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viernes, 31 de agosto de 2012

Crónicas Marcianas

Soledad
No solo se maquillan ciertos políticos para parecer lo que no son y así conseguir algún voto más. También lo hacen, desde luego, las empresas y, por que no, ciertos gobiernos e instituciones.
La NASA no es una excepción. Hay que vender, y si el producto no es suficientemente atractivo, se lo maquilla.

Curiosity está en Marte, y saca fotos, muchas fotos, es necesario para que los de aquí sepan que terreno pisan allí. Pero las fotos que se reciben, especialmente algunas, tienen un interés adicional.
La Nasa como todo gran emprendimiento científico-tecnológico requiere de muchísimo dinero para simplemente subsistir y éste siempre fue un bien escaso, mucho más ahora con la crisis. No basta con el lobby político-industrial, hay que darle elementos que entusiasmen a los votantes (o contribuyentes) y es ahí que entra a tallar de manera ingenuamente visible el maquillaje y, como se trata de fotos, el Photoshop o un  sofisticado equivalente.
Cuando viajamos a Marte, aunque lo hagan solo nuestras máquinas, nuestros pecados van con ellas. También nuestras taras las fabrican y las dirigen.
Un autor genial, Ray Bradbury, lo predijo, lo imaginó con auténtica precisión, pero también con arte.

tapa - años ´50
Los terrícolas habitantes oportunistas de Marte llevaban con ellos, en su piel y sus costumbres, a su planeta de origen y la sociedad marciana del futuro, como no podría ser de otra manera, imitaba a la terrestre, especialmente en sus límites, en sus aspectos más deplorables. Nada de idealización. Esas son sus Crónicas Marcianas. Solo unos pocos marcianos por adopción eran sensibles a la enormidad que significaba pisar el suelo de otro planeta, sumergirse en los abismos del tiempo, en las ausencias, tratar de entender el devenir que se escondía detrás de ese presente rojizo y polvoriento, siempre en penumbra, iluminados por un sol lejano y mortecino, con terribles tempestades...de polvo, con rayos pero sin nubes, a millones de kilómetros de casa. La mayoría solo pretendía ganar dinero y retirarse.

Cortéz recibiendo ofrendas
Acaso no ha sucedido algo parecido cuando el descubrimiento del "nuevo mundo" y eso que éste, a diferencia de Marte, estaba habitado por culturas milenarias. La solución estipulada al conflicto fue que esos bípedos no eran auténticos hombres, por más que a poco que se los viese, en serio, sin el tupido velo de los prejuicios, lo eran e incluso mejores que los propios "colonizadores" en varios aspectos. Lo que sucedió a continuación fue un auténtico genocidio material y cultural, que aún perdura aunque encubierto por los herederos de los vencedores. ¿Pensamos que eso ha cambiado, que los nuevos colonizadores han aprendido de sus errores y son mucho mejores, más humanos que los del siglo XV y XVI?, lamentablemente todo indica que no es así, solo han incrementado su desprecio por las culturas diferentes y perfeccionado sus formas de dominación y exterminio. Buscan vida, si. Se preguntan ¿estamos solos en el universo?, la pregunta no es esa, la pregunta es ¿qué harían los colonizadores si la encontrasen y ésta estuviese a tiro de sus cohetes?, ¿la respetarían, la dejarían ser o harían lo mismo que hicieron y hacen cuando la encuentran en la propia Tierra?. ¿Estamos a salvo del desastre humanitario o del desastre ecológico?. Claramente no es así, ya no hay pequeñas señales, las alarmas suenan de forma estridente, solo hay que escucharlas.
Pero dejemos esos aspectos tan lúgubres de las empresas de conquista pasadas y presentes y pensemos que siempre existirán personas como el fray de las Casas y otros tantos que a lo largo de los tiempos realmente vieron lo que sucedía y se rebelaron en contra de ello. Ellos son la única esperanza de que las cosas pueden ser diferentes. Sigue una pequeña muestra del arte de Ray Bradbury:

