Por una Patria Justa, Libre y Soberana

Una Patria Justa, Libre y Soberana - 17 de octubre de 1945 - 17 de octubre de 2015 - Día de la Lealtad - Setenta años
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lunes, 6 de octubre de 2014

A Dios rogando y con el Mazo dando

Silobolsas. Los productores sojeros -aconsejados por sus dirigentes- retuvieron la mitad de la cosecha extraordinaria de soja de esta temporada. Una actitud socialmente perjudicial que, en un sentido metafórico, es comparable al canibalismo.

Los productores sojeros especulando con provocar una devaluación -como dijo Cristina en relación a los fabricantes de automóviles que mostraron similar actitud- encanutaron en el mes de junio la mitad de la cosecha de soja en silobolsas, las que en gran medida trataron de esconder en los montes, tal vez en un fútil intento de evitar que se notara la maniobra.

Y lo hicieron a sabiendas de que, debido a que en los EEUU y Brasil las cosechas de la oleaginosa habían batido récords históricos (100 millones de toneladas en el primer caso, 90 millones en el segundo y casi 50 millones en el nuestro), los precios naturalmente estarían presionados a la baja.

Y eso fue lo que sucedió, el precio de la tonelada de soja perdió desde junio a setiembre casi un 50% de su valor. La razón de actuar con tamaña aparente irracionalidad se encuentra en que lo que los productores ven como su real negocio no es vender su producción cuando el mercado lo sugiere sino especular con la existencia de diversos mecanismos de financiamiento que les permiten aguantar para presionar con la escasez/ansiedad de dólares. Mientras en el Banco Central había reservas más que suficientes estas especulaciones eran imposibles. Ahora que por complejas razones ha reaparecido el reiterado estrangulamiento externo (en buena medida por esta forma de accionar reiterada en el tiempo) vuelven a sus viejos vicios.

El problema es que los sojeros no son los únicos que piensan y actúan así en nuestra economía. Compiten y se coaligan con otros tan poderosos como ellos. Con los ya mencionados, las terminales automotrices, y con la Banca y Sociedades de Bolsa, cuyo principal negocio real no es prestar dinero y ganar con el spread que les habilita la gestión de los depósitos, sino el de operar en el mercado de divisas a futuro haciendo diferencias enormes con la continua (y en ocasiones abrupta) depreciación del peso.

Los ciudadanos que vivimos de un trabajo a sueldo fijo somos los grandes perjudicados, fundamentalmente porque la consecuencia directa de estos mecanismos especulativos en acción en la economía real es la inflación, o mejor dicho, el aumento de precios preventivos (que van por delante de la devaluación real) que tiene lugar en las cadenas que controlan la producción y comercialización de bienes de consumo.

Sentarse sobre la producción, derramar hectolitros de leche en las alcantarillas y otras acciones por el estilo que pretenden dañar al gobierno en realidad nos dañan a todos, dañan al país, son en realidad muy graves y negativas.

El daño ya está hecho y lo perdido, perdido. Sin embargo para rescatar lo que se pueda los exportadores y el gobierno tienen y están usando una mesa de diálogo que está trabajando.

Los impuestos (y retenciones a los saldos exportables de algunos productos) son la forma en que todos los estados modernos (y antiguos) tienen para financiar sus políticas. El gobierno actual utiliza estos recursos para derivarlos en parte a los sectores sociales más postergados, pero otra porción retorna a aquellos que los aportaron por diversos caminos.

Lo notable es que nunca se quejen estos sectores por los beneficios que reciben del Estado pero siempre lo hagan por los similares que reciben otros. Al parecer consideran que la propiedad que disponen sobre los medios de producción y sus productos es de carácter absoluto y pueden hacer con ella lo que quieran, incluso destruirla total o parcialmente. Es una actitud social totalmente irresponsable y condenable.

De hecho con mucha probabilidad quienes así actúan sean de concurrir a misa por lo menos los domingos, cumplir con el sacramento de la confesión y otros ritos católicos. Sin embargo parecen ignorar de forma supina la propia Doctrina Social de la Iglesia Católica con respecto al derecho de propiedad:

176...La propiedad privada es un elemento esencial de una política económica auténticamente social y democrática y es garantía de un recto orden social. La doctrina social postula que la propiedad de los bienes sea accesible a todos por igual, de manera que todos se conviertan, al menos en cierta medida, en propietarios, y excluye el recurso a formas de « posesión indivisa para todos.

