Por una Patria Justa, Libre y Soberana

Una Patria Justa, Libre y Soberana - 17 de octubre de 1945 - 17 de octubre de 2015 - Día de la Lealtad - Setenta años
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sábado, 7 de abril de 2012

Viva La Pepa y los modernos maturrangos

Mapa de Sudamérica Unida
La Martín Güemes (chacarera - fragmento)

Chacarera, chacarera
de la libertad,
ya se van los maturrangos
qué gusto me da...

No queremos que nos manden
la reina ni el rey,
somos libres si tenemos
la patria por ley.

Letra: León Benarós
Música: Adolfo Ávalos

Maturrango: (castellano) se dice de un mal jinete (o de un mal caballo) y, por extensión, de un hombre torpe. Era el término despreciativo con el que los criollos se referían a los españoles en los tiempos de las luchas por la independencia en el Río de la Plata.

A los españoles se les daban distintos apodos según las regiones. En México se los llamaba gachupines (del náhuatl cactzopin: el que pica con los zapatos) nombre dado en referencia a las espuelas que usaban los españoles. También se los denominaba chapetones.

A los descendientes puros de los españoles -pero nacidos en América- se los denominaba, en cambio, criollos. 

José de San Martín
Las enseñanzas de la historia:

El 13 de marzo de 1819, San Martín expresa en carta al caudillo oriental José Gervasio de Artigas su preocupación por la guerra civil declarada entre Santa Fe, la Banda Oriental y Buenos Aires:

Me hallaba en Chile acabando de destruir el resto de maturrangos que quedaban como se ha verificado e igualmente aprontando los artículos de guerra necesarios para atacar a Lima, cuando me hallo con noticias de haberse roto las hostilidades por las tropas de usted y de Santa Fe contra las de Buenos Aires. (…) Cada gota de sangre americana que se vierte por nuestros disgustos me llega al corazón. Paisano mío, hagamos un esfuerzo, transemos todo, y dediquémonos únicamente a la destrucción de los enemigos que quieran atacar nuestra libertad. No tengo más pretensiones que la felicidad de la patria. En el momento que ésta se vea libre renunciaré el empleo que obtenga para retirarme; mi sable jamás se sacará de la vaina por opiniones políticas…

El mismo día, 13 de marzo de 1819, también se dirige a Estanislao López, gobernador de Santa Fe, intentando conciliar las desavenencias internas:
Unámonos, paisano mío, para batir a los maturrangos que nos amenazan: divididos seremos esclavos: unidos estoy seguro que los batiremos: hagamos un esfuerzo de patriotismo, depongamos resentimientos particulares y concluyamos nuestra obra con honor. La sangre americana que se vierte es muy preciosa y debía emplearse contra los enemigos que quieren subyugarnos. El verdadero patriotismo, en mi opinión, consiste en hacer sacrificios: hagámoslos, y la patria, sin duda alguna, es libre, de lo contrario seremos amarrados al carro de la esclavitud. Mi sable jamás saldrá de la vaina por opiniones políticas. (…) Transemos nuestras diferencias; unámonos para batir a los maturrangos que nos amenazan y después nos queda tiempo para concluir de cualquier modo nuestros disgustos en los términos que hallemos por convenientes sin que haya un tercero en discordia que nos esclavice”.

Artigas: Protector de los Pueblos Libres
Las revoluciones por la independencia en hispanoamérica fueron repentinas, violentas y universales. Cuando en 1808 España colapsó ante la invasión de Napoleón, dominaba un imperio que se extendía desde California hasta el cabo de Hornos, desde la desembocadura del Orinoco hasta las orillas del Pacífico, el ámbito de cuatro virreinatos, el hogar de diecisiete millones de personas. Solo quince años más tarde España solamente mantenía en su poder Cuba y Puerto Rico, y ya proliferaban las nuevas naciones. La independencia, aunque precipitada por una serie de eventos externos, como veremos fue la culminación de un largo proceso en el cual latinoamérica cobró progresiva independencia de la metrópoli.
Esta creciente conciencia de sí movió, por ejemplo, a Alexander van Humboldt a observar:
"Los criollos prefieren que se les llame americanos; y desde la Paz de Versalles, y especialmente desde 1789, se les oye decir muchas veces con orgullo: ´Yo no soy español; soy americano´, palabras que descubren los síntomas de un antiguo resentimiento".

A finales del siglo XVIII hispanoamérica ya se había emancipado, de hecho aunque no en lo formal, de su dependencia de España. Desde los comienzos de ese siglo los criollos de las distintas provincias comerciaban activamente entre sí y con otras potencias extranjeras como Gran Bretaña y Francia. Esto tuvo profundas consecuencias en la estructura económica y en la distribución de la riqueza que afectaron tanto a las burguesías criollas como a los intereses de la metrópoli. Entre otras cosas había surgido en las colonias una incipiente industria que sustituía muchas de las manufacturas españolas.

