Con varios cuerpos de ventaja, este lugar es ocupado por Scioli (29,2%) y por Florencio Randazzo (19,2%), mientras que sólo el 15,5% menciona a alguno de los otros dirigentes incluidos entre los pre candidatos del FPV y un importante 35,8% declara no saber, lo que refleja que las PASO y la elección presidencial aún se viven más a nivel de los partidos y de los medios que entre los electores.
Si se profundiza en el subuniverso que evalúa positivamente la gestión presidencial, se observa que aumentan los porcentajes de menciones a Scioli (37,8%) y a Randazzo (28,1%), a la vez que la brecha entre ambos se reduce. Pero Randazzo no sólo se destaca en este rubro: su imagen positiva entre los bonaerenses (54,9%) se ubica en el mismo nivel que la del gobernador (55,9%), a la vez que su imagen negativa llega al 35,1% (frente a 44,1% de Scioli), con un nivel de desconocimiento del 10 por ciento.
En síntesis, Scioli aparece debilitado ante (y necesitado de) el poder simbólico y real de CFK, a la vez que es evidente la amenaza que supone la buena recepción de Randazzo entre sus propios gobernados y lo que implicaría que CFK decida apoyarlo abiertamente; en este punto, si se analizan los posibles desafíos que uno y otro enfrentará en los roles institucionales que ocupan durante el próximo año, no hay que hurgar demasiado para notar los mayores riesgos potenciales que encierra la tarea del gobernador.
Por otra parte, Massa aparece disminuido debido al desembarco del PRO y a su progresiva (y obligada) definición en oposición abierta al kirchnerismo. Así, la coyuntura política actual de la provincia muestra en serios problemas, y en su propio territorio, a dos presidenciables, entre los que, no demasiado tiempo atrás, gran parte de los analistas entendían que no cabían dudas acerca de que de allí saldría el nuevo presidente.
Datos de la encuesta: La encuesta se relevó entre el 16 y el 22 de diciembre en forma telefónica, con una muestra estratificada por zona y con pesos muestrales ajustados en función de las variables poblacionales básicas (edad, sexo, nivel educativo). En total se realizaron 800 encuestas, y los resultados presentan un margen de error estadístico máximo de 3,5 por ciento.
Fuente:
Panorama político en la provincia
Lic. Diego Born
Sociólogo (UBA) Director Técnico Demographia
bastadeodio
Por una Patria Justa, Libre y Soberana
Una Patria Justa, Libre y Soberana - 17 de octubre de 1945 - 17 de octubre de 2015 - Día de la Lealtad - Setenta años
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miércoles, 31 de diciembre de 2014
miércoles, 5 de diciembre de 2012
Una burda manipulación
La Nación en su versión on line (LNO) publicó el martes 4 de diciembre a las 10,29 hs, una nota sin firma que lleva por título: "Cristina Kirchner, la líder extranjera peor valorada por los españoles".
La fuente citada en la nota es el Barómetro del Real Instituto Elcano (BRIE).
LNO da algunos detalles de la encuesta realizada por el BRIE, afirma que Cristina junto con Evo Morales son los "líderes extranjeros peor valorados por los españoles", Cristina califica con un aplazo (2,9) y Evo igual (3,1). Lo que omiten decir es que esta "medición" data de junio de 2012, es decir dos meses después de la nacionalización del paquete accionario de Repsol y la casi simultánea nacionalización de activos españoles realizada por Evo Morales.
El BRIE hace sus encuestas -que llama oleadas- tres veces al año (febrero, mayo y noviembre), de modo que sus resultados, supuesta constante la metodología, resultarían comparables entre sí. El sondeo de opinión consiste en una encuesta telefónica (domiciliaria) a una muestra de 1000 a 1500 personas mayores de 18 años, cuyo contenido se vincula especialmente con la situación internacional de actualidad al momento de la encuesta, tal y como la ven los españoles. Veamos que nos dice una parte de estos datos desde una mirada más amplia que la que informa LNO.
- Febrero 2011, (oleada 26), Cristina, 4,9, por encima de Piñera y Santos.
- Mayo 2011, (oleada 27), Sin datos (S/D) con respecto a la presidenta.
- Noviembre 2011, (oleada 28), S/D
- Febrero 2012, (oleada 29), se dio a conocer en abril 2012, esta vez no fueron una sino dos las olas, la primera en marzo de 1000 encuestados y la segunda en abril de 500. El informe de prensa consigna en su primer punto, bajo un título muy poco imparcial: "Condena unánime a la nacionalización de Repsol-YPF en Argentina", que Cristina pasa de tener un aprobado en marzo (5 puntos) a un "suspenso" (3,4) en abril.
- Mayo 2012. (oleada 30), dada a conocer en julio 2012, sobre una muestra de 1000 individuos encuestados. A ese informe de prensa corresponden los datos utilizados por LNO de 2,9 puntos de calificación para Cristina y de 3,1 para Evo Morales.
- Noviembre 2012, la última oleada (31) del BRIE, esta vez sobre 1200 personas. Cristina, aunque revierte la caída de mayo, aún resulta "aplazada" con un 3,5.
En síntesis, LNO oculta la fecha real de realización del sondeo y minimiza su carácter coyuntural. Al revisar una serie un poco más larga de datos se puede constatar que medir la "imagen de Cristina Fernández de Kirchner" entre los españoles no es una preocupación permanente del BRIE, solo lo es si la situación de la relación España-Argentina lo amerita, lo que es muy razonable.
Efectivamente las mediciones muestran una esperable caída brusca en la imagen presidencial en mayo de 2012, lo que seguramente está motivado en parte por el hecho mismo de la nacionalización que se produce en medio de una situación vivida por los españoles como de crisis muy aguda y en parte por la virulenta campaña en contra de la medida generada por el gobierno y los medios de comunicación españoles. Pero la encuesta de noviembre ya muestra -aunque sea ligera- una recuperación.
Otra cuestión, esta vez de fondo, es el fetichismo por las encuestas y los números, como si ellos fueran una medida verdadera de la realidad, más verdadera y objetiva, incluso, que la realidad misma y como si los intereses y posición ideológica del encuestador no jugasen ningún papel en su obtención y valoración.
Por ejemplo, para los españoles, según BRIE, el líder mundial con mejor imagen y más constante es Barack Obama, sin embargo su puntaje promedio ronda solo los 6,5 puntos y, en el mismo período, Angela Merkel pasó de tener una de la mejores notas a obtener un suspenso, como dicen por esas tierras. Con todo el mundo haciéndola responsable -en gran medida de forma simplista y falaz- de la crisis europea tal dato no llama la atención para nada. Es muy bueno tener en cuenta la relación entre opinión pública y opinión publicada y de como esta última construye a la primera.