Llegaron porque tenían miedo o porque no lo tenían, porque eran felices o desdichados, porque se sentían como los Peregrinos, o porque no se sentían como los Peregrinos. Cada uno de ellos tenía una razón diferente. Abandonaban mujeres odiosas, trabajos odiosos o ciudades odiosas; venían para encontrar algo, dejar algo o conseguir algo; para desenterrar algo, enterrar algo o alejarse de algo.
Venían con sueños ridículos, con sueños nobles o sin sueños. El dedo del gobierno señalaba desde letreros a cuatro colores, en innumerables ciudades:

HAY TRABAJO PARA USTED EN EL CIELO. ¡VISITE MARTE!

Y los hombres se lanzaban al espacio. Al principio sólo unos pocos, unas docenas, porque casi todos se sentían enfermos aun antes que el cohete dejara la Tierra. Y a esta enfermedad la llamaban la soledad,...
Los Colonos

El cohete se posó en un prado verde. Afuera, en el prado, había un ciervo de hierro. Más allá, se alzaba una alta casa victoriana, silenciosa a la luz del sol, toda cubierta de volutas y molduras rococó, con ventanas de vidrios coloreados: azules y rosas y verdes y amarillos. En el porche crecían unos geranios, y una vieja hamaca colgaba del techo y se balanceaba, hacia atrás, hacia delante, hacia atrás, hacia delante, mecida por la brisa. La casa estaba coronada por una cúpula, con ventanas de vidrios rectangulares y un techo de caperuza. Por la ventana se podía ver una pieza de música titulada Hermoso Ohio, en un atril.
Alrededor del cohete y en las cuatro direcciones se extendía el pueblo, verde y tranquilo bajo el cielo primaveral de Marte. Había casas blancas y de ladrillos rojos, y álamos altos que se movían en el viento, y arces y castaños, todos altos.
En el campanario de la iglesia dormían unas campanas doradas.
Los hombres del cohete miraron fuera y vieron todo esto. Luego se miraron unos a otros y miraron otra vez fuera, pálidos, tomándose de los codos, como si no pudieran respirar.
-Demonios -dijo Lustig en voz baja, frotándose torpemente los ojos-. Demonios.
-No puede ser -dijo Samuel Hinkston.
Se oyó la voz del químico.
-Atmósfera enrarecida, señor, pero segura. Hay suficiente oxígeno.
-Entonces saldremos -dijo Lustig.
-Esperen -replicó el capitán John Black-. ¿Qué es esto en realidad?
-Es un pueblo, con aire enrarecido, pero respirable, señor.
-Y es un pueblo idéntico a los pueblos de la Tierra -dijo Hinkston el arqueólogo-.
Increíble. No puede ser, pero es.

La tercera expedición

Marte. Ni hablar del frío tremendo, de la extrema debilidad del aire. Nada agradable, nada vistoso, como intentar descubrir formas y colores en una habitación en penumbras dentro de un traje de buzo.

Marte tal y como lo ve Curiosity


La misma imagen "intervenida"
La dos fotos tienen la misma resolución y, en realidad, son una sola, del mismo paisaje; para verlas completas (1375x1148 pix) debés hacer clic con botón derecho y abrir en otra ventana. En la foto de arriba, sin trucajes, el paisaje es fotografiado con la luz natural marciana y es una aproximación a lo que veríamos de estar allí, en la segunda imagen del mismo paisaje se ha modificado digitalmente el contraste, la iluminación y otros parámetros de color para que reproduzca aproximadamente las condiciones de iluminación existentes en la Tierra. La primera tiene mayor valor informativo, la segunda si bien el algunos aspectos muy específicos puede mejorar esta información eliminando el "ruido de fondo", no es una buena aproximación a lo que veríamos de estar allí. Vos que por ahí tenes en el fondo de tu corazón un colono marciano encerrado, ¿Cuál preferís?

bastadeodio                                                                   

jueves, 16 de agosto de 2012

Marte: Desolación. La mirada del Curiosity

  
Vista de 360º  obtenidas por el robot Curiosity en el segundo día solar marciano. Utilizando los comandos de la imagen es posible observar hasta las pequeñas y medianas partículas de polvo depositadas sobre el robot. La vista permite ver al robot incluso desde arriba.
bastadeodio                                                                  

martes, 7 de agosto de 2012

Curiosidad está en Marte

El robot móvil o rover, Curiosity, se posó suavemente ayer, 6 de agosto, sobre la superficie marciana a las 0231 horas de Argentina.

