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martes, 31 de enero de 2012

Memoria, Homenaje y Futuro

Dardo Torres y María Cristina
La Historia:
Armando Ruperto “Yiyi” Torres, Dardo César “Moniche” Torres y Edgardo Buenaventura “El Chato” Torres eran hermanos e integraban junto con otros dos obreros desaparecidos, Manrique y Sarraille, la comisión interna de la química Mebomar SA en Esteban Echeverría. Todos ellos fueron secuestrados en diciembre del ’76.

Permanecieron desaparecidos durante 35 años hasta que, en la primera semana de diciembre del año pasado, la Justicia dio a conocer que tres esqueletos exhumados del cementerio de Lomas de Zamora entre 1983 y 1985 se corresponden con el ADN de los hermanos. Los jueces dispusieron también que se tomen testimonios para remitirlos al Juzgado N° 3 del fuero y se los incluya en la causa que investiga los crímenes de lesa humanidad perpetrados por el Primer Cuerpo del Ejército.

Juan Grippo, quien trabajó en Mebomar hasta el año ’90, describió así el clima que se vivía en la planta durante el primer año de la dictadura:

Tenía miedo de ir a trabajar. A fines de noviembre empezaron a haber camiones militares adentro de la planta. Nosotros hacíamos el producto y ellos iban a mirar. Estaban en la empresa durante tres o cuatro horas a la mañana. Eran cuatro soldados y una especie de jefe.

Los hermanos Torres se destacaron porque consiguieron desde la comisión interna mejorar las condiciones de trabajo en la planta que eran muy precarias.

Te daban botines viejos, usados, e incluso pasaba que te daban solamente un casco. Trabajabas con azufre, cromo, todas sustancias que te enfermás si las respirás ocho horas por día, todos los días”, recuerda Juan.

Había mucho riesgo para la salud y hasta ocurrió un accidente muy grave que le costó la vida a un obrero de montaje.
A partir de ese momento se conformó una nueva comisión interna, integrada por los hermanos Torres, Oscar Augusto Sarraille y Raúl Eduardo Manrique. La nueva comisión, que fue elegida democráticamente por los trabajadores de la química, logró normas de seguridad e higiene más exigentes y la reducción de la jornada laboral de ocho a seis horas, por considerar a esa actividad química como trabajo insalubre. Juan recuerda:

Estábamos a favor de ellos porque se plantaban y conseguían cosas. Cascos, ropa en mejor estado, más seguridad y, aparte, las seis horas”.

Miguel Ruiz Díaz, cuñado de los Torres y también obrero de Mebomar relata:

Cuando se hacían reuniones por temas gremiales afuera de la fábrica, la patronal ponía obreros que trabajaban para ellos y que iban a la reunión porque se invitaba a todos pero siempre había alguno que iba a escuchar y llevar el comentario a la fábrica

Un día me agarra el gerente, que era Martínez, y me dice: ‘Mirá, Miguel, la cosa viene así, vos fijate bien lo que hacés. Yo llamo a tal número y vos esa noche desaparecés. Vos y aquellos que me andan molestando’”.

Tanto Juan Grippo como su hermano Ricardo en sus testimonios destacaron el vínculo entre el director de la química en aquel entonces, Héctor Monzón, y el intendente de Esteban Echeverría, Oscar Alberto Blanco.
A finales de 1976 la situación recrudeció con el secuestro de Sarraille, ocurrido el 20 de octubre. El 7 de diciembre a las once y media de la noche, las fuerzas represivas irrumpieron en la casa de Dardo y lo secuestraron. Su mujer, María Cristina Fallecen, tenía un bebé de tres meses. Según declaró la hermana de los Torres, Norma, los oficiales le dieron la alianza de Dardo y le dijeron que se la guardara de recuerdo. Luego, se dirigieron a los domicilios de Armando y Edgardo, a quien secuestraron junto a su mujer, Leticia Godoy, quien permaneció en un centro clandestino de detención durante una semana.

Se estima que los hermanos Torres y Manrique habrían pasado sus últimos días en el centro clandestino de detención El Vesubio. El 23 de diciembre los trasladaron hasta el cruce entre las calles Alberti y Burton, en Banfield, y los balearon en un enfrentamiento fraguado que tuvo nueve víctimas fatales. Sus cuerpos fueron enterrados en una fosa común en el cementerio de Lomas de Zamora, de donde fueron exhumados entre 1983 y 1985. El Equipo de Antropología Forense los identificó en noviembre y sus familiares los enterraron en el cementerio de Monte Grande después de buscarlos durante 35 años.