Fue en contra de esta burguesía criolla, en una búsqueda por recuperar el control perdido, que se producen los cambios institucionales y políticos que caracterizan a los finales del siglo XVIII. Las palabras: liberalización, modernización, encubren el verdadero objetivo: Detener esa la primera emancipación, éste era el objetivo del nuevo imperialismo de Carlos III (1759-1788). Es cierto que España estaba preocupada por el equilibrio del poder colonial en las Américas, por la penetración y expansión británica, por la preponderancia de los extranjeros en el comercio hispanoamericano. Pero éstas eran consideraciones secundarias. La nueva legislación que acompañaba al programa de modernización tenía poco que ver con los extranjeros y en cambio mucho que afectaba a los propios súbditos de España. El principal objetivo -aunque no declarado- no era expulsar a los extranjeros sino controlar a los criollos.

La autosuficiencia de las colonias americanas fue percibida como un serio peligro por las autoridades españolas. Claramente identificaban a la dependencia económica como la condición básica de la unión política. Estas opiniones fueron resumidas en 1778 por Gil de Taboada, virrey del Perú, que se congratulaba del crecimiento del comercio y de la baja de los precios que produjeron los cambios comerciales decretados por Carlos III, especialmente el notable ascenso de las importaciones en la colonia y el consiguiente daño para las industrias peruanas. "La seguridad de las Américas -decía- se ha de medir por la dependencia en que se hallan de la metrópoli, y esta dependencia está fundada en los consumos. El día que contengan en sí todo lo necesario, su dependencia sería voluntaria."

Mapa del mundo hispano
No debe ser causar entonces sorpresa que en las colonias las reformas de Carlos III fueran muy resistidas por las burguesías criollas y que, en definitiva, encontrasen muchas dificultades para su implementación. El llamado, en esa época, liberalismo era considerado en nuestras tierras como una amenaza. Las manufacturas y productos americanos que reemplazaban a los similares españoles dejaron de estar protegidos. El entonces virreinato del Río de la Plata era un ejemplo. Los textiles de Tucumán sufrieron un retroceso ante las importaciones españolas que ingresaban a través de Buenos Aires. La industria vinícola de Mendoza se veía perjudicada por una combinación de elevados impuestos y competencia de España. Mendoza se quejaba de las "tiranas gabelas", de su situación de "feudataria de Buenos Aires", y pedía a España que detuviera la exportación de su vino al Rio de la Plata, cosa que obviamente no sucedió.

Sin embargo, en buena medida la política impulsada por los borbones fundó las bases de lo que sería al final la causa de su casi completa derrota en estas tierras. Uno de los elementos fundamentales fue que, acosados por las dificultades económicas, permitieron y estimularon dándoles rango militar la creación de las milicias criollas. Como consecuencia, sus miembros fueron admitidos en el fuero militar, una privilegiada condición que extendía a los criollos los derechos e inmunidades que ya gozaban los militares españoles, especialmente la protección de la ley militar con el consiguiente detrimento de la jurisdicción civil.
Los criollos no sólo adquirieron un nuevo fuero, sino también un sentido de la identidad militar y de confianza, nacidos del conocimiento de que la defensa del lugar de su nacimiento estaba en sus manos.
España contribuyó a modelar una armada que finalmente sería utilizada contra ella. En el Río de la Plata en 1806-1807 un ejército criollo derrotó a los invasores británicos y consolidó las bases de un poder militar local que posteriormente sirvió para derrocar en 1810 al virrey.

Esta parte -comparativamente retrasada- de los dominios españoles experimentó tardíamente su primer desarrollo económico cuando surgió una incipiente actividad ganadera, dispuesta a ampliar la exportación de cueros y otros productos animales a los mercados del mundo.
Desde 1778 las casas mercantiles de Cádiz con el capital y los contactos necesarios se aseguraron un firme control del comercio de Buenos Aires y se interpusieron entre el Río de la Plata y Europa. Pero en la década de 1790 fueron desafiados por comerciantes porteños, que buscaban concesiones de trata de esclavos y a la vez permisos para exportar cueros. Empleaban sus propios barcos y capitales y ofrecían mejores precios por los cueros que los mercaderes de Cádiz, favoreciendo con ello a los estancieros. Estos formaban un tercer grupo de presión, hasta entonces pequeño y poco importante, pero aliado de los comerciantes criollos contra los monopolios españoles.

Esos intereses porteños tenían portavoces como Manuel Belgrano, Hipólito Vieytes y Manuel José de Lavardén.
Lavardén, hijo de un funcionario colonial, hombre de letras, estanciero de éxito, redujo el programa económico de los reformadores porteños a cuatro peticiones básicas: comerciar directamente con todos los países, obteniendo así importaciones de fuentes más baratas; poseer una marina mercante propia e independiente; exportar los productos del país sin restricciones; expansionar la agricultura y la ganadería mediante la distribución de la tierra a condición de que el que la reciba trabaje la concesión.

Pero no resultaba tan sencillo, los intereses económicos en América no eran homogéneos: había conflictos entre las distintas colonias y en el seno de las mismas. Y la emancipación no era simplemente un movimiento por la libertad de comercio. Pero sí existía un consenso, era el deseo de un gobierno que cuidara de los intereses americanos aunque ello se limitara a proteger la libertad y la propiedad. Y los americanos eran cada vez más escépticos sobre la posibilidad de que España se lo pudiera proporcionar.