De la nueva generación de robots móviles, Curiosity es el de mayor tamaño y complejidad. El primero de esta serie fue el Sojouner (1997) que llegó a Marte a bordo del Pathfinder, un raro experimento de la NASA muy limitado desde el punto de vista científico pero reconocido como un éxito por su bajo costo relativo. En el 2004, le siguieron las gemelas Spirit y Opportunity. Hubo otras naves que aterrizaron con éxito en Marte, como el Polar Lander (1999) y más recientemente la nave Phoenix (2007), pero no eran de la clase rovers, no tenían capacidad de desplazamiento.
Con más de tres metros de largo, más de dos y medio de ancho, poco más de dos metros de altura y un peso cercano a los mil kilos Curiosity, supera en tamaño y complejidad a todas sus antecesoras. Su descenso suave, que utilizó una técnica nunca antes probada (una combinación de retrocohetes y grúa), ha sido uno de los mayores desafíos de ingeniería de la exploración planetaria moderna.

El principal objetivo de la misión es tratar de determinar -sobre la base de la información que le suministren a los científicos las rocas y el suelo del cráter de más de 3500 millones de años de antigüedad en el que descendió- si en algún momento del pasado existieron en Marte condiciones de clima, agua y suelo capaces de albergar alguna forma de vida. No determinar si hay vida hoy mismo, eso no lo puede hacer.

Para llegar desde la Tierra a Marte debió viajar por casi 570 millones de kilómetros, lo que le llevó algo más de ocho meses; el sitio de descenso fue elegido con cuidado por los científicos a partir de la información obtenida de satélites de observación los que llevan ya unos años en órbita sacando fotos de alta resolución de su superficie.
El lugar -elegido por sus condiciones geológicas- es un cráter de impacto llamado Gale, que posee en su centro un pico, el monte Sharp, de algo más de cinco mil metros de altura. Sobre sus laderas es que se prevé se realizarán la mayor parte de las investigaciones de Curiosity. El siguiente video, una animación sin palabras, ilustra los momentos más relevantes del viaje:


El largo viaje y la llegada del Curiosity. Sus tareas en Marte

Su aterrizaje significó un reto especial de ingeniería y cálculo. El siguiente video, también una animación pero relatada, da una idea de la extrema dificultad del descenso ya que -por el tiempo que demoran en llegar los mensajes (14 minutos)- debía ser totalmente automático, es más, los controladores de Tierra, no se enteraron del éxito o del fracaso de esa crucial etapa de la misión hasta pasados siete minutos de su llegada -suave o brusca- a la superficie:

 
 Impresionante descripción del descenso del Curiosity en Marte el 6 de agosto de 2012 a las 2:31 AM hora argentina.

El nuevo explorador obtiene su energía de un generador nuclear, lo que supone una gran ventaja de movilidad comparado con sus inmediatos antecesores, el Spirit y el Opportunity, que debieron permanecer largos días parados sin recorrer ni un centímetro esperando que el viento marciano los liberara, porque sus paneles solares estaban cubiertos de polvo. También su mayor tamaño lo beneficia y es más difícil que le ocurra lo mismo que al Spirit que quedó atrapado e inutilizado por causa de un obstáculo. Su gemela Opportunity tuvo más suerte y aún permanece activa.
El siguiente video es una animación que muestra el sitio donde descendió con éxito Curiosity:

 
El cráter Gale y el monte Sharp, el sitio de aterrizaje.

