Por una Patria Justa, Libre y Soberana

Una Patria Justa, Libre y Soberana - 17 de octubre de 1945 - 17 de octubre de 2015 - Día de la Lealtad - Setenta años
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jueves, 29 de enero de 2015

Preservar a la Presidencia. Preservar la investigación judicial

Observo con creciente preocupación el rumbo judicial y mediático que está tomando la investigación en la causa por la muerte de fiscal Nisman. La fiscal Viviana Fein -a cargo de la investigación- parece actuar cada vez más en función de refutar los dichos de la presidenta y menos en función de tomarse en serio los hechos -incluso en apariencia contradictorios- que van surgiendo de la misma investigación.

La minimización puesta de relieve en los dichos públicos de la fiscal Fein sobre el papel jugado por Lagomarsino tanto en la propia muerte (al fin y al cabo le proveyó el arma y fue -tal vez- el último que lo vio con vida) así como la aparente ausencia de investigación acerca de la relación especial que mantenía con la víctima, son -ambas- ciertamente preocupantes. También lo es el hecho de que éstas manifestaciones surjan después de que en su mensaje en cadena Cristina señalase al colaborador especial del fiscal como una figura principal a investigar.

Ocurre en cierta medida lo mismo con otro personaje clave señalado por la presidenta, el ex agente SI Stiusso. Fein en este caso respondió a una pregunta periodística con un lacónico "no tengo previsto convocarlo a declarar".

A pesar que el abogado de Lagomarsino, en la extraña conferencia de prensa que convocó, negó que su defendido conociera a Stiusso surge de declaraciones anteriores del mismo que por lo menos sabía de su rol principal en el entorno habitual del occiso. Es necesario, que duda cabe, indagar sobre si esa relación era más profunda.

En cuanto al propio Stiusso, su aparente papel central en la conformación de la denuncia presentada antes de morir por Nisman y la relación posiblemente más que meramente cronológica entre su despido de la SI por parte de las nuevas autoridades (19 dic 2014) y una denuncia presentada el 14 ene 2015 durante la feria judicial (lo que sugiere un apuro inexplicable), también señalan posibles conexiones entre la oportunidad de la denuncia, su publicidad y la muerte del fiscal situación que tiene un nodo fuerte en la figura del ex director de contrainteligencia.

La muerte del fiscal ocupa el centro de la atención por obra y gracia de los medios de comunicación que lo han elegido como el tema principal. Más allá de que esto constituya el núcleo político de esta trama y revele una clara intencionalidad de perjudicar al gobierno, lo hace a costa de desplazar del escrutinio público los contenidos y la sustancia de la propia denuncia que fue hecha pública en su totalidad. Esto llega al punto de que varios candidatos y líderes opositores han confesado públicamente que no la han leído y que, en el mejor de los casos, han accedido a "resúmenes".

En el post anterior a éste ya sugería que esto sucedería: el tribunal mediático reemplazaría al verdadero tribunal y adelanté que como suele suceder en estos casos la víctima inevitable es la posibilidad de conocer públicamente la verdad de los hechos.
Naturalmente que esto que está sucediendo bajo nuestras narices no es ni casual ni el resultado de una ley natural, la oposición -mediática y política- ha elegido deliberadamente, de forma irresponsable y con un total desprecio por las instituciones el terreno de batalla donde se siente más fuerte y en condiciones de sacar más rédito.

Pero así como hay claridad en las intenciones de la oposición hay, según mi punto de vista que puede estar equivocado, errores que pueden ser graves por parte del gobierno.

La presidenta tiene el derecho y hasta la obligación de defenderse de las acusaciones infundadas, carentes de pruebas y hasta disparatadas del fiscal Nisman. Su muerte no debería constituir ningún obstáculo para ello porque la posible causa iniciada por la denuncia está a consideración de un juez federal que pasada la feria deberá expedirse. Tiene derecho porque se la acusa personalmente pero tiene también el deber de defender la investidura presidencial que tiene origen en un mandato popular que la trasciende y al que se debe antes que ninguna otra consideración. En este terreno tiene todas las de ganar.

