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Por una Patria Justa, Libre y Soberana
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viernes, 25 de mayo de 2012
Revolución de Mayo Renovada
jueves, 8 de diciembre de 2011
La CELAC: Democracia y libertad de empresa
Los diarios opositores -como señalé en un post anterior- no le prestaron atención informativa a la creación de la CELAC, objetivo único de la reunión de jefes de Estado y de gobierno de América Latina y el Caribe, que reunió a 33 países, todos los del continente menos EEUU y Canadá, y que tuvo lugar en Caracas.
Sin embargo, hoy 8 de diciembre, La Nación publica un editorial sobre el tema, titulado: "Celac, otro proyecto aislacionista".
No es que sea especialmente interesante, no lanza rayos y centellas, pretende ocultar la preocupación e intenta transmitir desprecio hacia el hecho de la creación y dudas sobre su permanencia futura.
Lo interesante es que lo que para nosotros y en ese nosotros incluyo a los jefes de Estado presentes y a la gran mayoría de los ciudadanos que éstos representan, o ¿no son representantes democráticos acaso? consiste en una virtud, para el editorialista representa un defecto, sino vean:
"...(la CELAC) apunta a generar un diálogo cerrado en nuestro hemisferio, que por definición excluye a Canadá y a los Estados Unidos. Como si su sola presencia en la mesa fuese algo inaceptable, lo que obviamente sugiere falta de autoestima y una suerte de complejo de inferioridad."
Ahora entiendo, la OEA, que excluye a Cuba, indica por parte de los únicos que sostienen esa exclusión: EEUU y Canadá, una "falta de autoestima y una suerte de complejo de inferioridad.".
Ahora me queda claro. Por eso la OEA no funciona ni funcionó, ni tampoco lo hacen -lógicamente- los organismos que dependen de ella, especialmente el Consejo Interamericano de Derechos Humanos, que como todo lo de la OEA, tiene injerencia sobre todo el continente pero su sede está en Washington. Como Dios vamos.
El Editorial afirma que Argentina y Brasil "emitieron una señal inequívoca de falta de interés, cuando sus dos presidentes se retiraron de la reunión un día antes de que concluyera.". Flaco argumento, lo único de cierto en él es la coincidencia de eventos.
Argentina y Brasil han dado muestras sobradas en el pasado inmediato, desde que los Kirchner asumieron el poder en Argentina y el PT con Lula da Silva primero y ahora con Vilma Rousseff en Brasil, de que su vocación es latinoamericanista y que pretenden llevar adelante una política hemisférica independiente de los EEUU, respetuosa pero independiente. La verdad es que no se que parte del significado de la palabra "independiente" no es comprendida por La Nación.
Ahora entiendo. Esta política de independencia, refrendada en Caracas al crear la CELAC es "aislacionista" porque deja fuera a los EEUU (y Canadá). Entonces la OEA es "aislacionista" porque por voluntad exclusiva de los EEUU deja fuera a Cuba. O estoy equivocado y -según el editorialista de La Nación- hay países de primera y países de segunda y los primeros pueden aislar a cualquiera de los otros sin ser "aislacionista" por hacerlo. No creo que La Nación sostenga semejante incongruencia. ¿O sí?
Sin embargo, lo peor de los argumentos expuestos en el editorial está por llegar y pienso que ésta es la verdadera razón de tanto encono, de tanto desprecio, dice:
"La verdadera intención de los impulsores de la idea de la Celac parece evidente si se escuchan sus habituales arengas. Para algunos, se trata simplemente de reemplazar a la Organización de los Estados Americanos (OEA), cuya actividad en defensa de la democracia y de las libertades civiles y políticas resulta incómoda a los regímenes autoritarios."
Y si es cierto: se trata de la OEA, aunque no sé si el objetivo, como dicen, es reemplazarla sino señalar de manera muy fuerte el descontento de la mayoría de los países de la región con el papel que ha cumplido objetivamente la OEA casi desde su creación, un rol demasiado determinado por los intereses estratégicos de los EEUU y no por los de los países afectados.