177. La tradición cristiana nunca ha aceptado el derecho a la propiedad privada como absoluto e intocable: « Al contrario, siempre lo ha entendido en el contexto más amplio del derecho común de todos a usar los bienes de la creación entera: el derecho a la propiedad privada como subordinada al derecho al uso común, al destino universal de los bienes »
Este principio no se opone al derecho de propiedad, sino que indica la necesidad de reglamentarlo. La propiedad privada, en efecto, cualquiera que sean las formas concretas de los regímenes y de las normas jurídicas a ella relativas, es, en su esencia, sólo un instrumento para el respeto del principio del destino universal de los bienes, y por tanto, en último análisis, un medio y no un fin.

178. La enseñanza social de la Iglesia exhorta a reconocer la función social de cualquier forma de posesión privada, en clara referencia a las exigencias imprescindibles del bien común. El hombre « no debe tener las cosas exteriores que legítimamente posee como exclusivamente suyas, sino también como comunes, en el sentido de que no le aprovechen a él solamente, sino también a los demás »

Extractado de:  LOS PRINCIPIOS DE LA DOCTRINA SOCIAL DE LA IGLESIA
Capítulo Cuarto, inc.III. EL DESTINO UNIVERSAL DE LOS BIENES

imagen: silobolsas en Entre Ríos
"A Dios rogando y con el mazo dando" proverbio español.
bastadeodio                                                                 

miércoles, 23 de abril de 2014

La culpa sería del gran bonete

Foro de Convergencia Empresarial
En resumidas cuentas eso es lo que dice el "stablishment" empresario reunido en el foro ídem con respecto a la "inflación" y a quién le corresponde colocarse el famoso bonete que para ellos naturalmente no es otro que el gobierno de Cristina Kirchner.

“los empresarios no son responsables en absoluto de la inflación: la suba de precios generalizada se da por las condiciones macroeconómicas”, dijo Jaime Campos, presidente de la Asociación Empresaria Argentina (AEA). Algo similar a afirmar que las lluvias se dan por las condiciones climáticas en cuya creación -se insiste cada vez más- interviene la actividad humana. En suma, la inflación es un fenómeno natural (o síntoma) producto de (malas) decisiones del gobierno que genera unas relaciones económicas "enfermas". Parece profundo pero no lo es, es más, es falso, aunque mucha gente esté dispuesto a creerlo.
Pero el mismo Campos agregó, para que no queden dudas: "Desde 2003 a 2007, la inflación en la Argentina era menor al 10 por ciento anual y los empresarios eran los mismos. Lo que ha cambiado no fueron los empresarios, sino la política del Gobierno”. Sentido común al estado puro.

En el fondo, salvo lo de la tasa, nada es cierto en esta frase: ni los empresarios eran los mismos (o estaban en una situación similar luego de la debacle del 2001) ni tampoco eran las mismas -default mediante- las condiciones externas en las que se desenvolvía la economía argentina. Aquellos, eran tiempos de "vacas flacas, con poca leche para dar", en éstos actuales la torta ha crecido de forma espectacular y su reparto se ha modificado de una forma que los pone nerviosos, especialmente pensándolo de cara a un futuro de rentabilidades decrecientes.

Cierto es que la inflación es una consecuencia o un síntoma social que obedece a distintas causas no siempre relacionadas entre sí (es multicausal) incluso, no siempre son éstas causas las mismas y, lo que lo hace aún más complejo, es no tiene ningún parecido con otros fenómenos multicausales como por ejemplo las manifestaciones climáticas, que, al fin y al cabo, obedecen a interacciones físicas y químicas, muchas de ellas que escapan a la influencia y al posible control humano.

El gobierno que se siente acusado responde con una buena dosis de ingenuidad. Su planteo es que la suba de precios guarda estrecha relación con “excesos” de las empresas que, como un acto reflejo, cualquier movimiento real o esperado en los costos lo trasladan a precios, aunque no encuentre en muchos casos justificación económica. Capitanich consideró (en un acto de ingenuidad suprema) que “en el caso concreto de la inflación, la mejor contribución que pueden hacer los empresarios es no aumentar los precios de los bienes y servicios que producen”.

Parece no percibirse adecuadamente la relación que existe, en especial en nuestra región, entre las tasas de ganancia empresarias extraordinarias, la evasión y elusión fiscales y la fuga de divisas. El aumento generalizado y anticipado de precios es a la vez causa y producto de la especulación empresaria dirigida a la obtención de esas ganancias extraordinarias y por esas vías principales.
Es -a grandes rasgos- sencillo: si buena parte de la riqueza generada se transforma en divisas y se sustrae del circuito productivo "fugándose" y esa situación se combina con una merma en el balance comercial externo (exportaciones menos importaciones) el dinero nacional circulante pierde valor y esa pérdida recae casi exclusivamente sobre los trabajadores que necesitan más dinero para adquirir los mismos bienes.