La realidad era que la riqueza de las burguesías criollas se basaba en la explotación desenfrenada de las clases bajas populares y este era un sistema de opresión que también era puesto en riesgo por las reformas borbónicas. Cuando en 1808 se produce la invasión napoleónica y el colapso de la monarquía española, los criollos no podían permitir que se prolongara el vacío político; actuaron rápidamente para anticiparse a la rebelión popular: tuvieron que escoger la independencia no sólo para tomar el poder de España, sino, sobre todo, para impedir que lo hicieran los pardos (clases bajas o los primigenios "cabecitas").

Simón Bolívar
Simón Bolívar tenía claro el dilema que sobreviviría a la independencia política: "Un inmenso volcán está a nuestros pies. ¿Quién contendrá las clases oprimidas? La esclavitud romperá el fuego: cada color querrá el dominio".

Poder político, orden social: ésas eran las exigencias básicas de los criollos. Al mismo tiempo que los americanos empezaban a negar la nacionalidad española se sentían conscientes de las diferencias entre si mismos, porque incluso en su estado pre nacional las distintas colonias rivalizaban entre si. E incluso este débil sentido de la identidad se limitaba a los criollos. Bolívar lo expresó con mucha claridad:

"[...] no somos europeos, no somos indios, sino una especie media entre los aborígenes y los españoles. Americanos por nacimiento, y europeos por derechos, nos hallamos en el conflicto de disputar a los naturales los títulos de posesión y de mantenernos en el país que nos vio nacer, contra la oposición de los invasores [españoles]; así, nuestro caso es el más extraordinario y complicado."

La variedad geográfica natural reforzó las divisiones impuestas por el hombre. La dificultad de las comunicaciones separaba más a cada colonia de la otra. Los borbones mejoraron los caminos, los servicios postales y las comunicaciones marítimas del imperio, pero los obstáculos naturales, los formidables ríos, llanuras y desiertos, las impenetrables selvas y montañas de América eran demasiado grandes para vencerlas. Los viajes eran largos y lentos. Se tardaba cuatro meses por mar entre Buenos Aires y Acapulco, y el regreso era todavía más lento. El viaje por tierra desde Buenos Aires a Santiago, cruzando pampas y cordilleras, costaba dos agotadores meses. Si alguien era lo bastante temerario para viajar desde Buenos Aires a Cartagena por tierra se enfrentaba con un viaje a caballo, mula, carros y transportes fluviales vía Lima, Quito y Bogotá, que le tomaba nueve meses.

El colapso español y la independencia:

Carlos IV y familia, pintados por Goya
La oportunidad para la completa independencia llegó en 1808, cuando la crisis del gobierno en España deja a las colonias sin metrópoli. El final fue rápido, aunque la agonía precedente, prolongada. Antes de la catástrofe final, España sufrió dos décadas de humillación, cuando el programa de reforma y renacimiento de Carlos III desembocó en un renovado declive y una nueva dependencia. Sorprendida por la Revolución francesa, impotente ante el poder de Francia, España fue cayendo de crisis en crisis. Desde 1796 España fue arrastrada a las guerras de Francia en calidad de satélite, forzada a subvencionar a su imperial vecina y a sacrificar sus intereses propios. Lo peor estaba por llegar. Cuando, en 1807-1808, Napoleón decidió acabar con el simulacro e invadir la península, los borbones no tenían tenían forma de oponerse. En marzo de 1808, Carlos IV abdicó en favor de su hijo, Fernando. Los franceses luego ocuparon Madrid, y Napoleón indujo a Carlos y a Fernando a ir a Bayona para conversar (?). Allí, el 5 de mayo de 1808, forzó a ambos a abdicar y al mes siguiente proclamó a José Bonaparte, su hermano mayor, rey de España y de las Indias Occidentales.

"El 2 de mayo de 1808", también de Goya
En España el pueblo llano empezó a combatir valientemente por su independencia y los liberales, en cambio, a preparar una constitución para controlarlo. Las juntas provinciales organizaron la resistencia a Francia, y en septiembre de 1808 se formó una junta central, invocando el nombre del rey y, desde Sevilla en enero de 1809, ésta promulgó un decreto diciendo que los dominios españoles en América no eran colonias, sino parte integrante de la monarquía española con derechos de representación.
Pero cuando las fuerzas francesas entraron en Andalucía, en enero de 1810, la junta se disolvió, dejando en su lugar a una regencia de cinco personas con mandato para convocar unas cortes donde estuvieran representadas tanto España como América.

Sin embargo, los liberales españoles no eran menos imperialistas que los conservadores. Las Cortes de Cádiz promulgaron la constitución de 1812, que declaraba a España y América una sola nación. Pero, aunque a los americanos se les garantizaba una representación, se les negaba una representación igual que a los peninsulares, y aunque se les prometían reformas se les negaba la libertad de comercio.

Los americanos tuvieron que ocuparse desde entonces de su propio destino. Ya no tenían a los Borbones; no querían a Napoleón y no se fiaban de los liberales. Una vez que se tomaron decisiones autónomas, la independencia cobró impulso, rápidamente. Recorrió el subcontinente en dos grandes movimientos. La revolución del sur fue más rápida, avanzando desde el Río de la Plata, a través de los Andes hasta el Pacífico. La revolución del norte, hostigada más de cerca por España, se desvió desde Venezuela a Nueva Granada y volvió a su lugar de origen. Ambas confluyeron en Perú, la fortaleza de la vieja España en América. Y en el norte, la insurrección mexicana siguió su complejo curso propio: revolución social abortada, prolongada contrarrevolución y victoriosa revolución conservadora. 

