquí por Rosendo Fraga, un análisis pretendidamente "serio" pero igualmente equivocado; y este por parte de Greenpeace, aquí ).
Sin embargo, no todo está perdido. Por ejemplo, los representantes en el Congreso, más precisamente en la Cámara de Senadores (ver aquí) dieron una lección al deponer sus diferencias en pos de elaborar un Proyecto de Declaración que refleje la unidad nacional frente a este tema que nos afecta a todos los argentinos independientemente de las banderías políticas (post anteriores en este blog sobre el tema, aquí y aquí).
Incluso hay una nota de Beatriz Sarlo que, justo es reconocerlo, parece bastante sensata titulada: El Patriotismo Despótico, aquí
Sarlo pondera la actitud del gobierno al ordenar desclasificar el informe Rattenbach y la decisión de utilizar medios pacíficos para resolver la disputa. Dice al comienzo:

"La reaparición de la presidenta Cristina Kirchner trajo dos buenas noticias. La primera fue la reafirmación de una voluntad de diálogo pacífico con Gran Bretaña sobre la cuestión Malvinas. La segunda, la difusión, por primera vez pública, del Informe Rattenbach."

Pero, a mi juicio falla (siempre la búsqueda de algo para criticar) cuando al final dice:
"La Presidenta tiró toda la responsabilidad sobre la locura malvinera a los militares. Es una verdad a medias, exculpatoria de una sociedad que se dejó arrebatar y aceptó que la dictadura se travistiera con un neblinoso manto patriótico."
Nada autoriza a afirmar, a partir de la exposición de la Presidenta, que no comparta con la propia autora el recuerdo crítico de una sociedad en gran medida movilizada tras la aventura bélica del ´82. Es más personalmente creo que ella como muchos de los que en ese momento incluso se manifestaron a favor ya han realizado el mismo análisis o autocrítica si se quiere. Y la información que sigue a continuación de este comentario al artículo de Sarlo no prueba pero si apoya esta afirmación.
Está bien recordar señora Sarlo, la memoria debe ser completa, pero también es necesario tener en cuenta en el análisis del presente un registro de los cambios que se operaron en las personas con el paso del tiempo, el devenir de las circunstancias y las experiencias vividas.
Asimismo campea en el artículo de Sarlo la idea de que el tema Malvinas es, para decirlo de alguna manera, secundario en un país que tiene los problemas sociales de la Argentina, dice:

"En efecto, es una pobre identidad la que se sostiene como identidad territorial, sobre todo en el caso de una nación como la Argentina que, lejos de lo que se piensa en círculos donde el irredentismo es una mística, no padeció una historia de despojos en sus fronteras, sino de despojos fronteras adentro: pueblos originarios, viejos y nuevos pobres de todo origen, recursos naturales, depredación del medio ambiente, ésos son los temas abiertos. Los otros quedan para un museo razonado del desvarío nacionalista sin principios y para los tiempos lentos del diálogo en los foros internacionales."
Como se ve el aporte de Sarlo no escapa al argumento general de la crítica, solo que es más sutil, en apariencia, pero sigue mezclando chicha con limonada.
Además: ¿Propondrá la  intelectual orgánica de la oposición la existencia actual de un pensamiento congelado en el tiempo producto de "una sociedad alucinada por el patriotismo despótico", como dice que ocurrió"?¿Será posible que no perciba los cambios operados?

Se conocieron recientemente los resultados de una encuesta realizada en el área metropolitana por la consultora Ibarómetro tendiente a conocer la opinión sobre el tema Malvinas. Los resultados no son sorprendentes. Independientemente de su opinión con respecto al gobierno, en esto los ciudadanos pro k y anti k parecen virtualmente estar del mismo lado: les importa el tema Malvinas (73,8%) y el 67% apoya la estrategia llevada adelante por Cristina (la considera muy buena o bastante buena). Se inclinan por alternativas que ponen el acento en las iniciativas diplomáticas: gestiones, presión política y alianza en el reclamo con América latina son las opciones que tienen más consenso (80%). Solo el 3% se manifiesta a favor de una acción bélica.

Tres de cada cuatro personas, un 74 por ciento, creen que el tema Malvinas es muy o bastante importante, frente a un 15 por ciento que dice que es poco o nada importante. Y un porcentaje idéntico opina que las declaraciones del premier británico David Cameron fueron ofensivas. La respuesta de Cristina Fernández tiene la aprobación del 67 por ciento, 13 puntos por encima de los votos que obtuvo en octubre, lo cual da la idea de la transversalidad del tema.