No fue el único caso de comisiones internas u obreros desaparecidos entre 1976 y 1977. En la planta de Mercedes Benz en González Catán hubo en 1977, 15 trabajadores desaparecidos, y cuatro trabajadores más de la planta de Dálmine en Campana fueron secuestrados en septiembre de 1976. En todos estos casos la patronal envió a los trabajadores secuestrados telegramas de despido. (ver aquí)

Una experiencia personal:

Yo mismo puedo dar testimonio (parcial porque los detalles no vienen al caso), ya que el 14 de mayo del ´76, por la madrugada, me llevan de mi casa junto a Fernando, un amigo y compañero que casualmente y para su desgracia estaba de visita. Aunque, afortunadamente -como en el caso de María Cristina- no se llevan también a mi mujer embarazada de 5 meses en ese momento, solo porque en ningún momento y por pura astucia instintiva, no abrió los ojos y porque uno del operativo que la vigilaba -según ella testimonia- aparentemente se compadeció y dijo que no la llevaran.

Cuando ya no estaba en el país, la Aduana me envió un telegrama de despido por aplicación de la ley de prescindibilidad por razones político-ideológicas "promulgada" por la propia dictadura en el marco de una represión generalizada contra toda la actividad gremial o reivindicativa (intervención de los sindicatos, disolución de la CGT, derogación del derecho a la huelga, prisión de 6 a 10 años para quienes osaren violarla y un largo etcétera.

A pesar de todo lo vivido tuvimos una suerte enorme los tres yo, mi mujer y el bebé por venir. El final es que me dejaron, luego de simular un fusilamiento, en bastantes malas condiciones físicas en un descampado a las 36 horas de ser sacado tabicado de casa, junto con mi amigo y dos compañeros más de la Aduana, uno de ellos de nombre Enrique. A los pocos días, cuando estuve en condiciones mínimas aceptables, nos fuimos, mi mujer y yo, a Madrid con pasaje solo de ida (otros tiempos). En esa oportunidad todos los secuestrados en el procedimiento (de la Aduana) fueron dejados en libertad.

No sucedió lo mismo al año siguiente en una segunda oportunidad. Lamentablemente se de dos compañeros trabajadores más que entre abril y julio de 1977 fueron secuestrados del mismo edificio de la Aduana y que continúan desaparecidos, Silvia E. M. (Leg Conadep: 2116) y Héctor Carbajales (Leg Conadep: 908) ambos habían pertenecido a la agrupación gremial de la JTP disuelta mucho antes y que había llegado en su mejor momento a integrar la comisión directiva del sindicato.
En esas mismas fechas las fuerzas represivas volvieron a la que ya no era mi casa y la destrozaron, también volvieron a la casa de Enrique, el otro compañero y amigo, el que afortunadamente había podido escapar antes con su mujer e hijo.
Jamás el Sindicato de Aduana (SUPARA) hizo la más mínima referencia a los secuestros y desapariciones. Carlos Sueiro, abogado, es todavía su eterno Secretario General (convertido en tal por primera vez gracias a la alianza que había hecho con nosotros), ver aquí. Fue diputado nacional durante el menemismo. Su esposa fue nombrada jueza y ambos aparecieron hace unos meses en los medios por un tema de cuentas en el exterior. (Nota: los nombres completos de los afectados los reservo por no tener autorización de ellos o de sus familiares según el caso)

El Homenaje:

Pancarta artística creada por los alumnos
La Escuela de Educación Media N° 17, Luis Guillón, desarrolló una producción artística para el Municipio de Esteban Echeverría de “Homenaje a los trabajadores desaparecidos de la Química Mebomar”. En esta actividad participaron los docentes y alumnos de la Escuela que procedieron a investigar cada uno de los elementos que integran la situación de los obreros detenidos desparecidos. En palabras de la docente responsable de la actividad, Profesora María del Carmen Ojea, se propusieron:

-Encarar una producción artística para el Municipio de Esteban Echeverría en el “Homenaje a los trabajadores desaparecidos de la Química Mebomar”, cuyos miembros mantienen hasta el presente la condición de detenidos-desaparecidos, víctimas del terrorismo de Estado durante la última dictadura militar.
-Sustentar la producción artística (diseño del folleto y bandera) de sus compañeros en la búsqueda de sentido de la obra, mediante la investigación previa y el compromiso del artista con la comunidad a la que pertenece.
-Registrar los testimonios de los testigos y protagonistas de hechos contemporáneos y recientes.
-Darle al número, un nombre y apellido, y al nombre una historia de vida, recuperando la identidad de esos hombres, intencionalmente desvirtuada bajo el rótulo de delincuentes- subversivos, ya que partimos de la hipótesis que el propósito de aniquilamiento no sólo consistió en hacer desaparecer los cuerpos sino también en hacer desaparecer las identidades para romper los lazos de solidaridad y pertenencia que los unían, a ellos y a sus familias, víctimas también del terrorismo de Estado, con la comunidad a la que pertenecen.
-Nuestra propuesta consiste entonces en rescatar las historias de vida de los cinco trabajadores detenidos-desaparecidos de la Comisión Gremial Interna de la Química Mebomar, a partir especialmente de los testimonios orales de familiares y compañeros de trabajo de las víctimas que fueron relevados por primera vez mediante una serie de entrevistas.

Carlos Somigliana del Equipo Argentino de Antropología Forense, en un encuentro con los familiares de los trabajadores desaparecidos de la Química Mebomar, destacó la importancia del trabajo en conjunto desde lo antropológico y lo histórico para relevar y compartir datos que permitan reconstruir las historias de vida y facilitar la identificación de las víctimas del terrorismo ya que: “Todo dato de la vida de los desaparecidos, por irrelevante que parezca, puede facilitar la reconstrucción de identidades que fueron separadas, dejando los nombres por un lado y los cuerpos por el otro”.

La iniciativa involucra al pueblo de Esteban Echeverría, que planea construir un memorial al estilo de otros existentes como el de la ex-ESMA y el Parque de la Memoria.
Entre los vecinos, artistas y escuelas, eligieron el lugar donde emplazarían el memorial. “Es a ocho cuadras de donde se llevaron a cabo los fusilamientos del Boulevard de Buenos Aires. Queremos trabajar el tema con la escuela pública y los artistas y escultores del partido. Estamos esperando que el intendente tome la decisión de ejecutarlo”, comentó Horacio Cruzel responsable de la oficina de derechos humanos de la Intendencia.

Otros datos de interés sobre Mebomar:

Su producción consistía en el procesamiento de sales de cromo y productos para curtiembres. De la empresa salían camiones para exportar por los puertos de Rosario, San Lorenzo y para proveer a otras químicas y curtiembres. La compañía habría sido intermediaria de firmas estatales soviéticas dedicadas a la exportación de productos químicos y de instalaciones tecnológicas para fábricas del ramo y la Química Mebomar también habría presidido la Cámara Argentino-Soviética desde su constitución e integrado la nómina de empresas proveedoras del gobierno de la Provincia de Buenos Aires.

La empresa canceló sus actividades en la Argentina en la década de 1990 y en la actualidad mantiene causas abiertas en Juzgados Civil y Comercial, y Juzgado Laboral de Lomas de Zamora por distintas demandas entre ellas despidos, salarios familiares y sueldos adeudados. Hace ya tiempo que además la planta abandonada viene convirtiéndose en un problema para los vecinos y el municipio, por los piletones a cielo abierto y la posible contaminación de cromo en las napas de agua. El blog especialespueblo.blogspot.com contiene una detallada historia personal de cada uno de los desaparecidos de la comisión interna y otros testimonios que se encuentran aquí muy escuetamente presentados (ver aquí).

A modo de conclusión:

El capitalismo salvaje y depredador -el anarco capitalismo en palabras de la Presidenta- no reconoce fronteras ideológicas y, cuando puede, busca escapar a los controles. Las empresas pueden ser de origen estadounidense, europeo o, como en el caso de Mebomar, soviético, pero el comportamiento en nuestro país, por lo que se puede ver, es el mismo, desprecio total por la vida, la salud y la regla es la explotación de los trabajadores y siempre ocurre esto con la complicidad de las autoridades estatales que deberían controlarlas. Esta situación naturalmente tiende a reproducirse actualmente y es al Estado, Provincial y/o Nacional y a sus instituciones competentes incluidas las representaciones gremiales y los sindicatos que les corresponde impedirlo.