La inflación desmedida, es además un arma empresaria tradicionalmente eficaz tanto en el disciplinamiento político del gobierno de turno -debilitándolo- como de los mismos trabajadores haciendo más regresiva la distribución de la riqueza generada por el trabajo. Así consiguen "encuadrar" a un gobierno díscolo (o indeciso) y, a la vez, apropiarse de una mayor parte de la renta del trabajo disminuyendo los salarios reales.

En suma, la inflación (desmesurada) es una consecuencia directa del particular modo de acumulación adoptado por los grandes grupos económicos concentrados de nuestro país y les sirve -con el apoyo de los medios de comunicación también concentrados y de gran parte de la sumisa clase política nacional- para librarse de su responsabilidad descargándola en el (odiado) gobierno que trata de cambiar las reglas de juego en beneficio de los trabajadores. Es la famosa puja distributiva que siempre existe bajo el capitalismo pero practicada a lo bestia.

Hay que advertir sin embargo que esta -la inflación de precios- no es la única manera en la que los grupos económicos logran sus objetivos. Europa y su actual "crisis" es buen ejemplo de ello. Se suele decir que el ideograma chino para la idea de crisis integra las ideas de riesgo y oportunidad. Es tan cierto desde el punto de vista lingüístico como real. Lo que sucede aquí y allá es que de una u otra manera el riesgo lo soportan invariablemente los pueblos y de las oportunidades se benefician los grupos concentrados de la economía.

bastadeodio                                                                      

martes, 16 de julio de 2013

La Inflación en la campaña opositora

Cristina y un pueblo contento
Francisco Peregil, corresponsal del diario español El País en Argentina, publicó ayer en ese diario una nota titulada: "La economía argentina se desboca", ni lerdo ni perezoso el diario La Nación la duplica en su edición on line de hoy, martes 16 de julio de 2013, pero con el título: "Fuertes críticas del diario El País a la "desbocada economía argentina"", como si fuese cosa del "prestigioso" diario español. Viene de afuera, no de ellos y por eso debe ser más serio, ese es el mensaje y el engaño.

Desde luego que no es la primera vez, ni será la última, que esta "coincidencia" sucede, es evidente que el antes afamado diario español hoy juega un claro papel, junto con la entente Clarín-La Nación-Perfil, en contra del gobierno nacional. Hoy los intereses económicos y políticos de los grupos comunicacionales dominantes están por encima de cualquier apariencia de objetividad y seriedad periodísticas y se han sacado la careta. Ocurre en todo y por todos lados. Lo que no hace mucho era políticamente incorrecto ahora es de lo más natural y no se oculta. Ocurre hasta con la vigilancia a nivel global de la vida cotidiana de simples ciudadanos comunes. Afirmar que el conjunto de las libertades individuales que tanto ha costado conseguir se encuentra amenazado por la "nueva política" no es ninguna exageración.

Mucha razón lleva Cristina cuando afirma con insistencia digna de mejor escucha que el mundo está cambiando para peor bajo nuestras narices y cosas que antes eran inconcebibles -como lo sucedido a Evo Morales- hoy son perfectamente posibles como hemos visto.

Detrás de la bandera de "la inflación" se ocultan varios intereses todos contrarios al interés de la gran mayoría del pueblo argentino. Esta bandera (y la de la inseguridad) son las más fuertes de que dispone la oposición política, pero también y como ha ocurrido siempre en nuestra historia, los grupos concentrados que colaboran decisivamente a generarla son los que se verían más beneficiados en el caso de que se aplicaran las tradicionales recetas recesivas para bajarla.

Lo primero que hay que tener en claro con respecto a la inflación en nuestro país es que está lejos de ser un fenómeno coyuntural, como puede haber sucedido en otras latitudes y momentos de la historia. Por el contrario este fenómeno -como es fácil constatar- nace prácticamente con la constitución de la Argentina como nación. Se puede afirmar (Mario Rapoport, 2010) que convivimos con ella de manera permanente desde mediados del siglo XIX y especialmente a partir de 1880 (ver también la serie 1945-2007, de tasas de crecimiento e inflación). En nuestro país la persistencia de altas tasas de inflación responde a complejos factores estructurales que -aún bien estudiados por los especialistas (ver, por ejemplo, Hernán Letcher, 2012)- permanecen ocultos para el público en general.