No ocurre lo mismo con la causa iniciada por la muerte del fiscal. En ella la presidencia no está ni acusada ni sospechada. Quienes la acusan lo hacen mediática y subrepticiamente alentando a "la gente" a concretar la acusación en la calle y en las redes. A Cristina que tanto la insultan y desde hace tanto tiempo, le han agregado ahora el mote de asesina.

La presidencia no debe intervenir públicamente en esa causa como no sea para apoyarla con todos los recursos que demande. Debe estar al tanto de cada paso que se da pero no puede ni debe sugerir hipótesis a la investigación ni menos aún señalar particularmente a ningún individuo incluso porque no es ni puede ser parte de la querella.

En todo caso para dar opinión están los medios de comunicación amigables e incluso alguno de los ministros. Acusar a Stiusso o señalar a Lagomarsino no sirve a la defensa de la presidencia, da lugar en cambio para que una empleada del poder judicial de mucho menor jerarquía institucional le responda y su respuesta sea la última. En este terreno Cristina lleva todas las de perder.

bastadeodio                                                                         

miércoles, 12 de septiembre de 2012

QUERIDA CRISTINA, AHORA Y SIEMPRE

EL VALOR DE LA PALABRA EMPEÑADA Y CUMPLIDA: AMOR VERDADERO

VILLA PALITO tiene para todos, los matanceros y el pueblo del resto del país, un enorme valor simbólico:

VILLA PALITO es un símbolo de la DIGNIDAD DE LOS NADIES, de los que menos tienen en lo material pero que son ricos en ideales y en lealtad.

VILLA PALITO es también un símbolo del valor que tiene cumplir con la palabra empeñada.

VILLA PALITO es un símbolo de la solidaridad entre iguales y de lo que es posible lograr a partir de ella cuando aquellos que no tenían nada, pero que son ricos en dignidad y capacidad, se unen para construir su propio futuro.

VILLA PALITO es un ejemplo más del vínculo profundo, leal e indestructible que une a aquellos más olvidados en el pasado con los dirigentes que HOY Y AYER han demostrado ser dignos de su confianza y que representan LA REALIZACIÓN CONCRETA, AQUÍ Y AHORA, DE UN FUTURO MEJOR.

Cristina habló a los vecinos de la Matanza y por su intermedio a todo el pueblo de la Nación, el motivo -aunque muy importante en sí- es quizás de menor importancia que la renovada realización de un vínculo muy sólido, esencialmente emotivo y construido desde el corazón (o desde las tripas) pero basado en logros sólidos, en realizaciones concretas. Me es muy difícil definir con palabras ese auténtico diálogo, es mejor escucharla y escucharlos. Esto dijo, este fue el diálogo:


Es notable el contraste entre este AMOR CUIDADOSAMENTE CONSTRUIDO sobre la base de la esperanza y la confianza pero también de promesas cumplidas y realizaciones concretas, con otros AMORES REPRESENTADOS, largamente festejados y difundidos, pero totalmente vacíos de contenido.

En estos últimos tiempos hemos asistido a una masiva y festejada PARODIA DEL AMOR.

¿Cómo puede ser Buenos Aires la Capital Mundial del Amor, si presenta las diferencias sociales más grandes del país a la vez que el ingreso per cápita más alto y quienes la gobiernan no hacen nada para cambiar esto sino todo lo contrario?

¿Qué clase de amor es ese que olvida a los más necesitados, que los oculta de la vista de los que la pasan bien para que éstos no sean molestados por su presencia?

¿Qué clase de amor es ese, individualista, volcado sobre sí mismo, ajeno a todo lo que pasa en el mundo, egoísta, que habla del mundo, de su violencia y de la necesidad de la paz, del cambio, pero no hace nada para lograrlo, como si éste, el mundo en el que viven millares de otros que nos necesitan, fuese el mejor de los mundos posibles? ¿Qué clase de amor es ese amor resignado, que afirma que el cambio se realizará cuando todos y cada uno cambiemos?. Todos sabemos que eso es imposible que hay gente -especialmente entre los que mandan- que NUNCA VAN A CAMBIAR.