En cualquier caso el martirio de los hermanos Torres y de los restantes delegados de la comisión interna de Mebomar, como el de todos los trabajadores detenidos desaparecidos debe servir de ejemplo y testimonio para que nunca más se cometan abusos de este calibre o similar.
Además y a pesar de las indudables dificultades que presenta, todavía nos debemos como sociedad la identificación, juzgamiento y si cabe condena, de aquellos civiles que en los lugares de trabajo colaboraron con el accionar represivo señalando y entregando a los militantes gremiales. Y en muchos casos beneficiándose con ello.
La llamada con cierta ligereza "dictadura militar" fue con toda claridad una dictadura cívico-militar. La colaboración estrecha de civiles en el aparato represivo fue esencial para la supresión preventiva mediante el terror de toda forma de protesta y, a su vez, condición previa imprescindible para la implantación del modelo neoliberal que asoló al país y a su pueblo y que dejó unas marcas tan profundas que nos llevará mucho tiempo y esfuerzo borrar definitivamente. Para lograrlo la Memoria es un punto de partida necesario pero solo ella no basta, se requieren además de Justicia para las víctimas en lo que constituiría el mejor Homenaje, decisión política y apoyo popular para realizar los cambios profundos que se requieren.

En ese camino estamos, no hay que dejarse engañar con cantos de sirena sean éstos por derecha o por izquierda, la política de todos los días y los acontecimientos cotidianos magnificados intencionalmente por los medios de comunicación suelen desviar la atención de lo que son los temas permanentes y prioritarios de la agenda político social, aquellos que nos llevan a construir un país más libre, más igualitario, más inclusivo y más consciente de su identidad latinoamericana. El futuro podrá ser como ambicionamos pero está marcado por nuestro presente.

bastadeodio                                                                

domingo, 13 de noviembre de 2011

Memoria y Testimonio

"Nuestras clases dominantes han procurado siempre que los trabajadores no tengan historia, no tengan doctrina, no tengan héroes ni mártires. Cada lucha debe empezar de nuevo, separada de los hechos anteriores: la experiencia colectiva se pierde, las lecciones se olvidan. La historia aparece así como propiedad privada, cuyos dueños son los dueños de todas las otras cosas."
RODOLFO WALSH

Uno de los aspectos claves de la dominación que los sectores que detentan el poder efectivo en nuestro país han desarrollado con bastante éxito -por momentos aplastante- en el pasado tiene que ver con el "borrado" de la memoria colectiva de las luchas populares.
Esa operación que hoy es visualizada como un aspecto de la "lucha cultural" es una parte esencial de la dominación porque la represión, el miedo y la amenaza son fundamentales para imponer en el momento de auge de las luchas populares los intereses de las minorías pero luego que la violencia desatada haya logrado alcanzar el efecto de desarticular y neutralizar a los elementos más comprometidos, se hace necesario perpetuar, extender en el tiempo, las condiciones materiales de la dominación y eso lleva a establecer ciertas condiciones de aceptación o neutralidad más permanentes en aquellos sectores a los que se va a someter y explotar. Este es un aspecto sumamente complejo que requiere la colaboración irrestricta e indispensable por parte de los medios de comunicación -que pasan a ser una parte esencial de la trama del engaño- y de políticas económicas específicas que rompan la alianza de clases que sostuvo al período de auge popular anterior.
La manifestación a nivel de los medios incluye la censura, la autocensura y directamente el colaboracionismo activo.

Frente a esta estrategia global y poderosa -muchas veces en solitaria y en aparente quijotesca lucha- se encuentran individuos y organizaciones que se resisten a entrar en los estrechos márgenes autorizados por los sectores dominantes. Por ejemplo, la digna y solitaria actitud del diario "Buenos Aires Herald" y de su director en la época de la dictadura militar Robert Cox y, desde luego, la inolvidable, tremendamente valiente, lucha de las Madres de la Plaza de Mayo y de otros Organismos de DDHH, durante aquellos años difíciles y los que, luego de 1983, le siguieron ya en democracia. Para ahondar en el ejercicio del periodismo durante la dictadura se recomiendan los audiovisuales de Memoria Abierta.