La Pepa
La Constitución liberal de 1812 y los maturrangos modelo siglo XXI:

La derecha española está de fiesta -a pesar de la crisis actual que recae sobre las espaldas del pueblo- lo que celebran es el bicentenario de su constitución liberal de 1812, popularmente conocida como "La Pepa", de allí por supuesto, viene la expresión popular Viva la Pepa!. (La Pepa aquí)

Claro que éstos actuales, como aquellos del pasado, usan el término liberalismo con un sentido muy laxo, más vinculado al autoritarismo que al sentido usual del término que está asociado a las libertades y a los derechos individuales económicos y políticos. En fin, lo que proponen -antes y ahora- estos liberales hispanos es: libertad sin restricciones para el gran capital y autoritarismo en lo político con las clases populares. La misma combinación nefasta que practica nuestro "liberalismo" local con el cual guarda parentescos de origen y de prácticas.

El 10 de abril se hace la gran fiesta y, por supuesto, figuran a la cabeza de la celebración el actual gobierno español de Rajoy y el lacayo yanki de José María Aznar -el héroe de Bush- que para no ser menos que los constituyentes de 1812 también posa su mirada crítica y rapaz sobre América Latina, esa que algunos aún siguen llamando Hispanoamérica, como si el tiempo no hubiese pasado y barrido al basurero de la historia su heráldico esplendor.

Así reza la invitación de Aznar a la conmemoración, cito:

Madrid, 28.03.12.- La Fundación para el Análisis y los Estudios Sociales FAES presenta el informe estratégico ‘América Latina. Una agenda de libertad 2012’ el próximo martes 10 de abril, a las 13:00 horas, en el Oratorio de San Felipe Neri de Cádiz, coincidiendo con el bicentenario de la Constitución de 1812. En el acto intervendrán el expresidente del Gobierno y presidente de FAES, José María Aznar, que prologa el texto; el ministro de Asuntos Exteriores y de Cooperación, José Manuel García Margallo; el diputado del Partido Popular y director del informe, Miguel Ángel Cortés, y la alcaldesa de Cádiz, Teófila Martínez.

¿De qué se trata el informe?. Continúo citando (no hay pez que por la boca no muera):

‘América Latina. Una agenda de libertad 2012’ es una edición actualizada y ampliada del informe sobre la situación y el futuro de la región publicado por FAES en 2007.

Aquel texto promovía la unión de los afines entorno a ideas comunes y proyectos viables de consolidación de la democracia liberal, respeto a las libertades individuales, vigencia del Estado de Derecho, fortalecimiento institucional y economía abierta. Presentado en dieciocho países, el informe se ha convertido desde entonces en un documento de referencia que ha inspirado programas electorales, ha servido de fuente de consulta y ha alimentado el debate en foros académicos y políticos. Con más de 1000 referencias en Google, el informe se ha consolidado como una marca de reconocida relevancia en América Latina.

OPORTUNIDAD HISTÓRICA
‘América Latina. Una agenda de libertad’ apuntaba en 2007 que la región se hallaba ante el dilema de seguir la senda de la libertad, la democracia y la prosperidad u optar por el populismo y la irrelevancia en la escena internacional”. La tesis principal de la nueva versión es que “las luces predominan hoy sobre las sombras en América Latina, que se encuentra ante una oportunidad histórica para consolidar su desarrollo”. A este respecto, el informe asegura que la región “es ahora más próspera y mayoritariamente democrática”, que se ha consolidado “el traspaso pacífico del poder y la alternancia política”, y que “ha conseguido mantener tasas de crecimiento elevadas en un momento de crisis económica y financiera internacional”.

J.M. Aznar en la UADE (2012)
LIBERTAD vs. AUTORITARISMO
Aznar, para quien América Latina es “parte sustancial de Occidente, una prioridad para España y fundamental para el futuro de la libertad, la democracia y el bienestar en el mundo”, matiza además que “si bien la región ha resistido el embate del populismo, que ha retrocedido, escapan a este panorama la dictadura cubana y sus satélites, refractarios a la adopción de reformas e incompatibles con la idea de sociedad abierta”.

En este sentido, el expresidente del Gobierno señala que “la conculcación de los derechos de propiedad, la inseguridad jurídica y el aumento descontrolado de la oferta monetaria” se encuentran entre los motivos que explican el fracaso del ‘socialismo del siglo XXI’ como modelo y que han contribuido a su desprestigio incluso entre sectores de la izquierda. (fin de la cita)

La propia izquierda española no tardó en responderle de una forma que vale la pena resaltar:

"La coalición Izquierda Unida (IU) instó hoy al gobierno español a rechazar un documento sobre América Latina de la ultraconservadora Fundación FAES, dirigida por el expresidente José María Aznar, por su evidente sumisión a Estados Unidos.

El exhorto está incluido en una interpelación del diputado de IU José Luis Centella al ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel García-Margallo, la cual será registrada el próximo lunes 9 de abril en la mesa del Congreso de los Diputados.

En su requerimiento, Centella le pregunta al jefe de la diplomacia española si su cartera asume los postulados que sobre Latinoamérica formula la Fundación para el Análisis y los Estudios Sociales (FAES), a través de su informe sobre esta región.