ESE AMOR, ES UNA PARODIA DEL AMOR, ES UN ESPECTÁCULO DE CIRCO MONTADO POR SUS DUEÑOS, ES UN BURDO CORRELATO DE LOS FALSOS CONCURSOS DE LA TV, NO ES REAL, NO ES SANADOR, NO RESTITUYE DERECHOS AVASALLADOS, ES EL TRIUNFO INAPELABLE DEL YO SOBRE EL NOSOTROS. ES UNA MANIOBRA DE DISTRACCIÓN PARA QUE MIREMOS PARA EL LADO EQUIVOCADO Y QUE NADA CAMBIE.

bastadeodio                                                             

lunes, 6 de agosto de 2012

CRISTINA PRIMERA

Una amplia mayoría de los ciudadanos y ciudadanas argentinos aprueba la gestión del Gobierno. Seis de cada diez aprueba mucho o bastante su gestión.

Una reciente encuesta de Mora y Araujo en asociación con Ipsos, una de las empresas internacionales de mayor envergadura en materia de estudios de opinión pública, muestra que la campaña mediática de miedo y desánimo no logra calar en la opinión pública nacional y modificar las preferencias manifestadas en la última elección nacional de octubre pasado.

Cristina Fernández de Kirchner sigue siendo la dirigente política con mejor imagen, seguida por Daniel Scioli y Hermes Binner; y de competir ganaría las elecciones nuevamente con casi 30 puntos de ventaja sobre este último.

Estas conclusiones surgen de una encuesta presencial de alcance nacional a cargo del licenciado Luis Costa, actual responsable de la consultora.

"Lo que sigue impulsando la aprobación de CFK es un combo en el que están los planes sociales, los temas de salud, educación, las obras y la economía", opinó el analista haciendo base en los resultados.

A la aprobación de la gestión presidencial se suma la intención de voto. La Presidenta aventaja muy ampliamente a cualquiera de sus competidores si las elecciones se repitieran hoy. Es más, si se excluyen los indecisos, los votos en blanco o los que no van a votar, el escenario se parece al de octubre pasado, con más del 50 por ciento para la Presidenta. (*)

Elisa Carrió y Eduardo Duhalde siguen teniendo las peores imágenes y Hugo Moyano mantiene las opiniones negativas que vienen de mucho antes.

Un aspecto a destacar es la opinión abrumadoramente favorable a la intervención del Estado en la economía:

"Si en los años ’90 se preguntaba a la gente en manos de quién debían estar las empresas claves, el 80 por ciento decía que en manos privadas y sólo el 20 por ciento decía que en manos del Estado. Ahora es exactamente al revés. Eso se ve claramente en la encuesta. Un 90 por ciento está de acuerdo en que el Estado intervenga y la mitad en que intervenga mucho", agregó Costa.

Algunos resultados en números:

(*) Para mayor ilustración, éstos eran -a mediados del año pasado- los resultados de una serie de encuestas de la consultora OPSM sobre intención de voto a nivel nacional:


Las cosas fueron -en la realidad de octubre- bastante mejores para Cristina y mucho peores, que las previstas por ese sondeo de OPSM, para la oposición. 

En cuanto a Macri su imagen positiva actual a nivel nacional descendió alrededor de 20 puntos desde su mejor momento luego del triunfo en las elecciones locales.
Según una encuesta de la consultora Carlos Fara, luego del pico del 51% en julio del 2011, cayó a 44 en octubre de ese año, se mantuvo medianamente estable hasta marzo del 2012, cuando descendió a 33 y bajó aún más en mayo, al tocar 27. El último dato disponible de julio de 2012 le da 31%.

Se hace evidente, según estos datos, que el blindaje mediático del que goza -y que parece comenzar a resquebrajarse- no es suficiente para que siga haciendo la plancha, poniéndose en el lugar de víctima del gobierno nacional y evitando asumir los riesgos que supone gobernar la ciudad más rica del país. El "no quiero que me suceda algo similar a la tragedia de Once", como excusa para pedir lo imposible y no hacerse cargo del Subte, parece que no está siendo entendida por los ciudadanos como una razón valedera, sino como una muestra palpable de cobardía e incapacidad para encarar y resolver los problemas de la ciudad.

En lo que hace a la capital -su reducto- los números de Fara indican que luego de ganar la elección, a mediados del año pasado, Macri tuvo un pico de 55% de aprobación entre los porteños y ahora se ubica alrededor de 42%, mucho mejor que a nivel nacional pero con una imagen positiva también a la baja. Fara, de alguna manera, relativiza este hecho: “El electorado capitalino es muy sensible a las situaciones coyunturales en las que el jefe de Gobierno aparece mal parado como gestor. Hace unos dos años hubo inundaciones muy fuertes en la Capital. En ese momento, Macri también sufrió una baja y después se fue recuperando. Su aprobación hoy sigue siendo alta, pero hay que tener en cuenta que arrancó muy arriba luego de la elección.”