La explicación clásica monetarista: La causa de la inflación es el déficit fiscal y la emisión de moneda, no solo falla como explicación teórica sino especialmente lo hace como receta para bajarla, esto es, provocar de forma deliberada una recesión -ahora dicen "enfriamiento" un eufemismo que suena mejor- de la economía. Hemos tenido la repetida desgracia de su aplicación con su secuela de baja de salarios, desempleo, cierre de fuentes de trabajo y la regresión de una distribución de por sí inequitativa de la riqueza producida por el trabajo. El último de estos "ajustes" nos llevó a la crisis del 2001. Inolvidable.

Lo segundo es que una cosa es inflación sin crecimiento de la economía (estanflación) y otra muy distinta tener tasas de inflación más o menos estables acompañadas de crecimiento económico sostenido, de mantenimiento del poder adquisitivo del salario vía paritarias y de políticas estatales de distribución del ingreso progresivas que elevan paulatinamente la participación de los trabajadores en la renta total nacional.

En otras palabras el "costo" del crecimiento con equidad es una tasa inflacionaria que es elevada si se la compara con la de otros países. No hay problema siempre y cuando el diablo no esté en condiciones de meter la cola y disparar la tasa a valores insostenibles.
Pero el diablo -en este caso los sectores oligopólicos de la economía que controlan el precio de los alimentos y otros insumos básicos-, junto con la condición de país exportador de commodities sujeto, en consecuencia, a valoraciones de precios que no controla, pueden afectar el difícil equilibrio obligando al estado a intervenir más decididamente en la economía.

Este gobierno -como antes el de Juan Domingo Perón en los 40 y 50- lo hace, interviene y eso molesta y, además, saben que no va a ceder nunca -como otros, aún de origen popular, antes lo hicieron- a la tentación monetarista y no va a provocar una devaluación con baja de salarios y un menor crecimiento, ni siquiera en el caso de que esta política -si es que se puede- se aplique de modo lento y progresivo.

Tal y como están planteadas las cosas opino que estamos frente a una disputa eminentemente política entre un gobierno que pretende mantener el rumbo de un proyecto de crecimiento con equidad y en democracia plena, con la esperanza de que este se consolide mediante el apoyo popular y de un proyecto preexistente que pretende dejar el control del estado, es decir de la política, en manos de los grupos concentrados, regresándonos como sociedad a las peores épocas ya vividas. Aquellos conciudadanos que lograron en estos diez años milagrosos ascender de la clase media baja a la clase media, los trabajadores que lograron darle educación superior a sus hijos, deben tener muy presente la experiencia pasada y no dejarse tentar por los cantos de sirena que -como a Ulises- nos quieren hacer encallar y llevar al muere.

Otra cosa que hay que tener clara y que me parece fundamental es que este proyecto nacional y popular no es un proyecto estático ni acabado, ni tampoco viene desde arriba desde presidencia. Es un proyecto que nos involucra a todos los que soñamos con una Patria Justa, Libre y Soberana. Seguramente hay hoy en este proyecto, especialmente en lo que hace a los factores estructurales algunas patas que aun están cortas -solo por dar un ejemplo, menciono el aumento de competitividad basado en la incorporación de tecnología especialmente de origen nacional- pero es a nosotros como pueblo que nos toca hacerlas crecer.

Sin embargo, la mesa está puesta y las opciones del menú también están suficientemente claras.