Ibarómetro es dirigida por Doris Capurro pero la encuesta estuvo a cargo de Ignacio Ramirez. Estas son sus principales conclusiones:

"La primera novedad es que en las opiniones sobre Malvinas hay convergencia transversal, de procedencias muy distintas. Son actitudes ante el tema bastante generalizadas, que bordean el 70 por ciento de los encuestados, lo que nos permite hablar de cierta universalidad. En concreto, hay acuerdo en que el tema es de importancia, en que se acompañan las iniciativas del Gobierno y se acompañarían todas las iniciativas, salvo las bélicas”
“Está claro que el tema reapareció –continúa Ramírez– ahora más desvinculado de la guerra de 1982. Reaparece por las declaraciones del primer ministro David Cameron diciendo que los argentinos son colonialistas. Y entonces se despierta cierta argentinidad, cierta unidad de criterio, que de todas maneras no acompaña la idea de la guerra de 1982. En primer lugar, porque pasó un tiempo suficiente, pero también por la evolución del mundo. Yo diría que el tema Malvinas estuvo muy contaminado por la guerra y ahora se tomó distancia.”
“Creo que la postura de la Presidenta encaja bien con lo que piensan los ciudadanos. Posición firme, enérgica, pero no bélica, ni tampoco chauvinista, ni de un nacionalismo al viejo estilo. David Cameron hace una declaración y Cristina no le subió la apuesta, como tal vez hubieran hecho otros líderes latinoamericanos. Eso legitima mucho sus posturas”
“Creo que la Presidenta saca el tema de Malvinas de la tradición nacionalista de derecha y lo hace potable a una parte del progresismo que lo rechazaba. Esto, insisto, tiene que ver con la distancia de la guerra de 1982”

“Cuando hablo de que Malvinas, hoy en día, encaja con una idea de argentinidad es porque se trata de una cuestión compartida, que va más allá del kirchnerismo o el antikirchnerismo, que entronca con la historia y que no produce abroquelamientos según los partidos políticos. Está por encima de eso. Tal vez si la Presidenta hubiera reaccionado de una forma distinta, no tendríamos el consenso que hoy hay en la política y la reivindicación de Malvinas”, Concluyó Ramirez.

Gráficos:
¿Cuán importante es la cuestión de las islas Malvinas?
¿Cuál es la mejor vía para continuar reclamando los derechos argentinos sobre las islas?
¿Cómo evalúa usted las reacciones y medidas del gobierno argentino frente al tema?


(Fuente: Página12, domingo 29 de enero de 2012)

bastadeodio                                                              

viernes, 20 de enero de 2012

La recuperación de Malvinas: Una Causa Nacional

¡Porqué no te callas!
Las declaraciones sumamente irritantes del primer ministro británico David Cameron acusando a la Argentina de ser un "país colonialista" y el anunciado refuerzo militar de las tropas acantonadas en las islas, produjeron por parte de la gran mayoría de las fuerzas políticas nacionales diversas declaraciones de repudio. Recordemos lo dicho por Cameron:

Lo que han dicho recientemente los argentinos diría que es mucho más que colonialismo, ya que esta gente (los kelpers) quiere seguir siendo británica y los argentinos quieren que ellos hagan algo diferente. Protegeré a la población de las islas y permitiré que ellos decidan por su futuro. Estoy decidido a que nos aseguremos de que nuestras defensas y todo lo demás esté en orden”.

El Canciller argentino, Héctor Timerman replicó:

Llama la atención que Gran Bretaña hable de colonialismo cuando es un país sinónimo de colonialismo. Llama la atención también que Gran Bretaña acuse a un país como la Argentina, que es víctima de una situación colonial, como lo han expresado las Naciones Unidas al definir a Malvinas como una cuestión de soberanía y colonialismo"

El Congreso Nacional se sumó ayer a la repulsa. Tanto en la Cámara baja como en la alta se produjeron sendos proyectos de resolución para expresar el rechazo de todo el cuerpo legislativo a las palabras de Cameron.

“La afirmaciones militaristas y alarmistas de Cameron no fueron casuales, son la consecuencia directa de un reposicionamiento de las autoridades británicas respecto de la cuestión Malvinas motivada, entre otros elementos, por el apoyo creciente que Argentina recoge en su reclamo soberano sobre las islas en diversos foros regionales e internacionales”. Afirma el texto propuesto por Agustín Rossi (FpV)

Gerardo Morales senador por la UCR también presentó una iniciativa en la que afirma:

“La recuperación del territorio y el ejercicio pleno de soberanía, respetando el modo de vida de sus habitantes, y conforme a los principios del derecho internacional, constituyen un objetivo permanente e irrenunciable del pueblo argentino”...“priorizar las acciones diplomáticas y políticas para reivindicar y ratificar que la soberanía de las islas Malvinas es incuestionablemente argentina”.