Baste recordar la guerra entre la Argentina y el Reino Unido -una potencia extracontinental- por la soberanía sobre las islas Malvinas, en la cual el TIAR fundado a iniciativa de los propios EEUU en el marco de la guerra fría resultó completamente inoperante. O el más reciente golpe de estado en Honduras, o el intento similar en Ecuador, en todos éstos casos la OEA resultó inoperante. También lo fue en el grave conflicto entre Colombia y Venezuela, lo que evitó que este escalara hacia una guerra fue la oportuna intervención de uno de esos organismos "aislacionistas" e "inoperantes" -en opinión de La Nación- la UNASUR con Néstor Kirchner a la cabeza.
En realidad si se sigue leyendo el editorial se descubre el verdadero motivo, ese que resulta inconfesable y que se oculta tras el argumento de la libertad de expresión. El problema en el caso de este argumento es que ellos, digo La Nación y todos los colegas nucleados en la SIP, subsumen en el término "libertad de expresión", otro que es "libertad de empresa" y claro, cada intento de los estados soberanos por meterse con éste último se transforma automáticamente en un atentado contra el primero.
En la Argentina tenemos un caso o dos que pueden servir de ejemplo a lo que sucede en casi todos los países de la región. Uno es el caso de la empresa Papel Prensa que tiene el monopolio sobre la fabricación de papel con el que se imprimen los diarios y muchos semanarios, el cual resulta particularmente grave por la ilegitimidad de origen de la empresa cuyo dominio fue obtenido por Clarín y La Nación durante la última dictadura militar con métodos propios de ésta. El segundo caso lo constituye el propio grupo Clarín que detenta a través de sus empresas el dominio sobre el 80% de las señales de radio y televisión.
En ambos casos existen conflictos de intereses entre un Estado que intenta democratizar la producción y el acceso a la información y unas empresas periodísticas que no quieren ceder su control. Entonces pregunto: ¿Quienes son los verdaderos defensores de la libertad de expresión en estos casos?¿El Estado que busca democratizar o las empresas que buscan perpetuar su predominio?.
El hecho es que durante el auge del liberalismo en el mundo y en el subcontinente entre las empresas periodísticas sucedió lo que con la mayoría de los sectores de la economía, se concentraron, los grandes se tragaron o eliminaron a los pequeños.
Con el fracaso y el fin de éstas políticas -lo que seguramente es vivido con añoranza por el editorialista- en la mayoría de los países de la región naturalmente se trata de impulsar la inversión de esta tendencia nefasta a la concentración, en particular ésta es importante que sea exitosa, por lo que señalé antes, en el caso de los medios de comunicación. Y siempre es difícil hacer volver atrás algo que ya está instalado, sobre todo sin afectar el sacrosanto derecho de propiedad. Pero en Argentina tenemos la Ley de Medios Audiovisuales que está cambiando de a poco las cosas y liberando voces que antes estaban excluidas.
bastadeodio
Sin embargo, hoy 8 de diciembre, La Nación publica un editorial sobre el tema, titulado: "Celac, otro proyecto aislacionista".
No es que sea especialmente interesante, no lanza rayos y centellas, pretende ocultar la preocupación e intenta transmitir desprecio hacia el hecho de la creación y dudas sobre su permanencia futura.
Lo interesante es que lo que para nosotros y en ese nosotros incluyo a los jefes de Estado presentes y a la gran mayoría de los ciudadanos que éstos representan, o ¿no son representantes democráticos acaso? consiste en una virtud, para el editorialista representa un defecto, sino vean:
"...(la CELAC) apunta a generar un diálogo cerrado en nuestro hemisferio, que por definición excluye a Canadá y a los Estados Unidos. Como si su sola presencia en la mesa fuese algo inaceptable, lo que obviamente sugiere falta de autoestima y una suerte de complejo de inferioridad."
Ahora entiendo, la OEA, que excluye a Cuba, indica por parte de los únicos que sostienen esa exclusión: EEUU y Canadá, una "falta de autoestima y una suerte de complejo de inferioridad.".
Ahora me queda claro. Por eso la OEA no funciona ni funcionó, ni tampoco lo hacen -lógicamente- los organismos que dependen de ella, especialmente el Consejo Interamericano de Derechos Humanos, que como todo lo de la OEA, tiene injerencia sobre todo el continente pero su sede está en Washington. Como Dios vamos.
El Editorial afirma que Argentina y Brasil "emitieron una señal inequívoca de falta de interés, cuando sus dos presidentes se retiraron de la reunión un día antes de que concluyera.". Flaco argumento, lo único de cierto en él es la coincidencia de eventos.