bastadeodio                                                                

miércoles, 28 de septiembre de 2011

Inflación, Costo de Vida, Elecciones

La oposición viene dándole al parche, como se suele decir, con el tema de la inflación, del INDEC y de Moreno, la gran bestia K, desde hace no se cuánto tiempo, tal vez desde que el propio Néstor Kirchner le metió mano al Instituto Nacional de Estadísticas y Censos, allá por el 2007. Y Néstor lo hizo porque en su opinión el INDEC necesitaba de urgentes reformas en sus metodologías que más parecían dictadas para favorecer el interés de determinados grupos económicos, que su objetivo de brindar información estadística veraz. Es así que el tema INDEC y el tema inflación comenzó a ser el caballito de batalla de la oposición y de la crítica mediática, al punto que no hace mucho asistimos a la resurrección de los expertos consultores económicos tan populares durante los años 90 que parecían haber entrado en un ocaso definitivo.
De pronto reapareció -visiblemente más viejo- Carlos Melconián, sin barba, pero con parecidos bríos y demás personajes innumerables similares prediciendo diversas catástrofes. La cosa llegó al ridículo cuando el gobierno, por intermedio de Moreno, les pidió que mostraran las metodologías de medición y la respuesta de ellos fue mostrar que o bien éstas eran inexistentes, o bien inaceptables técnicamente o simplemente hicieron como Graciela Bevaqcua -puesta ahora a consultora luego de haber sido la encargada de elaborar el IPC hasta que la despidiera Néstor- oídos sordos al requerimiento.
Mientras tanto la oposición preocupada de quedarse sin esa formidable arma de propaganda se apresuró a considerar que el accionar de Moreno coartaba la libertad de expresión de los consultores y crearon una comisión ad hoc para dar a conocer los valores de la inflación "privados" los que, natural y sistemáticamente duplicaban a los "oficiales", entretanto el asunto llegó a la Justicia porque el gobierno presentó una demanda en el Fuero Comercial y el resultado -por ahora- es que consultores, periodistas y hasta funcionarios del FMI son citados por el señor Juez para recibir testimonio, con el consabido escándalo mediático en el que la oposición acusa al gobierno -aunque la citación sea judicial- de perseguir a los que opinan distinto "como en las peores épocas de la dictadura", Patricia Bullrich dixit.
Claro que entre el momento del comienzo de la ofensiva opositora y el -por ahora- final de los exhortos judiciales median las PASO de agosto y la derrota estrepitosa de la oposición que es llevada a las elecciones de octubre por imperio de la ley y de las circunstancias y no por la vocación política de ganarlas. Y se les nota.

El viernes 23, por la tarde, en declaraciones a Radio Continental, Ana María Edwin Directora del cuestionado INDEC, en diálogo con María O'Donnell en su programa "La Vuelta", le dijo (solo me interesa el final):

MO: Discúlpeme, no quiero cortarle mal, pero me estoy quedando sin tiempo y tenía que despedirla. Pero cierre; quiero que termine su idea. Perdone. No me di cuenta que la continuaba.
AME: Bueno, estaba hablando fundamentalmente del tema que tiene que ver con la recordación. Creo que una cuestión que tal vez le interese, María, es que cuando estuvimos en el Fondo con Itzcovich estuvimos hablando precisamente de un tema que ha tenido mucha repercusión en estos días acá, que es la decisión del juez en lo penal y económico, el doctor Alejandro Catagna, en términos de que se ha enviado un exhorto; ya les hemos avisado a los técnicos del Fondo que lo iban a recibir. Nos dijeron que efectivamente lo habían recibido y que la oficina jurídica de ellos estaba tomando intervención. Y de otra parte, también lo que les he comentado es que este tipo de situaciones para cualquiera que recibe un exhorto, si eventualmente se encuentra una responsabilidad en términos del tema bajo la investigación, la responsabilidad es de carácter personal y no institucional. Sobre este tema también estuvimos hablando con los representantes del FMI.
MO: ¿Lo está investigando Catagna al Fondo?
AME: Ha enviado un exhorto para conocer cuáles son las vinculaciones entre estas consultoras que están hablando de un 25% de inflación o de incremento en los índices del precio al consumidor y el FMI.
MO: Ana María Edwin, directora del INDEC, muchas gracias.
AME: Gracias a usted. Hasta luego. MO: Hasta luego.

Imagino los titulares de mañana.
"Cristina intenta coartarle la libertad de expresión al FMI." o

"¡Qué Disparate!, el gobierno argentino envía un exhorto al FMI para que informe sobre los indices de los consultores privados"

Las respuestas, desde lo técnico, de Edwin a las preguntas de María O´Donnell fueron impecables.

En otros lugares Edwin -que estuvo en estos días muy activa frente a los medios- también hizo otras precisiones para destacar:

"Hay intereses económicos en la conducción política del FMI, que tienen conexiones con algunas consultoras". Dijo.

Además, Ana María Edwin afirmó que los dichos del jefe del departamento del Hemisferio Occidental del organismo internacional, Nicolás Eyzaguirre, sobre la economía local fueron "inconducentes", porque a pesar de la nota al pie el FMI sigue utilizando los índices del gobierno o muy similares.

Eyzaguirre había dicho que el organismo debe "usar la mayor cantidad de información posible porque nadie sabe cuál es el panorama integral de los datos de la inflación de la Argentina". La inexistencia de esa cifra, había señalado, los obliga a seguir usando "datos de las consultoras líderes y de las provincias".