En el momento actual, un caso muy ilustrativo de esta estrategia actualmente en franca crisis, es el comportamiento de determinados sectores muy concentrados y políticamente recalcitrantes de los modernos multimedios masivos de comunicación en su actitud radicalmente opositora al actual gobierno. En este esquema ciertos periodistas e intelectuales de ganado prestigio en el pasado juegan un papel fundamental que pretende otorgarle verosimilitud y credibilidad a lo que en muchas ocasiones son puras operaciones de prensa que buscan obstaculizar o directamente producir un daño a las políticas gubernamentales.

Pero en lugar de analizar, en este caso, en general y en abstracto el papel de los medios de comunicación en este largo proceso de "borrado" y "contraborrado" o resistencia de la memoria colectiva lo que haré será tomar como ejemplo de lo que no debe ser un caso particular escogido entre este "cuerpo de zapadores" de la democracia, la memoria y el testimonio, el del periodista José "Pepe" Eliaschev.

Eliaschev (1945) ingresó al periodismo muy joven (1964) de la mano de Bernardo Neustadt como colaborador en su revista Todo. También trabajó en esos primeros años como periodista en la revista Gente entonces dirigida por Samuel Chiche Gelblung.

Enrique Walker
En 1971 fue fundador junto con Enrique "Jarito" Walker, quien también trabajó en la revista Gente como secretario de redacción, de la revista Nuevo Hombre inspirada en la revolución cubana y en las luchas de liberación del tercer mundo. Enrique Walker participó, en 1972, en la fundación del periódico montonero El Descamisado, en el cual Eliaschev colaboró en parte del año 1973. En 1974 sus caminos se bifurcan. Luego de la muerte de Rucci perpetrada por un comando montonero, Eliaschev se aleja de los montoneros y tras interpretar que su vida corre peligro por las amenazas de la triple A se exilia con su esposa e hijo en Venezuela. Eliaschev caracteriza, en una evidente relectura de su experiencia personal, de la siguiente manera ese momento decisivo de su vida y de la de miles de militantes:

"Creo que el mejor fue cuando en el ’74 me llevé a mi mujer y a nuestro primogénito de la Argentina, cuando dije: “Nos van a matar”, quemé todas las naves y me fui a la mierda. Ese fue el espasmo de vitalidad. Mucha gente no se dio cuenta, se engañó, no tuvo lucidez, no tuvo ganas, no tuvo posibilidad, no tuvo suerte y se la llevaron puesta. Y lo digo y me estremezco. Lo peor, supongo que el haber sobredimensionado mis problemas en muchas ocasiones y pensar que eran el prólogo de la catástrofe final." (Si desea leer más de la entrevista hecha por la revista Noticias, ver aquí)

Como contracara el destino de Enrique Walker fue bien distinto. Fue secuestrado el 17 de Julio de 1976, a las 19,30 horas, mientras se encontraba en el cine Moreno de la localidad de Caballito y continúa desaparecido junto con un centenar más de periodistas.

El operativo montado para su secuestro fue registrado por los diarios La Nación y La Opinión.

Diario La Nación, 18 de julio de 1976:
"Un hecho registrado ayer, por la tarde, en un cine del barrio de Caballito, causó alarma a los numerosos espectadores que se encontraban en su interior, y sorprendió a los transeúntes de la zona. A las 19,30 horas se detuvieron ante el cine Moreno, ubicado en Rivadavia al 5050, dos vehículos, una furgoneta Ford de color blanco, chapa D-171622, y un automóvil Ford Falcon metalizado, de los que descendieron varios hombres que se dirigieron al boletero de la sala, y luego de identificarse como policías, le indicaron que hiciese encender las luces del local, donde en ese momento se proyectaba una película.
Una vez conseguido ese objetivo, los hombres se dedicaron a buscar una persona entre los espectadores, la que muy pronto fue identificada. El hombre buscado intento fugarse, pero fue reducido por sus perseguidores, quienes con arma de fuego lo obligaron a ascender a la furgoneta. Posteriormente, quienes habían intervenido en el procedimiento, subieron a los vehículos y abandonaron el lugar. El suceso fue denunciado en la Comisaría 12.
".
Nótese que el cronista no se preocupa de identificar al secuestrado, al parecer basta con que lo hagan los secuestradores.

En cambio el Diario La Opinión, del 20 de julio de 1976 cita:

"El diario Buenos Aires Herald identificó ayer como Enrique Walker a una persona secuestrada espectacularmente en la noche del sábado último, en una sala cinematográfica de Caballito por un grupo armado que obligó a los empleados del establecimiento a interrumpir la función y a encender las luces para llevar a cabo el operativo."