Otros políticos dieron también su opinión. El socialista Roy Cortina, manifestó: “Es cuanto menos inaudito escuchar al primer ministro británico acusar a la Argentina de una actitud colonialista, cuando es nuestro país el que padece el colonialismo británico”. En tanto, el líder de Proyecto Sur, Fernando “Pino” Solanas, calificó las palabras de Cameron de “cínicas y vergonzosas, porque de los 16 enclaves coloniales que aún subsisten en el mundo, 11 son del Reino Unido”

Entre tanto Dick Sawle, uno de los miembros kelpers de la Asamblea Legislativa de las Malvinas, declaró:

“El punto fundamental de todo esto es la autodeterminación, algo escrito claramente en las Naciones Unidas”...“el Reino Unido ahora mismo no es un país colonialista”. “Es un error hablar de eventos de hace más de 170 años”, agregó, como si en este tipo de disputas internacionales por la soberanía territorial existiese algo así como una prescripción y dando por supuesto que los pobladores de las islas constituyen un pueblo nación soberano y pueden ser entonces sujetos del derecho a la autodeterminación, cosas que son, ambas, evidentemente falsas.

Hay que recordar que Hong Kong, la gran colonia Británica en China, contaba con seis millones de habitantes -teóricamente súbditos británicos o por lo menos así lo creían ellos-  sin embargo la entrega definitiva producida en 1997 a China del enclave, simplemente consignó en el acta el compromiso de la República Popular China con respecto a "que cuidaría y daría buen trato a los seis millones de ex ciudadanos británicos de nuestra antigua colonia".

Unos pocos centenares de "kelpers" frente a seis millones de chinos no puede representar un problema ¿O hay algo por detrás de todo esto que no se dice?

bastadeodio                                                           

martes, 17 de enero de 2012

Crisis: Irán, Siria y Malvinas

Rocambole
A pesar de todo el conocimiento científico y técnico disponible, a pesar de las terribles experiencias de dos guerras mundiales que destruyeron países enteros, del colonialismo que arrasó a todo un continente -África- a lo largo de dos siglos y aún se ensaña con sus despojos que siguen alimentando la rapiña de las potencias occidentales. Esas que escudadas tras "empresas" pagan las materias primas que continúan extrayendo con armas y municiones para que se maten entre ellos los explotados. Más de los daños colaterales del capitalismo globalizado.

A pesar de toda esa muerte, de todo ese dolor, de toda esa amarga experiencia, el mundo del siglo XXI no es un mundo que ansía la paz sino que es un mundo en guerra que se prepara minuciosamente para una guerra aún mayor. Cínicamente, apelando a la paz. La máxima romana (Vegesio, siglo IV d.c.): Si vis pacem, para bellum guía el accionar de una banda de guerreros asesinos y de los ladrones de recursos que vienen por detrás de los ejércitos para alimentar el consumismo de los privilegiados planetarios ya salido totalmente de control. En varios miles de años no aprendimos nada y así nos va.

Un impredecible escenario bélico se prepara en Medio Oriente y en la región del Golfo Pérsico. La situación geográfica es lejana pero, a pesar de ello, no nos es ajena y se corre el riesgo cierto de que el conflicto se extienda incluso afectando a nuestros países del cono sur de américa y del caribe. No es, en este momento, probable. Pero las piezas, como en el juego del ajedrez, están en movimiento, los jugadores son muchos (el ajedrez es multidimensional) y no son para nada ingenuos.

Como ha ocurrido muchas veces la disputa es, aunque se diga otra cosa, por los recursos primarios en especial por el control del petróleo y los países -sean productores o no- son simplemente piezas en el tablero. Hay quienes no están interesados en la guerra -no les conviene- pero se pueden ver arrastrados a ella simplemente por autodefensa.

Los rusos quieren tener una presencia naval en el Mediterráneo, no confían en que Ucrania, cada vez más cerca de los EEUU y la OTAN, les permita operar desde la histórica base de Sebastopol (Crimea, Mar Negro), por consiguiente negoció con Siria y estableció una base en el puerto de Tartus. Esta es la única base naval rusa en el mediterráneo y le garantiza su presencia militar en la zona. ¿Cuál es el objetivo de Rusia?. Para la mayoría de los analistas es asegurar el flujo estratégico de petróleo de Siria y de Irán que es vital para su seguridad, para lo cual debe proteger sus oleoductos.
Las relaciones internacionales no son simples, son extremadamente complejas y por ello son muy delicadas e impredecibles los procesos. Rusia le vende a Europa gas y petróleo. También lo obtenía a su vez de Libia, pero allí ya perdió el control. Se supone que no puede perder el control sobre Siria y mucho menos sobre Irán. Y el control de Siria parece ser la llave para ahogar a Irán y lograr que también caiga como su vecina Irak bajo el dominio de las potencias hegemónicas.
China está en una situación similar en lo que hace al petróleo pero, además, es el mayor tenedor de bonos estadounidenses del mundo. No puede prescindir del petróleo iraní pero a la vez sus propias reservas internacionales dependen del valor de los bonos emitidos por la Reserva Federal de los EEUU. Extraña situación, inimaginable hace solo una veintena de años.