La funcionaria dijo en en el programa Con voz propia que emite el canal de cable América 24: "Hay intereses económicos que se mueven en la conducción política del FMI. Tienen conexiones con algunas consultoras del país". Y siguió atacando a las consultoras privadas que miden el índice de precios al consumidor: "No le puedo decir qué consultoras tienen relación con el Fondo, hay una investigación [judicial]".

También afirmó: "Hay una importante cuota de mala leche a la hora de explicar la inflación. Una cosa es la inflación, otra es el costo de vida y otra es el índice de precios al consumidor. Nosotros medimos el índice de precios al consumidor".
El INDEC mide el IPC o sea el Indice de Precios al Consumidor. La oposición y los medios lo confunden deliberadamente con "la inflación". Sin embargo:

Indice de Precios al Consumidor
Mide la evolución de los precios de un conjunto de bienes y servicios representativos del gasto de consumo de los hogares residentes en un área determinada.

Inflación
Comprende además de las variaciones de precios de los bienes y servicios de consumo de los hogares, la evolución de los bienes y servicios exportados, de los utilizados como consumo intermedio de las industrias y los destinados a la acumulación como inversión bruta fija.

Costo de Vida
Concepto teórico que refleja los cambios en el monto de gastos que un consumidor promedio destina para mantener constante su nivel de satisfacción, utilidad o nivel de vida. (Fuente: INDEC)

En lo social los ciudadanos parecen haber desenganchado la temática de la inflación presente a nivel mediático (percepción subjetiva "medida" por el llamado "carrito del supermercado") de su comportamiento actual como consumidores.
En otras palabras creen que "la inflación es mayor que lo que dice el INDEC" pero eso no parece representarles un problema. Muchos tienen cierta capacidad de ahorro y, o compran autos, casas o viajan o compran dólares -no todos, por supuesto, un segmento de la población que puede ser identificado con la "clase media"- el resto (La parte inferior de la pirámide) siente y con razón que mejoró su nivel de vida o de consumo.

La explicación de esta situación puede estar -por lo menos en buena medida- en el hecho de que mediante las paritarias se han conseguido aumentos de los ingresos familiares por encima de la inflación real existente lo que posteriormente se refleja en el incremento también real del consumo. Y, para los sectores más postergados, la Asignación Universal por Hijo y otras ayudas sociales directas, más el incremento en el número de personas que perciben una jubilación o pensiones graciables (con sus ajustes bi anuales), también explican el incremento en el consumo. Tampoco hay que dejar de lado que en la CABA y en la Provincia de Buenos Aires hay muchos gastos (principalmente tarifas de servicios) que permanecen fijos por estar subsidiados. Es decir que existen un conjunto de políticas activas por parte del Gobierno tendientes a impulsar el consumo y la actividad económica.

Desde el punto de vista político-electoral todos aquellos que se manejan según les va y sienten que les va bien, votan porque nada cambie, en consecuencia, votan a Cristina. Ese es el voto que estúpidamente la oposición escupiendo para arriba y pretendiendo desacreditar al gobierno (y en cambio, logran todo lo contrario, le dan crédito) llaman, despectivamente hacia el ciudadano, "voto cuota". Parece que con esa errada estrategia los que van a pasar a cobrar el descontento en cuotas el próximo 23 de octubre, son ellos, como ya lo hicieron en las PASO, aunque algunos pretendan ignorarlo.

bastadeodio                                                            

martes, 23 de agosto de 2011

La inflación y el INDEC

El título no supone que los problemas que la oposición le achaca al Instituto Nacional de Estadísticas y Censos, en mi humilde opinión de ciudadano no experto, empiecen y acaben en las cifras sobre el IPC (Indice de Precios al Consumidor), mal llamado índice de inflación y tomado por todo el mundo como tal.