Los que lo conocieron y en particular su madre señalan la trascendencia que tuvo su viaje a Vietnam en plena guerra de liberación enviado por la revista Gente para investigar el destino de un periodista de La Nación desaparecido allí. Dice al respecto Eduardo Blaustein:

" Según testimonio de quienes lo conocieron, algunos de los viajes que realizó por Latinoamérica lo conmovieron hondamente y de acuerdo con el relato de su madre la experiencia que de verdad lo transformó la sufrió en Vietnam, a donde partió tras los pasos de su colega de La Nación, Ignacio Ezcurra, quien había desaparecido en el escenario de la guerra sin dejar rastro...". También se puede acceder aquí a una crónica muy bien escrita por Enrique y enviada desde Vietnam y más información muy reveladora sobre Enrique Walker aquí.

Volviendo a Pepe Eliaschev, su exilio en Venezuela se extiende hasta 1976 año en el que es contratado por la agencia The Associated Press (AP) la mayor agencia de noticias estadounidense para su sede mundial de Nueva York. Allí se instala primero como editor de la agencia y luego, entre 1979 y 1980, como corresponsal extranjero de radios y canales de TV argentinos que en ese momento eran controlados por el gobierno militar. Fue corresponsal de Radio Mitre en Nueva York, con coberturas en Nicaragua, Estados Unidos y Canadá. Permaneció en los Estados Unidos hasta fines de 1981 como corresponsal de varias publicaciones.
La última etapa de su exilio, entre 1981 y 1984, la completó en México, donde publicó un libro “USA, Reagan, los años Ochenta” y, entre otras colaboraciones, fue corresponsal del programa de Cacho Fontana (Radio Argentina) durante 1982, incluida la época de la guerra de Malvinas.

A su vuelta al país en 1984 participó en varios programas de TV y de radio. Tuvo sus propios programas como "Cable a tierra" en ATC y "Concretamente" en Radio Continental, entre otros. Su programa de mayor éxito y duración fue "Esto que pasa" (veinte años) el último programa, que en ese entonces se emitía por Radio Nacional, fue el de la noche del 30 de diciembre de 2005 momento en el que la directora Mona Moncalvillo, según afirma Eliaschev, le comunicó la finalización de su contrato por "órdenes de arriba". Actualmente el programa se emite por la FM 92.1 Identidad. (Ver aquí su sitio web personal).

Desde ese momento Eliaschev se convirtió en un opositor frontal al gobierno "kirchnerista".

Pero "Pepe" no es solo un opositor al gobierno sino que ha cambiado de manera muy profunda la forma de pensar y ver la realidad que marcaron su etapa de inicio y desarrollo en el periodismo.

En un reciente intercambio de "misiles mediáticos" entre él y Horacio Verbitsky, este último afirma:

"Eliaschev condena con severos tonos morales la lucha armada que ocurrió en nuestra juventud. No objeto la legitimidad de la crítica ni idealizo lo que él cuestiona, pero me intriga el travestismo con que niega su propia historia. En junio de este año escribió un brulote sobre “la locura foquista y mesiánica” y “la desmesura fenomenal de un grupo de alucinados que deambuló por la selva salteña entre comienzos de 1963 y mediados de 1964, en el gobierno de Arturo Illia”.

"...También encontré algunos artículos suyos en Cristianismo y Revolución. Allí, Eliaschev bañó de emocionados adjetivos a Javier Heraud, el guerrillero y poeta peruano asesinado a los 21 años cuando vadeaba un río. Su muerte “hermosa y grande”, es de aquellas que “desparraman su gloria por todos los vientos y apagan el fétido olor a traición generado por las pandillas de intelectuales viajeros y cobardes que aman crear elegías a las balas en vez de dispararlas”, escribió Eliaschev en 1969. Prometía que “daremos combate por su ausencia, por su fusil suspendido. Porque no hay arte sin guerra, porque no hay vida sin guerra”. Para no fomentar equívocos aclaro que esa exaltación romántica no era la lingua franca de aquellos años."