A juicio del dirigente, en ese documento prevalece una retórica antiprogresista e injerencista, con marcada subordinación a la política imperial de la Casa Blanca.

Centella consideró que el trabajo elaborado por la organización que encabeza Aznar, ligada al derechista Partido Popular (PP), ahora en el poder, confunde sus deseos con la realidad.

Presenta una America Latina dividida entre los “malvados” países defensores del socialismo del siglo XXI y aquellos que abrazan el neoliberalismo, cuando el escenario es totalmente diferente, subrayó.

Destacó en ese sentido que la región se encuentra en el momento de mayor integración, acompañado al mismo tiempo de una independencia cada vez más importante respecto a Estados Unidos.

Basta simplemente con ver la lista de visitas de mandatarios latinoamericanos de todos los sectores políticos que visitan a Cuba desde la amistad y de forma especial critican las injerencias norteamericanas en la zona, ilustró.

Como otro ejemplo de ese nuevo escenario, obviado por la FAES, mencionó el reciente cuestionamiento a la exclusión de la isla caribeña de la Cumbre de las Américas, hasta poner en crisis su propia continuidad.

Para el diputado de la tercera fuerza política en votos de España, el informe soslaya el fracaso de las recetas neoliberales que llevaron a la ruina a grandes sectores de la población latinoamericana, políticas que ahora tratan de aplicar en Europa con similares resultados.

En cambio, advirtió, desconoce que ha sido precisamente la integración la que ha permitido a la citada área geográfica afrontar la crisis con menos costes sociales.

Contrastó esa situación con la de la rica Europa, que se ve asolada por el desempleo, la exclusión social y la falta de futuro para millones de jóvenes, fruto de las políticas neoliberales impuestas por el Fondo Monetario Internacional.

Tratar de enfrentar en estos tiempos a las naciones de América Latina no sólo es una torpeza política, sino que puede tener un serio coste para nuestra economía, avisó el político de izquierda en su interpelación, a la cual tuvo acceso Prensa Latina.

Según su criterio, sería un error de la actual administración del PP pensar que las injerencias propuestas por la FAES para Cuba, Venezuela y el resto de países miembros del ALBA no van a tener efectos, cuando como nunca se impone la solidaridad interregional.

Centella lamentó que en todo el informe no exista una sola palabra sobre las consecuencias del prolongado bloqueo de Washington contra La Habana y tampoco se cite la existencia de la base de Guantánamo, convertida en un centro de tortura para vergüenza de la humanidad.

Estimó que los planteamientos de la organización ultraderechista suponen una confrontación con una zona del planeta con la cual España debe mantener relaciones culturales y económicas, por encima de la opinión que sobre su régimen político cada grupo político tenga.

Desde IU entendemos que el nuevo informe de la FAES pretende situar al Gobierno español como instrumento de confrontación en la región, remarcó.

El diputado pregunta al Ejecutivo de Mariano Rajoy si considera que asumiendo esos postulados, podrá garantizar su declarado deseo de reunir a todos los mandatarios en la Cumbre Iberoamericana de Cádiz, programada para noviembre venidero." (fin de la cita)

Es inevitable recordar al leer el informe de la FAES el editorial del diario El País titulado "Por el mal camino" que fuera reproducido aquí por La Nación con el mismo título. Es posible reconocer en ese editorial-diatriba, completamente irrespetuoso con el gobierno y el pueblo argentino, las ideas "liberales" de la FAES de Aznar. Aunque a primera vista solo parezca que se trata de una reacción "natural" ante el conflicto de intereses puramente económicos que se dan en torno a Repsol-YPF.

Lo que esta gente -de allá y de aquí- no soporta es que actuemos como lo que somos: PUEBLOS-NACION soberanos que eligen de manera republicana, libre y democráticamente como y por quien quieren ser gobernados.

Nada de VIVA LA PEPA, ABAJO LA PEPA!! Y LOS INTENTOS ABSURDOS DE REVIVIRLA QUE BIEN MUERTA ESTA, POR LO MENOS POR ESTOS LARES.

Si querés divertirte y aprender más sobre la pepa te recomiendo ver las 18 razones para decir ABAJO LA PEPA!!, que nos da el profesor FELIX RODRIGO MORA

Aunque tal vez huelgue decirlo, hay una unidad de Latinoamérica y España que pasa por la unidad de sus pueblos, por la independencia de toda nueva forma de colonialismo o paternalismo y por una justa distribución de la riqueza con justicia social, que si defiendo a ultranza, pero no acepto que ella tenga que pasar por el filtro y el control ideológico y político de ningún grupo de iluminados que reivindican antiguas formas de dominación y coloniaje y cuyas ideas van absolutamente a contramano de los verdaderos intereses populares y nacionales.

bastadeodio                                                                         

jueves, 8 de diciembre de 2011

La CELAC: Democracia y libertad de empresa

Los diarios opositores -como señalé en un post anterior- no le prestaron atención informativa a la creación de la CELAC, objetivo único de la reunión de jefes de Estado y de gobierno de América Latina y el Caribe, que reunió a 33 países, todos los del continente menos EEUU y Canadá, y que tuvo lugar en Caracas.