Argentina y Brasil han dado muestras sobradas en el pasado inmediato, desde que los Kirchner asumieron el poder en Argentina y el PT con Lula da Silva primero y ahora con Vilma Rousseff en Brasil, de que su vocación es latinoamericanista y que pretenden llevar adelante una política hemisférica independiente de los EEUU, respetuosa pero independiente. La verdad es que no se que parte del significado de la palabra "independiente" no es comprendida por La Nación.
Ahora entiendo. Esta política de independencia, refrendada en Caracas al crear la CELAC es "aislacionista" porque deja fuera a los EEUU (y Canadá). Entonces la OEA es "aislacionista" porque por voluntad exclusiva de los EEUU deja fuera a Cuba. O estoy equivocado y -según el editorialista de La Nación- hay países de primera y países de segunda y los primeros pueden aislar a cualquiera de los otros sin ser "aislacionista" por hacerlo. No creo que La Nación sostenga semejante incongruencia. ¿O sí?
Sin embargo, lo peor de los argumentos expuestos en el editorial está por llegar y pienso que ésta es la verdadera razón de tanto encono, de tanto desprecio, dice:
"La verdadera intención de los impulsores de la idea de la Celac parece evidente si se escuchan sus habituales arengas. Para algunos, se trata simplemente de reemplazar a la Organización de los Estados Americanos (OEA), cuya actividad en defensa de la democracia y de las libertades civiles y políticas resulta incómoda a los regímenes autoritarios."
Y si es cierto: se trata de la OEA, aunque no sé si el objetivo, como dicen, es reemplazarla sino señalar de manera muy fuerte el descontento de la mayoría de los países de la región con el papel que ha cumplido objetivamente la OEA casi desde su creación, un rol demasiado determinado por los intereses estratégicos de los EEUU y no por los de los países afectados.
Baste recordar la guerra entre la Argentina y el Reino Unido -una potencia extracontinental- por la soberanía sobre las islas Malvinas, en la cual el TIAR fundado a iniciativa de los propios EEUU en el marco de la guerra fría resultó completamente inoperante. O el más reciente golpe de estado en Honduras, o el intento similar en Ecuador, en todos éstos casos la OEA resultó inoperante. También lo fue en el grave conflicto entre Colombia y Venezuela, lo que evitó que este escalara hacia una guerra fue la oportuna intervención de uno de esos organismos "aislacionistas" e "inoperantes" -en opinión de La Nación- la UNASUR con Néstor Kirchner a la cabeza.
En realidad si se sigue leyendo el editorial se descubre el verdadero motivo, ese que resulta inconfesable y que se oculta tras el argumento de la libertad de expresión. El problema en el caso de este argumento es que ellos, digo La Nación y todos los colegas nucleados en la SIP, subsumen en el término "libertad de expresión", otro que es "libertad de empresa" y claro, cada intento de los estados soberanos por meterse con éste último se transforma automáticamente en un atentado contra el primero.
En la Argentina tenemos un caso o dos que pueden servir de ejemplo a lo que sucede en casi todos los países de la región. Uno es el caso de la empresa Papel Prensa que tiene el monopolio sobre la fabricación de papel con el que se imprimen los diarios y muchos semanarios, el cual resulta particularmente grave por la ilegitimidad de origen de la empresa cuyo dominio fue obtenido por Clarín y La Nación durante la última dictadura militar con métodos propios de ésta. El segundo caso lo constituye el propio grupo Clarín que detenta a través de sus empresas el dominio sobre el 80% de las señales de radio y televisión.
En ambos casos existen conflictos de intereses entre un Estado que intenta democratizar la producción y el acceso a la información y unas empresas periodísticas que no quieren ceder su control. Entonces pregunto: ¿Quienes son los verdaderos defensores de la libertad de expresión en estos casos?¿El Estado que busca democratizar o las empresas que buscan perpetuar su predominio?.
El hecho es que durante el auge del liberalismo en el mundo y en el subcontinente entre las empresas periodísticas sucedió lo que con la mayoría de los sectores de la economía, se concentraron, los grandes se tragaron o eliminaron a los pequeños.