En el momento del descenso tres naves de la NASA y una europea, actualmente en órbita, pudieron ser orientadas para seguir el proceso al detalle, lo que es un hecho sin precedentes.
El costo total de la misión Curiosity alcanza los 2500 millones de dólares y como todas las misiones que posaron naves en la superficie de Marte fue planeada y ejecutada por el Jet Propulsion Laboratory (JPL) una división de NASA localizada en el Caltech (California Institute of Technology).

bastadeodio                                                                

sábado, 26 de noviembre de 2011

¿Existieron, alguna vez, marcianos?

Hoy, 26 de noviembre, partió desde Cabo Cañaveral, Florida, a las 10.02 hora argentina, el explorador marciano Curiosity a bordo de un cohete Atlas V.
Después de una travesía de 569,6 millones de kilómetros, que le insumirá más de ocho meses, el robot-laboratorio descenderá en el ecuador marciano en las inmediaciones del cráter Gale.

El rover -que constituye el explorador- descenderá mediante un mecanismo de retropropulsión, un equipo de paracaídas y luego otro de retropropulsión interna ayudada por un sistema de cables similar a las grúas aéreas que utilizan los helicópteros para colocar equipos pesados en lugares inaccesibles en la Tierra. Todo el viaje y el descenso sobre Marte pueden verse en esta animación provista por la NASA de 11 minutos de duración.

 
El viaje de Curiosity en una animación realizada por la NASA
Curiosity es, en esencia, un laboratorio rodante que analizará la composición de las rocas y del suelo (incluso del subsuelo, hasta una profundidad de medio metro) la geología y la atmósfera, tratando de identificar, entre otras cosas, compuestos de carbono. Su objetivo es averiguar si en alguna fase de su evolución Marte fue un entorno apto para la vida.

Si todo transcurre sin contratiempos graves, funcionará al menos durante un año marciano (23 meses terrestres) y se desplazará combinando sus automatismos con la ejecución de las órdenes que reciba desde la Tierra cada día. Un generador de radioisótopos proporciona la energía a los equipos, en lugar de paneles solares como en los vehículos precedentes, mucho más pequeños. Varias cámaras diferentes, espectrómetros, analizadores químicos, láser... forman la carga científica del robot (10 instrumentos que suman en total 75 kilos).

El innovador láser del robot podrá vaporizar las rocas y mediante la utilización de un espectómetro, podrá analizar la composición química de los gases liberados. La luz emitida por esos materiales permitirá caracterizar los elementos minerales presentes, hielos, moléculas orgánicas y otros datos de vital interés para la misión.

La misión tiene un costo total cercano a los 2500 milllones de dólares y está dirigida por los especialistas del JPL (Jet Propulsion Laboratory) de California. (ver más)
Las condiciones reinantes en la superficie de Marte son totalmente hostiles a la presencia de vida. Muy bajo nivel de oxígeno, ausencia de agua en estado líquido (si congelada), la existencia de agua oxigenada y sobre todo temperaturas muy bajas que alcanzan los 180 grados centígrados bajo cero. Pero los científicos han obtenido de las misiones anteriores -especialmente del satélite que orbita Marte y toma de él imágenes de notable definición- evidencias (formaciones que indican la existencia de antiguos lechos de ríos) que sugieren la posibilidad de que en pasado haya tenido una atmósfera más densa, agua en estado líquido y temperaturas más amigables para la vida. Esta hipótesis es la que se tratará de confirmar o refutar mediante el nuevo explorador científico.

La palabra Curiosity tiene en inglés -lo mismo que en castellano- la doble connotación, positiva y negativa, a la que estamos habituados. Es a la vez un investigador, un indagador, pero también es un curioso, un entrometido. ¿qué aspecto verán en él, de existir, los marcianos?. ¿Confirmarán estas investigaciones las hermosas anticipaciones presentes en las Crónicas Marcianas de Bradbury?. Quizás sea demasiado optimismo.

bastadeodio