Sin embargo, hoy 8 de diciembre, La Nación publica un editorial sobre el tema, titulado: "Celac, otro proyecto aislacionista".

No es que sea especialmente interesante, no lanza rayos y centellas, pretende ocultar la preocupación e intenta transmitir desprecio hacia el hecho de la creación y dudas sobre su permanencia futura.

Lo interesante es que lo que para nosotros y en ese nosotros incluyo a los jefes de Estado presentes y a la gran mayoría de los ciudadanos que éstos representan, o ¿no son representantes democráticos acaso? consiste en una virtud, para el editorialista representa un defecto, sino vean:

"...(la CELAC) apunta a generar un diálogo cerrado en nuestro hemisferio, que por definición excluye a Canadá y a los Estados Unidos. Como si su sola presencia en la mesa fuese algo inaceptable, lo que obviamente sugiere falta de autoestima y una suerte de complejo de inferioridad."

Ahora entiendo, la OEA, que excluye a Cuba, indica por parte de los únicos que sostienen esa exclusión: EEUU y Canadá, una "falta de autoestima y una suerte de complejo de inferioridad.".

Ahora me queda claro. Por eso la OEA no funciona ni funcionó, ni tampoco lo hacen -lógicamente- los organismos que dependen de ella, especialmente el Consejo Interamericano de Derechos Humanos, que como todo lo de la OEA, tiene injerencia sobre todo el continente pero su sede está en Washington. Como Dios vamos.

El Editorial afirma que Argentina y Brasil "emitieron una señal inequívoca de falta de interés, cuando sus dos presidentes se retiraron de la reunión un día antes de que concluyera.". Flaco argumento, lo único de cierto en él es la coincidencia de eventos.

Argentina y Brasil han dado muestras sobradas en el pasado inmediato, desde que los Kirchner asumieron el poder en Argentina y el PT con Lula da Silva primero y ahora con Vilma Rousseff en Brasil, de que su vocación es latinoamericanista y que pretenden llevar adelante una política hemisférica independiente de los EEUU, respetuosa pero independiente. La verdad es que no se que parte del significado de la palabra "independiente" no es comprendida por La Nación.

Ahora entiendo. Esta política de independencia, refrendada en Caracas al crear la CELAC es "aislacionista" porque deja fuera a los EEUU (y Canadá). Entonces la OEA es "aislacionista" porque por voluntad exclusiva de los EEUU deja fuera a Cuba. O estoy equivocado y -según el editorialista de La Nación- hay países de primera y países de segunda y los primeros pueden aislar a cualquiera de los otros sin ser "aislacionista" por hacerlo. No creo que La Nación sostenga semejante incongruencia. ¿O sí?

Sin embargo, lo peor de los argumentos expuestos en el editorial está por llegar y pienso que ésta es la verdadera razón de tanto encono, de tanto desprecio, dice:

"La verdadera intención de los impulsores de la idea de la Celac parece evidente si se escuchan sus habituales arengas. Para algunos, se trata simplemente de reemplazar a la Organización de los Estados Americanos (OEA), cuya actividad en defensa de la democracia y de las libertades civiles y políticas resulta incómoda a los regímenes autoritarios."

Y si es cierto: se trata de la OEA, aunque no sé si el objetivo, como dicen, es reemplazarla sino señalar de manera muy fuerte el descontento de la mayoría de los países de la región con el papel que ha cumplido objetivamente la OEA casi desde su creación, un rol demasiado determinado por los intereses estratégicos de los EEUU y no por los de los países afectados.
Baste recordar la guerra entre la Argentina y el Reino Unido -una potencia extracontinental- por la soberanía sobre las islas Malvinas, en la cual el TIAR fundado a iniciativa de los propios EEUU en el marco de la guerra fría resultó completamente inoperante. O el más reciente golpe de estado en Honduras, o el intento similar en Ecuador, en todos éstos casos la OEA resultó inoperante. También lo fue en el grave conflicto entre Colombia y Venezuela, lo que evitó que este escalara hacia una guerra fue la oportuna intervención de uno de esos organismos "aislacionistas" e "inoperantes" -en opinión de La Nación- la UNASUR con Néstor Kirchner a la cabeza.

En realidad si se sigue leyendo el editorial se descubre el verdadero motivo, ese que resulta inconfesable y que se oculta tras el argumento de la libertad de expresión. El problema en el caso de este argumento es que ellos, digo La Nación y todos los colegas nucleados en la SIP, subsumen en el término "libertad de expresión", otro que es "libertad de empresa" y claro, cada intento de los estados soberanos por meterse con éste último se transforma automáticamente en un atentado contra el primero.

En la Argentina tenemos un caso o dos que pueden servir de ejemplo a lo que sucede en casi todos los países de la región. Uno es el caso de la empresa Papel Prensa que tiene el monopolio sobre la fabricación de papel con el que se imprimen los diarios y muchos semanarios, el cual resulta particularmente grave por la ilegitimidad de origen de la empresa cuyo dominio fue obtenido por Clarín y La Nación durante la última dictadura militar con métodos propios de ésta. El segundo caso lo constituye el propio grupo Clarín que detenta a través de sus empresas el dominio sobre el 80% de las señales de radio y televisión.
En ambos casos existen conflictos de intereses entre un Estado que intenta democratizar la producción y el acceso a la información y unas empresas periodísticas que no quieren ceder su control. Entonces pregunto: ¿Quienes son los verdaderos defensores de la libertad de expresión en estos casos?¿El Estado que busca democratizar o las empresas que buscan perpetuar su predominio?.