Con el fracaso y el fin de éstas políticas -lo que seguramente es vivido con añoranza por el editorialista- en la mayoría de los países de la región naturalmente se trata de impulsar la inversión de esta tendencia nefasta a la concentración, en particular ésta es importante que sea exitosa, por lo que señalé antes, en el caso de los medios de comunicación. Y siempre es difícil hacer volver atrás algo que ya está instalado, sobre todo sin afectar el sacrosanto derecho de propiedad. Pero en Argentina tenemos la Ley de Medios Audiovisuales que está cambiando de a poco las cosas y liberando voces que antes estaban excluidas.
bastadeodio
lunes, 5 de diciembre de 2011
33 países conforman la CELAC: Una síntesis
¿Qué es la CELAC?. Son las siglas de la Comunidad de Estados de Latinoamérica y el Caribe. (ver aquí)
Esta unidad representa un viejo sueño americano, soñado por muchos desde Simón Bolívar para acá. El último gran latinoamericano que lo hizo y lo expresó con una potencia inusitada desde su cargo como primer presidente de la flamante UNASUR, fue nuestro Néstor Kirchner.
Las Instituciones no valen solo por sus declaraciones, ni por lo viejas que son, sino especialmente por lo que hacen. Y la UNASUR hizo más por la unidad latinoamericana en su corta existencia que la OEA en todos sus años. Hasta legítimamente cabe preguntarse: ¿Para qué nos sirve la OEA? si, como pasó con el conflicto de Malvinas, resulta inoperante. O en ocasión del golpe contra el presidente de Honduras Miguel Zelaya. O para dar por terminado el injusto e inusitado bloqueo a Cuba.
Hay muchas ilusiones puestas en lo que puede lograr esta flamante institución en relación a los problemas que pueda encontrar la región inmensa y llena de futuro que es América Latina y el Caribe. Veinte millones de kilómetros cuadrados, 550 millones de habitantes y una inmensa cantidad de inequidades por resolver, el principal: la pobreza que aún es muy alta.
Sin embargo y simultáneamente la región tiene la oportunidad, las condiciones objetivas para, finalmente, tomar conciencia de sí, de lo que representa, con una mirada propia atenta a su futuro y al contexto mundial. Un viejo sueño Bolivariano de doscientos años que las circunstancias existentes en el mundo, el retorno a la democracia en nuestros países y un relativamente más débil intervencionismo de los EEUU, favorecen a su concreción. Estos son los puntos sobresalientes de la gran reunión constitutiva que recientemente tuvo lugar en Caracas:
1. La Celac no sustituye a la Unasur, la Unión Sudamericana de Naciones creada en 2004, relanzada en 2007 y consagrada en su eficacia regional con la secretaría ejecutiva de Néstor Kirchner en 2010. Ni tampoco se propone hacerlo con ningún otro organismo subregional de los muchos existentes. No resta suma.
2. La Celac incluye a México, el otro grande de la región junto con Argentina y Brasil y, además, a 30 países más de sudamérica, centroamérica y el caribe. Dos de ellos representados por sus primeros ministros pues pertenecen a la Commonealth). Del continente, solo no están incluidos en ella EEUU y Canadá. (ver aquí)
3. Brasil está a punto de superar al Reino Unido en el ranking de las economías más poderosas del mundo y resulta que es nuestro gran vecino y principal socio. La Argentina actúa según esa realidad y se beneficia de ella tanto en términos económicos como políticos. En la misma reunión de Caracas las presidentas Cristina Kirchner y Dilma Rousseff concretaron la creación de un organismo de "sintonía fina" que facilite la integración y el comercio entre los dos países (ver aquí)
4. Brasil y la Argentina no abandonaron a Venezuela ni como apuesta regional (centrada en el potencial energético de los venezolanos y en su rol creciente de puente entre Sudamérica y el Caribe) ni como apuesta política (Cristina y Dilma prodigaron gestos de cariño incluso personal a Chávez quien se los devolvió con énfasis. Fue espontánea, hasta juvenil, la expresión de deferencia que Chávez le brindó a Cristina cuando ésta se retiraba para regresar a Buenos Aires).
5. La euforia del presidente cubano Raúl Castro, que calificó a la Celac de la iniciativa más importante de los últimos 200 años, muestra otra cara del nuevo organismo. No reemplaza a la Organización de los Estados Americanos pero sí le reduce su papel. Ofrece un paraguas de amplio espectro político para que Cuba pueda emprender una transición lo más ordenada posible desde la revolución hacia la construcción de un capitalismo mixto. El presidente ecuatoriano fue el más frontal al cuestionar el rol de la Organización de Estados Americanos (OEA). “Necesitamos un nuevo sistema interamericano. La OEA ha sido históricamente capturada por los intereses norteamericanos. Esto la convierte en poco confiable para los tiempos de América latina” y agregó: “sólo por la actitud que tuvo durante el conflicto de las Islas Malvinas merecería desaparecer”.