Según su opinión, dada a la revista Miradas al Sur, entre los factores que explican esta caída los que más se destacan son su dificultad para instalarse como candidato presidencial y su negativa a hacerse cargo del Subte. Zuleta Pouceiro, de Opsm, coincide con Fara en que la negativa de Macri lo ha perjudicado al poner en duda su capacidad de gestión. Coincidiendo seguramente con mucha gente, se pregunta: “¿Puede ser presidente alguien que no puede manejar los subtes de Buenos Aires?”. “Fue un gesto de mucha debilidad. Mostró incapacidad para generar recursos y equipos de trabajo”, concluyó.

Fara sostiene que para seguir soñando con 2015 el macrismo “necesita hacer (el año próximo) una gran elección en Capital, salir segundo en provincia de Buenos Aires y construir una alianza que lo ubique segundo a nivel nacional. Es un desafío complejo”.
Los sondeos actuales indican que el kirchnerismo se llevará el oro, la disputa en la oposición será entonces por la plata. Si el PRO pierde esa carrera, el espacio para que Macri sea candidato en el 2015 se reducirá enormemente.

bastadeodio                                                                    

jueves, 1 de marzo de 2012

El discurso de Cristina

"La gestión es cambio permanente, la vida es cambio permanente, lo que no se debe perder es la dirección que debe tener ese cambio permanente"
"Créanme que no sólo tengo un compromiso con mis propias convicciones, mi propia historia, sino con la persona que más he querido en toda mi vida, y por mis compañeros, por todos aquellos que dieron su vida para tener un país mejor".

Cristina como manda la Constitución inauguró el 130ª período de sesiones ordinarias del Congreso de la Nación con un discurso excepcional, por su extensión y por su contenido. Ambas cualidades están relacionadas.
Lo que la Constitución establece es que el Ejecutivo rinda cuentas al Legislativo y a todo el Pueblo, del estado de situación en el que se encuentra el país.

Quizás entonces bastaría con un discurso breve de tono ligero donde se pasen revista a las principales variables macro económicas y sociales y se les desee a los legisladores un año de fructífero trabajo legislativo. Me imagino que eso esperaría, por ejemplo, Baltasar Garzón, flanqueado por Estela Carlotto y Hebe de Bonaffini y presente en el acto como invitado especialísimo y al cual la Presidenta se dirigió en dos oportunidades en términos sumamente elogiosos.

Esto sin embargo es imposible, no corresponde al país real. Este país no es el que describen los indicadores sean económicos o sociales, aunque estos provengan de organismos internacionales. Lamentablemente. Es un país cruzado por la mezquindad y la incapacidad de la mayor parte de la oposición política y mediática para hallar el justo y constructivo lugar de la crítica y de la elaboración de propuestas alternativas serias y factibles.

En su reemplazo no está el silencio del que no sabe o no puede sino la histeria obstructiva que en repetidas ocasiones se torna cuasi destituyente. Y no lo es del todo, no por la carencia de intención, ya que ésta parece desbordar a cada intervención mediática, no lo es porque el país real no es el de ficción que pretenden construir a partir de sus relatos tremendistas.

Porque el espacio de los medios de comunicación a reemplazado desde hace tiempo al espacio de la discusión y la reflexión política en el seno de las organizaciones partidarias. La política se ejerce en y para los medios.

Cualquier excusa vale, cualquier hecho o aspecto de la realidad se amplifica hasta convertirlo en un tema donde el futuro del país y de sus habitantes parece jugarse en una decisión política por acción u omisión del gobierno central, es decir de Cristina.

Puede tratarse del cianuro en Famatina, del llamado Proyecto X de gendarmería, del terrible accidente de Plaza Once, de la situación energética, de la disputa por la soberanía de nuestras Malvinas, etc., etc., o de cualquier otro tema grave de hecho o como posibilidad, poco importa.

