Por una Patria Justa, Libre y Soberana

Una Patria Justa, Libre y Soberana - 17 de octubre de 1945 - 17 de octubre de 2015 - Día de la Lealtad - Setenta años
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martes, 4 de noviembre de 2014

Populismo trasandino

Se puede ser popular sin ser populista, advierte Bachelet
Michelle Bachelet volvió recargada. Cayó en la cuenta que en su anterior gestión estuvo más que tibia y que se quedó por detrás de las demandas de su propio Pueblo. No lo digo yo, lo dice ella.

Sacó una reforma tributaria que le puso los pelos de punta a más de un empresario y adversario político. Como sucede acá, pero allá la oposición tiene un realismo del cual la nuestra carece. Parece creer que poner palos en la rueda, desestabilizar, no consensuar ni el pago de la cuenta del vermucito, es bueno para todos y todas.
Cuando en la oposición trasandina se dieron cuenta que la coalición de gobierno iba en serio y que la ley salía o salía, dejaron los remilgos de lado y golpearon la puerta para ser escuchados. Algo habrán conseguido, plazos más largos, diluirla un poco tal vez. El hecho es que salió. Es de aplicación progresiva. La eliminación del Fondo de Utilidades Tributarias (FUT), un engendro para evadir legalmente el pago de impuestos, cuya eliminación fue recomendada incluso por la OCDE, recién se implementará en 2018.

Con esos ocho mil millones de dólares extra que espera recaudar, el gobierno de Bachelet aspira a financiar una ambiciosa reforma del sistema educativo que termine -como prometió- con el lucro empresario y que, además, permita mejorar las perspectivas a futuro de la economía chilena financiando la innovación productiva. Lo que se dice vulgarmente, reformas estructurales. Cambiar la cultura, porque si no se cambia no hay progreso, dice Bachelet y tiene mucha razón. Además, en este plan -que tiene tres patas- se incluye comenzar a discutir hacia fines de año una nueva constitución que reemplace la actual que proviene de la dictadura pinochetista.

También reconoció una deuda pendiente, quizás la más grave de todas. Chile es el país más desigual de América del Sur y el segundo más desigual de todo el continente, luego de México. Bachelet tiene para mejorar eso una perspectiva de largo plazo, confía en que la clave está en incrementar la calidad de la educación y hacerla accesible a todos los chilenos, desde el preescolar hasta la universidad. Demasiada responsabilidad depositada en la escuela como institución. Seguramente sola no puede. La calidad y la igualdad de oportunidades educativas son condición necesaria pero no suficiente para lograr la meta de la igualdad.

El asunto es que tanto dentro como fuera de Chile no ven con buenos ojos esta Bachelet recargada. The Economist hizo punta de lanza a comienzos de abril tachándola de populista, eso de que los ricos financien con sus impuestos las transformaciones de fondo no les sentó nada bien. Michelle (ahora que es populista le dicen así, por su nombre de pila) tiene una respuesta muy justa a esas críticas:

"Hay un viejo dicho: nunca es el momento para una reforma tributaria porque o “es que la economía está muy bien, para qué va a necesitar una reforma tributaria” o “la economía está desacelerada, cómo va a hacer una reforma tributaria”.

Los momios siguen pensando (?) en clave setentista, que simplemente es una comunista de m.

Bachelet partió en gira europea con una consigna muy clara, negar que sea populista, algo muy mal visto por el stablishment global. Le va a costar convencerlos. Su gira comenzó por España. Justo en el momento en que se dieron a conocer los resultados de una encuesta de Metroscopía que indica que la intención de voto a Podemos supera a la del PP y el PSOE individualmente e incluso casi iguala a la de ambos partidos juntos. Algo tendrá que ver con la marea potencial de Podemos el hecho de que la desigualdad aumentó en España también de forma manifiesta como consecuencia de los ajustes del consorcio PP-PSOE. También lo hizo la corrupción institucional. Hastío y desilusión es lo que indica la antedicha encuesta.

El fantasma del populismo acecha en las dos orillas. Obama y sus socios se preocupan. Jorgito Lanata se hizo un poco de tiempo en sus diatribas cotidianas y junto con el politólogo todo terreno de la CNN y La Nación, Andrés Oppenheimer, fueron a reflexionar a la casa matriz del imperio, Washington DC, convocados por la Open House Organisation, sobre los peligros que representa para la libertad esta nueva moda política que parece que llegó para quedarse. Imperdible.