6. La Celac es otra forma más de reunirse y discutir en un mundo multipolar que se encuentra en plena reformulación. En un mundo que transita hacia no se sabe qué y tampoco cómo ni cuándo. (Feliz expresión de Martín Granovsky en Página12)
7. México eligió el Nafta, fruto de una decisión política de integración con los Estados Unidos y a la vez de la aceptación de una dependencia comercial y económica respecto del mercado norteamericano. La CELAC puede colaborar a que México relaje esa excesiva dependencia en múltiples aspectos, especialmente en el cultural.
8. La Celac no surge como un organismo dirigido contra los Estados Unidos, pero refuerza un espacio de autonomía para que un conjunto amplio de países construyan y fortalezcan instituciones como Unasur o el Consejo Sudamericano de Defensa.
9. Chávez en su papel de anfitrión aprovechó para introducir con un pequeño o más extenso comentario, según el caso, todas y cada una de las intervenciones de los presidentes y presidentas presentes, no sólo estuvo hábil al utilizar la Celac como una forma de legitimación interna a las puertas de un año electoral, lleva años construyendo la unidad en centroamérica con Petrocaribe y, como consecuencia, ha desplazado a México en ese papel. Entre otros comentarios muy oportunos, Chávez propuso que se forme un Fondo de Reservas “con aporte de todos los países de la región. ¿O no confiamos en nosotros? ¿Confiamos más en la banca de Basilea?” dijo, al resaltar el hecho de que muchos países de la región tienen parte de sus reservas colocadas en bancos extranjeros por las cuales reciben muy pequeños intereses. Las reservas sumadas de los países de la CELAC alcanzan los 700 mil millones de dólares. Chávez insistió en repatriar "aunque solo sea una parte" de los mismos para constituir el fondo.
10. En américa latina han surgido numerosos ámbitos de diálogo con muy variados objetivos y composición de integrantes. Todos tienen funciones y relevancia política y económica diferentes. La lista es muy extensa lo mismo que muy variable su eficacia.
Es posible que un ámbito como éste contribuya a relanzar a algunas de ellas en una dirección que le otorgue coherencia al conjunto, pero es evidente que esta misma proliferación puede predisponer a que las distintas iniciativas se diluyan e incluso se contrapongan.
En la Celac conviven países bloqueados por los Estados Unidos como Cuba, con otros que avanzan en Tratados de Libre Comercio como Chile, Perú, Colombia y México y otros con una dependencia histórica muy fuerte en la relación con EEUU o el Reino Unido como ocurre con gran parte de las islas caribeñas.
11. Chávez insistió mucho y con razón sobre el riesgo de que la iniciativa se quede en eso. Instó a emprender de manera rápida el trabajo en comisiones que aborden aspectos concretos y a dotar al nuevo organismo de una estructura al comienzo mínima para que pueda realizar esas tareas de manera efectiva. Chávez antes de cederle la palabra a Sebastián Piñera, el nuevo presidente pro témpore de la Celac, advirtió que “ahora todo esto no puede quedar en papel, tenemos el compromiso de actuar, de prender motores”. Pesan la experiencia de intentos fallidos anteriores, el declaracionismo y la baja ejecutividad que suele acompañar a estas iniciativas. La prevención y el llamado de atención de Chávez se justifica.
12. La conducción ejecutiva está integrada por un triunvirato, "troika" lo denominó Chávez como una divertida provocación dirigida a Sebastián Piñera quien se desempeñará como presidente y estará en funciones hasta la próxima reunión en Chile el año próximo para ser sucedido por Raúl Castro en un claro simbolismo de la relevancia que se le da a la integración de Cuba. El triunvirato está integrado por Sebastián Piñera, Raúl Castro y Chávez. "‘Viva la diferencia’ como dirían los franceses. Pensamos distinto, en una de esas podemos acercar posiciones”, dijo Piñera respondiendo a la humorada de Chávez. Sin embargo, lo que se haga o se deje de hacer en estos primeros años puede resultar decisivo para el futuro de la Celac.