Es muy probable, aunque irrelevante, que en mediciones futuras del BRIE se vuelva a la situación anterior a abril-noviembre de 2012 y Cristina Kirchner deje de ser un foco de interés para el Real Instituto Elcano, salvo que ocurra otra nacionalización o alguna otra medida del gobierno nacional dirigida a poner en caja a alguna otra empresa española que por su comportamiento contrario a los intereses del país lo merezca, como sucedió con Repsol.
La manipulación realizada por el diario La Nación -desesperado por encontrar donde las haya notas negativas para el gobierno nacional- consiste en este caso en ocultar la fecha de la medición que utiliza como base para la nota, dejando que el lector suponga que ésta es actual y, además, ignora deliberadamente el contexto en el que se da dicha medición y que se refleja -en la propia estructura de la encuesta- en la prioridad que se le da a esta medida, muy alta en abril de 2012, con menor importancia en junio y mucho menor en noviembre.
Hoy, es de esperar que la valoración de Cristina Fernández de Kirchner no figure entre las prioridades de encuestadores y encuestados españoles, salvo quizás el caso especial de Repsol que puede encargar algún sondeo en ese sentido. Todas las sanciones comerciales contra nuestro país anunciadas por el gobierno español a poco de producirse la nacionalización quedaron en agua de borrajas. Seguramente se terminará negociando un acuerdo económico, es lo que ocurre entre gente civilizada, pero no será con la prepotencia de por medio y no en las condiciones que pretende la empresa y que, por ahora, avala el gobierno de Rajoy.
bastadeodio
La fuente citada en la nota es el Barómetro del Real Instituto Elcano (BRIE).
LNO da algunos detalles de la encuesta realizada por el BRIE, afirma que Cristina junto con Evo Morales son los "líderes extranjeros peor valorados por los españoles", Cristina califica con un aplazo (2,9) y Evo igual (3,1). Lo que omiten decir es que esta "medición" data de junio de 2012, es decir dos meses después de la nacionalización del paquete accionario de Repsol y la casi simultánea nacionalización de activos españoles realizada por Evo Morales.
El BRIE hace sus encuestas -que llama oleadas- tres veces al año (febrero, mayo y noviembre), de modo que sus resultados, supuesta constante la metodología, resultarían comparables entre sí. El sondeo de opinión consiste en una encuesta telefónica (domiciliaria) a una muestra de 1000 a 1500 personas mayores de 18 años, cuyo contenido se vincula especialmente con la situación internacional de actualidad al momento de la encuesta, tal y como la ven los españoles. Veamos que nos dice una parte de estos datos desde una mirada más amplia que la que informa LNO.
- Febrero 2011, (oleada 26), Cristina, 4,9, por encima de Piñera y Santos.
- Mayo 2011, (oleada 27), Sin datos (S/D) con respecto a la presidenta.
- Noviembre 2011, (oleada 28), S/D
- Febrero 2012, (oleada 29), se dio a conocer en abril 2012, esta vez no fueron una sino dos las olas, la primera en marzo de 1000 encuestados y la segunda en abril de 500. El informe de prensa consigna en su primer punto, bajo un título muy poco imparcial: "Condena unánime a la nacionalización de Repsol-YPF en Argentina", que Cristina pasa de tener un aprobado en marzo (5 puntos) a un "suspenso" (3,4) en abril.
- Mayo 2012. (oleada 30), dada a conocer en julio 2012, sobre una muestra de 1000 individuos encuestados. A ese informe de prensa corresponden los datos utilizados por LNO de 2,9 puntos de calificación para Cristina y de 3,1 para Evo Morales.
- Noviembre 2012, la última oleada (31) del BRIE, esta vez sobre 1200 personas. Cristina, aunque revierte la caída de mayo, aún resulta "aplazada" con un 3,5.
En síntesis, LNO oculta la fecha real de realización del sondeo y minimiza su carácter coyuntural. Al revisar una serie un poco más larga de datos se puede constatar que medir la "imagen de Cristina Fernández de Kirchner" entre los españoles no es una preocupación permanente del BRIE, solo lo es si la situación de la relación España-Argentina lo amerita, lo que es muy razonable.
Efectivamente las mediciones muestran una esperable caída brusca en la imagen presidencial en mayo de 2012, lo que seguramente está motivado en parte por el hecho mismo de la nacionalización que se produce en medio de una situación vivida por los españoles como de crisis muy aguda y en parte por la virulenta campaña en contra de la medida generada por el gobierno y los medios de comunicación españoles. Pero la encuesta de noviembre ya muestra -aunque sea ligera- una recuperación.
Otra cuestión, esta vez de fondo, es el fetichismo por las encuestas y los números, como si ellos fueran una medida verdadera de la realidad, más verdadera y objetiva, incluso, que la realidad misma y como si los intereses y posición ideológica del encuestador no jugasen ningún papel en su obtención y valoración.
Por ejemplo, para los españoles, según BRIE, el líder mundial con mejor imagen y más constante es Barack Obama, sin embargo su puntaje promedio ronda solo los 6,5 puntos y, en el mismo período, Angela Merkel pasó de tener una de la mejores notas a obtener un suspenso, como dicen por esas tierras. Con todo el mundo haciéndola responsable -en gran medida de forma simplista y falaz- de la crisis europea tal dato no llama la atención para nada. Es muy bueno tener en cuenta la relación entre opinión pública y opinión publicada y de como esta última construye a la primera.
Es muy probable, aunque irrelevante, que en mediciones futuras del BRIE se vuelva a la situación anterior a abril-noviembre de 2012 y Cristina Kirchner deje de ser un foco de interés para el Real Instituto Elcano, salvo que ocurra otra nacionalización o alguna otra medida del gobierno nacional dirigida a poner en caja a alguna otra empresa española que por su comportamiento contrario a los intereses del país lo merezca, como sucedió con Repsol.
La manipulación realizada por el diario La Nación -desesperado por encontrar donde las haya notas negativas para el gobierno nacional- consiste en este caso en ocultar la fecha de la medición que utiliza como base para la nota, dejando que el lector suponga que ésta es actual y, además, ignora deliberadamente el contexto en el que se da dicha medición y que se refleja -en la propia estructura de la encuesta- en la prioridad que se le da a esta medida, muy alta en abril de 2012, con menor importancia en junio y mucho menor en noviembre.
Hoy, es de esperar que la valoración de Cristina Fernández de Kirchner no figure entre las prioridades de encuestadores y encuestados españoles, salvo quizás el caso especial de Repsol que puede encargar algún sondeo en ese sentido. Todas las sanciones comerciales contra nuestro país anunciadas por el gobierno español a poco de producirse la nacionalización quedaron en agua de borrajas. Seguramente se terminará negociando un acuerdo económico, es lo que ocurre entre gente civilizada, pero no será con la prepotencia de por medio y no en las condiciones que pretende la empresa y que, por ahora, avala el gobierno de Rajoy.
bastadeodio
lunes, 6 de agosto de 2012
CRISTINA PRIMERA
Una amplia mayoría de los ciudadanos y ciudadanas argentinos aprueba la gestión del Gobierno. Seis de cada diez aprueba mucho o bastante su gestión.