Del Fin de la Historia nada de nada, en su lugar -obligados- proponen una actualización doctrinaria. Si en los sesenta y setenta del siglo pasado el cuco era el comunismo, hoy lo es el populismo. Todo sea para convencer al personal de que vivimos en el mejor de los mundos o, por lo menos, de que jodido como está, es el único posible. Sueños e ideales, ¡¡fuera bicho!!, son populismo puro y duro. La realpolitik neoliberal deberá prevalecer como sea.

bastadeodio                                                              

lunes, 2 de julio de 2012

Canto Tradicional Mapuche: ANTÜ LIWEN

Antú tocando el kultrún y la bandera Mapuche
ANTÜ LIWEN es el nombre artístico de Luz Rubilar, chilena y  nieta de mapuches. A los 11 años llegó a Santiago para trabajar de nana en una casa de los barrios altos.
En ese tiempo todavía se presentaba como Luz Rubilar, pero traía un repertorio de cantos de su tierra que soltaba a todo pulmón cuando le bajaba la nostalgia por sus ríos, sus árboles y su abuela, que le hablaba en mapudungún. "Yo no tengo la culpa de que la abuela se haya casado con un Rubilar y tampoco de que yo haya nacido de un huinca que nunca se acordó de que me había sembrado allá en el sur y que, para más remate, me dejó su apellido", cuenta mientras se endereza la trapelacucha que le adorna el pecho. Por eso, el cambio de nombre y su trabajo en la radio, para preservar la cultura ancestral de la que se siente orgullosa.
Pero no a todos les pasa lo mismo. El año pasado cerca de dos mil jóvenes cambiaron sus apellidos mapuches por otros más "comunes" para evitar ser discriminados en trabajos, estudios y en el día a día. Son ellos los que piensan que es mejor unirse al mundo huinca sin intentar recuperar las raíces.

El 80% de los mapuches chilenos viven en las ciudades y en la región metropolitana de Santiago vive la mitad de ellos.

Una de las causas: en 1979, en pleno régimen militar, se dictó un decreto conocido como "la ley de división de tierras", que tenía como fin terminar con el sistema de propiedad colectiva. Para las comunidades mapuches ­que son agrupaciones de familias unidas por línea paterna­, esto significó un quiebre de su dinámica interna, ya que por la petición de un solo miembro se podía disolver la comunidad. Se estima que cerca de 1.300 comunidades se desintegraron para transformarse en pequeños predios privados. Aparte de las rencillas familiares, eso dio un reimpulso a la migración hacia la urbe. La ñuke mapu, la "madre tierra", comenzó a ver cómo los jóvenes de su pueblo cambiaban los bosques de araucarias por la tierra suelta de los cordones marginales en las grandes ciudades.

Varias canciones tradicionales interpretadas por ANTÜ LIWEN en el Bar Raices de Santiago de Chile en fecha desconocida.


fuente parcial: Soledad Marambio, Santiago de Chile, Viernes 22 de Marzo de 2002

Más información en este blog sobre la temática Mapuche en nuestro país, aquí, aquí y aquí.

bastadeodio                                                                 

domingo, 25 de diciembre de 2011

Homenaje a los estudiantes chilenos

 
Violeta Parra - Me Gustan Los Estudiantes - Canta Angel Parra

Me gustan los estudiantes
Violeta Parra

Que vivan los estudiantes,
jardín de las alegrías.
Son aves que no se asustan
de animal ni policía,
y no le asustan las balas
ni el ladrar de la jauría.
Caramba y zamba la cosa,
que viva la astronomía.

Que vivan los estudiantes
que rugen como los vientos
cuando les meten al oído
sotanas o regimientos,
pajarillos libertarios
igual que los elementos.
Caramba y zamba la cosa,
que vivan los experimentos.

Me gustan los estudiantes
porque son la levadura
del pan que saldrá del horno
con toda su sabrosura
para la boca del pobre
que come con amargura.
Caramba y zamba la cosa,
viva la literatura.

Me gustan los estudiantes
porque levantan el pecho
cuando les dicen harina
sabiéndose que es afrecho,
y no hacen el sordomudo
cuando se presenta el hecho.
Caramba y zamba la cosa,
el Código del Derecho.