13. El respaldo común al reclamo de la soberanía argentina sobre las Islas Malvinas, el repudio al bloqueo comercial, económico y financiero a Cuba y la defensa de la democracia como requisito para integrar la Celac fueron sólo algunas de la veintena de declaraciones que emitió el cuerpo.
14. Durante la sesión de cierre del encuentro de dos días en la capital venezolana, fueron aprobadas la Declaración de Caracas, el plan de acción 2012 y el estatuto de procedimiento de la CELAC.
15. ¿Cuál fue la importancia que la prensa escrita nacional le dio a la constitución de la CELAC y a la cumbre de Caracas?
En general fue poca: escasa y desinformante: Clarín, La Nación, Perfil, Crónica y La Prensa -en sus ediciones de hoy domingo 4 de diciembre- no lo consideran un tema importante y no lo colocan en su tapa, ni informan de manera completa y adecuada sobre él. En cambio Tiempo Argentino y especialmente Página12 si lo hacen y le otorgan el espacio y la relevancia que merece el acontecimiento. La reunión fue íntegramente transmitida en directo por Telesur.
bastadeodio
Esta unidad representa un viejo sueño americano, soñado por muchos desde Simón Bolívar para acá. El último gran latinoamericano que lo hizo y lo expresó con una potencia inusitada desde su cargo como primer presidente de la flamante UNASUR, fue nuestro Néstor Kirchner.
Las Instituciones no valen solo por sus declaraciones, ni por lo viejas que son, sino especialmente por lo que hacen. Y la UNASUR hizo más por la unidad latinoamericana en su corta existencia que la OEA en todos sus años. Hasta legítimamente cabe preguntarse: ¿Para qué nos sirve la OEA? si, como pasó con el conflicto de Malvinas, resulta inoperante. O en ocasión del golpe contra el presidente de Honduras Miguel Zelaya. O para dar por terminado el injusto e inusitado bloqueo a Cuba.
Hay muchas ilusiones puestas en lo que puede lograr esta flamante institución en relación a los problemas que pueda encontrar la región inmensa y llena de futuro que es América Latina y el Caribe. Veinte millones de kilómetros cuadrados, 550 millones de habitantes y una inmensa cantidad de inequidades por resolver, el principal: la pobreza que aún es muy alta.
Sin embargo y simultáneamente la región tiene la oportunidad, las condiciones objetivas para, finalmente, tomar conciencia de sí, de lo que representa, con una mirada propia atenta a su futuro y al contexto mundial. Un viejo sueño Bolivariano de doscientos años que las circunstancias existentes en el mundo, el retorno a la democracia en nuestros países y un relativamente más débil intervencionismo de los EEUU, favorecen a su concreción. Estos son los puntos sobresalientes de la gran reunión constitutiva que recientemente tuvo lugar en Caracas:
1. La Celac no sustituye a la Unasur, la Unión Sudamericana de Naciones creada en 2004, relanzada en 2007 y consagrada en su eficacia regional con la secretaría ejecutiva de Néstor Kirchner en 2010. Ni tampoco se propone hacerlo con ningún otro organismo subregional de los muchos existentes. No resta suma.
2. La Celac incluye a México, el otro grande de la región junto con Argentina y Brasil y, además, a 30 países más de sudamérica, centroamérica y el caribe. Dos de ellos representados por sus primeros ministros pues pertenecen a la Commonealth). Del continente, solo no están incluidos en ella EEUU y Canadá. (ver aquí)
3. Brasil está a punto de superar al Reino Unido en el ranking de las economías más poderosas del mundo y resulta que es nuestro gran vecino y principal socio. La Argentina actúa según esa realidad y se beneficia de ella tanto en términos económicos como políticos. En la misma reunión de Caracas las presidentas Cristina Kirchner y Dilma Rousseff concretaron la creación de un organismo de "sintonía fina" que facilite la integración y el comercio entre los dos países (ver aquí)
4. Brasil y la Argentina no abandonaron a Venezuela ni como apuesta regional (centrada en el potencial energético de los venezolanos y en su rol creciente de puente entre Sudamérica y el Caribe) ni como apuesta política (Cristina y Dilma prodigaron gestos de cariño incluso personal a Chávez quien se los devolvió con énfasis. Fue espontánea, hasta juvenil, la expresión de deferencia que Chávez le brindó a Cristina cuando ésta se retiraba para regresar a Buenos Aires).