De ninguna manera. En la oposición política, técnica (que no es crítica académica "pura" e "imparcial" sino que está guiada por distintas posiciones políticas e ideológicas) y mediática se cuestionan todas las actividades y productos del Instituto. En todos los casos, cuando trabajan "en serio", los mismos que las critican utilizan las cifras del Indec, tanto las del censo como los múltiples indicadores sociales que produce, entre otras cosas porque simplemente no hay otros que los produzcan. Sin embargo no lo dicen, sino que por el contrario fomentan la desconfianza pública sobre toda la labor del Instituto, lo que es una conducta sumamente autodestructiva desde el punto de vista del interés nacional.
Pero no les importa porque suponen que de esa manera atacan al gobierno y pueden robarle quizás algunos votos.
Las elecciones primarias del 14 de agosto parecen haberles quitado la razón. Bueno la razón parecen haberla perdido hace bastante tiempo, baste solo recordar esa parodia de "indec paralelo" que por la iniciativa de la Coalición Cívica (3,3% de votos) se montaron en la Cámara de Diputados, solo para difundir las cifras de las consultoras privadas que en lugar de estadísticas de precios van al chino del barrio y copian la lista de precios y en base a eso calculan el IPC y cuando no tienen tiempo ni siquiera de ir al súper al IPC "lo estiman".
Los amigos del blog del indec me piden que difunda, a lo que accedo con mucho gusto, la invitación a asistir a una charla informativa que darán sus autoridades. Les pego la invitación:

bastadeodio                                                      

miércoles, 15 de junio de 2011

Diputados Opositores Crean Con Lápiz y Papel un Indec Trucho

El debate legítimo en una democracia sobre la validez de las mediciones sobre precios, especialmente el llamado IPC (índice de precios al consumidor) realizadas por el único organismo en condiciones técnicas y materiales de hacerlo que es el INDEC (Instituto Nacional de Estadísticas y Censos) está tomando, impulsado por la oposición parlamentaria, una dirección que la sitúa entre la comedia del ridículo y del esperpento pero cuyo aporte a la resolución de la controversia o a la mejora de las metodologías de medición es cero.

En efecto, un grupo de parlamentarios que forman la comisión de Libertad de Expresión de la Honorable Cámara de Diputados se reunió e hizo dos cosas. La primera es presentar una denuncia penal contra Guillermo Moreno y otros, por abuso de autoridad y la segunda dar a conocer un "índice alternativo de precios" al IPC del INDEC. Este "nuevo" índice por supuesto tuvo una instantánea publicidad en los medios adictos a la oposición, que son casi todos. Así los argentinos pudimos enterarnos que "la inflación" del mes de mayo fue del 1,5% que contrasta con el IPC del mismo mes del INDEC que es del 0,7%.
Además nos dicen que la inflación acumulada anual (de mayo 2010 a mayo 2011) llegó al 23,5%.

¿De dónde sacaron recursos humanos y técnicos necesarios, los diputados/as de esa comisión para obtener estos números?.
La respuesta aunque parezca absurda, poco seria, es bien simple: calcularon un promedio de la estimaciones de la inflación realizadas por ocho consultoras privadas. Es decir sumaron y dividieron por ocho. Simple.
En realidad le cursaron la invitación a las quince consultoras mas relevantes pero solo ocho aceptaron el convite. Dice La Nación del 15 de junio:

"Pero sólo 8 de las 15 empresas se animaron a alcanzarle al Congreso sus números. Otras, en cambio, temieron más sanciones de Moreno. Ayer, los diputados opositores se negaron a decir qué consultoras aportaron la información para no exponerlas a nuevas multas (algunas recibieron nuevas intimidaciones del Gobierno en las que Moreno cita las declaraciones de los economistas en distintos medios para justificar la multa por "inducir a engaño")."

¿De qué hablan, temores, sanciones?. Resulta que el gobierno ciertamente y con razón un poco harto de que todos los meses y a veces con más frecuencia se difundieran por los medios masivos de comunicación cifras de "inflación" que duplicaban o triplicaban a las del INDEC, les solicito por carta dirigida a cada una de las consultoras involucradas en la difusión que explicaran según que metodología se habían obtenido las cifras que daban a conocer. Hasta ahí nada extraño ¿no?. Se trataba de analizar y aclarar la causa de la discrepancia. No voy a cansar a los lectores con más datos, al que le interese la historia de este tema que comienza a tomar fuerza en febrero de este año puede leerlo en este post de bastadeodio.

Solo algunas respondieron el cuestionario. De ellas ninguna reconoció que realizaba una verdadera determinación de variación de precios siguiendo una metodología reconocida internacionalmente. Algunas reconocieron que realizaban estimaciones sobre la base de la consulta de precios en algunos supermercados y por internet. Ninguna reconoció que vendía esta información a terceros.
En base a la información recibida o a la falta de ella, la Secretaría de Comercio Interior decidió aplicarles una multa en efectivo por violación del art.9 de la Ley de Lealtad Comercial que castiga a las "propagandas o publicidades engañosas que incurran en inexactitudes u ocultamientos que induzcan a error en las condiciones y en los precios de venta".
Hasta ahora, la Secretaría encabezada por Guillermo Moreno multó con $500.000 al Centro de Estudios Económicos (CEE) de Orlando Ferreres; a Eco Go SA (Estudio Bein & Asociados); Finsoport, entre cuyos responsables figura el economista Jorge Todesca, y Buenos Aires City de Graciela Bevacqua.
Otras 3 entidades fueron puestas bajo la lupa y deberán explicar cómo relevan los precios: Abeceb.com, de Dante Sica; Efimak, de Miguel Kiguel, y la Asociación de Dirigentes de Empresas (ADE).