Me gustan los estudiantes
que marchan sobre las ruinas;
con las banderas en alto
va toda la estudiantina.
Son químicos y doctores,
cirujanos y dentistas.
Caramba y zamba la cosa,
vivan los especialistas.

Me gustan los estudiantes
que van al laboratorio.
Descubren lo que se esconde
adentro del confesorio.
Ya tiene el hombre un carrito
que llegó hasta el purgatorio.
Caramba y zamba la cosa,
los libros explicatorios.

Me gustan los estudiantes
que con muy clara elocuencia
a la bolsa negra sacra
le bajó las indulgencias.
Porque, ¿hasta cuándo nos dura,
señores, la penitencia?
Caramba y zamba la cosa,
que viva toda la ciencia.

Desde bastadeodio rendimos nuestro homenaje a los estudiantes chilenos que en el país hermano están mostrando el camino del respeto a los derechos humanos fundamentales, entre los que se encuentra el derecho a una educación de calidad, libre y gratuita para todos garantizada por el Estado.
Este ha sido un año de lucha donde los estudiantes ganaron las calles de las ciudades chilenas no cediendo ni un tranco de pollo a un gobierno que, por ahora permanece sordo a los reclamos. Pero los estudiantes demostraron que no abandonarán la lucha hasta conseguir sus objetivos.

¡Tres hurras por los estudiantes chilenos!

¡Qué vivan los estudiantes!

bastadeodio                                                           

martes, 25 de octubre de 2011

Infiltrados

Carabinero y "piquetero encapuchado" confraternizando

La derecha chilena acusó a piqueteros argentinos de infiltrar al movimiento de los estudiantes

El Secretario General del gobierno chileno, Andrés Chadwick, denunció que los grupos de encapuchados que generan disturbios en las movilizaciones sociales masivas a favor de una reforma educativa, reciben "apoyo" de "movimientos piqueteros argentinos".

“Existe una organización que los coordina, existe una preparación mayor de lo que aparece a primera vista en el sentido de que es una organización similar a la que originalmente fueron los piqueteros de la Argentina”

Según el ministro, los encapuchados “tienen apoyo de movimientos argentinos, gente con organización, por eso vemos que siempre hacen cosas en distintos lugares con el fin de distraer la acción de la policía”

La maniobra, que puede parecer ridícula para nosotros los argentinos por parte del gobierno de Piñera, tiene su explicación. Veamos.
El 6 de octubre pasado, Mario Ruiz, fotógrafo de la agencia Efe en Santiago de Chile, mostró una serie de fotografías (foto de arriba) donde se ve a los encapuchados convivir amigablemente con los policías; además relató las circunstancias en las que realizó esas tomas. La denuncia fue divulgada en Chile por la privada Radio Cooperativa y por varios sitios alternativos, entre ellos Mapocho Press, Generación 80 y Contrainjerencia.

En una imagen se ve cómo un encapuchado “rescata” a un oficial de carabineros cuando era acusado de ser un “asesino” por un grupo de jóvenes. En otra se observa a dos encapuchados protegidos tras de un cerco de agentes: uno filma un video de los manifestantes, el otro espera para entrar en acción con una enorme bandera de la Juventud Comunista. Existe un segundo hecho independiente donde un "capucha" es perseguido por los estudiantes y éste es protegido por los carabineros y termina refugiándose en el Congreso.
Claramente, las imágenes y las denuncias de periodistas de la existencia por lo menos en dos ocasiones comprobadas y documentadas en forma gráfica de una complicidad o entendimiento visibles entre las fuerzas de Carabineros y los encapuchados vienen a confirmar lo que los dirigentes estudiantiles y mucha gente da como un hecho, a pesar de la complicidad de los medios de comunicación que avalan la política del gobierno de condenar los hechos de violencia como si fuesen cometidos por los propios estudiantes.

Desde luego que el recurso de los "infiltrados" no es nuevo y siempre ha sido utilizado con el sentido que se lo usa ahora por parte de las autoridades chilenas. Están allí para responsabilizar a quienes organizan la movilización, justificar la represión y restarle a los manifestantes el apoyo popular. En general en américa latina detrás de éstos grupos de provocadores han estado los gobiernos de derecha o las organizaciones paraestatales protegidas por ellos.
Que de alguna manera se trate de involucrarnos a los argentinos en el asunto se explica, en mi opinión, por la baja estima que en general nos tiene el chileno medio y porque la atribución resultaría plausible para alguien desinformado de que el movimiento piquetero ya no tiene desde hace tiempo en nuestro país la fuerza de antaño, por lo cual difícilmente tenga "saldos exportables".