"...Hace pocos días, al presentar su libro sobre el juicio de 1985 a Videla, Massera & Compañía, Eliaschev adhirió a la doctrina castrense-episcopal de la memoria completa, lo que entusiasmó a Santiago Kovadloff, Mariano Grondona y los ex dictadores bajo proceso. Según Kovadloff, Eliaschev reconoce “las acciones criminales de quienes, antes del golpe de 1976 y en nombre de la patria socialista, embistieron contra el orden constitucional, ya que está probado que el terrorismo fue el primero en recurrir a la violencia armada y que siguen pendientes de condena los responsables de tantos secuestros y asesinatos”. (Nota completa aquí)

Es la teoría de los dos demonios perfeccionada que reescribe la historia colocando a la violencia guerrillera como el origen y justificación causal de la violencia posterior a 1976. No importa que la historia más plausible sea otra, mucho más cercana -a pesar del panegírico- a la que informaba el Eliaschev joven desde las páginas de Cristianismo y Revolución, Nuevo Hombre o El descamisado. Dicho brevemente:

Las organizaciones guerrilleras fueron una respuesta en parte acertada y aplaudida y en parte equivocada y rechazada, todo ello en momentos históricos y situaciones políticas no comparables ni simultáneas sino sucesivas. La violencia "de arriba" con su secuela de secuestros, muertes, desapariciones y cárceles fueron muy anteriores incluso a la aparición en 1964 de las primeras manifestaciones de una guerrilla, en ese momento exclusivamente rural.

La violencia masiva en contra del pueblo se instala de manera dramática en la escena política argentina el 16 de junio de 1955 y se continúa en la represión del levantamiento peronista de 1956 y la masacre de José León Suarez, continúa con el Plan Conintes de Arturo Frondizi y se instala definitivamente con el golpe de Onganía de 1966 y el largo y complejo proceso, con la violencia de la represión siempre presente, que entra en crisis en 1972 y que significa un enorme triunfo popular y la apertura en nuestro país de un problemático período de democracia que termina lamentablemente con la muerte del General Perón y la instalación en 1976 de la más sangrienta dictadura militar que sufrió nuestro pueblo. Es en ese marco completo en el que deben juzgarse las diversas y muy disimiles experiencias guerrilleras de los años sesenta y setenta. No es un tema fácil de abordar y no es este el momento de hacerlo aquí.

Pero lo de Eliaschev va más allá de una condena global e indiferenciada a la experiencia guerrillera en nuestro país. Veamos lo que piensa hoy -solo a título de ejemplo- sobre el debate acerca del agotamiento del neoliberalismo y de sus recetas fracasadas de continuos ajustes que deben ser pagados por el pueblo de las naciones, esto escribió en Perfil hace unos pocos días:

"...sigue siendo casi imposible encontrar en la Argentina eco para, al menos, debatir ciertas lecciones que se derivan de la fuerte crisis global. Trabajar más horas por día y/o más días por semana, pagar más impuestos, recortar franjas del gasto público corriente, jubilarse más tarde, evitar que los salarios crezcan más que la inflación y los precios, y administrar de manera más prudente el ejercicio de ciertos derechos sociales que resulta cada vez más difícil costear, son caminos a los que se estigmatiza desde principismos recalcitrantes."

"...Esta semana, por ejemplo, los indómitos docentes porteños se agasajaron a sí mismos con un larguísimo week-end graciable: “votaron” el jueves a sus representantes en las llamadas juntas “de calificación”, y el viernes hicieron huelga, para recuperarse de la fatiga. Por esa razón, no dieron clase durante dos días, y luego se zambulleron en el fin de semana, donde siguieron descansando, tras el agotamiento de votar y de hacer huelga. Todo hecho en impunidad y, claro, cobrando sueldo, pero más temprano que tarde, la adición llegará a la mesa y habrá que pagarla. Será dolorosa. No me hace feliz escribirlo." (Nota completa aquí)

Cínico y buena pluma. Pero no quiere ocultar que está a favor de dos cosas:

1) De las recetas de ajuste del FMI que hacen que "el almuerzo" (son sus palabras) lo pague el pueblo trabajador con menores salarios, menos derechos y desempleo y

2) Quitarles derechos laborales vigentes a los docentes según la política impulsada por Macri de eliminar las Juntas de Clasificación, un sistema democrático de administración de la carrera docente que lleva años en vigencia y reemplazarlo por otro dirigido "a dedo" desde el ministerio de educación de la ciudad y decidido entre cuatro paredes y por un par de personas.