El hecho es que durante el auge del liberalismo en el mundo y en el subcontinente entre las empresas periodísticas sucedió lo que con la mayoría de los sectores de la economía, se concentraron, los grandes se tragaron o eliminaron a los pequeños.
Con el fracaso y el fin de éstas políticas -lo que seguramente es vivido con añoranza por el editorialista- en la mayoría de los países de la región naturalmente se trata de impulsar la inversión de esta tendencia nefasta a la concentración, en particular ésta es importante que sea exitosa, por lo que señalé antes, en el caso de los medios de comunicación. Y siempre es difícil hacer volver atrás algo que ya está instalado, sobre todo sin afectar el sacrosanto derecho de propiedad. Pero en Argentina tenemos la Ley de Medios Audiovisuales que está cambiando de a poco las cosas y liberando voces que antes estaban excluidas.

bastadeodio                                                            

lunes, 5 de diciembre de 2011

33 países conforman la CELAC: Una síntesis

¿Qué es la CELAC?. Son las siglas de la Comunidad de Estados de Latinoamérica y el Caribe. (ver aquí)
Esta unidad representa un viejo sueño americano, soñado por muchos desde Simón Bolívar para acá. El último gran latinoamericano que lo hizo y lo expresó con una potencia inusitada desde su cargo como primer presidente de la flamante UNASUR, fue nuestro Néstor Kirchner.
Las Instituciones no valen solo por sus declaraciones, ni por lo viejas que son, sino especialmente por lo que hacen. Y la UNASUR hizo más por la unidad latinoamericana en su corta existencia que la OEA en todos sus años. Hasta legítimamente cabe preguntarse: ¿Para qué nos sirve la OEA? si, como pasó con el conflicto de Malvinas, resulta inoperante. O en ocasión del golpe contra el presidente de Honduras Miguel Zelaya. O para dar por terminado el injusto e inusitado bloqueo a Cuba.

Hay muchas ilusiones puestas en lo que puede lograr esta flamante institución en relación  a los problemas que pueda encontrar la región inmensa y llena de futuro que es América Latina y el Caribe. Veinte millones de kilómetros cuadrados, 550 millones de habitantes y una inmensa cantidad de inequidades por resolver, el principal: la pobreza que aún es muy alta.
Sin embargo y simultáneamente la región tiene la oportunidad, las condiciones objetivas para, finalmente, tomar conciencia de sí, de lo que representa, con una mirada propia atenta a su futuro y al contexto mundial. Un viejo sueño Bolivariano de doscientos años que las circunstancias existentes en el mundo, el retorno a la democracia en nuestros países y un relativamente más débil intervencionismo de los EEUU, favorecen a su concreción. Estos son los puntos sobresalientes de la gran reunión constitutiva que recientemente tuvo lugar en Caracas:

1. La Celac no sustituye a la Unasur, la Unión Sudamericana de Naciones creada en 2004, relanzada en 2007 y consagrada en su eficacia regional con la secretaría ejecutiva de Néstor Kirchner en 2010. Ni tampoco se propone hacerlo con ningún otro organismo subregional de los muchos existentes. No resta suma.

2. La Celac incluye a México, el otro grande de la región junto con Argentina y Brasil y, además, a 30 países más de sudamérica, centroamérica y el caribe. Dos de ellos representados por sus primeros ministros pues pertenecen a la Commonealth). Del continente, solo no están incluidos en ella EEUU y Canadá. (ver aquí)

3. Brasil está a punto de superar al Reino Unido en el ranking de las economías más poderosas del mundo y resulta que es nuestro gran vecino y principal socio. La Argentina actúa según esa realidad y se beneficia de ella tanto en términos económicos como políticos. En la misma reunión de Caracas las presidentas Cristina Kirchner y Dilma Rousseff concretaron la creación de un organismo de "sintonía fina" que facilite la integración y el comercio entre los dos países (ver aquí)

4. Brasil y la Argentina no abandonaron a Venezuela ni como apuesta regional (centrada en el potencial energético de los venezolanos y en su rol creciente de puente entre Sudamérica y el Caribe) ni como apuesta política (Cristina y Dilma prodigaron gestos de cariño incluso personal a Chávez quien se los devolvió con énfasis. Fue espontánea, hasta juvenil, la expresión de deferencia que Chávez le brindó a Cristina cuando ésta se retiraba para regresar a Buenos Aires).

5. La euforia del presidente cubano Raúl Castro, que calificó a la Celac de la iniciativa más importante de los últimos 200 años, muestra otra cara del nuevo organismo. No reemplaza a la Organización de los Estados Americanos pero sí le reduce su papel. Ofrece un paraguas de amplio espectro político para que Cuba pueda emprender una transición lo más ordenada posible desde la revolución hacia la construcción de un capitalismo mixto. El presidente ecuatoriano fue el más frontal al cuestionar el rol de la Organización de Estados Americanos (OEA). “Necesitamos un nuevo sistema interamericano. La OEA ha sido históricamente capturada por los intereses norteamericanos. Esto la convierte en poco confiable para los tiempos de América latina” y agregó:  “sólo por la actitud que tuvo durante el conflicto de las Islas Malvinas merecería desaparecer”.