Parece no haber memoria como registro del pasado en los dirigentes de la oposición o, para ser más preciso, semejan mirar la realidad con un solo ojo que solo les permite ver los posibles errores, las carencias, aquellas zonas donde los efectos del trabajo paciente y difícil de reconstrucción del Estado aún no han llegado.

Por eso Cristina habló durante tres horas y cuarto porque era necesario recordarle a los desmemoriados y a los tuertos de dónde venimos, de que profundo pozo hemos salido y por fin dónde estamos parados, que logros se alcanzaron y aquellas cosas aún pendientes.
Por eso era necesario destacar algunas actitudes que no se condicen con esa historia de hechos y de logros.

No es mi intención comentar en detalle una pieza de oratoria tan compleja como la exhibida por Cristina en esta particular ocasión. Mi percepción, que bien puede estar totalmente equivocada, es que por su tono, contenido y destinatarios principales fue una pieza didáctica acerca de lo que significa la política y la gestión de la cosa pública, no en la teoría sino en la realidad de nuestro país, desde la razón y, porque no, desde las tripas, desde una mezcla de sentimientos que la Presidenta no tiene pruritos en mostrar, porque ella no solo gestiona sino que siente cada decisión como un desgarro, sabe que priorizar es también posponer y eso le duele, pero no la paraliza, decide, prioriza y podrá cometer errores pero en el balance global sus aciertos, que son una continuidad de los de Néstor, son abrumadoramente dominantes.
Hasta tuvo el valor de mostrar la intimidad de los sentimientos que le emergieron al leer la nota periodística hecha al genocida de Videla y recordar como ella le había reprochado a Néstor su duro discurso en la ESMA el 24 de marzo, de cuánto esos reproches le pesaban por no poder pedirle disculpas y lo que hizo como forma simbólica de satisfacer esa necesidad.

Un ejemplo realmente definitivo de la disposición didáctica de Cristina -no agresiva como algunos pretenden- es el reproche a Macri por la actitud adolescente -así la calificó- e irresponsable de dejar a la ciudad sin Subte luego de haber firmado un acuerdo formal para el traspaso con el gobierno nacional hace solo sesenta días y treinta antes de que se completara el período de vigencia del acuerdo.
No es grave solamente lo que hizo -romper un acuerdo institucional- sino la forma en que lo hizo, mediante una conferencia de prensa, cambiando sobre la marcha las razones, utilizando primero como excusa el retiro de las fuerzas de la Policía Federal previamente acordada entre los responsables respectivos de la seguridad, para luego ante la evidencia de la debilidad de su argumentación apelar a la tragedia de Once diciendo que no quiere que en el subte pase lo mismo, para finalmente plantear, como hizo una soberbia Gabriela Michetti ante las cámaras de televisión que se trata de la "injusta" coparticipación que recibe la Ciudad de Buenos Aires.
Si no hay argumentos meditados y válidos, cualquier catarata de razones no puede reemplazarlos. Pero poco importa, lo único que parece importarles son los golpes de efecto, los supuestos "logros" a cortísimo plazo en una opinión pública que consideran que está en un estado de histerismo similar al de ellos. Aunque en este caso Cristina, hay que decirlo, los volvió a dejar descolocados.

Pero Cristina también le pegó bastante duro a los maestros y profesores -no a todos, ni indiscriminadamente- que no miran cuánto han mejorado sus ingresos y condiciones de trabajo y dejan a los alumnos sin clase, porque hacen paro pidiendo cifras de aumento muy por encima de la media nacional o porque faltan de manera excesiva. Y esto aunque suene duro y "antiobrero" también es real en nuestra Argentina. No todos son de esa manera, también los hay por vocación y que trabajan realmente duro, pero hay de los otros, de aquellos que disfrutan de la estabilidad del cargo y de las mejoras salariales obtenidas pero aprovechan cualquier razón y vericueto del estatuto para no trabajar. Realmente, no se si es como dijo Cristina que en algunas jurisdicciones llegan al 40% de la planta docente quienes se conducen así, es posible. Lo que es seguro es que tales prácticas -más allá del porcentaje que representen- son intolerables en la docencia pública.

El discurso fue largo porque se hacía necesario un profundo llamado de reflexión a los dirigentes políticos y sociales, a los trabajadores y al pueblo en general en el sentido de no dejarse llevar por los cantos de sirena de la histeria comunicacional y concentrarse cada uno en hacer bien su trabajo, como corresponde en una sociedad organizada.