(Más información aquí)

bastadeodio                                                           

sábado, 22 de octubre de 2011

Chile, El Modelo, en crisis

Para gran parte de la lamentable oposición argentina al gobierno de Cristina Fernández, nuestro país debería mirarse en el espejo de Chile, para imitarlo. No hay otra razón para sugerir tal cosa que no sean las estadísticas y las alabanzas del FMI dirigidas hacia su disciplinado socio menor.

Chile es un país donde el experimento social y político del neoliberalismo pudo llevarse a cabo de la forma más pura, libre de los condicionamientos que, en otras latitudes, le imponían las resistencias populares y las estructuras políticas democráticas nacidas de la segunda guerra mundial y formadas, valga la aparente contradicción, al calor de la guerra fría. Estado de Bienestar es el nombre que sintetiza este período europeo.

Chile que en los años ´70 era un país de avanzada en el contexto latinoamericano en derechos sociales fue llevado a las puertas del infierno por la dictadura del genocida general Pinochet.
Pero el mal no desapareció con su creador. Las estructuras legales y políticas creadas por su dictadura, para servir de base al "modelo", continúan en pie pero hoy se están sacudiendo. No porque la clase política chilena, tanto el conservador partido de Piñera como la centro-izquierda representada por la Concertación, sean conscientes de que lo que han defendido y aún defienden sea un modelo en crisis en el mundo, de que representa un experimento fracasado que ha consumido a dos generaciones de chilenos.

No, ellos parecen mirar con asombro la reacción de los jóvenes y el pueblo chileno y no aciertan aún a comprender la profundidad de la crisis en la que se encuentran.

En recientes declaraciones el presidente de la consultora Adimark, Roberto Méndez, dijo al Diario Financiero que el fenómeno de efervescencia social, de "los indignados", es un movimiento que “no se veía desde los años sesenta”. Precisa que en Chile existen niveles sin precedentes de movilizaciones, siendo la clase media la que hoy está saliendo a manifestarse, por lo tanto “esta situación supone una paradoja, pues creció el consumo, la tasa de riesgo de Chile está en niveles menores a Francia, hay buenas expectativas internacionales respecto del desarrollo de Chile... La paradoja es que a pesar de esta realidad, la ciudadanía está indignada y pesimista”, señaló.

La ceguera es completa. No hay la menor duda. A la soberbia y la negación que representa confundir a "los indignados" europeos con los jóvenes estudiantes chilenos que se rebelan contra un sistema inequitativo e injusto, lo que para el analista político y económico resulta ser una paradoja, se le puede responder: ¡Es la política, estúpido!.

concentración de estudiantes (imagen en HD)
Los estudiantes hacen política en las calles de Santiago y de otras ciudades porque les está cerrado el paso para expresarse de otra forma. Se lo impide la organización política heredada de la dictadura.
Sus dirigentes acaban de regresar de una gira europea en la cual explicaron ante diversos organismos la razón de sus demandas al Estado chileno.

Camila Vallejo sostuvo, durante el acto central que cerró las marchas del 19/10, que “el gobierno es ciego, tenemos todo el apoyo del mundo y de nuestros compatriotas y nos ha cerrado las puertas. Ahora que regresamos de París nos hemos dado cuenta de que lo que estamos pidiendo no es utópico, nuestras demandas se han replicado en el resto del mundo. Organizaciones internacionales dijeron que el Estado chileno tiene muchas tareas (pendientes) en materia educacional”.
Camilo Ballesteros, por su parte, afirmó que la violencia no terminará mientras no se solucionen los problemas de fondo. “Si nos seguimos tapando los ojos y diciendo que la violencia se genera de forma espontánea, si no somos capaces de entender que hay un problema por el cual se produce, va a seguir ocurriendo. A medida que entendamos cuál es el problema de fondo y lo solucionemos, la violencia se va a acabar” (Fuente: Página12)

Corroborando la existencia de dos discursos que no encuentran puntos de contacto, el ministro secretario general de Gobierno, Andrés Chadwick, afirmó respondiendo a los estudiantes que “los países que ellos visitaron tienen tres, cuatro, cinco veces más ingreso per cápita que Chile y son países desarrollados hace muchos años; y segundo, están en una crisis hoy día gigantesca en virtud del déficit fiscal por haber usado mal los recursos”.