Una reciente encuesta de Mora y Araujo en asociación con Ipsos, una de las empresas internacionales de mayor envergadura en materia de estudios de opinión pública, muestra que la campaña mediática de miedo y desánimo no logra calar en la opinión pública nacional y modificar las preferencias manifestadas en la última elección nacional de octubre pasado.
Cristina Fernández de Kirchner sigue siendo la dirigente política con mejor imagen, seguida por Daniel Scioli y Hermes Binner; y de competir ganaría las elecciones nuevamente con casi 30 puntos de ventaja sobre este último.
Estas conclusiones surgen de una encuesta presencial de alcance nacional a cargo del licenciado Luis Costa, actual responsable de la consultora.
"Lo que sigue impulsando la aprobación de CFK es un combo en el que están los planes sociales, los temas de salud, educación, las obras y la economía", opinó el analista haciendo base en los resultados.
A la aprobación de la gestión presidencial se suma la intención de voto. La Presidenta aventaja muy ampliamente a cualquiera de sus competidores si las elecciones se repitieran hoy. Es más, si se excluyen los indecisos, los votos en blanco o los que no van a votar, el escenario se parece al de octubre pasado, con más del 50 por ciento para la Presidenta. (*)
Elisa Carrió y Eduardo Duhalde siguen teniendo las peores imágenes y Hugo Moyano mantiene las opiniones negativas que vienen de mucho antes.
Un aspecto a destacar es la opinión abrumadoramente favorable a la intervención del Estado en la economía:
"Si en los años ’90 se preguntaba a la gente en manos de quién debían estar las empresas claves, el 80 por ciento decía que en manos privadas y sólo el 20 por ciento decía que en manos del Estado. Ahora es exactamente al revés. Eso se ve claramente en la encuesta. Un 90 por ciento está de acuerdo en que el Estado intervenga y la mitad en que intervenga mucho", agregó Costa.
Algunos resultados en números:
(*) Para mayor ilustración, éstos eran -a mediados del año pasado- los resultados de una serie de encuestas de la consultora OPSM sobre intención de voto a nivel nacional:
Las cosas fueron -en la realidad de octubre- bastante mejores para Cristina y mucho peores, que las previstas por ese sondeo de OPSM, para la oposición.
En cuanto a Macri su imagen positiva actual a nivel nacional descendió alrededor de 20 puntos desde su mejor momento luego del triunfo en las elecciones locales.
Según una encuesta de la consultora Carlos Fara, luego del pico del 51% en julio del 2011, cayó a 44 en octubre de ese año, se mantuvo medianamente estable hasta marzo del 2012, cuando descendió a 33 y bajó aún más en mayo, al tocar 27. El último dato disponible de julio de 2012 le da 31%.
Se hace evidente, según estos datos, que el blindaje mediático del que goza -y que parece comenzar a resquebrajarse- no es suficiente para que siga haciendo la plancha, poniéndose en el lugar de víctima del gobierno nacional y evitando asumir los riesgos que supone gobernar la ciudad más rica del país. El "no quiero que me suceda algo similar a la tragedia de Once", como excusa para pedir lo imposible y no hacerse cargo del Subte, parece que no está siendo entendida por los ciudadanos como una razón valedera, sino como una muestra palpable de cobardía e incapacidad para encarar y resolver los problemas de la ciudad.
En lo que hace a la capital -su reducto- los números de Fara indican que luego de ganar la elección, a mediados del año pasado, Macri tuvo un pico de 55% de aprobación entre los porteños y ahora se ubica alrededor de 42%, mucho mejor que a nivel nacional pero con una imagen positiva también a la baja. Fara, de alguna manera, relativiza este hecho: “El electorado capitalino es muy sensible a las situaciones coyunturales en las que el jefe de Gobierno aparece mal parado como gestor. Hace unos dos años hubo inundaciones muy fuertes en la Capital. En ese momento, Macri también sufrió una baja y después se fue recuperando. Su aprobación hoy sigue siendo alta, pero hay que tener en cuenta que arrancó muy arriba luego de la elección.”
Según su opinión, dada a la revista Miradas al Sur, entre los factores que explican esta caída los que más se destacan son su dificultad para instalarse como candidato presidencial y su negativa a hacerse cargo del Subte. Zuleta Pouceiro, de Opsm, coincide con Fara en que la negativa de Macri lo ha perjudicado al poner en duda su capacidad de gestión. Coincidiendo seguramente con mucha gente, se pregunta: “¿Puede ser presidente alguien que no puede manejar los subtes de Buenos Aires?”. “Fue un gesto de mucha debilidad. Mostró incapacidad para generar recursos y equipos de trabajo”, concluyó.
Fara sostiene que para seguir soñando con 2015 el macrismo “necesita hacer (el año próximo) una gran elección en Capital, salir segundo en provincia de Buenos Aires y construir una alianza que lo ubique segundo a nivel nacional. Es un desafío complejo”.
Los sondeos actuales indican que el kirchnerismo se llevará el oro, la disputa en la oposición será entonces por la plata. Si el PRO pierde esa carrera, el espacio para que Macri sea candidato en el 2015 se reducirá enormemente.
bastadeodio
Una reciente encuesta de Mora y Araujo en asociación con Ipsos, una de las empresas internacionales de mayor envergadura en materia de estudios de opinión pública, muestra que la campaña mediática de miedo y desánimo no logra calar en la opinión pública nacional y modificar las preferencias manifestadas en la última elección nacional de octubre pasado.
Cristina Fernández de Kirchner sigue siendo la dirigente política con mejor imagen, seguida por Daniel Scioli y Hermes Binner; y de competir ganaría las elecciones nuevamente con casi 30 puntos de ventaja sobre este último.
Estas conclusiones surgen de una encuesta presencial de alcance nacional a cargo del licenciado Luis Costa, actual responsable de la consultora.
"Lo que sigue impulsando la aprobación de CFK es un combo en el que están los planes sociales, los temas de salud, educación, las obras y la economía", opinó el analista haciendo base en los resultados.
A la aprobación de la gestión presidencial se suma la intención de voto. La Presidenta aventaja muy ampliamente a cualquiera de sus competidores si las elecciones se repitieran hoy. Es más, si se excluyen los indecisos, los votos en blanco o los que no van a votar, el escenario se parece al de octubre pasado, con más del 50 por ciento para la Presidenta. (*)
Elisa Carrió y Eduardo Duhalde siguen teniendo las peores imágenes y Hugo Moyano mantiene las opiniones negativas que vienen de mucho antes.
Un aspecto a destacar es la opinión abrumadoramente favorable a la intervención del Estado en la economía:
"Si en los años ’90 se preguntaba a la gente en manos de quién debían estar las empresas claves, el 80 por ciento decía que en manos privadas y sólo el 20 por ciento decía que en manos del Estado. Ahora es exactamente al revés. Eso se ve claramente en la encuesta. Un 90 por ciento está de acuerdo en que el Estado intervenga y la mitad en que intervenga mucho", agregó Costa.