5. La euforia del presidente cubano Raúl Castro, que calificó a la Celac de la iniciativa más importante de los últimos 200 años, muestra otra cara del nuevo organismo. No reemplaza a la Organización de los Estados Americanos pero sí le reduce su papel. Ofrece un paraguas de amplio espectro político para que Cuba pueda emprender una transición lo más ordenada posible desde la revolución hacia la construcción de un capitalismo mixto. El presidente ecuatoriano fue el más frontal al cuestionar el rol de la Organización de Estados Americanos (OEA). “Necesitamos un nuevo sistema interamericano. La OEA ha sido históricamente capturada por los intereses norteamericanos. Esto la convierte en poco confiable para los tiempos de América latina” y agregó: “sólo por la actitud que tuvo durante el conflicto de las Islas Malvinas merecería desaparecer”.
6. La Celac es otra forma más de reunirse y discutir en un mundo multipolar que se encuentra en plena reformulación. En un mundo que transita hacia no se sabe qué y tampoco cómo ni cuándo. (Feliz expresión de Martín Granovsky en Página12)
7. México eligió el Nafta, fruto de una decisión política de integración con los Estados Unidos y a la vez de la aceptación de una dependencia comercial y económica respecto del mercado norteamericano. La CELAC puede colaborar a que México relaje esa excesiva dependencia en múltiples aspectos, especialmente en el cultural.
8. La Celac no surge como un organismo dirigido contra los Estados Unidos, pero refuerza un espacio de autonomía para que un conjunto amplio de países construyan y fortalezcan instituciones como Unasur o el Consejo Sudamericano de Defensa.
9. Chávez en su papel de anfitrión aprovechó para introducir con un pequeño o más extenso comentario, según el caso, todas y cada una de las intervenciones de los presidentes y presidentas presentes, no sólo estuvo hábil al utilizar la Celac como una forma de legitimación interna a las puertas de un año electoral, lleva años construyendo la unidad en centroamérica con Petrocaribe y, como consecuencia, ha desplazado a México en ese papel. Entre otros comentarios muy oportunos, Chávez propuso que se forme un Fondo de Reservas “con aporte de todos los países de la región. ¿O no confiamos en nosotros? ¿Confiamos más en la banca de Basilea?” dijo, al resaltar el hecho de que muchos países de la región tienen parte de sus reservas colocadas en bancos extranjeros por las cuales reciben muy pequeños intereses. Las reservas sumadas de los países de la CELAC alcanzan los 700 mil millones de dólares. Chávez insistió en repatriar "aunque solo sea una parte" de los mismos para constituir el fondo.
10. En américa latina han surgido numerosos ámbitos de diálogo con muy variados objetivos y composición de integrantes. Todos tienen funciones y relevancia política y económica diferentes. La lista es muy extensa lo mismo que muy variable su eficacia.
Es posible que un ámbito como éste contribuya a relanzar a algunas de ellas en una dirección que le otorgue coherencia al conjunto, pero es evidente que esta misma proliferación puede predisponer a que las distintas iniciativas se diluyan e incluso se contrapongan.
En la Celac conviven países bloqueados por los Estados Unidos como Cuba, con otros que avanzan en Tratados de Libre Comercio como Chile, Perú, Colombia y México y otros con una dependencia histórica muy fuerte en la relación con EEUU o el Reino Unido como ocurre con gran parte de las islas caribeñas.
11. Chávez insistió mucho y con razón sobre el riesgo de que la iniciativa se quede en eso. Instó a emprender de manera rápida el trabajo en comisiones que aborden aspectos concretos y a dotar al nuevo organismo de una estructura al comienzo mínima para que pueda realizar esas tareas de manera efectiva. Chávez antes de cederle la palabra a Sebastián Piñera, el nuevo presidente pro témpore de la Celac, advirtió que “ahora todo esto no puede quedar en papel, tenemos el compromiso de actuar, de prender motores”. Pesan la experiencia de intentos fallidos anteriores, el declaracionismo y la baja ejecutividad que suele acompañar a estas iniciativas. La prevención y el llamado de atención de Chávez se justifica.