El ensueño neoliberal consiste en convencer a la población de un país de que es necesario que haga enormes sacrificios para a posteriori obtener los beneficios que el capitalismo, el mercado, libre de las ataduras políticas, de las limitaciones que en otros lugares le impone el Estado, es capaz de producir, libre y sin restricciones. Poco importa que ese día nunca llegue.

Naturalmente a una población en paz, organizada, con derechos sociales establecidos y partidos políticos conduciendo el Estado, no se le puede pedir eso. Es necesario primero generar las condiciones de crisis que hagan viable la anulación de los partidos o por lo menos la neutralización de su rol y, esto es lo peor, la derogación de las conquistas sociales. Eso explica en gran medida la situación que están experimentando varios países europeos.
Eso se logró en Chile de forma dramática con la dictadura de Pinochet. De un plumazo se eliminaron los partidos políticos democráticos, las organizaciones más radicalizadas y se derogaron todos los derechos sociales adquiridos. Todo ello fue cuidadosamente planificado desde Chigago y Washington y ejecutado con ayuda directa de la CIA por el ejército chileno el que luego de hacer la tarea sucia se retiró del poder cediéndoselo a los "chicago boys" para que estos "dieran vuelta a Chile como una media".

El modelo neoliberal pone al lucro como el gran objetivo de la vida y a la propiedad como el derecho más preciado. Una muestra conocida recientemente: las tres cadenas farmacéuticas existentes en Chile acordaron vender sus productos a precios mayores de lo que realmente valen, lo que les permitió, con la complicidad estatal, alzarse con ganancias millonarias en perjuicio de toda la población. Diría que es un mecanismo conocido en todo el mundo capitalista occidental y explica una parte de la crisis de la seguridad social.

En Santiago se realizó entre el 9 y el 11 de septiembre el Tercer Encuentro Latinoamericano de Derechos Humanos, con la participación de legisladores, abogados y referentes de Derechos Humanos de Chile, Uruguay, Brasil, Bolivia y Argentina.
Camilo Ballesteros, de la Federación de Estudiantes de Chile afirmó que los estudiantes son herederos de aquel proyecto trunco de la Unidad Popular, que luchan contra el sistema cincelado por Pinochet y que los crímenes de esa dictadura deben ser juzgados.  La referente de Derechos Humanos Lorena Pizarro dijo que ese modelo económico fue laboratorio para el capitalismo como lo fue la represión desatada, y que Pinochet se aseguró que no se tocara a sus hombres y se desterraran los ideales de la Unidad Popular.  “Cuando nosotros veíamos por TV que Néstor Kirchner ordenaba bajar los cuadros, nos llenamos de emoción y pensamos cuándo pasaría eso en Chile”, recordó.  “En todas las oficinas del Ejército hay una imagen del dictador”, acotó el diputado chileno Hugo Gutiérrez.  “Pero lo más grave es que la Constitución de Pinochet significa un nunca más a un gobierno popular y a los derechos básicos, porque el poder económico capturó el poder político, nos dejaron una democracia de baja intensidad por ellos tutelada, y los gobiernos de la Concertación fueron dóciles a ese mandato”. (Fuente: Tiempo Argentino) (las negritas agregadas son mías)

Hugo Gutierrez da en la diana del porqué los estudiantes y otros sectores populares manifiestan su descontento, en Chile han sido cerrados los canales que permiten en una sociedad democrática la expresión de las ideas y la discusión sobre el modelo de país que desean seguir los chilenos. El modelo neoliberal no puede ponerse en discusión. Liberar a la sociedad de ese yugo significa desmontar la maquinaria dejada por Pinochet, un mecanismo explosivo que para ser desactivado requiere del tipo de decisión política que algunos chilenos lúcidos admiraron en Néstor Kirchner.
Muchos estudiantes universitarios chilenos, ante la imposibilidad por los costos de estudiar en su país, desde hace unos años vienen a estudiar a la universidad pública y gratuita argentina. Yo mismo los he tenido como alumnos en el CBC de la UBA -si se me permite una opinión en general- mostraban cierta sorpresa y hasta resistencia iniciales para seguir el desarrollo del pensamiento crítico, pero una vez que captaban sus claves metodológicas, la libertad que significa, lo adoptaban con un entusiasmo notable y, en general, eran de los mejores alumnos.