6. La Celac es otra forma más de reunirse y discutir en un mundo multipolar que se encuentra en plena reformulación. En un mundo que transita hacia no se sabe qué y tampoco cómo ni cuándo. (Feliz expresión de Martín Granovsky en Página12)

7. México eligió el Nafta, fruto de una decisión política de integración con los Estados Unidos y a la vez de la aceptación de una dependencia comercial y económica respecto del mercado norteamericano. La CELAC puede colaborar a que México relaje esa excesiva dependencia en múltiples aspectos, especialmente en el cultural.

8. La Celac no surge como un organismo dirigido contra los Estados Unidos, pero refuerza un espacio de autonomía para que un conjunto amplio de países construyan y fortalezcan instituciones como Unasur o el Consejo Sudamericano de Defensa.

9. Chávez en su papel de anfitrión aprovechó para introducir con un pequeño o más extenso comentario, según el caso, todas y cada una de las intervenciones de los presidentes y presidentas presentes, no sólo estuvo hábil al utilizar la Celac como una forma de legitimación interna a las puertas de un año electoral, lleva años construyendo la unidad en centroamérica con Petrocaribe y, como consecuencia, ha desplazado a México en ese papel. Entre otros comentarios muy oportunos, Chávez propuso que se forme un Fondo de Reservas “con aporte de todos los países de la región. ¿O no confiamos en nosotros? ¿Confiamos más en la banca de Basilea?” dijo, al resaltar el hecho de que muchos países de la región tienen parte de sus reservas colocadas en bancos extranjeros por las cuales reciben muy pequeños intereses.  Las reservas sumadas de los países de la CELAC alcanzan los 700 mil millones de dólares. Chávez insistió en repatriar "aunque solo sea una parte" de los mismos para constituir el fondo.

10. En américa latina han surgido numerosos ámbitos de diálogo con muy variados objetivos y composición de integrantes. Todos tienen funciones y relevancia política y económica diferentes. La lista es muy extensa lo mismo que muy variable su eficacia.
Es posible que un ámbito como éste contribuya a relanzar a algunas de ellas en una dirección que le otorgue coherencia al conjunto, pero es evidente que esta misma proliferación puede predisponer a que las distintas iniciativas se diluyan e incluso se contrapongan.
En la Celac conviven países bloqueados por los Estados Unidos como Cuba, con otros que avanzan en Tratados de Libre Comercio como Chile, Perú, Colombia y México y otros con una dependencia histórica muy fuerte en la relación con EEUU o el Reino Unido como ocurre con gran parte de las islas caribeñas.

11. Chávez insistió mucho y con razón sobre el riesgo de que la iniciativa se quede en eso. Instó a emprender de manera rápida el trabajo en comisiones que aborden aspectos concretos y a dotar al nuevo organismo de una estructura al comienzo mínima para que pueda realizar esas tareas de manera efectiva. Chávez antes de cederle la palabra a Sebastián Piñera, el nuevo presidente pro témpore de la Celac, advirtió que “ahora todo esto no puede quedar en papel, tenemos el compromiso de actuar, de prender motores”. Pesan la experiencia de intentos fallidos anteriores, el declaracionismo y la baja ejecutividad que suele acompañar a estas iniciativas. La prevención y el llamado de atención de Chávez se justifica.

12. La conducción ejecutiva está integrada por un triunvirato, "troika" lo denominó Chávez como una divertida provocación dirigida a Sebastián Piñera quien se desempeñará como presidente  y estará en funciones hasta la próxima reunión en Chile el año próximo para ser sucedido por Raúl Castro en un claro simbolismo de la relevancia que se le da a la integración de Cuba. El triunvirato está integrado por Sebastián Piñera, Raúl Castro y Chávez. "‘Viva la diferencia’ como dirían los franceses. Pensamos distinto, en una de esas podemos acercar posiciones”, dijo Piñera respondiendo a la humorada de Chávez. Sin embargo, lo que se haga o se deje de hacer en estos primeros años puede resultar decisivo para el futuro de la Celac.

13. El respaldo común al reclamo de la soberanía argentina sobre las Islas Malvinas, el repudio al bloqueo comercial, económico y financiero a Cuba y la defensa de la democracia como requisito para integrar la Celac fueron sólo algunas de la veintena de declaraciones que emitió el cuerpo.

14. Durante la sesión de cierre del encuentro de dos días en la capital venezolana, fueron aprobadas la Declaración de Caracas, el plan de acción 2012 y el estatuto de procedimiento de la CELAC.

15. ¿Cuál fue la importancia que la prensa escrita nacional le dio a la constitución de la CELAC y a la cumbre de Caracas?
En general fue poca: escasa y desinformante: Clarín, La Nación, Perfil, Crónica y La Prensa -en sus ediciones de hoy domingo 4 de diciembre- no lo consideran un tema importante y no lo colocan en su tapa, ni informan de manera completa y adecuada sobre él. En cambio Tiempo Argentino y especialmente Página12 si lo hacen y le otorgan el espacio y la relevancia que merece el acontecimiento.  La reunión fue íntegramente transmitida en directo por Telesur.

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