Algunos resultados en números:
(*) Para mayor ilustración, éstos eran -a mediados del año pasado- los resultados de una serie de encuestas de la consultora OPSM sobre intención de voto a nivel nacional:
Las cosas fueron -en la realidad de octubre- bastante mejores para Cristina y mucho peores, que las previstas por ese sondeo de OPSM, para la oposición.
En cuanto a Macri su imagen positiva actual a nivel nacional descendió alrededor de 20 puntos desde su mejor momento luego del triunfo en las elecciones locales.
Según una encuesta de la consultora Carlos Fara, luego del pico del 51% en julio del 2011, cayó a 44 en octubre de ese año, se mantuvo medianamente estable hasta marzo del 2012, cuando descendió a 33 y bajó aún más en mayo, al tocar 27. El último dato disponible de julio de 2012 le da 31%.
Se hace evidente, según estos datos, que el blindaje mediático del que goza -y que parece comenzar a resquebrajarse- no es suficiente para que siga haciendo la plancha, poniéndose en el lugar de víctima del gobierno nacional y evitando asumir los riesgos que supone gobernar la ciudad más rica del país. El "no quiero que me suceda algo similar a la tragedia de Once", como excusa para pedir lo imposible y no hacerse cargo del Subte, parece que no está siendo entendida por los ciudadanos como una razón valedera, sino como una muestra palpable de cobardía e incapacidad para encarar y resolver los problemas de la ciudad.
En lo que hace a la capital -su reducto- los números de Fara indican que luego de ganar la elección, a mediados del año pasado, Macri tuvo un pico de 55% de aprobación entre los porteños y ahora se ubica alrededor de 42%, mucho mejor que a nivel nacional pero con una imagen positiva también a la baja. Fara, de alguna manera, relativiza este hecho: “El electorado capitalino es muy sensible a las situaciones coyunturales en las que el jefe de Gobierno aparece mal parado como gestor. Hace unos dos años hubo inundaciones muy fuertes en la Capital. En ese momento, Macri también sufrió una baja y después se fue recuperando. Su aprobación hoy sigue siendo alta, pero hay que tener en cuenta que arrancó muy arriba luego de la elección.”
Según su opinión, dada a la revista Miradas al Sur, entre los factores que explican esta caída los que más se destacan son su dificultad para instalarse como candidato presidencial y su negativa a hacerse cargo del Subte. Zuleta Pouceiro, de Opsm, coincide con Fara en que la negativa de Macri lo ha perjudicado al poner en duda su capacidad de gestión. Coincidiendo seguramente con mucha gente, se pregunta: “¿Puede ser presidente alguien que no puede manejar los subtes de Buenos Aires?”. “Fue un gesto de mucha debilidad. Mostró incapacidad para generar recursos y equipos de trabajo”, concluyó.
Fara sostiene que para seguir soñando con 2015 el macrismo “necesita hacer (el año próximo) una gran elección en Capital, salir segundo en provincia de Buenos Aires y construir una alianza que lo ubique segundo a nivel nacional. Es un desafío complejo”.
Los sondeos actuales indican que el kirchnerismo se llevará el oro, la disputa en la oposición será entonces por la plata. Si el PRO pierde esa carrera, el espacio para que Macri sea candidato en el 2015 se reducirá enormemente.
bastadeodio
domingo, 29 de enero de 2012
Una vez más se equivocan
Frente a la rápida reacción política y diplomática oficial por las malintencionadas palabras de Cameron acusando en su discurso ante el Parlamento Británico a la Argentina de "colonialista", no faltó quien interpretase esa reacción como oportunista e incluso la calificasen "de fuegos de artificio" para desviar la atención de los "verdaderos" problemas que aquejan al país, por caso Famatina o la pobreza o el ajuste que se viene. Otros acusan al gobierno de alimentar el "nacionalismo" como forma de escapar a los problemas y varios argumentos por el estilo que mezclan como en un cambalache el tema de Malvinas con sus pequeñeces y mezquindades políticas e ideológicas, (entre muchas otras críticas a la forma en que el gobierno trata el tema Malvinas, ver aquí un argumento expuesto en estilo burlón y hasta hiriente; aquí por Rosendo Fraga, un análisis pretendidamente "serio" pero igualmente equivocado; y este por parte de Greenpeace, aquí ).
Sin embargo, no todo está perdido. Por ejemplo, los representantes en el Congreso, más precisamente en la Cámara de Senadores (ver aquí) dieron una lección al deponer sus diferencias en pos de elaborar un Proyecto de Declaración que refleje la unidad nacional frente a este tema que nos afecta a todos los argentinos independientemente de las banderías políticas (post anteriores en este blog sobre el tema, aquí y aquí).
Incluso hay una nota de Beatriz Sarlo que, justo es reconocerlo, parece bastante sensata titulada: El Patriotismo Despótico, aquí
Sarlo pondera la actitud del gobierno al ordenar desclasificar el informe Rattenbach y la decisión de utilizar medios pacíficos para resolver la disputa. Dice al comienzo:
"La reaparición de la presidenta Cristina Kirchner trajo dos buenas noticias. La primera fue la reafirmación de una voluntad de diálogo pacífico con Gran Bretaña sobre la cuestión Malvinas. La segunda, la difusión, por primera vez pública, del Informe Rattenbach."
Pero, a mi juicio falla (siempre la búsqueda de algo para criticar) cuando al final dice:
"La Presidenta tiró toda la responsabilidad sobre la locura malvinera a los militares. Es una verdad a medias, exculpatoria de una sociedad que se dejó arrebatar y aceptó que la dictadura se travistiera con un neblinoso manto patriótico."
Nada autoriza a afirmar, a partir de la exposición de la Presidenta, que no comparta con la propia autora el recuerdo crítico de una sociedad en gran medida movilizada tras la aventura bélica del ´82. Es más personalmente creo que ella como muchos de los que en ese momento incluso se manifestaron a favor ya han realizado el mismo análisis o autocrítica si se quiere. Y la información que sigue a continuación de este comentario al artículo de Sarlo no prueba pero si apoya esta afirmación.
Está bien recordar señora Sarlo, la memoria debe ser completa, pero también es necesario tener en cuenta en el análisis del presente un registro de los cambios que se operaron en las personas con el paso del tiempo, el devenir de las circunstancias y las experiencias vividas.
Asimismo campea en el artículo de Sarlo la idea de que el tema Malvinas es, para decirlo de alguna manera, secundario en un país que tiene los problemas sociales de la Argentina, dice:
"En efecto, es una pobre identidad la que se sostiene como identidad territorial, sobre todo en el caso de una nación como la Argentina que, lejos de lo que se piensa en círculos donde el irredentismo es una mística, no padeció una historia de despojos en sus fronteras, sino de despojos fronteras adentro: pueblos originarios, viejos y nuevos pobres de todo origen, recursos naturales, depredación del medio ambiente, ésos son los temas abiertos. Los otros quedan para un museo razonado del desvarío nacionalista sin principios y para los tiempos lentos del diálogo en los foros internacionales."