El director nacional de Estadísticas y Precios de la Producción y el Comercio del Indec, Norberto Itzcovich, criticó en esa oportunidad duramente a las consultoras privadas:
“A pedido de dirección de Lealtad Comercial de la Secretaría de Comercio estuvimos analizando las respuestas del cuestionario que les alcanzó dicha secretaría a las consultoras. Las respuestas son impresentables, de acuerdo a lo que dicen los manuales de buenas prácticas internacionales”

Itzcovich cuestionó a las consultoras “que dicen oralmente una cosa, y que cuando tienen que volcar por escrito lo que realmente hacen, es otra”. A modo de ejemplo citó que “algunas reconocieron por escrito que no hacen un índice de precios sino que realizan una estimación de un índice de precios. No pueden decirte que venden un índice de precios cuando en realidad no lo es, es otra cosa”, 
“las consultoras reconocieron que sólo toman precios de algunos supermercados, y por Internet, y otras que tienen un ‘staff’ de sólo dos personas para efectuar el relevamiento, algo imposible de hacer”, ejemplificó el funcionario, tras remarcar que en el Indec trabajan “52 encuestadores, que relevan mensualmente 6000 negocios y toman unos 100 mil precios”. (Tiempo Argentino, 25 de febrero de 2011.)

Voceros del INDEC trucho
Este grupo de diputados integrado, entre otros, por Patricia Bullrich de CC, Federico Pinedo por el PRO, Ricardo Gil Lavedra y Silvana Giudici por la UCR y Eduardo Amadeo del PF llamaron a conferencia de prensa para dar a conocer lo que según ellos el gobierno censura e impide conocer: Según la presidenta de la comisión, Silvana Giudici:

"Frente a un caso claro de censura estatal, queremos ser el canal para que la información pueda circular".
Gustavo Ferrari y Eduardo Amadeo agregaron, faltando descaradamente a la verdad que las empresas tienen "sobrada trayectoria y utilizan metodología probada" y que "sólo puede haber pequeñísimos desvíos porque todas siguen un procedimiento estándar".

La movida de la oposición arrancó la semana pasada con una denuncia en sede judicial, presentada por el jefe de bloque radical, Ricardo Gil Lavedra, contra Moreno y otros funcionarios de su cartera por "abuso de autoridad" presentación que recayó en el juzgado federal de Julián Ercolini. Los opositores consideraron que el funcionario incurrió en el delito de abuso de autoridad cuando intimó a diez consultoras privadas a que den detalles sobre sus mediciones sobre inflación.
Ercolini investiga además a la presidenta Cristina Kirchner, al secretario legal y técnico, Carlos Zannini, y al ministro de Planificación Federal, Julio De Vido, por presunta asociación ilícita, a partir de una denuncia de la líder de la Coalición Cívica, Elisa Carrió.

Es clara la intencionalidad política de la maniobreta opositora. Nunca una propuesta superadora, siempre la mentira. Que la Argentina está aislada internacionalmente. Que la educación está en decadencia. Que 700000 argentinos padecen hambre. Que la pobreza alcanza al 35% de la población. Y esta es la lista corta de mentiras.
Porque no solo cuestionan las cifras sobre precios o inflación, niegan todas las cifras del INDEC aunque todos los científicos sociales, incluso los que trabajan para los "Think Tank" opositores, las tomen en cuenta para sus análisis simplemente porque son las únicas fiables que existen. Pero que se puede esperar de personajes como la Bullrich y la Carrió que hacen sus Tours de Campaña por los centros de poder internacional criticando y denigrando a la Argentina en una verdadera actitud de traición a la Patria. Hacen lo mismo que hacía Domingo Cavallo y otros pseudo economistas de su calaña. La defensa de sus intereses sectoriales coincide con el ataque a los intereses de la mayoría del Pueblo. No es nuevo. Son el mismo Perro con Distinto Collar.

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