¿Cual fue la reacción de los legisladores de la oposición al finalizar el discurso?. Triste e igual a la de siempre. Notoriamente apabullados, en general se limitaron a reprocharle aquello de lo que no había hablado, por caso, de la inflación. No importa, es una muestra más de que no tienen agenda, como ahora se dice, como eufemismo de que no tienen políticas que defender, solo micrófonos y cámaras frente a los cuales vomitar su frustración.

Harían mejor en tomar seriamente en cuenta las palabras finales de Cristina dirigidas a ellos, la oposición:

"No se dejen utilizar por tres o cuatro monopolios que les importa un corno la Argentina"..."no es poniendo palos en la rueda sino teniendo mejores ideas que van a ganar las elecciones".

Si no me creen, vean cómo los matan a todos juntos cuando no hacen lo que ellos quieren, y muchas veces los utilizan y cuando no les sirven, los tiran y los critican. Tengan sus propias ideas, no crean que poniendo palos en la rueda o tirando las cosas por la cabeza van a ganar un cargo, crean que si tienen mejores ideas van a ganar las elecciones. Les pido que me ayuden”.

bastadeodio                                                          

jueves, 18 de agosto de 2011

Sospecho que a Ernesto Tenembaum le paga Macri

Antonio Berni - El Juego de la Búsqueda
No hay nadie y menos en el kirchnerismo en estos momentos que se preocupe en serio por Mauricio Macri, sin embargo, como Página12 en sus ocurrentes tapas alguna vez tituló a Macri como "el peligro amarillo" y a Ernestito le encantó, por esa resonancia cinematográfica que tiene el término, lo adoptó. Aunque ahora habría que hablar para tener cierto apego a la realidad, pero de una manera mucho menos efectista, como el peligro multicolor.

La realidad es que Macri ganó cómodo por segunda vez la Capital como Jefe de Gobierno pero se abstuvo de defenderla como potencial jefe político, dejó en "libertad de acción" a sus simpatizantes, que es lo que se hace cuando uno no quiere comprometerse con un resultado y se marchó lejos con su amor Awada.

Lo bien que hizo porque la derrota de toda la oposición fue catastrófica, solo parece salvar la ropa, porque el poder mediático necesita rescatar de la debacle a alguien, Hermes Binner. De Macri nada, nadie se acordó de él, la única que sí dijo algo fue, en tono de ironía, la propia Cristina Fernández durante su brillante conferencia de prensa del día después.

Pero allí está Ernesto para salvar la carencia y lo hace, por segunda vez, en una nota titulada "Once-doce-once" publicada el 11 de agosto en la revista veintitrés, desde la que siempre, a pesar de ser considerada un órgano del kirchnerismo este periodista se dedica a caricaturizarlo y ridiculizarlo.

Esta vez lo hace en torno al triunfo en Córdoba de De la Sota y lo que hace es hacer aparecer al gobierno, no solo a un difuso kirchnerismo, rogándole al astuto y escurridizo cordobés triunfador un apoyo para las primarias que finalmente éste no dio.

El escrito de este ex periodista "independiente" se dedica minuciosamente a relativizar el poder de Cristina. Lo de De la Sota le sirve como introducción al verdadero tema, es solo para crear una sensación de debilidad.

Y el verdadero tema no es nuevo para nada, ya se habló de él, incluso tiene un nombre, se lo denomina "mandato de fin de término" y lo que quiere decir es que Cristina reelecta en octubre encara su último período consecutivo como gobernante porque no puede ser reelecta otra vez. Y según la teoría esto debilita y mucho a quien ostenta el cargo.