Como se ve el aporte de Sarlo no escapa al argumento general de la crítica, solo que es más sutil, en apariencia, pero sigue mezclando chicha con limonada.
Además: ¿Propondrá la intelectual orgánica de la oposición la existencia actual de un pensamiento congelado en el tiempo producto de "una sociedad alucinada por el patriotismo despótico", como dice que ocurrió"?¿Será posible que no perciba los cambios operados?
Se conocieron recientemente los resultados de una encuesta realizada en el área metropolitana por la consultora Ibarómetro tendiente a conocer la opinión sobre el tema Malvinas. Los resultados no son sorprendentes. Independientemente de su opinión con respecto al gobierno, en esto los ciudadanos pro k y anti k parecen virtualmente estar del mismo lado: les importa el tema Malvinas (73,8%) y el 67% apoya la estrategia llevada adelante por Cristina (la considera muy buena o bastante buena). Se inclinan por alternativas que ponen el acento en las iniciativas diplomáticas: gestiones, presión política y alianza en el reclamo con América latina son las opciones que tienen más consenso (80%). Solo el 3% se manifiesta a favor de una acción bélica.
Tres de cada cuatro personas, un 74 por ciento, creen que el tema Malvinas es muy o bastante importante, frente a un 15 por ciento que dice que es poco o nada importante. Y un porcentaje idéntico opina que las declaraciones del premier británico David Cameron fueron ofensivas. La respuesta de Cristina Fernández tiene la aprobación del 67 por ciento, 13 puntos por encima de los votos que obtuvo en octubre, lo cual da la idea de la transversalidad del tema.
Ibarómetro es dirigida por Doris Capurro pero la encuesta estuvo a cargo de Ignacio Ramirez. Estas son sus principales conclusiones:
"La primera novedad es que en las opiniones sobre Malvinas hay convergencia transversal, de procedencias muy distintas. Son actitudes ante el tema bastante generalizadas, que bordean el 70 por ciento de los encuestados, lo que nos permite hablar de cierta universalidad. En concreto, hay acuerdo en que el tema es de importancia, en que se acompañan las iniciativas del Gobierno y se acompañarían todas las iniciativas, salvo las bélicas”
“Está claro que el tema reapareció –continúa Ramírez– ahora más desvinculado de la guerra de 1982. Reaparece por las declaraciones del primer ministro David Cameron diciendo que los argentinos son colonialistas. Y entonces se despierta cierta argentinidad, cierta unidad de criterio, que de todas maneras no acompaña la idea de la guerra de 1982. En primer lugar, porque pasó un tiempo suficiente, pero también por la evolución del mundo. Yo diría que el tema Malvinas estuvo muy contaminado por la guerra y ahora se tomó distancia.”
“Creo que la postura de la Presidenta encaja bien con lo que piensan los ciudadanos. Posición firme, enérgica, pero no bélica, ni tampoco chauvinista, ni de un nacionalismo al viejo estilo. David Cameron hace una declaración y Cristina no le subió la apuesta, como tal vez hubieran hecho otros líderes latinoamericanos. Eso legitima mucho sus posturas”
“Creo que la Presidenta saca el tema de Malvinas de la tradición nacionalista de derecha y lo hace potable a una parte del progresismo que lo rechazaba. Esto, insisto, tiene que ver con la distancia de la guerra de 1982”
“Cuando hablo de que Malvinas, hoy en día, encaja con una idea de argentinidad es porque se trata de una cuestión compartida, que va más allá del kirchnerismo o el antikirchnerismo, que entronca con la historia y que no produce abroquelamientos según los partidos políticos. Está por encima de eso. Tal vez si la Presidenta hubiera reaccionado de una forma distinta, no tendríamos el consenso que hoy hay en la política y la reivindicación de Malvinas”, Concluyó Ramirez.
(Fuente: Página12, domingo 29 de enero de 2012)
bastadeodio
Sin embargo, no todo está perdido. Por ejemplo, los representantes en el Congreso, más precisamente en la Cámara de Senadores (ver aquí) dieron una lección al deponer sus diferencias en pos de elaborar un Proyecto de Declaración que refleje la unidad nacional frente a este tema que nos afecta a todos los argentinos independientemente de las banderías políticas (post anteriores en este blog sobre el tema, aquí y aquí).
Incluso hay una nota de Beatriz Sarlo que, justo es reconocerlo, parece bastante sensata titulada: El Patriotismo Despótico, aquí
Sarlo pondera la actitud del gobierno al ordenar desclasificar el informe Rattenbach y la decisión de utilizar medios pacíficos para resolver la disputa. Dice al comienzo:
"La reaparición de la presidenta Cristina Kirchner trajo dos buenas noticias. La primera fue la reafirmación de una voluntad de diálogo pacífico con Gran Bretaña sobre la cuestión Malvinas. La segunda, la difusión, por primera vez pública, del Informe Rattenbach."
Pero, a mi juicio falla (siempre la búsqueda de algo para criticar) cuando al final dice:
"La Presidenta tiró toda la responsabilidad sobre la locura malvinera a los militares. Es una verdad a medias, exculpatoria de una sociedad que se dejó arrebatar y aceptó que la dictadura se travistiera con un neblinoso manto patriótico."
Nada autoriza a afirmar, a partir de la exposición de la Presidenta, que no comparta con la propia autora el recuerdo crítico de una sociedad en gran medida movilizada tras la aventura bélica del ´82. Es más personalmente creo que ella como muchos de los que en ese momento incluso se manifestaron a favor ya han realizado el mismo análisis o autocrítica si se quiere. Y la información que sigue a continuación de este comentario al artículo de Sarlo no prueba pero si apoya esta afirmación.
Está bien recordar señora Sarlo, la memoria debe ser completa, pero también es necesario tener en cuenta en el análisis del presente un registro de los cambios que se operaron en las personas con el paso del tiempo, el devenir de las circunstancias y las experiencias vividas.
Asimismo campea en el artículo de Sarlo la idea de que el tema Malvinas es, para decirlo de alguna manera, secundario en un país que tiene los problemas sociales de la Argentina, dice:
"En efecto, es una pobre identidad la que se sostiene como identidad territorial, sobre todo en el caso de una nación como la Argentina que, lejos de lo que se piensa en círculos donde el irredentismo es una mística, no padeció una historia de despojos en sus fronteras, sino de despojos fronteras adentro: pueblos originarios, viejos y nuevos pobres de todo origen, recursos naturales, depredación del medio ambiente, ésos son los temas abiertos. Los otros quedan para un museo razonado del desvarío nacionalista sin principios y para los tiempos lentos del diálogo en los foros internacionales."