12. La conducción ejecutiva está integrada por un triunvirato, "troika" lo denominó Chávez como una divertida provocación dirigida a Sebastián Piñera quien se desempeñará como presidente y estará en funciones hasta la próxima reunión en Chile el año próximo para ser sucedido por Raúl Castro en un claro simbolismo de la relevancia que se le da a la integración de Cuba. El triunvirato está integrado por Sebastián Piñera, Raúl Castro y Chávez. "‘Viva la diferencia’ como dirían los franceses. Pensamos distinto, en una de esas podemos acercar posiciones”, dijo Piñera respondiendo a la humorada de Chávez. Sin embargo, lo que se haga o se deje de hacer en estos primeros años puede resultar decisivo para el futuro de la Celac.
13. El respaldo común al reclamo de la soberanía argentina sobre las Islas Malvinas, el repudio al bloqueo comercial, económico y financiero a Cuba y la defensa de la democracia como requisito para integrar la Celac fueron sólo algunas de la veintena de declaraciones que emitió el cuerpo.
14. Durante la sesión de cierre del encuentro de dos días en la capital venezolana, fueron aprobadas la Declaración de Caracas, el plan de acción 2012 y el estatuto de procedimiento de la CELAC.
15. ¿Cuál fue la importancia que la prensa escrita nacional le dio a la constitución de la CELAC y a la cumbre de Caracas?
En general fue poca: escasa y desinformante: Clarín, La Nación, Perfil, Crónica y La Prensa -en sus ediciones de hoy domingo 4 de diciembre- no lo consideran un tema importante y no lo colocan en su tapa, ni informan de manera completa y adecuada sobre él. En cambio Tiempo Argentino y especialmente Página12 si lo hacen y le otorgan el espacio y la relevancia que merece el acontecimiento. La reunión fue íntegramente transmitida en directo por Telesur.
bastadeodio
martes, 29 de noviembre de 2011
Se crea la CELAC
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| Cumbre de Rio-Cancún, febrero de 2010 |
En la cumbre de Caracas, que se iniciará el 3 de diciembre próximo, un participante de excepción será Raúl Castro dado que uno de los objetivos declarados de la CELAC es incluir al único país de la región que está injustamente excluido de la OEA por la sola voluntad de los EEUU. La CELAC representa para la región una nueva forma de encarar la históricamente conflictiva relación con este poderoso país y su siempre asociado Canadá.
Reunidos el pasado año durante dos días en la bellísima Riviera Maya, de Cancún, México, los dirigentes de la región impulsaron la creación de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños. Esa cumbre, la vigésimo primera cumbre del Grupo de Río, denominada Cumbre de la Unidad de América Latina y del Caribe, presentó al nuevo organismo como una alternativa a la Organización de Estados Americanos, la OEA, el principal y controvertido foro continental que ha sido incapaz en los últimos años de mediar con eficacia en las crisis que golpearon a los sistemas democráticos regionales.
En su declaración final la cumbre reiteró el enérgico rechazo al embargo que Estados Unidos mantiene sobre Cuba y manifestó su apoyo a la Argentina en su reclamo por la ocupación británica de la islas Malvinas.
El nuevo organismo reúne a 33 países de la región. Representan un conjunto de 550 millones de habitantes y una superficie de 20 millones de kilómetros cuadrados, esta primera reunión que es la constitutiva, tendrá como anfitrión al Presidente de Venezuela Hugo Chávez, quien afirmó.
"Tenía que ser la Venezuela de Bolívar y Miranda la sede de esta Cumbre: esperamos con los brazos abiertos a nuestros hermanos de América Latina y el Caribe...(ésta es) la década de América Latina, tenemos para ofrecer todo lo que el mundo está buscando. Y mientras más nos integremos, más estaremos preparados para afrontar ese huracán que está viviendo la economía mundial, y la inestabilidad del resto del planeta".
Además en Caracas se realizará, a partir del próximo 3 de diciembre, la reunión de presidentes de la UNASUR, cuya agenda preparatoria se elaboró en la reunión de ministros de economía y finanzas y de presidentes de los bancos centrales, realizada en Buenos Aires la pasada semana y de la que informé con algún detalle aquí y que incluye como uno de sus objetivos de mayor importancia darle el impulso final a la creación del Banco de Sur.
¡Por la Soberanía Política, Por la Independencia Económica, Por la Justicia Social!
Más información:
- Prensa Latina, notas aquí y aquí
- Nota en Telesur (video) aquí
bastadeodio
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