Dos muestras de que el cambio de Pepe no es solo su paso al antikirchnerismo militante, sino que es mucho más profundo y que incluye su identificación con dos muestras bien claras del autoritarismo y la falta de democracia en la que se toman decisiones que afectan la vida y el futuro de millones de personas en el mundo.

Pepe ha elegido el olvido y no la memoria y ha decidido no dar testimonio en favor de los excluidos, de los que no tienen voz, sino poner el suyo al servicio de los poderosos.

Artificialidad
Hay una parte de la entrevista publicada en Noticias, a la que hago referencia más arriba que a mi modo de ver revela la soberbia y la ceguera de Eliaschev, sus respuestas no merecen ningún comentario, hablan por sí solas, la realidad le ha hecho tragarse sus palabras, es ésta:

Noticias: Así como al principio, Cristina Kirchner quiso emular a Evita, ¿está cada vez más cerca de ser comparada con Isabelita? 
Eliaschev: Yo no la quisiera comparar con Isabelita porque se trata del ícono de una época fatídica, y hasta por haber vivido lo que viví, por haber hecho los desastres que hicimos como generación…, pero es claro que ella no conduce el país. La conducción estratégica está en manos de su marido. 
Noticias: ¿Se la hacen más difícil por ser mujer? 
Eliaschev: No, eso es una caricatura. Ella misma encarna los más emblemáticos tics de la mujer tradicional. 
Noticias: Se refiere a ella diciendo “la presidente Cristina”, ¿la semántica es una forma de provocación? 
Eliaschev: Es que ese demagógico “argentinos y argentinas”, “plomeros y plomeras”… Siempre fui sensible a los temas de género. Pero tengo una gran capacidad para advertir cuando algo es artificial y creo que en Cristina hay una cuota de artificialidad realmente dominante.

Una aclaración al final que tal vez sea necesaria para algunos lectores especialmente susceptibles, no es que sea condenable que alguien cambie de opinión, incluso de manera radical, como es el caso de José Eliaschev.
Lo que le critico aquí son dos aspectos de ese cambio, su renuencia a reconocer su anterior militancia y las posiciones públicas que sostenía sin dar ninguna explicación de su cambio que nos pueda servir a él y a todos, a pesar de que por ahí no se las comparta. Lo obliga como intelectual su historia personal y nuestra historia colectiva. La segunda cuestión que aquí se le achaca es su identificación acrítica con los postulados y las posiciones más reaccionarias y su acercamiento, que merece ser calificado de servil e incondicional, a las formas del poder, que no solo los ex militantes como el conocen bien y han repudiado en el pasado, sino que cualquiera que ame la democracia y la libertad, el respeto por los demás, especialmente por los que menos tienen, por los excluídos de la sociedad, pueden tolerar. Un ejemplo muy claro de lo que afirmo es el desprecio que manifiesta por las expresiones de las masas pòpulares en su crónica de los festejos del Bicentenario. Se puede ser opositor al gobierno, incluso impiadoso, pero no se puede confundir gobierno y pueblo. Esa es la confusión de los autoritarios, de los gorilas que bombardearon a la gente, al pueblo, en la plaza del 16 de junio del 45, de los militares asesinos del proceso de reorganización nacional secuestrando bebés. Tales actitudes y posiciones son hoy inexcusables en un periodista de la vasta experiencia de Eliaschev.

Cambiando en cierta medida de tema y dejando atrás al periodista arrepentido, termino con una frase esperanzadora de Eduardo Galeano que en mi opinión resume muy bien nuestra realidad presente al enfrentarla con las expectativas abrumadoras que nos movían a los militantes en los años sesenta y setenta:

"Son cosas chiquitas. No acaban con la pobreza, no nos sacan del subdesarrollo, no socializan los medios de producción y de cambio, no expropian las cuevas de Alí Babá. Pero quizá desencadenen la alegría de hacer, y la traduzcan en actos. Y al fin y al cabo, actuar sobre la realidad y cambiarla, aunque sea un poquito, es la única manera de probar que la realidad es transformable."

Eso creo que, entre otras cosas, aprehendimos, sin recurrir al olvido sino con la memoria, y sin renunciar a dar testimonio. Por los miles de muertos y desaparecidos. Por los periodistas que eligieron por la memoria y el dar testimonio. Por aquellos que no se venden. Por el futuro. Por el juicio y la condena a los responsables del genocidio. Por la recuperación efectiva de una democracia sin tutelas de ningún tipo.

bastadeodio