Según el World Economic Outlook del FMI, Chile tendrá un PIB per cápita, medido en paridad de compra, de US$ 14.992 en el 2011, seguido de cerca por Argentina con $14.125. (fuente: FMI)

El director de la división de Desarrollo Económico de la Cepal, Osvaldo Kacef, afirma que para alcanzar niveles de país desarrollado Chile también debe "mejorar en la inclusión, tener más educación y mejorar la distribución del ingreso".

Está claro que la educación, la inclusión social y una distribución del ingreso más equitativa son las claves del desarrollo humano en la sociedad capitalista y democrática y que éstas deben ser políticas de estado.
En Chile bajo el paradigma neoliberal salvaje el Estado actúa al revés: permite ganancias sin límites a expensas del bolsillo del pueblo, no actúa a favor de la inclusión y fundamenta su sistema educativo en el lucro privado y con una escasa o nula supervisón estatal para garantizar la calidad. Esa es la receta del fracaso. Los indicadores macroeconómicos podrán ir muy bien y situar en apariencia a Chile "muy cerca de los países desarrollados", sin embargo la realidad es bien diversa y esto se está haciendo patente

El gobierno de Piñera parece haber perdido el control de la situación, se empeña en negar las demandas estudiantiles, continúa con la represión  y anuncia endurecerla aún más. Y lo peor es que existen fuertes sospechas de que intenta asustar a la población y ponerla en contra de los estudiantes "reventando" las movilizaciones con oportunos encapuchados que hacen destrozos y se enfrentan violentamente a los carabineros. Es una típica estrategia mafiosa de alguien acorralado por la falta de razones aceptables.También se aplicó aquí y en otras partes del mundo.

bastadeodio                                                            

jueves, 6 de octubre de 2011

Chile: un experimento liberal fracasado

Represión de la manifestación estudiantil del 29 de setiembre
El de Chile es el caso de un experimento liberal que tuvo como condición de posibilidad la instalación de la dictadura asesina de Augusto Pinochet que se encargó de eliminar toda forma de oposición activa al régimen. Nunca hay que olvidarlo, por más que los años transcurridos desde la muerte del dictador y la vuelta de la democracia formal, hayan intentado ocultarlo mediante una fabulosa campaña de convencimiento de que ese, el camino del liberalismo económico, del individualismo social, era el mejor y el único posible para que en el país hermano transandino existiera la paz y el desarrollo económico.

Uno de los fundamentos éticos del liberalismo es que el sistema económico social adoptado debe producir para todos el mayor bienestar posible, según el desarrollo productivo alcanzado en cada momento.
Puede suceder y este es el caso de Chile y de todos los países latinoamericanos en vías de desarrollo que en la misma época iniciaron un camino similar, que se le pida a la población menos beneficiada que acepte cierta cuota de sacrificio en pos de lograr ese objetivo deseable para el conjunto. Esa es la ya conocida mentira del derrame que nunca se concreta completamente.

Este es, desde el punto de vista de la justicia moral, el principio central con el cual el liberalismo promete alcanzar en algún momento de su evolución material un desarrollo de diferentes pero con equidad. Parte del éxito de esta estrategia radica en que efectivamente los gobiernos logren convencer a los gobernados que este es el mejor camino. Y este requisito no fue alcanzado en ningún país latinoamericano como lo fue en Chile. Quizás con la excepción del caso mucho más complejo de analizar de Colombia.

En Argentina, por ejemplo, tanto durante la dictadura militar como durante el gobierno de Carlos Menem se utilizó de manera absolutamente irresponsable, con la tablita o con la convertibilidad, el endeudamiento externo con el objetivo de sostener el consenso en torno a la mentira, hasta que, claro, la olla financiera juntó tanta presión que explotó en el 2001 con el default, pagando el pueblo todas juntas las consecuencias del experimento liberal. Los ricos al mando, en cambio, aquellos que habían contribuido a montar y sostener el engaño, el pase de magia, por supuesto salieron de la debacle más ricos aún, absorbiendo y eliminando competidores.