Tenembaum dice:
"En la ambivalencia de la relación entre el Gobierno y De la Sota se pueden percibir los tiempos que corren. Si Cristina es reelecta, si no intenta o no logra imponer la reforma constitucional, deberá convivir y negociar con los líderes territoriales, que se sienten parte del futuro, aun más que ella. Esto es, básicamente, con Daniel Scioli y José Manuel de la Sota, dos claros exponentes del peronismo clásico. Si uno se guía por lo ocurrido en las últimas elecciones, desde afuera del peronismo acechan otras figuras con mayor o menor predicamento hacia adentro, como Mauricio Macri y Miguel Del Sel." y agrega: "el riesgo de que cualquier fractura o tironeo duro con los referentes del peronismo facilitará la llegada al poder de “El peligro amarillo”, como llamó Página 12 en su tapa a Mauricio Macri." Y termina:

"Son típicos dilemas del poder, de aquello que los norteamericanos llaman el “pato rengo”. Mejores resultados en Capital, Santa Fe y Córdoba, para el kirchnerismo, hubieran atenuado esa renguera. Para lograrlo, ahora la Casa Rosada deberá obtener un triunfo demoledor en octubre.

Si, en este contexto, el once del doce del once, Cristina empieza a renguear, se prepararán para tomar el poder, unos años después, y cada día un poco más cerca, el creyente Daniel Scioli, el agropower José Manuel de la Sota o el peligro amarillo. Y si alguno de ellos lo logra, ese día, ese mismo día, Aníbal Fernández dirá que triunfó el kirchnerismo, como lo hizo el lunes al referirse al triunfo del segundo.

Porque, al fin y al cabo, ¿qué es el kirchnerismo sino todo lo que gana? ¿O no somos el Frente para la Victoria?

Qué cosa, ¿no?" (Fin de la cita)

No es que lo de E.T. sea importante en sí mismo, en realidad se podría dejar pasar sin contestarle, pero en su nota está la idea de que el poder de Cristina comienza a licuarse el dia después de asumir el cargo de Presidenta por segunda vez. Y ese tema sí que es importante porque ese será, si es real y no se trata de un mito creado por una mente calenturienta desde un escritorio frente a una computadora, el problema de pasado mañana ya que el de mañana es efectivamente ganar la elección de octubre por un margen similar o superior al obtenido en las PASO.

Claro, todo esto lo escribió E.T. tres días antes de las PASO del domingo 14 de agosto que si bien no definen la elección de octubre cambiaron decididamente el clima político post la seguidilla de elecciones Capital-Santa Fé-Córdoba que, con diferencias entre ellas, puede ser considerada una serie "adversa al gobierno".

Pero no solo eso, las PASO brindan un gran caudal de información objetiva -aunque luego deba ser interpretada- sobre la conducta de los votantes en las distintas regiones del país.

Entonces en plan de analizar información objetiva y no hábiles juegos de palabras e información de dudosa objetividad ¿Qué se puede decir del poder de esa tríada terrible, para mi gusto fabricada por E.T. y otros, sobre el futuro de Cristina a la luz de los resultados del domingo?

Consideremos primero Córdoba el feudo de De la Sota. En las presidenciales ganó Cristina (34,17%) frente a Alfonsín (17,65%) que salió segundo y Binner (14,64%) que salió tercero. El cuarto no fue Duhalde sino Rodriguez Saá (13,71%) y quinto Duhalde (11,91%). Lo bien que hizo De la Sota en no jugarse por la oposición a Cristina. Dicen que De la Sota eligió esta posición, la de no apoyar a Cristina por temor a irritar "al campo". Sin embargo Cristina ganó en todas las zonas rurales de la provincia, desmintiendo ese mito de que "el campo" es antikirchnerista profundo. Pero la cosa no termina allí, en la elección a diputados nacionales De la Sota presentó su propia lista, Alianza Justicialista, que proponía al actual ministro de Gobierno, Carlos Caserio, salió en el sexto lugar (6,74%) frente a la lista del FpV que salió primera (29,59%) con un porcentaje bastante cercano aunque inferior al logrado por Cristina. Como vemos se prueba que, como dice la Presidenta, los votos son de los ciudadanos individuales que son sus únicos dueños. Primer gran poder que parece esfumarse.