Como se ve el aporte de Sarlo no escapa al argumento general de la crítica, solo que es más sutil, en apariencia, pero sigue mezclando chicha con limonada.
Además: ¿Propondrá la intelectual orgánica de la oposición la existencia actual de un pensamiento congelado en el tiempo producto de "una sociedad alucinada por el patriotismo despótico", como dice que ocurrió"?¿Será posible que no perciba los cambios operados?
Se conocieron recientemente los resultados de una encuesta realizada en el área metropolitana por la consultora Ibarómetro tendiente a conocer la opinión sobre el tema Malvinas. Los resultados no son sorprendentes. Independientemente de su opinión con respecto al gobierno, en esto los ciudadanos pro k y anti k parecen virtualmente estar del mismo lado: les importa el tema Malvinas (73,8%) y el 67% apoya la estrategia llevada adelante por Cristina (la considera muy buena o bastante buena). Se inclinan por alternativas que ponen el acento en las iniciativas diplomáticas: gestiones, presión política y alianza en el reclamo con América latina son las opciones que tienen más consenso (80%). Solo el 3% se manifiesta a favor de una acción bélica.
Tres de cada cuatro personas, un 74 por ciento, creen que el tema Malvinas es muy o bastante importante, frente a un 15 por ciento que dice que es poco o nada importante. Y un porcentaje idéntico opina que las declaraciones del premier británico David Cameron fueron ofensivas. La respuesta de Cristina Fernández tiene la aprobación del 67 por ciento, 13 puntos por encima de los votos que obtuvo en octubre, lo cual da la idea de la transversalidad del tema.
Ibarómetro es dirigida por Doris Capurro pero la encuesta estuvo a cargo de Ignacio Ramirez. Estas son sus principales conclusiones:
"La primera novedad es que en las opiniones sobre Malvinas hay convergencia transversal, de procedencias muy distintas. Son actitudes ante el tema bastante generalizadas, que bordean el 70 por ciento de los encuestados, lo que nos permite hablar de cierta universalidad. En concreto, hay acuerdo en que el tema es de importancia, en que se acompañan las iniciativas del Gobierno y se acompañarían todas las iniciativas, salvo las bélicas”
“Está claro que el tema reapareció –continúa Ramírez– ahora más desvinculado de la guerra de 1982. Reaparece por las declaraciones del primer ministro David Cameron diciendo que los argentinos son colonialistas. Y entonces se despierta cierta argentinidad, cierta unidad de criterio, que de todas maneras no acompaña la idea de la guerra de 1982. En primer lugar, porque pasó un tiempo suficiente, pero también por la evolución del mundo. Yo diría que el tema Malvinas estuvo muy contaminado por la guerra y ahora se tomó distancia.”
“Creo que la postura de la Presidenta encaja bien con lo que piensan los ciudadanos. Posición firme, enérgica, pero no bélica, ni tampoco chauvinista, ni de un nacionalismo al viejo estilo. David Cameron hace una declaración y Cristina no le subió la apuesta, como tal vez hubieran hecho otros líderes latinoamericanos. Eso legitima mucho sus posturas”
“Creo que la Presidenta saca el tema de Malvinas de la tradición nacionalista de derecha y lo hace potable a una parte del progresismo que lo rechazaba. Esto, insisto, tiene que ver con la distancia de la guerra de 1982”
“Cuando hablo de que Malvinas, hoy en día, encaja con una idea de argentinidad es porque se trata de una cuestión compartida, que va más allá del kirchnerismo o el antikirchnerismo, que entronca con la historia y que no produce abroquelamientos según los partidos políticos. Está por encima de eso. Tal vez si la Presidenta hubiera reaccionado de una forma distinta, no tendríamos el consenso que hoy hay en la política y la reivindicación de Malvinas”, Concluyó Ramirez.
Gráficos:
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| ¿Cuán importante es la cuestión de las islas Malvinas? |
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| ¿Cuál es la mejor vía para continuar reclamando los derechos argentinos sobre las islas? |
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| ¿Cómo evalúa usted las reacciones y medidas del gobierno argentino frente al tema? |
(Fuente: Página12, domingo 29 de enero de 2012)
bastadeodio
miércoles, 21 de septiembre de 2011
Tenembaum, el informe FOPEA y el periodismo independiente
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| Ernesto con otros periodistas independientes del multimedia |
Por ejemplo, comienza diciendo:
"Entre los periodistas que intentan mantener la mayor independencia –de los gobiernos, de los avisadores, de la presión del rating, de las empresas en que trabajan– y aquellos que se alinean con cualquiera de estos factores de poder –y especialmente con el Gobierno, que es el factor de poder más poderoso en estos tiempos– hay éticas diferentes, formas de entender la profesión y la vida claramente distintas."
Luego ataca con el tema preferido de hoy Schoklender:
"Cuando Sergio Schoklender era kirchnerista –hace unos pocos meses, nomás, hace un suspiro– y manejaba 200 millones de dólares, había múltiples versiones y rumores sobre hechos difíciles de explicar alrededor de la Fundación."
Y se hace las consabidas preguntas retóricas:
"¿Quién fue el que decidió que Schoklender manejara 1.200 millones de pesos? ¿Realmente nadie conocía en el Gobierno su nivel de vida? ¿A cambio de qué todo el mundo hacía como que no pasaba nada? ¿Quién desprotegió de esa manera a las Madres de Plaza de Mayo? ¿De Vido, López, Fatala, el mismo Kirchner, son totalmente ajenos a todo lo que pasó? ¿Eran –son– tan ingenuos, como para ser engañados por alguien que, a priori, merecía ser vigilado, y más aún cuando habían existido señales de alarma? ¿Quién lo protegió durante todos estos años? ¿Por qué? ¿Es una garantía –como dice Hebe de Bonafini– el juez Norberto Oyarbide, o merece ser puesta en duda su ecuanimidad?
¿Eh?"
y luego de fustigar a lo que llama periodistas oficiales, agrega:
"Del otro lado, la actitud es, naturalmente, distinta. Se investiga lo más a fondo posible a Schoklender y también a sus denuncias contra el Gobierno, como se hacía en la década del noventa con cualquier arrepentido de un hecho de corrupción. Se intenta entrevistarlo, se expone sus ideas y se las discute. Y, sobre todo, uno se hace preguntas, algo que el periodista oficial prefiere que no ocurra."
Y culmina:
"La semana pasada, el Foro de Periodistas Argentinos difundió una encuesta donde un millar de colegas de todo el país, entre otras cuestiones, contaba quién era su referente como periodista. Los primeros dos puestos, con una diferencia enorme con el tercero, les correspondieron a Jorge Lanata y Nelson Castro. La inmensa mayoría de los votos fue dirigida a colegas que hacen una profesión de fe de sus posturas críticas respecto de este gobierno y de los anteriores, todos ellos profesionales que han sido muy agredidos por el multimedios oficial. Está claro que la mayoría de los periodistas, en cierta medida, pensamos como siempre."...