La realidad es que aún en los países desarrollados, Europa y los EEUU, donde los motivos de queja de la población son o eran teóricamente menores (si se dejan de lado claro, los problemas de los inmigrantes y otras minorías postergadas) el experimento liberal no ha logrado llevar al conjunto de la población a una sociedad más igualitaria, sino que ha ocurrido todo lo contrario y lo que hoy se tiene son sociedades con enormes diferencias sociales, mucho mayores que las existentes en los años ´70.

Volviendo a nuestra américa, la verdadera, el Caracazo del 27 y 28 de febrero de 1989 fue una señal, un llamado de atención de que no todo el pueblo había caído en la trampa. Las condiciones no diferían mucho de las existentes en la Argentina o en el Brasil en ese mismo momento, crisis del sector externo, presencia del FMI dirigiendo de hecho la economía con sus planes de ajuste recesivos (los conocidos "paquetes económicos") que siempre recaían sobre los sectores más postergados junto con desempleo y baja de salarios para la clase media. La consecuencia inmediata del Caracazo (que se cobró oficialmente 76 vidas) es que la protesta social extrema dio paso a un largo período de fuerte inestabilidad política que termina cuando Hugo Chávez Frías gana las elecciones presidenciales de 1998.

Regresando a Chile las cosas ocurrieron de manera algo diferente. La llamada Concertación (una amplia alianza progresista de los partidos Demócrata Cristiano, Radical Social Demócrata, Por la Democracia y del partido Socialista) logró consensuar una salida negociada con la dictadura de Pinochet luego de la derrota de éste en el plesbicito de 1988. La Concertación gobernó Chile por veinte años ininterrumpidos desde 1990 hasta el 2010 en el que fue sorpresivamente derrotado por las fuerzas de derecha representadas por Piñera. En realidad la sorpresa no lo debería ser tanto si se toman en cuenta el desgaste interno de la alianza y el fracaso de la incumplida promesa liberal de que las cosas mejorarían para todos con el crecimiento económico del país.
No ocurrió así.
Chile creció "a tasas chinas" de manera ininterrumpida, los ricos se hicieron cada vez más ricos y la clase media y los trabajadores no recuperaron ninguno de los derechos sociales que tenían antes de la dictadura de Pinochet. Fundamentalmente Salud y Educación públicas y gratuitas.

Por el contrario el extremo experimento liberal llevado a cabo en Chile, que la Concertación no se atrevió o no quiso siquiera modificar transformó a ambas, Salud y Educación, en dos actividades económicas gobernadas por el lucro, simplemente igual que con el resto.

"Nada es gratis en la vida", pretendió justificar Sebastián Piñera ante la protesta estudiantil y su reclamo de una Educación sin fines de lucro. Nunca más clara la función de educador de las masas que asume el dirigente liberal, tan descarnada como poco convincente, tanto que no logró atraer con su argumento a nadie que ya no estuviese previamente convencido.

Los estudiantes redoblaron las protestas y lo obligaron a admitir sentarse a una mesa de negociación directa entre él, el ejecutivo en persona, y ell@s a discutir como debe ser la Educación futura en Chile.

Los hijos de aquellos silenciados para siempre por las balas asesinas de Pinochet y las décadas de represión posterior hablan con su propia voz pero en ella resuenan la de sus padres y madres asesinadas o acalladas.

Se abren las Alamedas a su paso. ¡Viva Chile mierda!

El liberalismo como doctrina económico social es aparentemente devorado por su propia creación el capitalismo financiero internacional desbocado y se encuentra en crisis en todo el mundo, lo que es un hecho y una oportunidad. Entre los pueblos se generaliza el descreimiento y las protestas todavía informes. El mundo se ha vuelto de nuevo apasionante. La Historia no ha llegado a su fin, como también se atrevieron en un momento de éxtasis los liberales a prometernos. La Historia es el relato de la lucha de los oprimidos por su liberación. El liberalismo es la doctrina que propone desarrollar un capitalismo con rostro humano donde los oprimidos se sientan cómodos. Una contradicción en sí misma. El rostro del capitalismo es el rostro del explotador. Ni más ni menos.

bastadeodio                                                          

viernes, 12 de agosto de 2011

Los jóvenes se rebelan y protestan

Hace unos años, un historiador le preguntó a un trabajador polaco cómo se vivió la transición del socialismo al capitalismo en su país. La respuesta dejó al historiador con la boca abierta: “Antes no había nada. En los comercios no podías elegir qué comprar porque había pocas cosas; hoy, en el capitalismo, hay de todo... pero no podés comprar nada”. Peor aún, la propaganda vuelve todo necesario, y si no lo comprás, tendrás que sentarte y admirar a los pocos que pueden comprar y tener una vida digna.

