Los sectores dominantes -a falta de votos atrincherados en la justicia- creen no solo ser dueños de algunos jueces sino de los propios tiempos judiciales. Cuando el reloj está en sus manos -las de la mafia defensora de los privilegios- "los tiempos" se miden en horas o décadas, según les convenga.
El fiscal general "cacerolo" GERMÁN MOLDES, que se quejaba amargamente de lo rápido
con que las dos instancias anteriores (el juez Rafecas en primera instancia y la Sala I confirmando su fallo) habían dictaminado sobre la
inconsistencia de la denuncia de Nisman, ahora está más que apurado
porque su apelación ante la Cámara de Casación se trate YA, en solo
horas.
La razón es que su amigo el fiscal Ricardo Weschler termina hoy
su turno y el que lo reemplaza es nada más y nada menos que el fiscal
Javier de Luca culpable del gravísimo pecado de adherir a "Justicia Legítima".
Moldes publicó un comunicado, en el que se presenta a sí mismo como un héroe solitario que rápidamente fue leído en radio Mitre y publicado en La Nación. En su parte final enuncia:
"Atrás quedan jornadas de arduo trabajo y agobiante tensión, días en los que se enfriaron antiguos afectos y se encontraron solidaridades inesperadas, en los que se sufrieron zancadillas alevosas, agravios personales y ataques injustos, pero también se cosecharon adhesiones, respaldos y lealtades que no caerán en el olvido.
Hasta aquí llegó mi responsabilidad personal y funcional en este trámite de apelación. Todo lo que tenía por decir lo dije y todo lo que tenía por hacer lo hice.
Entrego la denuncia de Alberto Nisman con vida, a pesar de los redoblados y combinados esfuerzos desarrollados por ponerle prematuro final. Creo haber cumplido con mi deber"
La espada principal de la tribuna de doctrina, Joaco Morales Solá publica su análisis, esta es una parte, la sustancial:
"Con la denuncia contra la Presidenta a punto de morir, no puede negarse que toda la saga del caso Nisman está en franca decadencia. El Gobierno ha logrado, por izquierda o por derecha, que se hable más de la vida privada del fiscal muerto que de su denuncia por encubrimiento de terroristas contra las más altas autoridades de la Nación. Una foto de Nisman rodeado de mujeres y la información de una cuenta en el exterior eclipsaron las escuchas telefónicas que mostraban en el centro del poder a un submundo habitado por marginales, que cultivan una violencia filonazi. La propia muerte del fiscal entró (gracias, en parte, a las permanentes trifulcas entre la fiscal Viviana Fein y la ex mujer de Nisman, la jueza Arroyo Salgado) en un cono de sombras del que difícilmente volverá a salir. El caso Nisman en cualquiera de sus variantes, que escandalizó el verano de miles de argentinos, se apaga sin remedio."
La "denuncia NISMAN" contra la presidenta Cristina pasa por sus últimas
horas de agonía, Moldes que es el "culpable" del retrasado final lo sabe y trata de quedar como un héroe que lo
hizo todo para salvarla. Pura política partidista judicial y ambiciones
personales.
La cresta de la ola de mentiras, que él y otros
judiciales encabezaron y que llevó al 18F, hace tiempo que rompió en la
costa de la verdad y la sensatez y de ella solo queda esta espuma
maloliente.
bastadeodio