En nuestra américa, la del Mercosur, de la Unasur y la Celac, Venezuela tiene abundante petróleo y gas, la mayoría de su producción tiene actualmente por destino norteamérica al igual que el petróleo mexicano. Pero no tiene un régimen confiable para los EEUU, además es amigo de Irán y de Cuba. ¿Qué sucedería si la combinación de las decisiones de Rusia y China, que ya vetaron en el Consejo de Seguridad sanciones a Irán, le impiden a los EEUU y al Reino Unido alcanzar sus objetivos inmediatos en Siria e Irán?. Nadie lo sabe. Por eso nadie está a salvo. ¿Permitirían los países aliados de américa del sur un ataque de los EEUU contra Venezuela o su gobierno, ataque que puede adoptar distintas formas algunas bastante subrepticias?.

Nosotros tenemos nuestro propio conflicto con el Reino Unido por nuestras islas Malvinas. En el también se entremezcla aunque de una forma harto nebulosa el tema de petróleo, pero lo que seguramente está en juego es el dominio marítimo del Atlántico Sur.
Es en ese marco en el que hay que leer la aparición repentina en el escenario diplomático de la bandera ilegal de las islas Falkland y la disputa actual sobre el derecho o el rechazo a que buques portando esa pseudo bandera atraquen en puertos de sudamérica. Es parte de una estrategia de despliegue mundial de las fuerzas en el tablero.
Argentina no es Venezuela, no es amiga de Irán, es más tiene con ese país un contencioso por el atentado a la AMIA pero también lo tiene y es acaso más grave porque hubo una guerra de por medio con el Reino Unido por las Islas.
La respuesta de los aliados del Mercosur y de la Unasur ha sido hasta ahora de total solidaridad con la posición argentina. Pero las presiones para que esto cambie son enormes.

Pero lo que es más irritante es que estas presiones no solo provienen del Reino Unido o de su aliado los EEUU. NO. Las presiones también provienen del interior de nuestros propios países, lo que pone de manifiesto nuestra esencial debilidad y la explicación histórica de nuestros recurrentes fracasos.
Parecemos incapaces de unirnos, salvando nuestras diferencias, detrás de una causa nacional o continental. A eso durante la época de las luchas por la independencia de nuestros amos europeos lo llamaban una conducta cipaya, es decir una traición a la causa nacional y la condena con frecuencia no era solo dialéctica. Lo cierto es que no hay que ahondar mucho en nuestra historia para toparnos con situaciones similares. Solían concluir en sanguinarias batallas por el predominio o en crímenes políticos.

Estos sectores no titubean en descalificar y hasta ridiculizar a través de todos los medios que dominan iniciativas como la Unasur y la Celac. Se burlan y ridiculizan a los presidentes y presidentas elegidos democráticamente por sus pueblos. Los llaman autoritarios y hasta dictadores. Dan por hecho que la unidad sudamericana conduce al aislamiento mundial. Buscan el sometimiento político y económico cubierto bajo el simulacro del "libre mercado" que les garantiza sus negocios sin interferencias de los Estados Nacionales, aborrecen la independencia y el control.
Parecen pensar que "Soberanía" es un concepto del pasado, del siglo XX. Falso, es un valor absolutamente vigente en la actualidad.

Mucho hemos avanzado en los últimos años, en especial durante la última década, pero a pesar de ello la situación de base aún muestra su presencia. Después de décadas de dictaduras militares sangrientas nuestras democracias están consolidadas y aún con dificultades estamos encarando reformas económicas e institucionales que nos alejen del modelo neoliberal que se nos ha impuesto en el pasado. Están ocurriendo profundas transformaciones políticas y sociales signadas por el reconocimiento de nuestras respectivas realidades nacionales. Lo que sucede en Bolivia es un buen ejemplo de ello. Esa es una experiencia que debemos colaborar a proteger. Los ex presidentes Lula y Kirchner eran bien conscientes de ello y ese camino ha sido confirmado por sus sucesoras.

Como ha quedado demostrado en recientes conflictos el buen diálogo y la unidad sudamericana alcanzadas son el mejor reaseguro para la paz en la región. Sin embargo, si las presiones interiores y exteriores comienzan a introducir interferencias en ellas, aún los logros alcanzados están en riesgo. La situación requiere estar alertas. La paz no puede mantenerse a costa de renunciar frente a los poderes hegemónicos a porciones de las respectivas soberanías nacionales. Ya todos deberíamos haberlo aprendido.

No se pierdan esto del Negro Fontova aquí y de Daniel Mancuso aquí

bastadeodio