Es ésta una de las principales fuentes de violencia en el capitalismo. Los actuales disturbios en Londres y otras grandes ciudades británicas, que el martes pasado llegaron a su tercera noche consecutiva, pueden ser vistos como consecuencias lógicas que trae la violencia del capitalismo y las crecientes desigualdades existentes en la sociedad británica.

Desde los grandes disturbios de Londres de los ´80 motivados por razones raciales, concretamente la discriminación policial contra jóvenes negros y negras, protestas por distintas razones, todas relacionadas con las políticas de ajuste, han ocurrido en esta ciudad y otras del Reino Unido y de otros países europeos recientemente. Desde la protesta estudiantil por la suba de matriculas (en Inglaterra la matrícula alcanza los 10000 euros en tanto en España, por ejemplo, solo 600 euros) hasta la protesta por el cierre de Bibliotecas para bajar el gasto.

En otras palabras las protestas recientes vienen motivadas como causa inmediata por el ajuste fiscal aplicados por los gobiernos pero se combinan con un sentimiento de frustración especialmente en los jóvenes que surge de la convicción de que quedan fuera de una sociedad de consumo que permanentemente los tienta con sus ofertas.
Hay mucha rabia y frustración contenidas en los jóvenes excluidos combinada con una primaria y si se quiere intuitiva comprensión política de las razones de esa exclusión y de las acciones posibles para revertir la situación. Lo cierto es que los partidos políticos tradicionales no sirven de canales para contener y expresar ese descontento.

Los recientes saqueos mostraban a "jóvenes probándose cosas de su talla y buscando la marca que les gusta". Dos chicas jóvenes manifestantes le dijeron al periodista que "les demostramos a los ricos que podemos hacer lo que queramos".

La protestas que se suceden en varios países europeos tienen un denominador común. Todas responden al agotamiento de un sistema económico dominado por el capital financiero globalizado que genera una tras otras las crisis de la deudas de los países, lo que a su vez detona como respuesta las políticas de ajuste fiscal que hacen que el poder financiero sea más poderoso aún. Son estas políticas de corte neoliberal, aún cuando las apliquen gobiernos socialistas o similares, la causa de la pérdida de empleos, del deterioro salarial y de los recortes a las políticas sociales, de salud, de educación y de contención social del desempleo, que están en la base de las protestas. Pero a ella se suma una difusa sensación de frustración y desencanto, sobre todo en los jóvenes, de que el sistema ya no puede brindarles aquello que les ofrece y les promete.

Las protestas en el hermano Chile tienen con sus similares europeas puntos en común y diferencias. No están motivadas por la existencia de una crisis de la deuda del país y de políticas coyunturales de ajuste, sino por la persistencia de políticas heredadas de la dictadura de Pinochet apoyadas por un sector significativo de la sociedad que profundizan las diferencias sociales y dificultan o impiden el acceso a la salud y a la educación de millones de chilenos. A diferencia de los manifestantes europeos los estudiantes chilenos muestran mayor conciencia de las causas de la discriminación y de los obstáculos que habría que remover para mejorar la situación. Por el contrario el actual gobierno chileno parece muy poco dispuesto a escuchar esos reclamos y modificar políticas que los sucesivos gobiernos de la concertación no se atrevieron a tocar. El problema es entonces político y la pelota está en su campo en el de los gobernantes y la oposición. Las soluciones dependen de la lucidez de la clase política chilena para ir desarmando el entramado del estado pinochetista que está ahogando las posibilidades de ese país de crecer con igualdad. La calidad de vida, la esperanza de la mayoría del pueblo chileno no puede quedar pospuesta e insatisfecha por la avidez insaciable de beneficio de unos pocos que se benefician con el actual estado de cosas.

bastadeodio