Sus habilidades extraordinarias son utilizadas tanto para el bien como para el mal. Su olfato puede ser entrenado para detectar imperceptibles partículas de olor independientemente de su naturaleza y origen.
La AFIP cuenta, desde fines de 2011, con un escuadrón de 300 perros adiestrados para detectar dólares y euros no declarados que los viajantes y otros -que no hacen precisamente turismo- buscan sacar ilegalmente del país.
El escuadrón de perros inspectores de la AFIP ya encontró U$S 2,7 millones en pasos fronterizos que iban a salir del país de modo irregular. De este monto, U$S 1,5 millones fue detectado en la terminal fluvial de Buquebus y los U$S 1,2 millones restantes han sido incautados en otros pasos aduaneros del resto del país.
Los perros tienen presencia permanente en la terminal fluvial.
Son hermosos perros de raza Golden Retriever y Labrador. Uno de ellos es Tiza, aquí lo pueden ver:
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| Tiza posando orgulloso |
El operativo se llevó a cabo en el Puente Internacional Gualeguaychú-Fray Bentos.
Pero lo más interesante ocurrió cuando los perritos patriotas detectores de transfugas desembarcaron en ese antro conocido como "la city". Dice el cronista ocasional, con evidente y maliciosa ironía:
"Según coincidieron los operadores, nada intimidó más que el desembarco en el lugar de los respetados y temidos perros de la AFIP, aquellos que están destinados a combatir el ingreso o la salida no declarada de divisas del país y que, ante la dimensión que amenaza tomar la nueva corrida cambiaria (sic), ahora también son destinados a realizar tareas “internas de inteligencia”."
"La presencia de este escuadrón fue ostensible en la zona más neurálgica (neurótica sería más apropiado) de la city porteña (en torno al cruce de Sarmiento y San Martín). Y bastó para que los escasos movimientos con que ya operaba la plaza informal (producto de la proliferación de inspecciones y la presencia visible de inspectores) se redujeran a la mínima expresión."
No solo la city está triste y preocupada. El presidente del Colegio de Corredores Inmobiliarios de Entre Ríos, Osides Mayor, dijo que el sector está "stand by" por los controles para la compra de dólares y se mostró a favor de una pesificación de las operaciones. (¡Qué se le va a hacer!)
"Estamos tratando de pesificar para poder hacer una operación porque están todas paralizadas", dijo Mayor, mientras gruesos lagrimones le surcaban el rostro.
El empresario ratificó que a raíz de las restricciones a la compra de moneda extranjera "estamos pasando un mal momento". (Triste, muy triste)
Otros operadores inmobiliarios consultados por DyN confirmaron que la misma paralización se observa en la compraventa de campos en la provincia. Explicaron en tal sentido que la producción agropecuaria, en cuanto a arrendamientos y cobro de cosechas, se realiza en pesos y desde hace un tiempo se profundizaron las dificultades para conseguir dólares. ¿Y?. El tema requiere una explicación.
Como dijo con mucha lucidez Héctor Valle economista director de FIDE, el cemento, los ladrillos, el hierro y demás insumos de la construcción se pagan en pesos pero los departamentos y demás propiedades (¡incluidos los campos!) se cotizan y se transan en dólares. Una evidente contradicción que tiene un nombre "dolarización". El verde o el euro son considerados -paradójicamente- reserva de valor, refugio para el dinero mal habido o no declarado y -en mucho menor proporción- es convertido en ahorros por los trabajadores. Son diversos afluentes para el gran río de la "fuga de capitales" que es estimulado sistemáticamente desde los medios de comunicación opositores ávidos de lograr, por fin, una corrida bancaria que obligue al gobierno a modificar sus políticas. La tan ansiada profecía autocumplida.
La dolarización es -en la Argentina actual- en el mejor de los casos una educación sentimental aprendida durante las tres décadas finales del siglo XX y que todavía arrastramos como una pesada carga. Y en el peor y quizás el más significativo, es la forma en que la delincuencia de todo tipo "lava" el dinero producido por los ilícitos.
Cortar esa maldición, y esa cadena de delito, no debería ser una cuestión de ideología, es una necesidad imperiosa si, como aspiramos, queremos construir un país normal. El sketch inicial de la inolvidable película de Dino Risi, I Mostri de 1963, retrata con suma agudeza esa educación sentimental en el egoísmo, la insolidaridad y el delito, sí el delito. Aunque parezca exagerado. Aquí se los pongo, la versión original, sin subtítulos, es la única completa disponible en YouTube, lo siento:
Ugo e Rick Tognazzi, I Mostri (1963) - L'educazione Sentimentale
La versión subtitulada pero que le falta el final (nada menos) está aquí:
http://youtu.be/Fhp4I7lAdD0
http://youtu.be/Fhp4I7lAdD0
bastadeodio