..."Más allá del bombardeo en contra del periodismo, siempre alguien va a entender que nuestro trabajo trata de cualquier cosa menos de destacar todo lo que el poder hace bien y dedicarse a desmerecer cualquier opinión crítica.
Y la utopía de nuestro laburo, justamente, consiste en marcar aquellas cosas que a los poderosos, que tienen tanto poder, y cada vez más poder, valga la redundancia, les amargan la vida un poquito, un segundo al día, un pequeño minuto al año.
De jodidos, nomás."
Toda una profesión de fe magnetista la de TNembaum, como para que no queden dudas de su parcialidad. La realidad, la verdad, la ecuanimidad en la valoración de la información, bien gracias, eso es para los giles. Aquí hay dos bandos, los periodistas independientes y críticos (del gobierno) que son los buenos y frente a ellos los falsos periodistas, los oficiales, que ocultan, mienten, tergiversan, exageran, hacen todo lo necesario para servir al poderoso (el gobierno) y carecen de ética, esos son los malos. En el medio nada, es la guerra total, con su tierra de nadie y todo. Asombra el maniqueísmo de Ernesto.
El problema para Ernesto es que todos sus dichos "En la cuestión de las especies" sobre el "periodismo independiente y crítico", son demolidos por el propio informe de la investigación solicitada por FOPEA y que el cita parcialmente y de forma engañosa. Como el tema de la existencia de un periodismo independiente en los términos en que lo plantea Tenembaum, es interesante en sí mismo, le dedicaré la parte central del post.
La encuesta encargada por el Foro de Periodistas Argentinos (FOPEA) de la cual, al parecer, Ernesto Tenembaum solo leyó el título, la bajada y el "orden de mérito", contiene mucha información inmensamente más interesante para juzgar el estado del periodismo hoy, que ese cholulo ranking parcial que nos ofrece como prueba de que la mayoría de los periodistas están de "su lado" en su maniquea presentación del estado de la profesión. Quizás es solo una manifestación de su deseo de honrar a Lanata, es decir de honrarse a sí mismo.
La encuesta fue contratada por FOPEA a la consultora CIO (Creative Investigation) y fue dirigida por la Lic. Cecilia Mosto. Abarcó a una muestra de 943 periodistas de todas las edades con una mayoría de menores de 45 años (65%) y de ambos sexos (68% hombres y 32% mujeres) con una distribución segmentada por regiones del país (Buenos Aires, NEA/Litoral, Centro, Cuyo, Norte y Patagonia). Solo el 20% son socios de FOPEA. El 68% trabaja en relación de dependencia en distintos medios (Diarios, TV, radio, revistas, medios digitales). Informe Completo en pdf
A partir de aquí les doy una versión resumida de los principales datos de la encuesta, pero recomiendo su lectura completa a aquellos interesados en el problema. Al final presentaré mis propias conclusiones respaldadas por esos mismos datos.
1.Percepción de los principales problemas:
- nivel salarial: 47%
- Falta de rigor profesional: 39%
- dependencia de la pauta oficial: 38%
- temor a perder el trabajo: 35%
- falta de capacitación: 23%
- Censura en el medio: 20%
- Acceso a la información: 17%
- Presiones Políticas: 15%
- Autocesura: 13%
- Dependencia de la publicidad privada: 12%
2.Existencia de presiones políticas por parte del Estado:
La relación entre el periodismo y el gobierno actual es considerada negativamente por el 84% de los periodistas. El 60% la considera regular o mala y solo el 12% la califica de buena a excelente.
El 38% afirma haber recibido, él/ella o algún compañero de trabajo, llamadas o acciones coercitivas de funcionarios públicos del ejecutivo nacional o local, frente al 36% que afirma no haberlas recibido y un muy alto 26% de Ns/Nc.
Por otra parte, más de la mitad de los encuestados (55%) dice no haber recibido presiones de "otros poderes" del estado, del 21% que afirma que sí las recibió, el 26% no sabe de dónde provinieron dichas presiones.
No hay grandes diferencias según el medio (Radio, TV, Gráfica). En cambio entre los que respondieron positivamente si aparecen por regiones diferencias significativas, las presiones son más percibidas en la región de Cuyo y en el NEA/Litoral (50% de positivas) que en Buenos Aires (30%)
A la pregunta de si ha recibido presiones de grupos no estatales el 24% respondió por si y el 67% que no. Entre los que respondieron que si, el origen de las presiones fue empresarial (58%), partidos políticos (26%) y sindicatos (24%).
Solo 1/3 de los encuestados afirmó haber resistido las presiones sin modificar la nota.
De cualquier forma los resultados de esta detallada pregunta sobre el papel de estado como elemento de presión sobre la actividad se sugiere cotejarla con la percepción que los periodistas tienen de ese problema. El orden de prioridad que le asignan que es el del octavo lugar entre 10 opciones (ver punto 1).
3.Nivel ético:
Solo el 3% opina que el nivel ético es muy bueno, más de los 2/3 lo califica de regular y de malo.
El 92% de quienes califican como “regular” el nivel ético de los periodistas ha tenido conocimiento de actitudes no éticas de colegas en el ejercicio de su profesión. El 61% afirma que esas actitudes “se produjeron bastantes veces”.
El 87% de quienes califican con valores positivos el nivel ético de los periodistas ha tenido conocimiento de actitudes no éticas en el ejercicio de su profesión.
4.Libertad periodística:
2/3 de los encuestados afirman que es parcial o no la hay.
El 72% percibió influencia del departamento comercial en la sala de redacción.
5.Sindicalización:
2/3 afirman no estar sindicalizados. En los casos que si, solo el 20% considera que la representación gremial es respetada por la empresa.
6.Trabajo y Remuneración:
El 71% se considera mal remunerado, el 80% trabaja más de 30 hs semanales. La mitad tiene más de un empleo y el 84% lo considera una situación habitual. En el 50% de los casos el segundo empleo no es periodístico.
7.Opinión global sobre el periodismo hoy:
Solo el 2% lo califica de "independiente". El 8% de "extorsivo". El 12% de "complaciente" y una mayoría del 58% de "condicionado". Solo el 9% lo califica de "crítico".
A primera vista, el hecho señalado en el punto 1 que la percepción de que la pauta publicitaria estatal figura en el tercer lugar de las preocupaciones de los periodistas puede sorprender y es seguramente lo que justifica, como se verá más adelante, a primera vista el titular de FOPEA: Bajo nivel salarial, falta de rigor profesional y dependencia de la pauta oficial.
Sin embargo, este dato para ser valorado debe ser cruzado con otros datos de la misma encuesta, principalmente el hecho que las presiones políticas (supuestamente directas) a periodistas ocupen un modesto octavo lugar entre las preocupaciones de los periodistas junto con la autocensura y la dependencia de la pauta publicitaria privada y por debajo de la censura en el medio. Si a eso se le suma el temor a perder el trabajo, que ocupa el cuarto lugar del orden, puede también decirse que la principal fuente de presión proviene del propio medio periodístico y no de fuera de él.