Vayamos ahora a Santa Fé, el feudo de Hermes Binner, que no es considerado ningún peligro por E.T., pero que vio surgir a la reciente estrella Miguel Del Sel que es visto por E.T. como un poder adverso a CFK vestido de amarillo. Allí también gano Cristina. El triunfo fue más ajustado 37,87% frente al 32,76% del socialista. Cristina perdió solo en Rosario, 38,04% de Binner y 37,34% para Cristina, como se vé aún en esa ciudad emblemática donde el socialismo gobierna desde hace 20 años Cristina les pisa los talones. Veamos diputados nacionales para tener idea del poder "amarillo" del PRO de Miguel Del Sel. En esa elección el PRO-Propuesta Republicana salió sexto (3,73%), primero salió el Frente Amplio Progresista de Binner (37,19%) y segundo el FpV (36,94%), un empate técnico entre el primero y el segundo. Segundo poder que se desmaterializa. Conviene aclarar que el PRO además de encuadrar teóricamente al cómico midachi era apoyado en Santa Fé por Eduardo Duhalde. La realidad es que Miguel del Sel pasó de las PASO.

Nos queda el PRO y su verdadero poder a la luz de los datos de las PASO en los distritos de Capital y Provincia de Buenos Aires. Comencemos con Capital.
En la elección a Presidente el PRO no presentó candidato y fue ganada por Cristina (30,08%) seguida por Duhalde (22,14%) seguramente con votos del PRO, tercero Binner (14,27%) y cuarto Rodriguez Saá (10,08%) presumiblemente también sumo votos de simpatizantes del PRO. En la elección para diputados nacionales el PRO que llevaba a Pinedo conquistó el segundo lugar (15,99%) y el FpV que llevaba al actual viceministro de economía Ricardo Feleti salió primero (27,67%) casi 12 puntos por arriba de Pinedo. Se puede concluir que el PRO mantuvo en esta circunstancia electoral algo de su poder propio local pero se lo vio muy disperso y disminuído frente al FpV.

En la provincia de Buenos Aires el PRO no se presentó en ninguna de las categorías presidencial y legislativas de las PASO aunque si lo hizo en la interna para alguna de las intendencias (sobre un total de 135 se presentó en unas pocas). El que ganó fue el primo de Mauricio, Jorge, que lo hizo en la intendencia de Vicente López (23,80%).
Un punto importante a destacar es que no se verificó en los hechos la tan cacareada por la prensa opositora "traición" de los intendentes que llamarían, como se supone que ocurrió en el 2009, al corte de boleta en contra de la Presidenta. En las grandes ciudades el FPV ganó la mayoría de las intendencias , Bahía Blanca, Cristian Breintenstein (41,10%), La Plata, Pablo Bruera (34,04%), en General Pueyrredón (M. del Plata) ganó Gustavo Pulti, AM (33,16%), en San Isidro gano Gustavo Posse UDESO (40,81%), para gobernador De Narváez (34,09%) y el PRO no presentó candidatos. Para el que le interese toda la información completa de la Provincia de Buenos Aires está disponible en la fuente citada. (Fuente: La Tecla)
En El Pibe Peronista se publicó una encuesta. Esa encuesta, hecha sobre 1600 casos, fue realizada entre el 15 y el 16 de agosto y reveló que “quienes votaron a Mauricio Macri en la segunda vuelta del 31 de julio, optaron en su mayoría por Eduardo Duhalde (32%)”, seguido de “Ricardo Alfonsín (15,1%), Cristina Kirchner (14,7%), Alberto Rodríguez Saá (9,3%) y Elisa Carrió (8,9%)”

Dado que el PRO esencialmente evadió la obligación política de presentarse a las PASO, su presencia en las elecciones de octubre se verá tremendamente disminuída y lo mismo ocurrirá con su poder que quedará reducido al gobierno de la ciudad y a la relación conflictiva o no que pueda establecer con el gobierno nacional. Desde luego, desde el punto de vista de la conveniencia del gobierno nacional, la actitud que debe predominar es la de cooperación con el gobierno local en aquellos temas que se refieran al interés inmediato de los ciudadanos, transporte, vivienda, salud, educación y atención a los sectores más desprotegidos lo que debería restarle protagonismo al llamado "poder amarillo".

En resumen "el poder amarillo" refiriéndose al PRO es pura ficción ya que Mauricio Macri todavía tiene que demostrar voluntad política de construir un partido cuya aspiración y posibilidades reales vayan más allá del gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. 

Finalmente un humilde mensaje para E.T.: que se deje de hacer política ficción y regrese con esa capacidad que le supimos conocer a analizar la realidad. Lo que hace actualmente, que lo lleva a parecerse cada vez más a Luis Majul, es pan para hoy y hambre para mañana.

bastadeodio