Por una Patria Justa, Libre y Soberana

Una Patria Justa, Libre y Soberana - 17 de octubre de 1945 - 17 de octubre de 2015 - Día de la Lealtad - Setenta años

viernes, 13 de septiembre de 2013

5 Cámaras rotas

5 Broken Cameras (5 cámaras rotas) es un documental "casero" realizado con el material fílmico registrado durante cinco años (2005-2010) por un palestino residente en Bil´in un pueblo de la Cisjordania ocupada por Israel. Emad Burnat -ese es su nombre- se dedicó a registrar con tozudez y de manera descarnada la escalada del conflicto entre los pobladores y los ocupantes israelíes protegidos por el ejército de ese país.

Este conflicto -como ocurre en muchos otros poblados de Cisjordania- se origina en la ocupación -más justo es decir robo- de la tierra ancestral palestina con el objeto de instalar colonias judías rodeadas de cercas y murallas y defendidas con extrema dureza por el ejército de ocupación.

Cada una de las cámaras rotas por los proyectiles israelíes representa en el film una etapa en la escalada de la agresión del ejército israelí en contra de las protestas pacíficas de los pobladores.

Bil´in es un pequeño poblado situado a escasa distancia de la antigua frontera con Israel y forma parte de los territorios palestinos ocupados durante la Guerra de los seis días (1967) sobre los cuales se instalarían los numerosos asentamientos judíos que pretenden garantizar la ocupación ilegal a futuro. En esa zona -como en muchas otras del fragmentado territorio- la vanguardia de la ocupación está formada por judíos ultra ortodoxos y se concreta en la construcción de un enorme asentamiento -es más apropiado llamarlo ciudad- conocido como Kiryat Sefer (Ciudad Bíblica) o Modi'in Illit. Actualmente (2012) tiene una población de 55 mil habitantes. Contrasta con la mucho más pequeña población existente en los cinco poblados palestinos afectados por dicha instalación: Ni'lin, Kharbata, Saffa, Bil'in y Dir Qadis.

Un fotograma de la película
Es que los palestinos de Cisjordania son en su inmensa mayoría campesinos y como bien señala Emad en el documental, la tierra no solo los alimenta sino también conecta a los unos con los otros. Resalta la enorme desproporción de medios existente entre los pobladores que resisten y las fuerzas de ocupación. La deliberada no violencia de unos y la extrema violencia rayana en el absurdo de los ocupantes. Como, por ejemplo, la quema de centenarios olivos realizada como represalia o simple venganza por los colonos israelíes y que a la postre convierte al olivo en un símbolo de la resistencia.

5 Broken Cameras se conoció en la argentina en el BAFICI 2013.

Aquí está completa, decir que vale la pena verla es quedarse corto. Es extraordinaria.

 

Ficha Técnica:
DURACIÓN: 90 min.
DIRECTOR: Emad Burnat, Guy Davidi
GUIÓN: Guy Davidi
MÚSICA: Adnan Joubran, Wissam Joubran, Samir Jubran, Ofer Peled (Trio Joubran)
FOTOGRAFÍA Emad Burnat
Sinopsis:
Al nacer su cuarto hijo, Emad, un agricultor palestino compra su primera cámara de vídeo. Poco a poco y en paralelo al crecimiento de su hijo empieza a grabar los actos de resistencia pacífica de los habitantes de su pueblo, Bil´in, frente al avance de los colonos israelíes y la construcción de un muro de separación entre las urbanizaciones. Durante más de cinco años, Emad graba este conflicto en el que dos de sus mejores amigos lideran la resistencia. Arrestos diarios, represión brutal por parte del ejército israelí. Hasta cinco cámaras de Emad son destrozadas por el ejército israelí. Cada una de ellas grabará una parte de esta impresionante historia.

bastadeodio                                                                    

viernes, 30 de agosto de 2013

Ausente con aviso

La silla vacía
Se hizo notar, Eugenio Zaffaroni se retiró de la audiencia pública por la ley de medios a media hora de haber comenzado, dejando su silla vacía y no regresó. Al segundo día la silla tampoco estaba. Por decoro.

Los típicos trascendidos, sugieren que su ausencia está motivada por un viaje de estudios a Alemania. Nada oficial. Queda entonces el gesto. Claro y contundente.

Tan claro como lo son los falaces argumentos del grupo Clarín: La libertad de expresión se reduce a una cuestión de tamaño, de poder imponer una voz sobre el resto. Si se los reduce, dicen, dejan de ser sustentables y se pierde "la única voz crítica e independiente" y la condición de posibilidad del "periodismo de investigación" o, como argumentó descarnadamente Ricardo Lorenzetti, intentando echarle una mano a un confundido abogado colorado del grupo: Si tienen que desinvertir, pierden sustentabilidad y, en consecuencia, se vería afectada la libertad de expresión (del grupo).

Un claro caso de falacia argumental en la cual las premisas nada tienen que ver con la conclusión. Sin embargo, las falacias están para eso, para convencer o justificar, no para conservar la verdad.

En fin. Para mí Zaffaroni se fue porque no quería formar parte de una puesta en escena tramposa gestada por Lorenzetti y apoyada por el resto de los supremos en la cual ellos -"La Corte Suprema"- se situaban por encima del resto de los poderes del Estado y del Pueblo mismo -como bien señaló Horacio Verbitski- y cedían la palabra a los "amigos" de las partes en disputa. Como si el conflicto contuviese exclusivamente al grupo Clarín y al "gobierno kirchnerista". Esa es, precisamente, la gran mentira de Clarín: la ley de medios (se llama Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, hasta en eso ganaron) es un capricho de Cristina.

Mentira que, por el poder de fuego propio pero también -aunque en mucho menor medida- por errores del gobierno, el grupo logró afirmar en el inconsciente de buena parte de la población que o bien se desentiende del tema pensando que no le afecta, o bien tomó partido por el supuestamente "más débil", el grupo multimedia dominante.

La sentencia de esta corte (si, así, con minúsculas) ya está lista para la firma, Zaffaroni lo sabe. También sabe cual será su voto en disidencia y cuando esto suceda -falta poco- podremos entrever las razones de su ausencia.

Para conocer, en cambio, las razones ocultas tras tamaña renuncia de los cortesanos a la existencia de un verdadero Estado de Derecho habrá que esperar a las vísperas del 2015. En su cúspide anidan "legítimas" aspiraciones presidenciales. Basta ver el protagonismo casi excluyente que la galería de fotos del centro de información judicial le prodiga a su presidente. Terminamos donde empezamos, en los gestos.

bastadeodio