La explicación de la presencia de la pauta oficial en el tercer lugar puede provenir, es una hipótesis, del imaginario fuertemente instalado en el público y posiblemente entre los periodistas de que este es el principal obstáculo para el ejercicio pleno de la libertad de expresión.
Otros puntos que avalan estos argumentos son el 4, donde se destaca que el 72% de los encuestados "percibió influencia del departamento comercial" en la sala de redacción y el 3 donde se destaca la muy baja realización que tendría el valor ético en la práctica profesional y, finalmente, el punto 7 que indica que solo el 2% se atreve a calificar el periodismo que se practica hoy como independiente.
No obstante, personalmente, no niego que puedan existir presiones políticas sobre la "libertad periodística", lo que afirmo es que éstas no provienen sólo de fuera de la actividad, sino que también lo hacen desde dentro, tal vez disfrazadas de motivaciones económicas (punto 4).
El papel de la pauta oficial como elemento de presión también puede ser relativizado y, tal vez, mejor definido en su rol, si se incluyeran las presiones provenientes de los anunciantes privados y de las relaciones que el medio, considerado en particular, mantenga con algunos de los grupos concentrados de los medios periodísticos cuyo poder les permiten ejercer presiones con frecuencia "invisibles" para el periodista.
8. Ley de medios audiovisuales:
La consideran una mejora con respecto a la legislación existente (37%), avance sustancial en la democratización de la información (26%), solo el 5% opina que la ley restringe la libertad de expresión. En total las respuestas positivas a la ley, incluidas las condicionadas, representan el 76% de las opiniones.
9. Ranking (¿Quiénes son sus referentes en la profesión? - Pregunta múltiple hasta tres opciones, solo las 10 primeras posiciones y el número de votos obtenido):
1° Jorge Lanata 214
2° Nelson Castro 148
3° Rodolfo Walsh 115
4° Víctor Hugo Morales 94
5° Ninguno 93
6° Magdalena Ruiz Guiñazú 68
7° Horacio Verbitsky 61
8° Alfredo Leuco 38
9° Joaquín Morales Solá 36
10°Eduardo Aliverti - Ernesto Tenembaum 35
Conclusiones Personales:
¿Qué imagen del trabajo periodístico se desprende de los resultados de la encuesta? ¿Confirma esta encuesta la imagen de la profesión que nos ofrece Ernesto Tenembaum, que no es otra que la sostenida por Lanata y el corpus dogmático de los medios dominantes, en su diatriba a lo que denominan despectivamente "periodismo militante"?
La encuesta tiene sus limitaciones a la hora de responder de manera seria y profunda estos interrogantes. Por ejemplo, en ella se pregunta a los periodistas si están dispuestos a pagar por obtener información, pero no se les inquiere si están dispuestos a cobrar por la realización de una nota, cuando es un secreto a voces que muchos periodistas lo hacen.
A pesar de las evidentes limitaciones de la encuesta, muchas de ellas -sino todas- provenientes de las hipótesis ( o los condicionantes) que le dieron origen, los resultados tal como son permiten dar una respuesta inesperada o, por lo menos, no mencionada con claridad en las conclusiones de sus responsables.
La principal de ellas es que los resultados, contra lo que afirma Tenembaum, describen como mayoritario a un periodista no libre, ni independiente, condicionado por las carencias salariales y por la amenaza constante de perder el empleo, bajo la presión de sus propios patrones empresarios y sin una organización gremial que lo defienda. La mitad de los encuestados percibe su situación profesional como contradictoria y/o frustrante.
En segundo lugar una mayoría se pronuncia a favor de la ley de medios audiovisuales, en muchos casos seguramente en contra de la posición de sus patrones. Son absolutamente minoritarios los periodistas que creen la "versión oficial de la SIP" de que la ley restringe la libertad de expresión.
En tercer lugar sorprende la percepción mayoritaria de que la profesión se practica en un ambiente ético degradado y con escaso rigor profesional, pero, sin embargo, ésta situación es consistente con la conclusión principal más arriba mencionada.
Por último en una muestra del sesgo que se le trata de dar a la interpretación de los datos de la encuesta, FOPEA titula a la comunicación de los resultados de la siguiente forma: Bajo nivel salarial, falta de rigor profesional y dependencia de la pauta oficial. En tanto el título de la investigación es: Estudio de opinión. Encuesta a periodistas. Clima de la actividad periodística en Argentina. Que es bastante distinto.
La lectura del trabajo, incluso de las conclusiones generales del mismo, confirman que entre el título que le da FOPEA que alude solo al ranking de preocupaciones y el trabajo de investigación media, con respecto a la dependencia de la pauta oficial, una diferencia sustancial. En la encuesta solo figura este tema en el listado de lo que los periodistas señalan como los principales problemas de la profesión, pero no aparece apoyada esta preferencia por datos empíricos de ningún otro tipo.
En todo caso si tal situación -la presión mediante la pauta oficial- fuese eventualmente una causa reconocible de la pérdida de independencia en el trabajo periodístico, lo sería siempre con la mediación del empresario del medio, ya que la presión, en este caso, no actúa en forma directa sobre el trabajador de los medios sino sobre la ecuación económica empresarial. Bien interpretados los datos de la encuesta, en mi opinión, avalan provisionalmente esta conclusión como señalé más arriba. En este punto se requieren estudios más serios y profundos en los cuales el análisis no se limite únicamente a la pauta oficial sino que debe ser considerada, en todo caso, toda la pauta comercial de anunciantes, privados y públicos del medio en cuestión, amén de otras posibles relaciones económico empresariales con los grandes grupos de medios o con el estado nacional o local, que pueden actuar como elementos de presión adicionales.
Un comentario final sobre Ernesto y su capacidad increíble para quedar descolocado frente a ciertos entrevistados más inteligentes o seguros de sí que él mismo. El y su socio Marcelo en Palabras +/- entrevistaban a Paula de Luque y a Julieta Díaz, con motivo del estreno de la película dirigida por Paula y protagonizada por Julieta, "Juan y Eva". En un momento de la entrevista Ernesto le aclara -como si hiciese falta- que él no es kirchnerista ni tampoco peronista pero que le parece que la película presenta una visión ingenua de lo que fue el peronismo. La primera respuesta de De Luque fue que debía ir más al cine y la segunda -un poco más calmada- que debería ver su película de nuevo. Ernesto, demás está decirlo, enmudeció. Marcelo no intervino en su auxilio
Imitando a Paula de Luque desde bastadeodio le pedimos a Tenembaum que se haga un lugar entre sus múltiples trabajos para el monopolio para leer, más no sea, la encuesta realizada por CIO. Seguramente también enmudecerá, si es crítico y objetivo como afirma.
bastadeodio
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